Avatar Beat

-A ver si lo he entendido: Scout tenía un amigo imaginario que resulta ser un fantasma procedente del mundo de los sueños y cuyo objetivo es purificar el mundo a base de destruirlo. Y vosotros sois su actual objetivo porque según él corrompisteis a Scout.

El equipo asintió. Miss Pauling, pese a su tono de parcial incredulidad, había captado la situación con rapidez. La ayudante de la Administradora hizo un par de anotaciones en su libreta y preguntó:

-Entonces, ¿Pyro es el único que puede ayudarle ahora mismo?

-Pues sí, aunque Medic sigue leyendo el libro de Merasmus en busca de algo que pueda ser de utilidad- respondió Engineer.

-Sabéis que Medic con sus extravagantes tendencias es el menos indicado de vosotros para leer cosas relacionadas con la magia, ¿verdad?- les recordó Miss Pauling.

- Este libro es sólo informativo- respondió Medic a la defensiva, sin apartar la vista del libro.- No contiene ningún hechizo interesante, aunque si hay par de rituales de invocación de demonios relacionados con el mundo onírico, que los miedicas estos no me han dejado utilizar, y el conjuro de activación rápida que he usado para enlazar los sueños de Pyro y Scout- añadió.

-¿Y qué hay del tipo que está ayudando a ese fantasma?-inquirió la joven.

-¿Serpentina? No tenemos ni idea de que es o que pretende, pero probablemente ni es humano ni tiene buenas intenciones- contestó Soldier.

-Y nada, que sigue sin acertar...- refunfuñó Demoman poniendo los ojos en blanco.- Solly: eso ya ni siquiera se parece a su nombre- le dijo a su compañero. El americano se le quedó mirando perplejo, pues no entendía en que se había equivocado.

Miss Pauling terminó de tomar notas y cerró su libreta.

-Aún no entiendo cómo es que siempre acabáis metidos en líos de este tipo- suspiró resignada.

-Créeme: yo me pregunto lo mismo todos los días desde que empecé a trabajar aquí- replicó Spy sin tratar de ocultar su frustración.

La joven lanzó una mirada rápida a los cuerpos de Scout y Pyro y se preguntó si estarían bien.

Los bates de Scout y "el Bateador" chocaron el uno contra el otro. Scout retrocedió al ver su golpe bloqueado justo un segundo antes del potente contraataque de "el Bateador".

-¿Esa es toda tu fuerza? Vas a necesitar más que eso si quieres derrotarme- se burló "el Bateador" pese a que su semblante era inexpresivo. Con un gesto de su mano, Alfa, Omega y Epsilon rodearon a joven mercenario.

Antes de que pudiera reaccionar, Scout se vio cegado por un potente destello provocado por Omega. Aprovechando esto, Alfa le arrebató su bate con un latigazo de su cadena, el arma rodando por el suelo varios metros y, a continuación, le apresó. Scout forcejeó contra las cadenas en un intento de liberarse y esquivar el triple ataque que los add-ons estaban apunto de lanzar contra él.

Sin embargo, ninguno de los aros luminosos llegó a atacarle: en un segundo, Globuncornio embistió contra Omega y Epsilon, empujándolos contra la pared, mientras que Pyro golpeó con su Pyroleta a Alfa, lanzándolo contra "el Bateador".

-Gracias- le dijo Scout a Pyro, mientras lograba liberarse de las cadenas, su visión ya recuperada de la ceguera causada por el fogonazo.

"El Bateador" apartó con brusquedad a Alfa y se lanzó a atacar al aún desarmado Scout, quien lo estaba esperando. El joven mercenario esperó a que "el Bateador" estuviera lo suficientemente cerca para propinarle un gancho en la barbilla con su puño derecho. Antes de que "el Bateador" pudiera recuperarse del golpe, Scout volvió a golpearle, esta vez dándole un codazo en el estómago.

- ¿Dónde aprendiste a hacer eso?- le preguntó Pyro sorprendido, dado que nunca había visto a Scout combatiendo cuerpo a cuerpo de aquella manera, mientras repelía a Alfa con su Pyroleta.

-Cosas que uno aprende en las peleas callejeras- respondió Scout. Y aprovechando que "el Bateador" estaba parcialmente aturdido, recuperó su bate y, en un rápido movimiento, le golpeo en la nuca con este.

Por su parte, Globunicornio lanzaba cornadas a diestro y siniestro a los otros dos add-ons, cuya naturaleza les llevaba a asistir a su amo, pero los incesantes ataques de Globunicornio impedía que acudieran a socorrerle.

Con una fuerte patada, Scout lanzó a "el Bateador" contra una de las paredes de la habitación. El impacto fue tal, que el espectro parecía haber perdido el conocimiento. Scout sacó su recortada y se aproximó a él con precaución, pero este yacía en el suelo inmóvil. Por su parte, los add-ons dejaron de brillar y permanecieron flotando en el aire, aparentemente inactivos, permitiendo a Globunicornio tomarse un respiro.

Hugo, quien había contemplado la batalla expectante desde una esquina de la habitación, custodiado por "el Juez", suspiró aliviado al ver que el purificador no se movía. Estaba a salvo por fin.

