Capituló 11 El Patriarca.

Cuando menos lo esperaba.

William

Después de hablar con Candice, siento que he recuperado mis fuerzas, mi ánimo ha cambiado drásticamente.

Increíble el poder que tiene sobre mí, ya no soy dueño de mi voluntad, ni de mi propia vida.

Quién lo iba a imaginar que una jovencita, rubia me conquistaría, cuando mi delirio han sido las pelirrojas y castañas.

Cuando me encuentro revisando unos documentos para el evento de la fundación, suena mi celular y recibo un texto de Rosemary.

" SOS, Amanda OYW"

Las claves de Rosemary son extrañas, aún no sé cómo es capaz de acompañarme a las entrevistas.

Me levantó de mi silla y le doy indicaciones a Wendy que le permita pasar sin anunciarla.

Esto tiene que terminar, aunque no debería darle explicaciones... teníamos una relación abierta.

No han pasado ni veinte minutos desde que recibí el texto cuando tocan a mi puerta.

— Adelante.

— ¡Buenas tardes William!

— Amanda que sorpresa, no esperaba verte-

Soy sarcástico sé que si hubiera pedido una cita, no se la hubiera dado.

La verdad es que tengo demasiado trabajo y el poco de espacio que me queda libre es solo para pensar en ella, en Candice.

— No has respondido mis llamadas, quise venir a saludarte, saber que ha pasado contigo... ¿estás bien? Mejor dicho, ¿está todo bien?

— Por favor siéntate, necesitamos hablar.

Te ofrezco algo de beber, un té, agua, un ¿cognac?

— No... Así estoy bien por el momento. Todo dependerá de tu respuesta.

¿Qué sucede William, porque no respondes mis llamadas?

¿Acaso ya encontraste la mujer que conquistó tu corazón?

Recuerdo perfectamente bien esas palabras, te alejarías si un día esa mujer llegaba a tu vida.

Me acercó a ella-

—Si- le respondo, desde un principio dejé las cosas claras.

Amanda, lo siento por no haber contestado tus llamadas y mensajes.

Y con respecto a tu pregunta, he conocido a alguien.

Guardo un poco de silencio y le miró fijamente, su rostro se ha entristecido, sabía que el día que terminara esta amistad con derecho le partiría.

Nunca logré enamorarme de ella, pero creo que ella se enamoró de mí.

— No estoy seguro que siente ella por mí, no se lo he dicho aún... pero sin esperarlo, me he enamorado de ella, creo que la amo.

— Como puedes saber que la amas si ni siquiera has comenzado una relación con ella William.

¿Tú sabes que yo esperaba más de esto?

Que fuéramos más que amigos de sexo.

— Amanda esto no es una relación y lo sabes, desde un principio lo hablamos, fui sincero contigo.

Amanda se levantó de la silla y trató de sostenerme, cuando el teléfono sonó.

"Diga Wendy"

"su hermana Rosemary está aquí señor"

— ¿tú le pediste a Rosemary que te acompañará?-

No responde nada.

Me dirijo a la puerta a recibirla.

— Hola Rosemary, nos podrías dar unos minutos más a solas.

— William, yo debo irme tengo una cita importante. Solo dile a Amanda que no podré esperarla.

Me despido de mi hermana y le doy un beso y abrazo.

Cuando regresó veo a Amanda limpiando su rostro.

— Rosemary dijo que no podrá esperar por ti.

— No te preocupes, yo tomaré un taxi.

Te extraño William, es una pena que nunca te diste la oportunidad de conocernos más allá de amigos.

Al verla así me hace sentir un canalla, pero no puedo permanecer en esta situación, cuando mi mente y polla a quien desea y ama es a otra.

— ¿La conozco? Debe ser bella para que te hayas enamorado de ella.

— No, no la conoces, o quizás sí. No lo sé.

Y si, es bella, es la mujer más hermosa que he conocido en mi vida.

— ¡Valla!, gracias por lo que me toca.

— No es mi intención lastimarte, pero tú preguntaste.

