Le di las gracias a Chizuru antes de dirigirme al baño para asearme, pues seguramente pronto nos llamarían a comer.

Comencé por desvestirme como es habitual y dejar un poco a tu imaginación, aunque no había mucho que mostrar, ni siquiera tenia pelo ahí pero eso no es el punto. Continuando con la rutina me detuve un momento para hacerme una observación, y pues como el susto ya se me había pasado la imagen de esa chica volvía a mi mente. Me pregunte si acaso la mía podía ser como la de ella, o tal vez tener un color diferente, no se siquiera que buscar en primer lugar.

Sentada en el taburete comencé deslizando mi mano por mi estomago hasta que por cosas personales la desvié a mis caderas, nuevamente hice la del ladrón y miré a todos lados del baño, ya con mas confianza lentamente comencé a separar mis piernas, y mientras mas las separaba mas iba agachando la cabeza para alcanzar a estudiarme mejor. Use mis dos manos como lo hacia la chica de la imagen para separarse y que el interior quedara mas visible, aunque sentí algo de miedo no fue hasta que toque mi entrada con los dedos cuando una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo y aleje las manos. Que había sido, en posición no logre ver con mis ojos además de que no tenia mis lentes pero eso no iba a funcionar así que pensé que mi mejor opción era un espejo.

Pero no disponía de un espejo de mano dentro del baño, tampoco es como si quisiera pedirle a Chizuru que me pasara uno, no imaginaria las cosas que me preguntaría sobre aquello. Además de que en un par de minutos mas, Chizuru llamó a la puerta.

"Nee-san, ¿estas bien?" no comprendía porque me preguntaba eso pero seguramente era porque ya me estaba tardando demasiado

"si estoy bien"

"date prisa, la cena estará en unos minutos"

Creía que no había tardado demasiado pero al parecer entre la búsqueda por internet y mi fallido intento por verme las profundidades, había consumido demasiado tiempo y eso no era bueno para mi, podría levantar sospechas y eso ni hablar de mi tarea que aun no la había terminado. En esto tendría que ser discreta y aprovechar cada momento, igual seguramente me enteraría mas adelante pero mi curiosidad era bastante grande.

Luego de la cena estaba dándole los toques finales a mi tarea, curiosamente mi hermana ya con pijama puesta estaba acostada en su cama, era curioso porque ella siempre había estado a mi lado incluso esperaría por mi para pedirme que durmamos juntas. Pero esa noche todo seria diferente, lo supe en el momento que despegue la vista de mi cuaderno para ver a Chizuru quien estaba en su cama acostada dándome la espalda.

"Chizuru ¿estas dormida?" no respondió así que asumí que el primer día de escuela la había dejado demasiado agotada como para quedarse conmigo un rato mas en la noche "que descanses hermanita"

Apague la luz de la lámpara de mesa, me aleje del escritorio, gracias a la luz que se colaba podía ver por donde iba y aproveche para ir a mi cama y me acosté en ella boca arriba para luego quitarme los lentes y dejarlos sobre el buró junto a la cama. Suspire como si así se fueran todas mis preocupaciones, o como si así dejara atrás tantas cosas que me molestaron ese día. Mas no logré concentrarme en descansar, tuve que gire en dirección a Chizuru

"si hay algo que te molesta me gustaría que me lo dijeras" dije pero seguramente ella no me escuchó

Fue un día completamente nuevo para mi y seguramente Chizuru también pensaba igual. Nueva escuela, nuevos lugares, nuevos paisajes, nuevas amistades, nuevas sensaciones, nuevas emociones. Volví a pensar en las emociones, en las sensaciones y en la culpable de todo.

"buenas noches Ayano-chan"

Y dormí pensando en que al día siguiente esa linda chica me regalaría una experiencia enriquecedora y nueva, que me ayudase a descubrirme mejor como mujer, y que me guiase a la aventura de autodescubrimiento. Un nuevo día me esperaba, uno que me sorprendería sin siquiera moverme de mi casa.

Recuerdo que esa noche tuve un sueño raro, y digo raro porque era la primera vez que soñaba algo así.

Recuerdo que me veía a mi misma corriendo por los pasillos desiertos de la escuela, sin ninguna alma para mirarme pero que mi ser se sentía acorralada y avergonzada. Estaba desnuda pero no parecía importarme, lo único que deseaba era salir y respirar aire que me faltaba, porque si, mi respiración era rápida acorde con los latidos de mi corazón. De pronto toda la escuela se inundó, pude ver que me seguía el agua pero aunque deseara escapar esta me atrapó aguantando el aire fui arrastrada a sus profundidades, me asuste, creí que moriría pero luego de estar rodeada de agua las caricias de ésta sobre mi piel me provocaron un placer reconfortante, una sensación de liberación se apoderó de mi y como si ya no me importase de que el agua entrara en mi, abrí mi boca y suspire.

El despertador emitió un ruido que pareciera no ser tan fuerte pero que en ese momento lo compare con un taladro pegado a mi oreja, lo apague enseguida y tome mis lentes, los necesitaba para ver mejor y ver la habitación que ya estaba iluminada por la luz natural. Lo que no fue natural era ver a Chizuru aun acostada boca arriba aun dormida, me reí despacio para no despertarla recordando que era una de esas pocas ocasiones en las que yo me despierto antes que ella aunque el despertador hace su trabajo.

Me levante de la cama quise ir a su lado para despertarla sutilmente, pero a mover mis piernas sentí un molesto roce en mi entrepierna, como si mi ropa interior se hubiera pegado a mi piel y al momento de moverme la prenda se reusara dejarme. Seguramente me esta quedando pequeña pensé y fui a donde Chizuru.

Era tan adorable verla con sus ojitos cerrados y su cabello cayendo en su frente todo desordenado, su respiración calmada y su boca ligeramente abierta de donde un poco de baba desprende, suena asqueroso pero así ha sido ella y no me molesta.

"Chizuru" toqué su hombro con suavidad con una mano mientras que con la otra la desarrope "que…"

Quedé impactada por lo que vi en ella, aun seguía dormida pero parte de su anatomía estaba mas despierta que nunca. No comprendí en ese momento lo que ocurría incluso llegue a pensar que Chizuru había guardado algo en su pijama porque en su entrepierna se levantaba la tela dejándome desconcertada y con la boca abierta de la impresión.