-¿Ha ganado?- le preguntó el pequeño al gato, con esperanza.

-Demasiado fácil...- murmuró Pablo, con sospecha. Al mirar de nuevo al cuerpo de "el Bateador", se dio cuenta de que sus sospechas eran ciertas. El gato gritó con fuerza- ¡Scout¡ ¡Apártate!

Pero Scout no tuvo tiempo a hacer caso a la advertencia de Pablo, ya que en el segundo en el que este la había pronunciado, "el Bateador" se había incorporado de nuevo. Antes que Scout pudiese reaccionar, el espectro se arrojó sobre él ante con violencia, tirándolo al suelo y haciendo que perdiese su escopeta.

"El Bateador" se situó sobre el joven, sujetando las manos de este para que no se moviera y le aplastó su estómago con la rodilla. Pyro y Globuncornio trataron de socorrerle, pero los add-ons les salieron al paso y comenzaron a atacarles, bloqueando su intento de ayudar a Scout. Aprovechando la conmoción, "el Juez" guió a Hugo fuera de la habitación para ponerle en un lugar seguro.

-¿De verdad pensabas que sería tan fácil?- le dijo el purificador con frialdad a Scout, mirándole a los ojos.- Se ve que no me conoces.

-Pues no- admitió el joven, la rabia y la decepción con el purificador eran notables en su voz.- Hubo un tiempo en el que pensaba que te conocía. Pero me he dado cuenta de mi error.

-¿En serio? ¿Aceptas por fin que eres un ser impuro?

-No. Mi error fue no darme cuenta antes de que eres un monstruo cruel y despiadado.

En el momento en le Scout pronunció esas palabras, el joven contempló a "el Bateador" horrorizado. Había dejado de verle como un "humano".

-Así que esta es tu verdadera cara...- le dijo Scout, la repugnancia y el terror mezclándose en su voz.

Por fin lo veía como era en realidad, y no era una visión agradable. La cara de "el Bateador" había adoptado una forma semejante a la de un caimán, con largos y afilados colmillos sobresaliendo de su mandíbula. El monstruo le miraba con unos ojos completamente blancos y carentes de humanidad. Sus manos eran enormes y sus dedos afilados como garras.

-¿Al fin puedes ver cómo soy?- le preguntó "el Bateador". Su voz seguía siendo la misma, para sorpresa del joven, quien había esperado algo más gutural e inhumano. El purificador acercó más su cara a la de Scout.- Siento que esta espantosa visión sea lo último que vas a ver.

-En eso te equivocas, cerebro de lagarto, ¡porque Scout nunca pierde! - le replicó, y acto seguido le dio un potente cabezazo, que le dolió a ambos por igual.

Por otro lado, Pyro había sacado su lanza-arcoiris y usando el disparo de aire comprimido apartó a Alfa, Omega y Epsilon. Al ver la precaria situación en la que estaba su compañero, el piromaníaco no dudó en dirigir una ráfaga de arcoiris hacia el purificador, a quien no le quedó más remedio que apartarse para evitar ser abrasado por las coloridas llamas.

Aún así, Pyro logró extender el alcance de su fuego mágico al trazar en el aire un amplio arco con su mágica arma. "El Bateador" profirió un alarido de dolor cuando las llamas abrasaron su piel, y comenzó a rodar en el suelo para apagarlas.

-Ya van dos veces que te salvo el pellejo en la misma pelea- le dijo Pyro a Scout mientras le ayudaba a levantarse y le devolvía su escopeta.

-Bueno, ya te lo pagaré de alguna manera- replicó este encogiéndose de hombros.

-Con que me des tu postre dos semanas me vale.

-Que morro tienes.

"El Bateador" extinguió finalmente el fuego multicolor de su cuerpo y miró con rabia a ambos mercenarios. Tomando impulso, el monstruoso purificador saltó hacia Scout y Pyro, pero el mercenario de nuevo estaba preparado y esta vez propinó un fuerte golpe con su bate al morro de la bestia, que lo detuvo con sus fauces. El ser entonces contraatacó con un fuerte manotazo lateral, que tiró a ambos mercenarios al suelo.

"El Bateador" se arrojó sobre ellos con el fin de aplastarles, pero ambos rodaron, cada uno hacia una dirección, para esquivar el ataque, el purificador cayendo de bruces contra el suelo.

Scout se incorporó rápidamente y aprovechó para saltarle encima y golpearle la nuca con el bate. Sin embargo, el golpe no logró noquear al monstruo que se revolvió con violencia y arañó a Scout, quién gritó por el dolor. Los afilados dedos de "el Bateador" habían rasgado su camiseta, pero afortunadamente, las heridas de su piel, aunque aparatosas, sólo eran superficiales.

Pyro, furioso al ver a su amigo herido, no tardó en arremeter contra "el Bateador" y golpearle en la cabeza con su Pyroleta. Scout, dolorido pero aún capaz de luchar, aprovechó que el monstruo se había girado para atacar a su compañero para dispararle con su recortada a una distancia prudente. Por su parte, Globunicornio se encargaba de los tres add-ons a la vez.