Un silencio se ha tomado la oficina, ninguno de los dos dice nada.

Cuando me ofrezco a llevarle hasta su casa, creo que es lo menos que puedo hacer después de haberle roto sus ilusiones.

— Tengo unas llamadas que hacer, después puedo pedirle a Sam que te lleve a tu casa.

— ¿Podrías tú llevarme? Creo que por lo menos me merezco eso.

Esperaré en el pasillo mientras terminas lo que tengas que hacer.

Después de una hora, he terminado con mis últimas llamadas, salgo de mi oficina para llevar a Amanda hasta su casa.

Mientras camino para el elevador, pienso en Candice, tengo que hablar con ella y decirle todo. Después del sufrimiento de esta mañana, no quiero volver a pasar otro mal entendido.

— William, te voy a extrañar-

Se acerca y trata de besarme, cuando le tomo las manos y me retiró un poco de ella.

— Amanda por favor.

— Disculpa, lo olvidé por un momento.

Salimos del edificio y lo primero que ruego es que no esté ningún fotógrafo fuera del edificio.

Sonrió un poco por el comentario de Amanda.

— Espero que ella pueda complacer tus fantasías sexuales, eres un incansable.

Su comentario me ha hecho reír.

Pero estoy seguro que con Candice no tendré esa capacidad y aguante, esa mujer me pone duro con solo verle.

Después de haber dejado a Amanda en su casa. Le he pedido a Sam que regresemos al banco, necesito hablar con Candice, debo decirle todo.

Para mi sorpresa ya se ha ido. Salió temprano el día de hoy, y yo que deseo verla y hablar con ella.

Mañana es día festivo _Maldita sea quiero verla o por lo menos hablar por el celular con ella.

Al llegar a mi habitación, hago lo de siempre, responder emails, hacer transacciones, depósitos para la fundación de Somalia.

Tomó un vaso de Whisky, me siento en mi sillón reclinable para ver las noticias.

Agarró mi celular con intenciones de llamar a Candice, cuando para mi sorpresa el celular suena y es ella, lo dejo sonar tres veces esperando que entre la cuarta vez.

Pero no sonó. ¿Se habrá confundido?

A los dos minutos vuelve a sonar y esta vez respondo de inmediato.

— ¿Candice eres tú?- "¡Su voz es distinta! ¿Está bajo los efectos del alcohol?

¿Con quién diablos estará?"

— ¡Hey! Patriarca, ¿cómo estás? Espero no interrumpir... ¿qué tal está? ¿Esta buena?

— ¿Candice estas tomando? ¿Con quién estás?

"Me pareció escuchar que dijo qué tal esta, esta buena ¿de qué demonios habla?"

— Sabes que eres demandante, y un mentiroso, me ilusionas y después me desechas así como si nada.

"¿Desecharla? Pues que rayos hice hoy.

—Dime ¿dónde está tu amiguita cabeza de cerillo?

— Ja ja ja... ¡te refieres a Amanda!

"Esto significa que me miró, por eso está diciendo esas cosas... ¿está celosa?"

— Oh oh perdón perdón , si la SEÑORITA Amanda.

— Candice no te muevas de ahí enseguida voy por ti.

— ¿Por mí? Estoy lejos de tu alcance, no me podrás encontrar.

Me levantó y rápidamente rastreó su celular.

No tardo ni diez minutos en llegar al restaurante donde se encuentra, cuando la veo de espalda, es tan hermosa, no puedo dejarla sola, debo protegerla.

—Candice he venido por ti y el joven no quiere bailar.

Y más vale que esté cabrón no sea un amiguito porque de igual manera me la llevo.

Cuando la subo al auto comienza a decir muchas cosas, pero no sé si es por el efecto del alcohol o estará hablando porque es lo que realmente siente.

De igual manera no la tocaré hasta que esté en sus cinco sentidos.

La necrofilia no es lo mío, así cómo está será como aprovecharme de ella y se sentirá usada.

Además, quiero que responda a mis besos y caricias, que me sienta y lo disfrute.

