Distancia


Sumary: Della pasó más de diez años perdida en la luna y no sabe cómo hablar con su hermano.

Advertencia: Leve crossover con la serie de cómics DoubleDuck.


Había ocasiones en las que Della temía que Donald no la dejara acercarse a sus hijos y sentía que de hacerlo no tendría posibilidad alguna de evitarlo. Durante el tiempo que él estuvo lejos de los niños se le hizo costumbre visitar la casa bote y tomar las cosas de su hermano, especialmente los álbumes de fotografías. Estos eran la única forma que tenía de ver a sus hijos crecer y era algo que le dolía.

Cada fotografía era un recordatorio de lo mucho que se había perdido, de los momentos que jamás recuperaría y un recordatorio de lo mucho que Donald amaba a esos niños. Ella no quería alejarlos de su lado, pero le era inevitable temer que sus niños jamás pudieran verla como su madre o sentir por ella un poco del cariño que le tenían a su tío.

Cuando vio llegar a Donald se apresuró en esconder el álbum, aunque ciertamente no sabía el por qué de esa acción tan repentina. Sabía que a Donald no le gustaba que tocara sus cosas, pero eso no era algo que la hubiera detenido en el pasado. Quería hablar con él, con todo lo ocurrido no había tenido la oportunidad de hacerlo.

—¡Hola, Donnie! ¿Qué me cuentas?

—Yo debería ser quien haga esa pregunta, esta es mi casa.

—Los niños me dijeron que estás peleado con tío Scrooge, pero eso es absurdo.

—Por mucho tiempo lo culpé de tu desaparición.

—Y tú tan orgulloso como siempre ¿No se te ocurrió pensar que soy consciente de mis propios actos?

—Tú nunca has sido consciente. Siempre saltas al peligro sin importarte nada.

—No soy imprudente, tú eres demasiado cobarde.

—¿A eso viniste? ¿A insultarme?

—No. Quiero hablar contigo.

—Pues no lo parece.

Della llevó una de sus manos hasta su frente e intentó calmarse. Estaba más que consciente del mal temperamento de ambos y sabía que uno de los dos debía ceder si deseaba que las cosas funcionaran entre los dos y si quería que su familia permaneciera unida. En el fondo ella se culpaba por la distancia que había entre Donald y Scrooge, no quería ser la causa de una nueva discusión, especialmente si era entre ella y Donald.

—¿Por qué tan elegante? ¿Vienes de una misión?

Della había pensado que cambiar de tema serviría para aliviar la tensión, pero ver a Donald tenso hizo que reconsiderara esa idea. No lo entendía, los dos y Fethry habían trabajado como espías por lo que su hermano no debería estar tan sorprendido.

—No actúes como si no supiera que eres un espía.

—Creí que era demasiado cobarde como para ser un espía.

—No uses mis palabras para tratar de engañarme ¿Acaso olvidaste que yo también soy una espía?

Por unos instantes Della creyó que su hermano le gritaría y que seguiría negándose, pero no lo hizo y en lugar de eso, respiró profundo antes de continuar hablando.

—Lo siento. La máquina de Gizmo me ayudó a recuperar muchas de las cosas de mi primera misión, pero sigue habiendo recuerdos a los que no puedo acceder. Acabo de regresar de una misión con la Agencia, el director se enteró que estuve presente durante la invasión y quería un reporte completo sobre la gente de la luna ¿Crees que debería notificarles que regresaste?

Della se consideraba como alguien buena para leer quienes la rodeaban, pero en ese momento no sabía cómo tratar con su hermano. Tenía la sensación de que no le estaba mintiendo, podía notarlo en sus gestos y movimientos, pero muchas de las palabras que usaba carecían de significado o sentido para ella.

—Prefería que no lo hicieras. Quiero pasar más tiempo con mi familia antes de regresar al deber.

Al día siguiente Della buscó a Scrooge McDuck, convencida de que él y la Agente 22 eran los únicos que podían darle las respuestas que necesitaba.

—¿Los niños no te lo dijeron? Donald y yo no nos hablamos por diez años. Él renunció a S.H.U.S.H y sus memorias fueron borradas por seguridad.

—Entonces ¿por qué recuerda ser un espía?

—Eso es absurdo, Donald no recuerda nada, ni siquiera que Beakley es una agente.

Della decidió no insistir con el tema. Podía ver que su tío no le mentía, pero sabía que Donald no lo hacía y eso la hacía sentir sumamente confundida.

—¿Qué es lo que sabes de la Agencia?

—Depende de la agencia que hables.

—Hablo de una de espionaje.

—¡Ah, la Agencia! Su lema es "una agencia tan secreta que ni siquiera tiene nombre". Solo los mejores espías son reclutados y muy pocos fuera de ella saben de su existencia. Ha colaborado con S.H.U.S.H, pero por lo general funcionan de manera separada ¿por qué la pregunta?

—Por nada —respondió Della tratando de poner su mejor cara de inocencia. Donald le había dicho que era imprudente y ella le demostraría que podía tomarse las cosas con calma y pensar antes de actuar.