Todo eso comenzó a esa edad en la que llegamos a esta ciudad, como ya sabrás, a los 13 años nos mudamos a Takaoka y hasta entonces hemos hecho de esta nueva ciudad.
A veces el cambio de ambiente es difícil de asimilar, por suerte para mí, quizás siempre cuente con mi hermana gemela Chizuru. Ella cuida de mí y yo de ella, aunque me envió algo triste al inicio del primer año porque sabrás a nosotras nos separamos. Pero traté de acostumbrarme y adaptarme a la idea de que no contaría con ella en las horas que durara las clases en Nanamori, sin embargo me modificaría mal por Chizuru, porque ella es bastante tímida y eso es difícil hacer nuevas amistades.
Mientras pensaba en las horas que pasaría lejos de ella, mi mente trató de enfocarme en otras cosas. Tal vez hacer nuevas amistades hará que la larga espera lejos de Chizuru no fuera de tan mala. Pero mirando a mí alrededor en el salón de clases que han encontrado todas sus encontradas a su igual. Me entristecí pero justo cuando creí que no sería una buena idea llegó a mis oídos el suave gimoteo de una niña rubia.
¿Adivinas quién era?
Parece que esa chica tenía problemas para estar en ese ambiente, no la culpo, nos presentó presentando a toda la clase en ese momento, hasta que yo me envié acorralada cuando llegó mi turno. Todas esas miradas puestas en la nueva, aunque técnicamente todas las eran, pero sabes a lo que me refiero.
De todas las formas continuando con lo anterior, esa niña rubia que lloraba en el salón, tan indefensa presa de sus miedos me grabó un poco a Chizuru, con la diferencia de que Chizuru no mostraría la debilidad así de fácil.
"Toshinō Kyōko" perdió la maestra "¿te sientes bien?" y la gracias a ello la clase se enteró del nombre de la rubia.
Había escuchado un murmullo de una chica que se sentó atrás de mí, era una chica muy linda que muchas considerarían genial. Pero eso no era asunto mío después de todo y aunque quisiera no podría hacer nada por esa niña rubia.
"si necesitas algo puedes ir a la enfermería" le aconsejo la maestra "alguien quiere por favor acompañar a Toshinō-san"
Juro que estaba a punto de ofrecerme, después de todo esa era una oportunidad de oro para hacerme amiga de esa niña rubia. Pero las cosas no se respondieron para mí, y por desgracia la chica que estaba sentada atrás de mi respuesta sin titubear.
Aquí es cuando al momento en que aquella a quien se llamaba Yui Funami se levanta, me permite ver que había más atrás. Una chica de cabello morado con finos rasgos miraba su larga cola de caballo que tenía entre sus manos, juro que cuando nuestras miradas chocaron mi corazón se detuvo un momento.
¿Qué hago ?, me pregunte pero ella apartó la mirada antes si quisiera dejarme disfrutar más de esos ojos. Parece que todo era como amor a primera vista, más en el fondo mi cuerpo reaccionario de una forma desconocida para mí.
Miro al frente y siento mis mejillas arder, un segundo vuelvo la mirada atrás pero ella se negaba a mirarme. Aun así yo maravillosamente de cada detalle que la hace ver como un ángel, y mientras mis ojos registran cada detalle su cuerpo, el mío reacciona a esos estímulos.
Volví la vista al frente mientras las demás continuaban presentándose, enfocado de enfocarme en ello pero la imagen de esa chica no quería alejarse de mi mente. Poco a poco surgió un deseo muy fuerte por mirarla, y la imagen de ella en mi mente me aumentaba la respiración, además logré sentir por primera vez un hormigueo en mi zona íntima.
"bien, la que sigue" Escucho el sonido chirriante de una silla que se corre y por fortuna el sonido viene atrás de mí.
"mi mi ..." era ella, estaba segura, aunque no me atrevía a mirarla, tenía una corazonada de esa melodiosa, dulce pero temblorosa voz le pertenecía a ella "su su Sugiura Ayano" Su nombre era tan lindo y más dicho por sus labios que cualquiera desearía besar . Pensé
Y pensando en callar sus titubeos con un dulce beso, y tomándola de la cintura como hacen en las películas, para luego acorralarla y poco a poco despojarla de ese uniforme de colegiala, mientras más y más te muestra ese lado tímida y su mirada avergonzada ruega por mas contacto ...
"Ikeda-san" regrese a mis sentidos cuando escuche a la maestra llamarme con insistencia "¿te encuentras bien? Tienes la cara muy roja, y ..." ella se acerca más a mí y su expresión cambia a una de preocupación "te sangra la nariz "
No entendí a que se refería pero curiosa de sus palabras llevo la mano a mi nariz y sentí en el tacto de mis dedos algo fuera de lo normal. Así que mire mis dedos y tal como dijo la profesora, mi nariz estaba sangrando.