Al ponerla en la ducha, pega un brinco, y no es para menos el agua está lo más fría que puedo ponerla.

Así se le bajará el efecto más rápido.

— ¿Todo lo que me ha dicho? ¿Lo dijo porque de verdad lo siente?

Sería el hombre más feliz del mundo si todo es cierto.

Al salir de la ducha, está envuelta en mi bata, sin maquillaje es tan bella.

Dios como deseo hacerla mía.

— ¿estas mejor?

Te acuerdas de todo lo que me dijiste.

— Si- me responde un poco avergonzada, me le acercó y le preguntó-

— El beso que me pediste, ¿todavía lo quieres?

—Si- me responde con su respiración profunda.

Agarro sus manos, subo sus brazos contra la pared, colocó mi pelvis junto a su exquisito vientre, "humm huele delicioso" ¿así olerá todo? Hoy la haré mía si responde a mis besos, comienzo a besarla apasionadamente.

— Oh nena, mira como me tienes, no tienes idea cuanto he deseado este momento.

No dice nada, solo gime de deseo —

O Candice yo sé que también lo deseas así como lo deseo yo.

Déjate llevar nena, solo disfruta este momento.

Le colocó su cabello despacio detrás de su cuello y comienzo a besarlo, su piel es suave y delicada, suelto la bata y la abro poco a poco, besando su hombro.

— Oh Albert, yo también he deseado este momento, he soñado contigo, he jugado con mi concha pensando en ti.

— oh nena, no sabía que me deseabas tanto. Pero no creo que tanto como yo a ti Candice...

Me quito mi playera dejando mi abdomen al descubierto, lo acaricia y me besa poco a poco hasta llegar a mi ombligo, se detiene y mete su mano dentro del pijama, no tengo bóxer por lo que agarra mi polla y comienza a tocar mis bolas.

—Oh Candice que manos tan suaves.

Le quito la bata por completo dejando sus hermosos senos al descubierto, su concha limpia con un poco de vello púbico en la parte superior.

— eres extremadamente hermosa Candice, eres una diosa.

Déjame hacerte mía, te deseo.

Comienzo a besar sus senos nuevamente mientras está detenida contra la pared.

Paso mi lengua alrededor de su seno derecho, con la mano izquierda sostengo su otro seno, le doy pequeños apretones que la hacen gemir.

Hago lo mismo con la otra repetidas veces.

Poco a poco voy bajando besando su vientre.

— Oh tú vientre está caliente, dime que me deseas babe, vamos dímelo-

Obedece y me dice.

— Te deseo Albert, hazme tuya, quiero sentir ese enorme nervio que tienes.

Vuelvo a subir y le agarro su concha con mi mano.

La beso nuevamente, acariciando sus labios inferiores con mis dedos, suave y delicado.

Vuelvo a bajar poco a poco, hasta llegar a su panal que destila miel, acaricio sus muslos tan suaves y delicados y solo usando mi lengua, abro sus labios y los beso y succiono uno a uno, haciéndola gemir de placer.

— ¡hum, oh que delicioso!-

Se mueve un poco tratando de escapar, cuando llego a su clítoris, con la punta de mi lengua lo juego hacia arriba y hacia abajo, colocando mi dedo en su vagina, suavemente lo introduzco, está más que lista, húmeda, el clítoris está duro y me permite succionarlo logrando que de unos gemidos placenteros.

Candice.

Mientras estoy de pie él me come y he estado a punto de correrme, cuando me voltea y me pega nuevamente contra la pared, estoy de pie disfrutando todo lo que me hace, el estar de pie no me permite tener un orgasmo completamente y creo que ese es su propósito, que lo disfrute y tarde en correrme.

Vuelve a subir besando las piernas de abajo hacia arriba hasta llegar nuevamente a mi cuello, besa mis hombros, mi espalda, coloca su mano en mi trasero y abre mis piernas, baja nuevamente poco a poco y esta vez besa mi culo dando pequeñas palmadas que me hacen gemir.