-¿A qué os creías que por ser gordo y blandito no iba a saber golpear? - le decía el unicornio a los add-ons mientras les propinaba coces y cornadas, intentando ocultar que se estaba quedando sin fuerzas.-¡Pues error!

Pyro y Scout golpeaban a "el Bateador" por turnos, sin darle oportunidad de atacar. Cuando uno le daba con el bate, el otro le golpeaba con la piruleta antes de que pudiera reaccionar. "El Bateador" apenas podía usar sus habilidades curativas antes de llevarse otro golpe más.

"El Bateador" miró a Pyro y a Scout. Los continuos golpes en la cabeza estaban empezando a afectar a su percepción y rendimiento.

-No está mal... no debía haberos subestimado- les dijo "el Bateador", visiblemente mareado. Echó un rápido vistazo a los add-ons: Globunicornio se había sentado encima de los tres, inmovilizándolos.- Desde luego las cosas no pintan a mi favor.

Dicho esto "el Bateador" se dejó caer en el suelo. No le quedaba más competencia y había cometido el error de no comprarle a Zacharie ningún objeto para recuperarse. Su orgullo le había costado la victoria de aquella batalla.

-Tú ganas: te dejaré despertar en esta ocasión- le dijo a Scout.

-¿Para que vuelvas a poseerme cuando te de la gana? ¡Ni de coña! - le replicó el joven, furioso y apuntando con su escopeta a la frente del purificador.-¡Ya me he hartado de toda tu mierda!

-Entonces, ¿vas a matarme?

Scout miró la recortada durante unos segundos. "El Bateador" había amenazado a sus compañeros, matado a gente inocente y destruido un mundo, pero una parte de él aún tenía dudas sobre si debía acabar con la "vida" del purificador. Pues hubo un tiempo en el que el ser que ahora tenía a punta de cañón le había cuidado.

Hubo un tiempo, cuando los insultos que recibía en la escuela se volvían demasiado insoportables. Momentos en los que estaba desesperadamente solo, pues Jackie estaba demasiado fuera de su alcance y él no quería preocupar más a su madre, pues internamente se sentía como una carga para ella. Momentos en los que sentía que los que le importaban estarían mejor sin él. En esos momentos, aquel ser había estado ahí para apoyarle, consolarle y recordarle que había gente que le quería.

Hubo un tiempo, momentos, más felices, cuando necesitaba consejo en temas en los que su madre no estaba muy puesta, en los que había acudido a él. Y aunque muchas veces le pillaba de sorpresa, "el Bateador" había sabido responderle... a su extraña manera.

Hubo un tiempo, cuando le había faltado un padre, en el que "El Bateador" había estado ahí, ocupando ese vacío en su vida.

¿Fue ese tiempo una mentira?

-¿Por qué?- dijo el joven finalmente, apartando la escopeta.

"El Bateador" levantó la mirada hacia Scout, confuso ante la pregunta del joven.

-¿Por qué tanta obstinación por purificar el mundo? ¿Por qué destruir tantas tantas vidas?- el bostoniano miró a la bestia que en el pasado había considerado un amigo a los ojos.-¿Qué te ha hecho así? Porque dudo que Hugo imaginara semejante cosa fea para protegerle.

"El Bateador" cerró los ojos y meditó sobre la pregunta de Scout. Después de todo lo que le había hecho pasar merecía saber la verdad.

-Dime, ¿sabes qué es lo que se siente cuando ves que tu mundo se desmorona? -preguntó el purificador al joven.-¿Sabes lo que se siente cuando ves que las personas que se deberían preocupar por ti te dejan de lado o ponen sus intereses antes de tu bienestar? ¿Sabes lo que se siente cuando ves que una parte de ti se muere y nadie hace nada para impedirlo?

Scout no sabía que responder. Antes de que el mercenario pudiera articular palabra alguna, "el Bateador" comenzó a relatar:

"Soy una parte de Hugo que siempre ha estado con él. Frustración, rabia, deseo de venganza contra aquellos que nos abandonaron, desesperación... Cuando Hugo me dio cuerpo al crear este mundo y me dio mi papel como protector, depositó sobre mí esas emociones, para poder mantenerlas bajo control y así evitar que dañasen su creación. Aquello también me dio el poder de purificar a otros seres nacidos de emociones similares y que pudiesen poner en peligro nuestro mundo. Yo acepté mi deber con honor y dignidad, por muy duro que fuera tener que soportar sobre mis hombros la carga de la oscuridad que habitaba en lo más profundo de nuestra alma.

Por el contrario, la Reina recibió esperanza, amor y felicidad. Así como yo tenía el deber de mantener a raya las emociones negativas de Hugo, la Reina debía expandir las positivas y reparar todo aquello que hubiese sido dañado. Eramos los pilares sobre los que se sostenía el equilibrio de nuestro hogar. Yo destruiría la oscuridad, y ella llenaba el vacío que esta dejaba a su paso con nueva luz.

Sin embargo, cuando Hugo comenzó a enfermar también en este mundo, en lugar de esforzarse más en su trabajo de reparar y curar, la Reina se volvió egoísta y guardó su poder sólo para él. El concentrar su luz en un único lugar, sólo hizo empeorar las cosas. Por más que yo luchase contra la oscuridad, que no hacía más que crecer a medida que Hugo empeoraba, lo único que quedaba cuando esta desaparecía era un rastro de destrucción.

