Esta es una secuela del fic "Bohemian Rhapsody: La Historia de Queen" que narra la vida, obra y legado de Freddie Mercury y Queen, esta inspirada en declaraciones oficiales de Freddie Mercury, Roger Taylor, Brian May y John Deacon, al igual que su actual manager Jim Beach, y en los documentales "Queen: Days of Our Lives" y "Freddie Mercury: The Great Pretender". Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto más su selección, distribución y/o utilización corre absolutamente por mi cuenta. Les sugiero oír: "Friends Will Be Friends", "One Vision", "A Kind of Magic", "One Year of Love" y "Who Wants To Live Forever" de Queen, pertenecientes al álbum A Kind Of Magic de 1986.
-Gracias a Dios ya termino— suspiro Itachi una vez se encontraron fuera de la vista de las cámaras.
Por supuesto que los cuatro amaban la insuperable emoción de estar sobre un escenario, sentían la alegría del público que los observaba, su emoción, su unión…pero aun cuando ser estrellas de rock fuera el sueño que cualquier persona querría ver realizado, para ellos implicaba un gran desgaste físico por todo el esfuerzo que implicaba—tanto por la performance de Itachi sobre el escenario como o la velocidad a la que tocaban cada nota, interpretando diferentes riff y estilos a gran velocidad—y los nervios que sentían porque aun cuando fueran hombres adultos y llevaran más de una década dedicándose a la música, aun se veían superados por el impacto de su propio trabajo, ahora aún más ya que la audiencia presente no había pagado por verlos solo a ellos, pero todos habían brincado de emoción y gritado a todo pulmón como si fueran niños, ¿la experiencia podría haber sido mejor? Tan concentrados como lo estaban en regresar al interior del remolque para recuperarse de la impresión por lo que acababan que hacer, ninguno de ellos reparo en quien habría de presentarse ahora, demasiado concentrados en observar todo y a todos como una libre ante el faro de un auto. El primer en acercarse no fue otro que Chōjūrō Kirigakure quien lucía tan carismático y encantador como siempre, con su vibrante callo azul ligeramente revuelto y desordenado bajo aquel sombrero beige blanquecino, sonriente tras sus características gafas, enfundado en un elegante traje azul oscuro de aspecto sedoso, camisa de cuello en V azul claro con el cuello rojo claro y brillante cinturón plateado…toda una atracción para la vista como siempre, uno de los pocos que se atrevían a rivalizar con Itachi si de robarse todas las miradas se trataba.
-Bastardos, se robaron el show— felicito el peliazul, golpeándole el hombro al Akatsuki en su camino, maravillado por la presentación que los cuatro habían dado.
Por supuesto que si Chōjūrō Kirigakure decía que habían triunfado ellos cuatro debían de creerlo, no por nada Chōjūrō era un as sobre los escenario, dramático como el solo y muy audaz, esa era una de las grandes razones por las que Itachi y él eran tan amigos, eso y lo que tenían en común; a Obito que había sido manager de ambos durante una parte de sus respectivas carreras y lo mucho que les gustaba ir de compras por supuesto. Recibiendo las felicitaciones son sonrisas discretas, los cuatro se comportaron como cuatro niños buenos, silente en su camino hacia el remolque, viendo las sonrisas en los rostros de todos, su admiración en su camino…ya habían visto expresiones similares en su camino al escenario, pero ahora había tanto respeto en ellas que por un momento los cuatro se quedaron sin aliento, fue un sentir breve pero ahí estaba. En cuanto se alejaron por completo de los ojos de todos, ingresando en el remolque y cerrando la puerta tras de si con un eco sonoro, los cuatro soltaron todo el aire que habían estado conteniendo, con Itachi y Sasuke brincando de emoción mientras se abrazaban como un par de niños atiborrados con azúcar, mucho más infantiles que Naruto y Sai que solo se reservaron a abrazarse y sonreírse entre sí con emoción mientras veían a esos dos a punto de romper cualquier cosa dentro de aquellos metros cuadrados, interiormente aún muy sorprendidos e incrédulos de todo lo que había ocurrido y que habían presenciado, en el escenario…los gritos de la gente, su alegría, su reacción, la forma en la que habían cantado al unísono con ellos, como habían bailoteado con tanta emoción como Itachi en el escenario, ¿no era un sueño?, ¿realmente habían hecho algo como eso?
-¡Lo hicimos!— chillo Itachi, golpeándole amistosamente el hombro al Uchiha.
-Itachi, ¿Cómo hiciste eso?— cuestiono Sasuke quien aún no podía creer la forma en que había cantado.
-No tengo idea— contesto el parsi con simpleza y entre risas, demasiado emocionado, -¿y tú? Jamás te había oído cantar así— felicito por fin, evidenciando su alegría.
-¡Los impactamos por completo!— jadeo el Uchiha, no pudiendo creer aun
-Tenías al público en la mano, Itachi— felicito Naruto, abrazándolo tan pronto como le fue posible.
-Claro, me aman— obvio el Akatsuki con aquella característica actitud de diva que hizo reír a sus hermanos. -Nos aman— corrigió, revolviendo la melena rubia de su amigo.