"Ve a la enfermería" La verdad es que no tiene que preocuparse de la ayuda médica en ese instante pero tenía algo más que me molestó y necesitó atenderme antes de que fuera un dar una mala impresión en mi primer día de clases.
Sin chistar nada Salí del salón de clases pero mi objetivo no era la enfermería, además de que siendo mí primer día no sabía dónde estaba. Mas no necesitamos ir allí y en su lugar visite el baño para asearme.
"de verdad lo hiciste" mientras caminaba escuche el murmullo de unas chicas de grado superior que me tope por ahí "oh dios Cómo fue" pero no había tiempo además había encontrado mi destino
Una vez en el baño, ahí limpie mi nariz y mientras miraba mi reflejo en el espejo mi mente volvió a ese momento en el que mi fantasía casi se apodera de mí. Y algo que nota fue que mientras fantaseaba jamás me imaginaba a mí misma en la fantasía, era raro pero la chica que besaba a Ayano-chan no era yo . Eso no puede ser amor , pensé
Nuevamente envió ese hormigueo en mi zona íntima, así que curiosa buscar un cubículo y entre, puse el seguro y levante mi falda para ver que ocurrió . Me orinó encima , pensé, pues para mi sorpresa mi ropa interior estaba manchada de humedad. Era posible, pero al momento en el que me despoje de mis braguitas el asunto cambio totalmente.
¿Qué es esto?
Con las bragas en la mano pensé en lavar en el lavado la pequeña mancha pero cuando levante la prenda un olor diferente toco mis sentidos. No era normal, era diferente y su color era más blanco que la orina, además de que mientras se encuentra con mis dedos nota que aquel líquido era algo viscoso. En ese momento no lo sabía pero mi cuerpo por primera vez se había preparado para tener coito.
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Nos vemos el año que viene.
Por cierto estoy haciendo un fic love Live, Aqui un adelanto (por si acaso me de flojera y no lo termine nunca):
Había Una vez en una gran ciudad, un grupito de jóvenes con sueños sin igual. Nueve chicas de edad escolar, que por cosas de la vida decidieron por voluntad, poner en sus hombros el destino de su amada escuela.
Honoka, Kotori, Umi, Maki, Nico-ni, Eli, Nozomi, Rin y la dulce e inocente Hanayo. Pero esta demás decir y presentar a todas y cada una por separado, ya todos las conocemos así que no hay necesidad de seguir con esto. De todas maneras esta historia no va de todas ellas, incluso quedaran en el olvido rápidamente, pero rescataremos a dos del grupo para que sean protagonistas de las locuras que aquí se escribirán.
En fin…
Como ya sabrán, un día cualquiera Honoka tuvo un arrebato y gracias a ello fue dando vida a μ's, un grupo de school idol con el único objetivo, aparte de ser y verse geniales, de salvar su escuela del cierre de sus puertas. Honoka estaba segura y confiaba en sus capacidades y las de sus amigas para lograr lo antes mencionado. Ella creía que con corazón y algo de fan-serví lograrían conquistar a las masas y poner en alto el nombre de su grupo y el nombre de su escuela, logrando que más y más chicas se interesasen en inscribirse en la academia para así impedir su final.Hasta dadas fechas todo parecía ir viento en popa para las musas, pero claro que para lograr las metas hay que hacer sacrificios, y uno de los imprescindibles para aquellos que entretienen a las masas es siempre verse "genial". Y así es como iniciamos esta historia, con Honoka haciendo un recorrido por algunas calles de la ciudad.
— aha aha haa mis huesos… me arden…
Cuando había la oportunidad, la líder del grupo tenía la tarea de quemar con ejercicio sus descuidos y ratos de ocio. Y ahora cuando el día aun no llega a la mitad, Honoka inhala y exhala necesitada fruto de una "carrera" que ella misma se impuso.
— espérame… ha Honoka-chan
Pero no está sola. Quien pensaría que la perfección hecha mujer necesitaría de una dosis de ejercicio para mantener su línea. Nadie os merece si quiera pensar en profanar tan delicada flor, nadie os merece si quiera escuchar su hermosa voz.
Honoka mira a su acompañante mientras mantiene el paso, piensa en Hanayo y que tal vez fuera suficiente por ese rato. Detiene su andar y con gran carga apoya las manos en sus propias rodillas, mientras sus ojos ven a la chica guapa caer rendida a su lado.
— eso fue… fue intenso — dice la pobre Hanayo sin prestar atención a lo que hace
Honoka se incorpora y mira alrededor, están en el parque y eso ayuda a recuperarse. Se dispone a buscar algo de beber y en buena fortuna encuentra en una esquina una máquina expendedora. Hanayo por su parte se levanta del suelo y busca mejor sitio en una banca de por ahí.
— ¿Cómo te sientes? — Honoka llega a ella y le ofrece una bebida energizante
— Estoy bien — dice tomando la bebida que Honoka le ofreció al tiempo que hace espacio para que la chica le acompañe