Debido a ello, el dolor y la desesperación se extendieron por la población. Los guardianes también se contagiaron de esta desesperación, lo cual les arrastró a la locura y a cometer actos imperdonables contra este mundo y sus habitantes, corrompiendo aún más la creación de Hugo. Fue entonces cuando decidí tomar medidas y acabar con todo, con el fin de purificar el mal que estaba transformando este sueño en una pesadilla.

Pero ella estaba preparada: me tendió una trampa y me encerró en la nada que separa las zonas. También me arrebató mi fuerza de voluntad y parte de mis recuerdos.

No sé cuanto tiempo estuve sólo en la oscuridad hasta que de pronto comencé a oír voces. Entonces sentí una presencia sobre mí. Una presencia que me sacó de la nada. Nunca supe exactamente que era ese ser, para quién todo parecía ser un juego. Me movía como si fuera su marioneta, sin conocer mis verdaderas intenciones. Me ayudó a cumplir mi misión e incluso si nunca supe de dónde procedía o lo que era, nunca pude agradecerle que me ayudara, ciegamente, a acabar con esta maldita existencia.

Pero mi existencia no termino. Las emociones negativas de Hugo, mis emociones, eran tan intensas que me ataron a la realidad. La rabia no estaba saciada porque el origen de la corrupción no estaba en el mundo onírico: había surgido en la realidad. Unos padres que se gritaban el uno al otro en vez de buscar soluciones, unos compañeros que una vez se recuperaron se olvidaron de nosotros, un médico incompetente que en vez de buscar una cura buscaba un paliativo, una sociedad podrida en la que reinaba la ley del más fuerte y que abandonaba a los más necesitados.

De pronto, me vi un lugar que reconocía por los recuerdos de Hugo: estaba en su habitación del hospital. Nadie podía verme u oírme. Mi misión para liberar el alma de Hugo, nuestra alma, de su sufrimiento iba a acabar conmigo siendo un fantasma invisible en el mundo de los vivos.

Sin embargo, sentí una especie de energía en ese hospital. Seguí aquella corriente y encontré a un bebé en los brazos de su madre. Pensé que si pudiera valerme de esa energía quizás me haría notar en el mundo real. Quizás podría hacer pagar a aquellos que abandonaron a Hugo a su suerte y evitar que otros corriesen la misma suerte.

Así fue como te conocí"

"El Bateador" no dijo nada más, esperando la reacción de Scout, en cuyo rostro se dibujó una mueca de rabia.

-Espera, ¿me estás diciendo que para ti sólo era una especie de pila? -exclamó Scout indignado.-¿En eso se basaba nuestra relación? ¿Entonces sólo aparecías para hablar conmigo porque eso te recargaba?

-No. Si bien tu energía me recargaba, no tardé en darme cuenta de que faltaba algo en tu vida: no tenías padre. Y sí, soy una parte de Hugo, pero esta forma me fue dada para ejercer de padre y rey. Había fracasado con Hugo, pero tu me diste una segunda oportunidad de cumplir mi propósito original. Quizás tu me vieras como un amigo, pero yo siempre te vi cómo un hijo.

Scout sintió una punzada de dolor al oír aquello. Casi habría preferido que "el Beateador" simplemente le hubiera estado utilizando.

-Supongo que debes odiarme aún más ahora que sabes por qué me acerqué a ti en primer lugar... - siguió diciendo este- como si no te hubiera dado bastantes motivos.

Scout apretó sus puños con fuerza. El recuerdo de aquel nefasto día en el que Jackie había perdido la vida acudió de nuevo a su memoria. Tenía ganas de llorar, pero aún así miró al espectro con rabia.

Para su sorpresa, "el Bateador" le devolvió una mirada llena de culpa, como si hubiera adivinado en quien estaba pensando.

-Intenté salvarla- le confesó.

-¿Qué?- exclamó Scout, sobrecogido ante la respuesta.

-Intenté salvarla- repitió el purificador. -No sólo por ti, sino porque me traía recuerdos de una vida que dejé atrás hace mucho. La madre de Hugo... mi madre, cantaba la misma canción que tu amiga como una nana para mí- explicó "el Bateador".

Una risa triste escapó de los labios del purificador.

-Pero, ¿a quién intento engañar?- continuó este. Normalmente era capaz de encerrar todas su emociones en el fondo de su corazón, para poder cumplir su misión sin que estas se entrometiesen. Pero en ese instante, derrotado y débil, no podía evitar dejarlas salir.- Un monstruo como yo no puede salvar a nadie, ni si quiera a si mismo. Incluso en eso he fracasado... no merezco ni que me destruyas. Lo único que merezco es sufrir eternamente en el mundo que fui incapaz de proteger y por eso destruí.

-Debo decir, que lamento no haber adivinado antes que tus motivaciones se debían a un profundo sentimiento de desesperanza. De lo contrario, creo que hubiera sido capaz de ayudarte antes.

