Ponerse al día
Anuncio: Puede contener spoilers del cómic: Paperinik vs DoubleDuck.
Si deseas leer los cómics de Donald Duck en español puedes buscar la página en Facebook "Cómics del Pato Donald en español".
Sumary: Donald, Lyla y Uno hablan acerca de la última misión de Paperinik.
Donald y Lyla habían acordado reunirse en la torre Ducklair. Cuando estuvieron en el siglo XXIII le había dicho que le explicaría con más detalle lo que vio al despertar y había llegado ese momento. Uno también tenía curiosidad, pues había notado la presencia del otro pato durante las llamadas que tuvo con su compañero.
Pero ese no era el único motivo. La inteligencia artificial estaba acostumbrada a saber lo que hacía su compañero durante sus misiones, incluso cuando no lo acompañaba. En esa ocasión no tenía acceso a las cámaras y no pudo contactar con su amigo tanto como le hubiera gustado por temor a lo que pudiera causar una paradoja.
—Si te lo dijera, tendría que matarte.
—Solo te pregunté por qué había dos Donalds, no creo que sea tan confidencial.
—¿No crees que exageras? Ella es del siglo XXIII.
—Era broma. Recordé una frase de James Pond y quise usarla, creí que se adaptaba a la situación. Llegamos a la Agencia, la agencia de agentes secretos más grande del mundo y tan secreta que ni siquiera tiene nombre. El Donald al que viste era el Donald de esa época y uno de los agentes, DoubleDuck.
—¿En serio? —preguntó Uno —. No quiero imaginar cómo te eligieron.
—Lo mismo me pregunté, pero no me respondió, ya saben, las reglas del viaje en el tiempo. Lo bueno es que mis sobrinos están bien. Por cierto, Uno, Donald me dijo que te dijera "Hola" y que te extraña.
Donald no había podido dejar de pensar en las últimas palabras que DoubleDuck le había dicho. No le preocupaba tanto el convertirse en agente secreto. El Donald del futuro le había dicho que trataba con problemas más grandes de los que solía tratar como el agente Qu-qu7, pero había visto que estaba bien y Kay K le parecía alguien de confianza. Lo que le preocupaba era la ausencia de la Torre Ducklair y la forma en que Donald habló de Uno. Él dijo que lo extrañaba y la idea de perderlo le aterraba.
—Curiosa elección de palabras —comentó Uno y Donald pudo notar cierto nivel de preocupación —, pero no creo que sea algo importante, si lo fuera no te lo habría dicho.
—Pienso lo mismo. Siempre estaremos juntos ¿cierto, compañero?
—Sí.
Uno no se sentía del todo cómodo mintiéndole a su compañero, pero consideraba que era lo mejor. De momento todo lo que tenía era teorías, ideas que surgieron después de hablar con el maestro Ducklair y que no quería alteraran a Donald. Uno era consciente de todo el estrés con el que lidiaba su amigo y no quería darle un motivo más para que se sintiera de ese modo. Si dependiera de él haría todo lo posible para que nunca fuera necesario decirle adiós.
Había aprendido mucho de Donald, pero sentía que le faltaba mucho por aprender y mucho por experimentar. Saber que era capaz de sentir, incluso si se trataba de algo doloroso, le causaba felicidad.
—¿Cuántas identidades secretas tienes? —le preguntó Lyla, mitad acusadora, mitad divertida.
—Solo tres.
—¿Tres? —preguntaron Uno y Lyla al unísono, ambos igual de sorprendidos.
—Tal vez dos, porque seré Double Duck en el futuro y no sé si siga siendo el agente Qu-Qu 7 en la MIA.
—¿Esa es la agencia de Scrooge McDuck? —preguntó Uno. La información que tenia sobre esta era superficial, pero en unos minutos eso podía cambiar. El único motivo de su ignorancia era su falta de interés en el tema.
—Sí.
—La gente del siglo XXIII se volvería loca si supieran todos los secretos de Paperinik —comentó Lyla divertida —. Te volverían a llevar al futuro y esta vez te harían hacer la serie completa.
—Hablando de películas ¿Puedes conseguirnos una copia? Me gustaría ver a nuestro héroe en acción.
—Fácilmente —respondió Lyla —, aunque no es lo único que tendría que traer si quieren verla.
