Las sospechas de Della


Sumary: Della tiene sospechas acerca de los intereses amorosos de Donald y de Louie.

Advertencia: Crossover con Paperinik: New Adventures. Contiene Donald x Lyla y Louie x Boid.


Reunirse había sido idea de Della. Aunque tenía algunas sospechas ese no era el motivo por el que había convocado a sus hijos y a las amigas de sus patitos. Louie no fue tomado en cuenta por el bien de sus planes. Era algo en lo que había estado pensando últimamente y que quería poner en acción, pero que no podría hacer sola. Los adultos no fueron una opción, Della estaba bastante segura de que no la ayudarían y que en el peor de los casos se interpondrían.

—Creo que Donald y Louie están saliendo con robots.

—¿Qué te hace pensar eso? —preguntó Dewey notablemente confundido.

—Intuición. Escuché a Louie preguntarle a Donald si era posible salir con un robot y él le dijo que sí y que los robots preferían ser llamados droids.

—A mí me parecen normales y Lyla trabaja como periodista, no creo que un robot pueda trabajar en televisión nacional —comentó Violet.

—¿Alguna vez la has visto comer?

—Trabaja en la televisión, probablemente está a dieta.

Della no estaba segura de que ese fuera el motivo. Si bien no podía negar que Lyla hacía muchas cosas cómo cualquier pato normal, también había notado otras cosas que definitivamente no lo eran. Recordaba que en la navidad pasada había obligado a su hermano a vestirse de Santa Claus y por unos instantes, notó que los ojos de Lyla brillaban. Estaba más que segura de que no se trataba de una ilusión óptica como había afirmado la reportera.

—¿Tío Donald y Lyla están saliendo? —Dewey lucía bastante sorprendido. Ver la reacción de los demás lo hizo sentir aún más confundido, pues no entendía por qué ellos actuarán como si fuera tan evidente.

—Despistado.

—Es obvio que se aman.

—¿Están seguros de que no son solo amigos? —insistió Dewey.

—Sí, es obvio que son amigos, de los que se besan y se acuestan juntos —comentó Lena de forma burlona.

Della esperaba que Lena dijera eso solo por Donald. Su hermano era un adulto y confiaba en que sabía lo que hacía. Louie solo era un adolescente que tenía mucho por aprender. A Della le causaba ilusión que su hijo experimentara su primer amor, pero no quería que fuera más allá de los besos.

—Tío Donald nos diría si saliera con alguien y Louie... bueno, lo admito, él no diría nada.

—¡Es por eso por lo que debemos averiguarlo nosotros mismos! —Webby estaba más que emocionada con la idea y es que ella también había planeado confirmar lo que Della sospechaba.

—¿Con quién está saliendo Louie? —Dewey continuó hablando —. ¿Es alguien que conozco?

—Azul, si hubiera un premio al más despistado del mundo, estoy segura de que lo ganarías y de que perderías el premio después.

Della negó con la cabeza. Para ella las señales eran más que obvias. Había notado la manera en que Louie quería involucrar a Boyd dentro de sus planes y varias veces lo había descubierto desviando la mirada cada vez que lo descubría observándolo. En el caso de Donald era más el secretismo que había entre él y Lyla. Solía acudir a cada una de sus llamadas y muchas veces los había descubierto cambiando de tema en el momento en que la veían.

—¿Con quién ha estado saliendo Louie todas las semanas?

—¿Quién es su principal socio en Louie Inc?

—¿De quién habla la mayor parte del tiempo?

—Aparte de Lyla ¿Cuántos robots conocemos?

—¿Boyd? —preguntó Dewey inseguro.

—¿Y todavía tienes dudas?

Dewey se apoyó en la puerta. Sus brazos cruzados y su ceño fruncido delataban enojo. Della desordenó su cabello de forma afectuosa. No podía hacer que su hijo fuera menos distraído, pero esperaba que su mal humor mejorara.

—¿Qué hay de tío Donald y Lyla?

—Ocultan algo.

—Y pasan mucho tiempo juntos.

—Trabajan en el mismo lugar, es normal que pasen tiempo juntos.

—Eso no explica porque siempre se aparta cada vez que lo llama al teléfono o que se vaya sin decir nada.

—Además suele invitarla todas las navidades.

—Y nunca se han besado bajo el muérdago.

—¿Cómo estás tan seguro?

—Porque no los he visto.

—Podrían haberlo hecho a escondidas.

—¿Qué hay de Duck Avenger? —preguntó de pronto Dewey.

Nadie supo que contestarle. Dewey, pese a ser el más despistado del grupo había señalado algo en lo que nadie había pensado y en lo que no podían dejar de pensar. Lyla no era la reportera exclusiva de Duck Avenger. Angus había hecho varios reportajes, la mayoría se veces con la intención de desacreditarlo y solo lo mostraba como un héroe por error. Pero Lyla había aparecido en muchos de los lugares dónde Duck Avenger se había mostrado e incluso utilizó el noticiero para enviarle un mensaje.

—¿A qué te refieres? —preguntó Huey.