"El Juez" estaba en la puerta, mirando a "el Bateador" fijamente. Scout no podía afirmar si su miraba revelaba compasión o reproche.

-Aunque debo confesar que yo ni si quiera recordaba mi propia naturaleza hasta hace unos instantes, por lo tanto es lógico que ni si quiera pudiera entrever la tuya- agregó el gato.

-¿Qué quieres decir?- preguntó Scout.

-He estado hablando con Hugo, y él me ha revelado algo importante: yo no soy parte de este mundo. Él no me creó: yo y mi hermano vinimos aquí por voluntad propia- respondió el gato.

-Ya sabía yo que no podías ser un gato normal- dijo "el Bateador" con condescendencia.- ¿Qué eres exactamente?

-No me llamo "el Juez" por nada- comenzó a decir Pablo, pero entonces hizo una pausa. El concepto que iba a explicar era complejo y era probable que no lo entendieran.- A ver cómo enfoco esto...-murmuró pensativo. -El plano de los sueños es un lugar complejo y extraño. En él se proyectan todo lo que los seres de diferentes mundos y universos sueñan.

-¿Diferentes mundos?-le interrumpió Pyro.- ¿Te refieres a aliens como los que me mandaron ese lanzallamas tan chachi?¿ O aquella vez que el amigo mago de Soldier me envió a una pizzería totalmente adorable donde animales de peluche cantaban alegres canciones?

- Otros planetas habitados, otras realidades... da lo mismo: todo sueño se vuelca en este plano- respondió "el Juez", y entonces comenzó a exponer:

"Pero si los sueños de todos los seres del universo se convirtieran en mundos oníricos por derecho, el velo de la realidad podría desmoronarse. Ya hay demasiadas criaturas nefastas que se aprovechan de la fragilidad de este velo para hacer sus maldades. El aumento de mundos oníricos sólo dañaría aún más esa débil barrera. Para evitarlo, surgió mi especie "los jueces oníricos". Aparte de evitar que los demonios y otras criaturas peligrosas causen estragos en los sueños de los mortales, nos aseguramos de que sólo sueños creados bajo circunstancias especiales lleguen a ser mundos oníricos, adentrándonos en ellos y viendo como se desarrollan. Si se corre el peligro de que un mundo onírico acabe convirtiéndose en una pesadilla ,y por lo tanto un lugar ideal para que proliferen seres de este tipo, cómo es "el Bateador" ahora, debe ser destruido y su creador despertado, sin importar las consecuencias que devolverlo a la realidad pueda traer"

-¿Y qué pasa con Pyrolandia?-volvió interrumpir Pyro, visiblemente preocupado.

-No te preocupes: tu mundo onírico ya fue juzgado y aceptado- le tranquilizó el gato.-Además debido a su naturaleza tiene una protección bastante alta, por lo que no ningún ser hostil podría entrar él.

Pyro suspiró aliviado con la información, pero Globuncornio bufó enojado.

-Pero él estuvo en Pyrolandia- exclamó el globo en tono acusador mientras señalaba a "el Bateador. Bajo su trasero, los add-ons seguían moviéndose, tratando de escapar.- ¡Me estampó contra un árbol!

-Él entró desde el mundo real: las protecciones del plano onírico no pueden hacer nada contra los espectros que se materializan en el mundo real- aclaró "el Juez".

-No soy un espectro- gruñó "el Bateador" en un acto reflejo.

-Sí, lo eres. Te has acabado convirtiendo en lo que tanto odiabas- le reprochó Pablo sin mirarle.- No sólo eso, sino que además eres la clase de amenaza que mi especie tiene el deber eliminar. Tu buscas la pureza, pero nada nacido del rencor y la desesperanza puede ser puro.

"El Bateador" contempló al gato unos segundos, pero finalmente asintió, dándole la razón.

-¿Dónde está Hugo?- preguntó el purificador.

- Lo teletransporté a la zona 0 antes de entrar- respondió el gato.- Pensaba unirme a la batalla en cuanto le dejara en un lugar seguro, pero ya veo que no necesitabais de mi asistencia- añadió a Scout y Pyro.

-¿De verdad pensabas que alguien tan molón cómo yo necesitaba ayuda?- presumió Scout. Pyro se limitó a murmurar la palabra "cretino".

-¡No soy un cretino!- gritó el Ap-Sap de pronto, sobresaltando a los mercenarios y a Miss Pauling.

-¿Qué fue eso?- preguntó la joven.

-El zapador que tu jefa le encasquetó a Spy hace un par de semanas- le respondió Demoman.

-¿Así que puede hablar?¿Quién fabricaría algo así?- preguntó Miss Pauling estupefacta.

-Aperture Science- se limitó a responder Engineer.

Miss Pauling sacudió la cabeza. Por supuesto que tenía que ser esa empresa de locos.

...

"El Juez" rió ante el comentario de Scout.

-Sí, la verdad es que has demostrado ser un humano formidable, Scout. Me pregunto si el resto de tu compañeros será así...-comentó el gato. Luego se giró hacia la pared y añadió- venid: quiero enseñaros algo.

"El Juez" puso una pata en la pared, que se volvió blanca. Una puerta apareció en ella. "El Bateador" sabía que era lo que les iba a enseñar "el Juez", pero no hizo nada para detenerlos.

