¿Qué es exactamente lo que Chizuru guarda? Me pregunté

Llámalo sexto sentido pero mi necesidad de tocar su abultado pantalón me carcomía, es como si al acercármele la esencia que emana de Chizuru hubiera cambiado, como si ahora su aroma me arrastrara mas hacia ella cambiando por completo mi forma de ver a mi hermana, digo ella me parece linda pero en ese momento mas que linda yo diría deliciosa, así es, me la quería comer.

Antes de que hiciera cualquier movimiento la miré detalladamente. Se veía pacifica con una expresión de ensueño, su naricita silbaba cada vez que el aire pasaba, y tan suave que me dio el indicador para decir con seguridad que Chizuru dormía profundamente, sus labios entreabiertos me llamaban invitándome a besarlos. Cosa que reprimí cuando la idea me golpeó

Pasé saliva y lentamente llevé mi mano hacia su entrepierna, recuerdo que mientras más me acercaba más aumentaba el temblor en mis dedos, y la piel se me erizaba buscando atrapar el mayor calor posible, funcionaba porque me sentía muy caliente y el hormigueo en mis partes volvió. En ese momento todo lo que me ocurrió lo asocie con el miedo de que Chizuru o alguien mas me descubriera, pero aunque el miedo de ser descubierta estaba presente en mi, había un instinto que era mas fuerte y que no me permitía parar.

A solo centímetros de sentir la tela, respiré hondo y aguante el aire, me prepare a como diera lugar para sea lo que sea me fuera a encontrar, nada estaba en mi cabeza, solo podía ver como y con sutileza lo que había bajo el pantalón se movía, me mordí el labio esperando no llevarme una sorpresa.

Y entonces sucedió.

La yema de mis dedos fueron las pioneras en transmitir las señales que mi cerebro procesaría en milésimas de segundo. Era cálido, pero aun no conforme mis dedos se aventuraron a tomarlo y despacio presionarlo. El tacto fue nuevo para mi en muchos sentidos, duro pero manejable, con la punta algo maleable y un calor excesivo que desprendía pero que no era suficiente como para quemarme la mano, o eso yo creí, pero además sentí como aquello palpitaba, esa cosa tenia vida y podría ser parte de Chizuru.

"hmm…" salto hacia atrás lejos de Chizuru llevándome ambas manos al pecho descubriendo que mi corazón estaba acelerado.

"¿Chizuru?" dije suavemente no queriendo espantarla pero ella no me respondió

En eso Chizuru se da la vuelta y queda de costado frente a mi, su pijama alza un poco y pude ver su ombligo, pero también mas abajo el elástico del pijama se encontraba forzado en un estiramiento producto de aquel bulto. Me incliné a un lado queriendo saber si así podría ver el interior y descubrir lo que Chizuru ocultaba, pero no se me reveló nada en ese momento.

"Nee-san" dijo ella soñolienta haciendo algunas muecas tratando de abrir los ojos

"…" no tuve respuesta para ella, no supe si fue por la adrenalina repentina o el miedo.

"¿ya amaneció?" dice y trata de incorporarse quedando sentada en la cama, busca a un lado y coloca sus anteojos para luego abrir los ojos completamente mientras que veo que sus mejillas se sonrojan

Rápidamente y ante mi mirada ella se cubre la entrepierna con las sabanas, no dice nada solo esta ahí con las manos a los costados sosteniendo las sabanas fuertemente. Yo al salir de mi aturdimiento sacudí la cabeza y pues aunque deseara que ella me respondiera, supe por su expresión que aquello era algo de lo que no estaba preparada para hablar conmigo.

"buenos días Chizuru" guarde todas dudas para no incomodar a mi hermana "¿dormiste bien?" así pues fingí por primera vez un saludo para ella

"yo yo… buenos días Nee-san" pero ella no se relajaba, casi podía jurar que estaba esperando a que yo abandonara la habitación

"creo que no has descansado lo suficiente, pero recuerda que tenemos escuela" le dije "me adelantare y ayudare con el desayuno, no te preocupes y sigue descansando, te llamare cuando este todo listo"

Después de eso ya no sucedió nada interesante que quieras oír, digo, hicimos lo de rutina y salimos al colegio. El camino fue aburrido con una Chizuru que se negó a compartir palabras conmigo, no la culpo, sea lo que sea que guardase debía de estarla atormentando, y la verdad, yo quería ayudarla pero no podía simplemente obligarla a contarme lo que le molesta.

Las horas pasaron y cuando la hora del almuerzo llegó, no Salí corriendo del salón como el día anterior, quería darle espacio a mi hermana, mejor, me concentre en reforzar mi amistad con mis compañeras.

Voy a suprimir lo que hable con Ayano-chan ya que no deseas escucharlo, verdad Toshino-san, se que te atormenta y lo entiendo pero lo que te voy a decir ahora será clave para seguir con la historia.

Casi terminando la hora del almuerzo Ayano-chan me pido que la acompañara al baño, acepte sin dudarlo porque yo también lo necesitaba. Pero aunque mis necesidades estaban a flor de piel, los motivos de Ayano para invitarme era otros, debía suponer que me convertiría en su protectora o algo parecido.

"hola ustedes dos" una chica de grado mayor nos asalto en el corredor después de salir del baño "¿Qué creen que hacen?" nos dijo en un tono autoritario que puso a temblar a la pobre Ayano

"pues estábamos…" traté de decir pero ella me cortó

"¡eso es precisamente lo que hacían!" dijo a todo pulmón mientras nos apuntó con el dedo "nada, y por eso yo tengo el trabajo perfecto para ustedes"

De la nada sacó un cartelón que nos lo enseñó a todo esplendor "consejo estudiantil" dije

"¡así es!" respondió y guardo el cartelón "¿no les gustaría ser parte de algo grandioso, de algo mágico, de un evento que solo se vive una vez y que recordaran por el resto de sus miserables vidas?

"bueno nosotras no"

"¡perfecto!" dijo sin dejarme terminar mi oración, y se aventó sobre Ayano a quien tomo de las manos "por favor ayúdenme" de repente cambio su tono a una suplica "nadie quiere ser parte del consejo y me estoy atiborrando de tareas"

Ayano solo balbuceaba mientras esa chica se iba acercando mas y mas en espera de una respuesta mágica que dé fin a sus problemas. En eso y gracias a mi ángulo noté cómo la forma en la que esa chica sostenía a Ayano me pareció algo romántico, me imaginé que ella se le estaría declarando y que Ayano dudaba de responder adecuadamente. Luego ella se hartaría y no esperaría mas entonces tomó a Ayano de la cintura y en un jalón la apretó reclamando sus labios.

Pude sentir como mi cuerpo se calentaba y mientras mas y mas mi mente me dibujaba la fantasía mi calor aumentaba. Sentí nuevamente la piel de gallina y mi respiraron se hizo mas profunda, mientras mis partes se humedecían y los pezones me cosquilleaban.

En mi mente Ayano y la chica seguían fundiéndose en un beso apasionado, sus lenguas se arremolinaban y sus manos inquietas se recorrían la una a la otra hasta que aquella chica mete su mano bajo la falda de Ayano y empieza a acariciarle lo muslos.

No supe como terminó todo aquello, la verdad no recuerdo mas de eso. Solo sé que perdí el conocimiento luego de sentir como todo mi cuerpo se liberaba por así decirlo. Desperté media hora después en la cama de la enfermería, no supe en ese entonces que había ocurrido, además de que estaba sola otra vez.