—Ambos se tienen mucha confianza ¿Recuerdan cuando Angus lo acusó de ser cómplice de un criminal? Lyla lo defendió y siempre que habla de él es con gran aprecio.

—Probablemente sean amigos —comentó Della un tanto insegura —. Donald es su amigo ¿cierto? Creo que entre los hombres hay algo que se llama código de honor y que prohíbe que entre amigos se roben las chicas.

—No creo, tío Donald y tío Gladstone pelearon mucho tiempo por la atención de Daisy hasta que ella decidió que le gustaban más las chicas y comenzó a salir con Minnie.

—Pero Donald y Gladstone han sido rivales desde que tengo memoria, así que no creo que cuente. Propongo que les pongamos una trampa a Donald y a Louie y así conseguir pruebas de que salen con robots.

—¿Qué sugieres? —preguntó Lena.

—Estoy abierta a sugerencias.

Della no tenía idea de lo que podría hacer y esperaba que el grupo al que había llamado tuvieran mejor suerte. Había tratado de dar con una idea, pero todas las que se le habían ocurrido resultaba un tanto descabelladas y poco prácticas después de pensar en ellas un poco más. Algunas eran incluso demasiado obvias como para poner en práctica.

—¿Han visto "Cazador de infieles"? —preguntó Louie.

—¿Por qué vería una basura como esa? —preguntó Lena.

—No es de mi agrado —comentó Violet.

—Nunca me lo pierdo —Dewey era el único que parecía interesado por el programa.

Della no tenía ni idea de lo que hablaban. Había estado fuera de la Tierra por más de diez años por lo que en ocasiones como esa se sentía fuera de lugar. El mundo había cambiado tanto en tan poco tiempo y ella necesitaba de tiempo para poder adaptarse a su nueva vida, a su familia y al mundo en general.

—Me topé con algunos anuncios y lo vi por casualidad, pero ese no es el punto. Una de ustedes puede fingir ser Penelope Horse y preguntarles si son pareja.

Della había pensado en algo parecido, solo que en su caso lo que ella pretendía era llamar por teléfono a Louie y a Donald pretendiendo ser su pareja, idea que descartó al recordar que en esa época existía algo que se llamaba identificador de llamadas y que si quería que su plan funcionara debería utilizar el teléfono celular de uno de los involucrados.

—¿Y si dicen que no?

—Podemos revisar sus teléfonos celulares y dudo que puedan negarse. Solo necesitaremos algo de dinero o salir corriendo después de la revisión.

En esa ocasión nadie se opuso a la idea de Louie o dio motivos por los que esta no podría funcionar. Della se ofreció para ser la entrevistadora y le pidió a Dewey que le mostrara ese programa. Después de dos episodios llegó a la conclusión de que todo era falso, pero no por eso consideraba que fuera menos entretenido y se declaró a sí misma cómo fan del programa.

Lena se encargó de conseguir todo lo que pudieran necesitar para la trampa. Había dicho que la ropa la sacó de una tienda de ropa usada, pero se negó a responder cuando le preguntaron por la cámara casco que Dewey utilizaría para representar el papel de camarógrafo. Della sospechaba que podía tratarse de algo ilegal y las miradas que sus hijos y Webby le dedicaron no ayudaban a que sus sospechas disminuyeran.

Decidió dejarlo pasar. Se dijo que después podría preocuparse por esos detalles y que de momento la prioridad era confirmar las sospechas que tenía sobre su hermano y sobre el menor de sus hijos.

La espera le resultó a Della eterna. Ver pasar a varias parejas la hizo desear que Donald y Lyla pasaran cuanto antes pues ella odiaba esperar. En cuanto los vio se apresuró en llamar la atención de Dewey y hacerle saber que el plan estaba por dar inicio.

—Hola —los saludó tratando de imitar su personaje —. ¿Ustedes son pareja?

—De hecho, estamos casados y esperando a nuestro primer bebé —comentó Donald con tono casual.

Della y Dewey no pudieron disimular la sorpresa que sentían ante esas palabras e incluso se olvidaron del papel que estaban representando.

—¿Cuándo planeabas decírnoslo? —gritó Della —. ¿Cuándo el patito rompiera el cascarón o cuando se convirtieran en abuelos?

—Tranquila, hermana, era una broma.

Fue en ese momento que Della fue consciente de que tanto Donald como Della estaban más que enterados de su identidad secreto. Pudo sentir un calor sobre sus mejillas y la sospecha de que debía estar muy sonrojada.

—No me culpes por preocuparme por mi hermano.

—Estamos saliendo —en esa ocasión fue Lyla quien habló —, desde hace unos días y esperamos anunciarlo en la cena de mañana.

Esas palabras hicieron que Della se sintiera aún más avergonzada, pero no que desistiera su plan de tenderle una trampa a Louie. Ella y Dewey se marcharon asegurando haber aprendido su lección. Ninguno de los dos se volteó temeroso de delatarse una vez más.

Con Louie ni siquiera tuvieron una oportunidad de poner la trampa. El mismo día en que Donald y Lyla anunciaron que estaban saliendo, Louie y Boid hicieron público su noviazgo.