Pato desaparecido
Spoilers del capítulo 11 de la segunda temporada de Ducktales 2017.
Sumary: Panchito y José estaban emocionados por volver a ver a su amigo Donald.
Cuando Louie le dijo a Panchito que Donald estaría en un crucero por el Caribe fue inevitable para Panchito emocionarse. No formaría parte del crucero, pero sabía que estaría en una de las paradas y que podría pasar tiempo con su amigo. Revisar la guía del crucero más de cinco veces había hecho que estuviera seguro.
El crucero llegó, pero no vio a Donald en ninguna parte. Estaba seguro de que era el crucero de Donald, revisó la guía más de cinco veces. Desde el principio supo que encontrar a Donald sería difícil al no ser el único pato dentro del crucero, pero no creyó que tuviera tantos problemas. Por más que buscó no encontró ninguna señal de su amigo.
Intentó preguntarles a todas las personas que se encontró en su camino. Algunos le respondieron, negando haber visto a Donald y otros afirmaban lo contrario, pero sus palabras no le sirvieron para encontrar al pato que buscaba. Otros se negaron a responder, incluso se mostraron ofendidos.
Después de varios intentos decidió rendirse. Preguntar no parecía servir de nada y sabía que se estaba quedando sin tiempo por lo que decidió cambiar de táctica. Buscó un lugar alto, donde pudiera ser visto y escuchado con facilidad. Tomó su guitarra, la que había llevado especialmente para esa ocasión y comenzó a cantar.
Fueron muchos los que se reunieron a su alrededor. En pocos minutos se había formado una pequeña multitud. Panchito estaba convencido de que Donald lo interrumpiría en cualquier momento para unirse a su canción. Algo que no ocurrió en ningún momento. Ni siquiera logró verlo entre tantos turistas.
—¡Donald! —gritó —. ¡Soy Panchito! ¿Puedes escucharme?
La única respuesta que obtuvo fue a una multitud gritando "otra". Quiso negarse, pero fueron tan insistentes que no tuvo más opción que cantar otra canción. Parte de él esperaba que en esa ocasión Donald sí lo escuchara y decidiera mostrarse.
Panchito no dejó de buscar a Donald hasta que el crucero continuo con su recorrido. Quería pensar que su amigo seguía en el barco, pero le era inevitable no pensar lo peor. Después de todo lo que había hecho le parecía poco probable que Donald no hubiera notado su presencia o peor aún, que quisiera ignorarlo.
Intentó llamar a los trillizos. Ninguna de sus llamadas fue contestada y eso hizo que sus sospechas aumentaran. Decidió llamar a José, esperando que pudiera ayudarlo con esa situación. Después de varios días sin ningún tipo de información sobre su amigo comenzó a pensar lo peor.
—Tal vez no te vio —le dijo José, no se escuchaba del todo convencido.
—Pregunté en el crucero —lo interrumpió Panchito —, dicen que ningún Donald Duck ha subido al crucero.
—¿Estás seguro?
—Intenté llamar a sus sobrinos, no me contestaron.
—Tal vez están en una aventura. Recuerda que Donald nos dijo que suelen viajar con mucha frecuencia.
—Eso no explica porque Donald no subió al crucero.
Panchito estaba listo para explicarle a José todos los motivos por los que estaba preocupado por Donald y por los que creía que pudiera estar en peligro cuando fue interrumpido por su amigo brasileño. Conocía a José lo suficiente para saber que él también temía por la seguridad del pato desaparecido.
El viaje a Duckburg era demasiado costoso y la situación económica difícil por lo que ambos tuvieron que recurrir a un préstamo. Panchito y José sabían que tendrían problemas para pagarlo, pero en ese momento no les podía importar menos. Tenían la sospecha de que Donald estaba en peligro y eso era lo único que les importaba.
—¿Dónde está Donald? —fue lo primero que preguntaron cuando estuvieron frente a Scrooge McDuck.
Estaban tan preocupados por su amigo que no notaron la presencia de Della hasta que ella los saludó. Más que afligidos se veían confundidos. Era evidente que ninguno lo esperaba y menos que pensaran que Donald pudiera estar en problemas.
—Probablemente en una hamaca, disfrutando de sus vacaciones.
—¡No vi a Donald bajar del crucero! —le dijo Panchito —. Y ellos dijeron que no formaba parte del crucero.
—Imposible. Nos habríamos enterado si algo le hubiera pasado —Scrooge calló de pronto y la expresión de molestia en su rostro fue sustituida por una de preocupación —. A no ser que esté relacionado con el cohete desaparecido.
—¿Cohete desaparecido? —preguntaron José y Panchito al unísono.
—El cohete que usé para regresar, quería mostrárselo a los niños, pero no lo encontré —los interrumpió Della, por la expresión de su rostro parecía pensar lo mismo que Scrooge.
—Vamos a buscarlo.
—¿Sabes lo grande que es el espacio?
—Donald nos necesita y eso es lo único que importa.
—Somos los Tres Caballeros, donde va uno, siempre va el otro.
—Ni siquiera sabemos si tomó el cohete —les interrumpió Scrooge. Se veía enojado. Panchito no sabría decir si estaba molesto, preocupado o una mezcla de ambos —, podríamos desperdiciar recursos que no tenemos y perdernos de lo que realmente importa.
—Está bien —respondieron Panchito y José de mala gana. No estaban dispuestos a dejar de buscar a Donald, pero sí a hacerlo a la manera de Scrooge.