Pablo condujo a Scout y Pyro (Globunicornio había decidido seguir sentado sobre los add-ons por si acaso les daba por atacar) a través de un pasillo de paredes blancas.

-Todo mundo onírico tiene algo que limita su existencia- explicaba el gato mientras andaban.-Cuando "El Bateador" purificó este mundo por primera vez, su objetivo era esto.

Cuando llegaron al final del pasillo, Pablo señaló a lo que descansaba pared.

-¿Un interruptor?- preguntó Scout.

-Este interruptor controla la existencia de este mundo onírico- afirmó Pablo.

Scout contempló el objeto durante unos segundos. Pyro por su parte sentía unas ganas enormes de ponerse a jugar con la palanca de este, encendiéndolo y apagándolo, pero se contuvo sabiendo que era importante.

-¿Por qué está apagado?- preguntó Scout.

-Porque "el Bateador" lo dejó así la última vez- respondió Pablo.-Se supone que la existencia de todo lo relacionado con este mundo onírico debería haberse desvanecido, pero dado que "el Bateador" escapó a la realidad y lo recreó, nos ha sido posible llegar hasta aquí.- A continuación, aclaró- sin embargo, en el plano de los sueños este es un espacio en blanco, porque actualmente este mundo sólo existe en tu mente.

-¿Qué pasará si lo activamos?- preguntó Pyro con curiosidad.

-En el mejor de los casos, el mundo onírico vuelva a existir con los cambios que realizasteis en su historia. Si eso no ocurre, al menos "el Bateador" regresará al plano onírico y ya no será vuestro problema- respondió "el Juez".

-Pero se supone que Hugo está muerto, pese a que por algún motivo que no entiendo aún siga aquí, ¿cómo podría entonces volver este sitio a existir?- repuso Scout.

-El cuerpo de Hugo está muerto- corrigió Pablo.- Mientras "el Bateador" siga vivo, su alma sigue viva.

-No entiendo una mierda, pero si dices que activando este cacharro puedo hacer que "el Bateador" deje de atacar a mis compañeros, lo activaré- decidió el joven.

Scout extendió su mano hacia el interruptor, dispuesto a encenderlo, pero cuando su mano estaba a punto de rozar la palanca...

-No te atrevas a mover ni un músculo más- oyó decir a una voz amenazante tras de sí.

-Zacharie- gruñó el bostoniano mientras se giraba a mirar al mercader, sin apartar la mano del interruptor.-¿Qué cojones quieres ahora?

-Evitar que empeores las cosas...- respondió este fríamente.

Zacharie hizo aparecer una espada y se lanzó a por Scout a gran velocidad. El bostoniano fue lo bastante hábil para evitar un tajo que le habría cortado la mano, puesto que de la potencia del golpe la espada había quedado incrustada en la pared, justo debajo del interruptor. Zacharie jaló de la espada y la arrancó de la pared, volviendo a alzarla contra Scout, el cual no dudó en sacar su bate.

-Zacharie, ¿qué se supone que estás haciendo?- le preguntó Pablo, confundido ante el inesperado comportamiento del mercader e interponiéndose entre él y Scout.

-Evitar que este niñato reconstruya este mundo- respondió el mercader. -Y asegurarme de que Hugo pueda por fin descansar en paz.

-Pensaba que tú, entre todos los seres del plano de los sueños, estarías de acuerdo con recuperar la existencia de este lugar- le recordó este.-Al fin y al cabo, tu ayudaste a Hugo a fundarlo.

-¡Y no ha pasado un día sin que lo lamente! -exclamó Zacharie. -Creía que habías olvidado todo eso, Pablo

-He tenido una esclarecedora charla con Hugo hace unos instantes- le explicó el gato.-Sus palabras han abierto mis ojos y despejado los grises nubarrones que cubrían el cielo de mi memoria.

-Por favor, más lenguaje poético no: ya me duele la cabeza bastante...- suplicó Scout.

Pablo ignoró a Scout y lanzó una mirada dura a su amigo.

-Dime Zacharie, ¿por qué tienes tanto interés en destruir lo que tú ayudaste a crear?- le cuestionó.

-Porque no tenía ni idea de cuanto daño iba a causar esta creación- fue la respuesta de este.- Sólo quería darle un último sueño feliz a un niño que nunca pudo disfrutar de la vida, no crear a un espectro de pesadillas, no dejar que su alma se quedase atrapada...

Zacharie hablaba con pesar, verdaderamente dolido por la situación de Hugo a la que él había contribuido.

-En fin, volvamos a centrarnos en lo importante- dijo Zacharie tras recuperar la compostura. A continuación alzó la espada contra Scout y le dijo- así que tú crees que este mundo pude salvarse, pero yo he visto su evolución y no hay final feliz. No importa si has cambiado los acontecimientos: si la existencia de este mundo se prolonga sólo prolongarás la agonía del alma de Hugo y la de los seres que lo habitan, incluyendo la del propio Bateador.

-Eso no hay forma de saberlo: las acciones de Scout han arreglado algunas cosas- defendió Pablo.- Scout ha devuelto la llama de la esperanza a este mundo. Gracias a ello, el alma de Hugo podría sobrevivir en el plano onírico.

