Los días pasaron sin ninguna novedad, solo he de decir que cada vez que trataba de hablar con Chizuru sobre el tema, ella rápidamente lo evadía, ya sea cambiando la conversación o simplemente dejándome plantada.
Las cosas no salieron bien para mí en las primeras semanas Toshinō-san, aun si yo no hubiera cometido nada malo, sentía que a los ojos de mi hermana yo era un bicho raro. A veces me preguntaba si fue por querer pasar la barrera familiar para saciar mi curiosidad, o todo se debe a los cambios emocionales que ambas sufrimos. De todas formas, fueron esos motivos suficientes para que yo tratase también de olvidad el tema, al principio se me hiso difícil pero busque la manera de evitarlo, y al principio funcionó, aunque no sabría decirte hasta qué punto.
Pero bueno… supongo que la culpa fue mía por no saber controlarme, pero ya te digo que Chizuru no me lo puso fácil…
"lista Chitose" sacándome de mis pensamientos profundos estaba la bella Ayano, ella me llamaba para que acompañara al consejo estudiantil
Lo habíamos pensado un poco y al final decidimos unirnos al consejo estudiantil, además de que era eso o un club, y la verdad es que Ayano no era muy sociable que digamos pero que eso no te engañe, su timidez es una barrera pero también es parte de su encanto.
"claro, lo siento estaba algo distraída" dije culpable con algo de verdad
"¿sucede algo?" dudando si responder tomé mis cosas y caminé junto a Ayano hacia la salida del salón de clases
"no, no es nada" mentí "es solo que aun trato de encajar en este nuevo ambiente" esa era un excusa simple que no engañaría a nadie y ya sabrás porque
"¿de verdad?" … "creí que te estabas adaptando, digo, ya llevamos casi un mes conociéndonos y pues creí saber que te sentías bien" me había adaptado perfectamente, sinceramente ya conocía casi bien a todas mis compañeras de clase, incluso ya me había hecho amiga de la presidenta del consejo Matsuri y la vicepresidenta Matsumoto, entonces mi mentira estaba preocupando a una de mis amigas
Suspire algo agobiada por el peso de la culpa "bueno yo…" sentí enrojecer bajo mi pensamiento y las palabras que dejaría salir "es que… tengo problemas con… mis cambios" lo último lo dije tan bajo para que no me escucharan a mi alrededor, pero a la vez tratando de que Ayano entendiera
"oh…" dijo ella y viéndola noté su rostro enrojecer "¿no te sientes bien ahí abajo?" dijo a lo que yo me reí despacio por cómo se malinterpretaba lo que trataba de decir
"me refiero a…" pensé mejor lo que diría ya que aún no estaba lista para discutirlo con alguien más "bueno si, ¿pareces saber mucho eh Ayano-chan?" dije con un tono relajado para no incomodarla
"se algo" se refirió y volteo a ver hacia un lado mientras caminábamos por los pasillos de la escuela "pero creo que aquí no es momento para hablar sobre eso"
No sabría decir cuando era el momento pero supuse que estaba mal "lo sé, lo siento"
"sabes este fin de semana mi mamá saldrá de casa por dos días y bueno yo…" sentí como ella dudaba de proseguir y yo estaba atenta "le he hablado mucho de ti y está muy feliz y me pidió que… que si podrías acompañarme"
"¿me estas invitando a tu casa Ayano-chan?" la verdad me emocionaba la idea de pasar el fin de semana en casa de una amiga, eso también serviría para aclarar mi mente y darle espacio a mi hermana
"bueno si quieres" dijo tímida
"tendré que pedirle permiso a mis padres" eso me resultaría fácil pues ya le había hablar sobre Ayano-chan y lo maravillosa que es "pero será fácil y no creo que haya inconveniente"
"¡genial!" dijo tomando mis manos en un repentino estallido de alegría "oh, espera" busco algo en su bolso pero cayó en cuenta que se le había perdido algo "dejé mi libreta en el salón"
"entonces debemos ir por ella" dije a lo que ella me detuvo
"no te preocupes, ve adelante Chitose" Ayano se alejó por donde habíamos venido "regreso enseguida"
Ayano se perdió por los pasillos mientras que yo seguí el camino hacia el consejo. En el camino no dejé de imaginarme lo maravilloso que sería pasar el fin de semana en la casa de Ayano-chan, digo, aparte de que sería como una fiesta de pijamas y que esta fuera mi primera vez. Por otro lado podría estar más relajada lejos de Chizuru y sus feromonas que me provocan desconcierto e excitación, sin mencionar que me lastima la forma en la que me evita.
Un par de noches en casa de Ayano-chan me iría como anillo al dedo, y quien sabe, tal vez podría hablar con Ayano sobre los cambios que experimenté y conocer más sobre el tema. Pensé. Ella dijo que conocía algo, me pregunto hasta qué punto sabe ella, creo que estoy pensando demasiado las cosas, será mejor no tratar de hablar sobre ello, no quiero incomodarla y que termine pensando que soy una rara que lo único que tiene en la cabeza es sexo y nada más.
Al llegar al consejo noté que la puerta estaba cerrada, lo noté al tratar de abrirla pero por más fuerza que ponía esta simplemente no abría. Pensé que tal vez ese día no habían actividades pero era extraño ya que no se nos informó sobre el cese, entonces para confirmar decidí tocar la puerta pero justo cuando estaba por hacerlo, unos ruiditos llegaron a mi desde dentro de la sala.
"Matsumoto-san… ha mmh…" eran tan bajo como si se reprimiera el impulso de gritarlo, curiosa coloque la oreja en la puerta "me volveré locaa ha… mmh…" eran como suspiros jadeos o gemidos los que venían de adentro "has mejorado mucho ha… tus labios son lo mejor… mmmh"
Despegue la oreja de la puerta y posé mi mirada incrédula sobre esta, mientras mi mente trataba de darle sentido a los sonidos que escuchaba. Nada de lo que yo hubiera visto o escuchado antes se familiarizaba con aquello, pero noté que aquella voz le pertenecía en mayor parte a la presidenta Matsuri.