Vuelve a comerme mi concha pero ahora por la parte de atrás, logrando una sensación diferente, coloca su dedo, lo mete y lo saca repetidas veces chupándolo saboreando el jugo de mi vagina.

— Oh nena,eres deliciosa, que dulzura.

Trato de voltearme para besarle, cuando me dice-

— aún no he terminado-

Abre mi trasero y me dobla un poco a modo que me retiro un poco de la pared, doblando mi cintura, con mi trasero parado y la cintura doblada

Abre mis nalgas y me pasa su lengua por mi trasero haciéndome brincar, no esperaba sentir su lengua en mi agujero, agradezco a la diosa Artemisa por mantenerme siempre limpia de esa parte tan íntima , enrolla su lengua y trata de introducirla_Aaaah- gimo

Yo no puedo más con este castigo, me volteo y quedo frente a él.

— Por favor no me castigues más y déjame correrme en tu boca.

Su mirada de lujuria es intimidante. Me agarra y engancha entre sus piernas, me lleva hasta el sofá y me sienta de manera que mi trasero queda un poco en el aire, abre mis piernas y comienza nuevamente mi agonía, esta vez la sensación es distinta, me come, saborea y succiona colocando su dedo en mi culo dándole pequeños masajes con la yema de su dedo, sin soltar mi clítoris, succiona mis labios inferiores y mete su lengua dentro de mi vagina - aaahh que delicioso oh papi si a sii.

— Oh Albert-

Con la otra mano toca mi seno izquierdo acariciando suavemente.

Las contracciones en mi vagina son más fuertes, cuando lo agarro de su cabello, el momento es incontrolable le apretó su rostro contra mi vagina y no darle espacio para que se mueva, desde esta posición puedo observar sus bellos muslos y trasero-

Aaaah Albert Ahhh estoy lista para correrme.

Se detiene. Y sigue con el juego de su dedo.

— Ya por favor no me castigues más- le suplico.

— quiero que lo disfrutes más nena, quiero que te corras conmigo— poniéndose de pie y quedando frente a mí con su miembro de 17 cm y un delicioso grosor, está circuncidado por lo que huele delicioso y eso permite que su polla se extienda aún más.

Lo tomo con mis manos y cojo sus testículos con la otra, haciéndole masajes para estimular aún más.

Colocó la punta de su polla en mi boca dando pequeñas succiones y pasando mi lengua alrededor de la corona del glande, la sostengo con mis dos manos y comienzo a sacarla y meterla.

— Oh nena, que delicioso té la comes... oh Candice-

Está tan excitado, que por un momento creí que me la metería toda.

La lubricó con mi propia saliva y la deslizó hacia dentro y fuera...logrando que su sensación sea más placentera.

— Oooh, así babe — ¿te gusta?- le preguntó mirándole a los ojos succionándole.

Siento su grosor y su sangre hervir.

Se mueve poco a poco logrando que la suelte y me dice.

— quiero que te corras en mi boca.

Me levanta del sofá y me acuesta en la cama, abre mis piernas y esta vez no se detiene hasta que grito su nombre.

Se sube y me besa—pruébate lo deliciosa que eres, me tienes loco Candice.

Sus palabras me han complacido.

Me voltea y colocándome en cuatro me introduce su dotado miembro.

Lo mete y lo saca repetidas veces, dando palmaditas en mi trasero. Cuando está apunto de correrse me muevo y lo tiró a la cama, colocando su polla dentro de mi boca y vuelvo con el juego de succionar su cabeza y mojarlo con mi saliva, eso lo excita...

—Oh Candice...

Lo levantó y lo pongo de pie para devolverle la sensación placentera que me había aplicado hace una hora.

Me pongo de rodillas y continúo con lo que estaba haciendo en la cama, cuando está nuevamente a punto de correrse trata de salir de mi boca pero esta vez no se lo permito apretándole y succionando más rápido hasta que lo escuchó gritar mi nombre- oooh Candice... Aaaah.

Se ha corrido en mi boca y en parte de mi cara.

Continuará.

Gracias por leer y sus comentarios.

saludos Adorada Andrew, te extrañamos.