-El alma de Hugo sigue estando dañada y dividida. ¿Y cuánto tiempo crees que va a tardar todo en decaer de nuevo? - le echó en cara el mercader a su amigo. Luego se giró hacia Scout y añadió: -Mira chaval lo mejor es que te apartes de ese interruptor, destruyas a "el Bateador" y vuelvas a vivir tu vida. Así, todos podremos descansar.

-Espera un segundo: si tu intención era que "el Bateador" muriera, ¿por qué le has ayudado?- le cuestionó Scout.

-Me alié con "el Bateador" e intenté influenciarle para luchar contra ti porque tú, por tu conexión con él, y Pyro, por su condición, sois los únicos seres del mundo real con los que me he cruzado en veinte años que verdaderamente le podéis plantar cara- explicó Zacharie. Hizo una breve pausa y añadió con sarna:- por cierto, tus compañeros son bastante fáciles de enojar: les dices que claramente tienes las de perder y que vas a morir y se ponen hechos una furia.

-¿Y se puede saber por qué les dijiste esto si desde el principio querías que yo ganara?- le preguntó el joven indignado.

Zacharie se encogió de hombros y rió antes de dar su respuesta:

-Dos razones. Una: me gusta tocar las narices al personal, quizás por eso no tengo muchos amigos. Puede que hubiera sido mejor ser sincero con mis intenciones, ¿pero eso qué tiene de divertido? Toda buena historia necesita algo de tensión y drama. Por ejemplo, si yo no hubiera robado parte de los documentos, Spy habría resuelto el caso enseguida. ¿Dónde está la gracia en una historia corta?

Scout se palmeó tan fuerte la cara que se dolió. Si Zacharie hubiera sido humano, lo más probable es que el resto del equipo le hubiera hecho picadillo nada más conocerlo.

-La segunda razón -continuó Zacharie- es que si bien sabía que tenías la capacidad de enfrentarte a "el Bateador", creía que no eras lo bastante fuerte para vencerlo tú sólo. Necesitaba incentivar a tus compañeros para que se implicaran más en tu protección, y pensé que picarles haría que espabilaran. Y no me equivoqué: sin la ayuda de ellos, en especial la de Pyro, ahora mismo o bien estarías muerto o bien no sería más que la marioneta de "el Bateador" en su plan de purificar el mundo.

Scout gruñó con rabia, pero tenía que darle la razón a Zacharie. Sin sus compañeros, habría quedado totalmente a merced de "el Bateador".

-La decisión final es tuya, Scout- le informó "el Juez".-Destruir a "el Bateador" y acabar con el último resquicio de la atormentada alma de Hugo o recrear este mundo onírico con lo cambios que hiciste en él. En ambos casos, cesarían los ataques de "el Bateador", pero tú decides si quieres que la existencia de este lugar continúe o no.

Scout se sintió de pronto muy pesado. Lo que le estaban pidiendo era o poner fin a la "vida" de una persona o darle una segundo oportunidad, lo cual podría hacerle sufrir aún más. Si mataba a"el Bateador" acabaría con el alma de Hugo, destruyendo el mundo onírico que él había creado y sus habitantes, pero ¿merecía la pena arriesgarse a que estos siguieran con una vida tan desesperanzadora como la que había visto en su viaje por las zonas? El joven miró a Zacharie y a "el Juez" alternativamente: ahora mismo le recordaban a la Reina y a "el Bateador", sólo que en lugar de luchar a muerte entre ellos, estos habían decidido dejar que él decidiera. ¿Qué pasaría si elegía una opción y no la otra? ¿Tendría que luchar contra alguno de ellos?

El bostoniano se giró a Pyro y le lanzo una mirada que el decía "¿qué hago?". El piromaníaco se encogió de hombros: "a mi que me cuentas" decía el gesto. Scout suspiró y cerró los ojos, para pensar mejor.

Después de meditar durante un tiempo indefinido sobre las posibilidades, anunció:

-Ya lo he decidido.

-¿Y bien?- preguntaron Zacharie y Pablo al unísono.

-Incluso si es arriesgado, creo que la gente de este mundo merece una segunda oportunidad. Dedan, Japhet, Enoch, La Reina... todos tenían buenas intenciones pese a que todo acabó mal- expuso el joven.- Pero no tiene por qué ser así una segunda vez, ¿verdad? Además, cómo bien has dicho, he ayudado a los guardianes a ver sus errores y les he sacado de su locura. Creo que un final feliz es posible.

-Entonces, ¿activarás el interruptor?- supuso Pablo, tratando de ocultar sin mucho éxito la alegría en su voz.

Scout asintió.

-En ese caso, lucha contra mí y demuestra que tu convicción es lo bastante fuerte- dijo Zacharie alzando de nuevo la espada.- Un combate justo y limpio, sin trampas ni trucos. Llevo más de veinte años sin luchar, pero solía ser un adversario formidable.

-¿Ah, sí? Veamos lo que sabes hacer, viejo- se burló Scout alzando su bate.

Zacharie no cayó en la provocación de Scout y se limitó a andar a su alrededor, espada en alto.

-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo de que te de una paliza, viejales?- siguió mofándose Scout.

-Esos trucos te valdrán en tu patética guerra, pero no conmigo- replicó Zacharie a la burla.

-Bueno, entonces iré yo primero.

Inmediatamente, Scout se lanzó bate en mano a por Zacharie, quien detuvo el golpe con agilidad y elegancia.

-¿Me explicas cómo has llegado tan lejos con esa falta de estrategia?- se mofó ahora Zacharie.

-¿Estrategia? Yo soy una fuerza de la naturaleza: ¡mi instinto es todo lo que necesito!

Scout dio un salto hacia atrás y volvió a golpear a Zacharie, sólo para ser bloqueado de nuevo. Los golpes de Scout eran rápidos, pero los reflejos de Zacharie lo superaban. Pese a todo, el mercader no hacía ningún movimiento ofensivo: se limitaba a detener los ataques de su contrincante.

-Esto no pinta bien- le comentó Pablo a Pyro.

-¿Por qué?- respondió este.

-Zacharie sabe que Scout es más ágil y fuerte que él, por eso lo esta agotando- le informó el gato.

-Oh no... ¡debo hacer algo!- exclamó Pyro con preocupación.

- No- le detuvo su interlocutor.- Esto es algo que deben resolver entre ellos.

Scout cada vez atacaba más lento: Zacharie estaba logrando su objetivo. Cuando notó que el joven se encontraba más débil, le empujó hacia delante, haciéndole caer al suelo. Zacharie blandió la espada sobre su cabeza, pero el joven le dio una patada con ambas piernas para echarlo hacia atrás.

-Eso no ha sido del todo limpio- comentó Zacharie mientras Scout se levantaba.

-No sé las normas de un combate limpio: está es al primera vez que me retan a uno- replicó este encogiéndose de hombros.

-Entonces, ¿prefieres un "todo vale"?- preguntó el mercader, con cierta malicia.

-Por mí sí- respondió Scout.

-De acuerdo entonces...

Dicho esto, un par de alas blancas surgieron en la espalda de Zacharie, quien las batió para alzar el vuelo.

-¡Espera! ¡Eso no vale!- se quejó Scout al ver a su rival volar.

-¿No hemos quedado en que valía todo?-rió Zacharie.

-Ya, ¡pero yo no sabía que pudieras volar!

Zacharie sonrió con confianza bajo la máscara y se lanzó espada en mano a por Scout desde el aire. El joven logró saltar a tiempo para evitar el golpe, pero rápidamente, Zacharie ataco una vez más propinándole una patada en la espalda. Dolorido, Scout se giró hacia su adversario quien iba hacia él para darle una estocada que solo gracias a sus reflejos, desarrollados durante la guerra, logró detener.

-Deberías rendirte y simplemente hacer lo que te dije, ¿por qué prolongar más el sufrimiento de este mundo?- le preguntó Zacharie, empujando con su espada el bate de su rival.

- Porque tengo la esperanza de que esta vez la historia sea diferente- respondió Scout con firmeza en su voz pese al agotamiento.

-¿Desde cuándo eres tan épico y profundo?- le preguntó Pyro en tono de burla.

Scout fingió no haber oído el comentario de su compañero mientras aguantaba el empujón de Zacharie. Finalmente, el joven hizo acopio de todas sus fuerzas y logró sobreponerse a su rival, quien se apartó rápidamente. No iría muy lejos, puesto que Scout sacó una bola de béisbol de la mochila con rapidez y la bateó con fuerza, impactando en la cabeza del mercader, aturdiéndolo y haciendo que cayera al suelo.

-Bonk- dijo Scout mientras se acercaba a Zacharie y le ponía el bate en el cuello a la vez que le pisaba las alas.

Zacharie suspiró. Pese a que el combate había sido corto, le dolía bastante el cuerpo.

-Se ve que ya no estoy para estos trotes...- murmuró Zacharie resignado y en voz alta le dijo a Scout.- Me rindo: tú ganas.

-¿Lo dices en serio?- le preguntó Scout incrédulo.

-Que sí- gruñó Zacharie. Luego dejo escapar un quejido de dolor.-Ay, mi espalda... esto me pasa por dejar las aventuras y llevar una vida cómoda...

Scout se apartó de Zacharie y le ayudó a levantarse.

-Sin rencores, ¿vale?- le dijo el bostoniano.

-Vale...- gruñó el mercader.- ¿Aún estás seguro de que quieres que acabe así?

La pregunta pilló desprevenido a Scout. Le había costado decidirse y durante la batalla había tenido claro lo que iba a hacer. ¿Podía echarse atrás? Aunque parecía tener esa opción, después de haber llegado tan lejos cambiar ahora de opinión sería echar sus esfuerzos por la borda. Ante la mirada expectante de Pyro, Zacharie y Pablo, el joven avanzó hacia el interruptor y lo miró fijamente.

Despejando las últimas dudas de su mente, Scout tragó saliva y extendió su brazo hacia el interruptor. Había llegado el momento de acabar con aquella pesadilla de una vez.

"El interruptor está ahora en ON"