Se habían robado el show al presentarse de la forma en que lo habían hecho, estaban convencidos de ello, lo habían visto con sus propios ojos. No queriendo desperdigar su emoción mientras aún se apropiaba de él, Itachi tomo una de las botellas de champagne dispuestas sobre el recipiente en la pequeña mesa, descorchándola de forma apresurada, siendo ayudado con sus amigos que no dudaron en disponer las copas para no derramar el contenido sobre el suelo, mas anticipando que tal cosa ocurriría, el Akatsuki no dudo ni un momento en empinar la botella en su boca para que el espumoso liquido le quitase o aliviase al menos un poco el fuego que parecía quemar su garganta y lo consiguió, al menos un poco mientras regresaba la botella a su lugar, brindando junto a sus hermanos que no cabían ante su propia incredulidad por lo que habían hecho, olvidándose de todo lo demás con tal de vivir el ahora que es lo único que realmente deseaba hacer. En medio del fulgor y la efusividad, entre risas y bromas por poco y pasó inadvertido para los cuatro el golpeteo contra la puerta del remolque y ante lo que Naruto acudió inmediatamente, abriendo la puerta y siendo abordado por un efusivo abrazo de parte de Hinata a quien correspondió de inmediato, envolviendo sus brazos alrededor de ella y elevándola del suelo, besando su rostro, pegando su frente a la suya y sonriendo en todo momento, había sido todo un reto concentrarse solo en interpretar las notas sobre el escenario y no voltear a verla durante toda la presentación, pero ahora y volviendo a tenerla cerca lo último que quería hacer era separarse de ella.
-Estoy muy orgullosa de ti— felicito Hinata, besándole amorosamente la mejilla, -los tres lo estamos— corrigió, volteando a ver a sus dos hijos que se encontraban de pie tras ella.
-¡Felicidades, papi!— chillo Kushina, abrazándolo con todas sus fuerzas, siendo cargada en sus brazos.
Como si aún fuera el mismo adolescente que había creado la Red Special junto a su padre, el mismo adolescente que había comenzado a estudiar astrofísica, el mismo adolescente que había formado Smile junto a Kiba y Sasuke, el mismo adolescente que había conocido a Hinata hacía ya tantos años en aquel pub…Naruto aun sentía unos nervios espantosos cada vez que subía a un escenario, temía enormemente no estar a la altura de las expectativas que se tenían de su persona pero al final siempre conseguía superarlos porque sabía que contaba con su familia y eso era todo lo que podía pedir en la vida. Tan concentrado hasta ahora en festejar, en disfrutar lo que sentía que habían logrado ellos cuatro sobre el escenario, Sasuke se olvidó de absolutamente toda la emoción sentida en el escenario instantes atrás, solo concentrándose en la serena sonrisa en el rostro de Sakura quien por fin apareció en su camino de visión en compañía de Daisuke y Sarada a quien cargaba en brazos, transmitiéndole una y mil emociones con su mirada intensa esmeralda, deteniéndose frente a él. Hoy parecía tan lejano ese primer día en que lo había conocido, trabajando como asistente de Asuma Sarutobi, porque hoy su vida era otra, su forma de pensar era otra, pero ni aunque tuviera la oportunidad de volver el tiempo atrás y hacer algo diferente, Sakura no cambiaría nada de su presente porque lo tenía todo para ser feliz; un hogar, unos amigos maravillosos y muy particulares—Itachi ya era todo un caso—, dos hijos que amaba con todo su corazón y su alma gemela, su esposo a quien admiraba profundamente por vivir la vida como quería vivirla, sin renunciar a su sueño, ¿Cuántas personas podían realmente concretar sus sueños? Sasuke si lo había hecho.
-¿Estabas viéndome?— pregunto el Uchiha con fingida arrogancia, acariciándole distraídamente la mejilla, un gesto que siempre tenía con ella.
-Todo el tiempo— afirmo Sakura, sonriéndole en todo momento, —incluso diría que Daisuke se puso efusivo con Radio Ga Ga— menciono, desviando ligeramente la mirada hacia su hijo.
-Mamá...— se quejó Daisuke inevitablemente, avergonzado por la broma, mas estando demasiado feliz como para enojarse, menos aun con ella.
-Pero quien no paro de aplaudir fue esta pequeña bribona— comparo la Uchiha, bajando la mirada hacia su hija que sonreía y carcajeaba en sus brazos.
-Dámela— pidió él, cargando en brazos a Sarada para brindarle descanso a su esposa, rozando su nariz contra la de esa bribona, —¿Querías estar en el escenario conmigo?— pregunto recibiendo a cambio una inocente sonrisa de parte de esa traviesa niña, su consentida. —Tal vez la próxima vez— planteo, viendo a Sakura entornar los ojos con diversión ante tal propuesta mientras abrazaba a Daisuke.
-Oigan, ¿alguien me ayuda?— rogó Sai con un hilo de voz, como si estuviera a la deriva.
Todos habían estado tan concentrados en su propio mundo y en sus propias familias, que resulto absolutamente irrisorio volver la vista hacia Sai quien se encontraba de pie y siendo abrazado por todos sus hijos; Inojin, Inoichi, Miyuki y Shin, y siendo observado por Ino que negó para sí sin dejar de sonreír en ningún momento, relegada a esperar a que sus hijos terminaran de felicitar a su esposo antes de que ella pudiera siquiera intentar acercársele un poco, con el camino completamente bloqueado por esos terrones de azúcar con forma humana. Siempre era maravilloso tener a tantos niños en casa sin importar que se llevaran tan poca diferencia de edad entre si y significaran una gran responsabilidad, tan alegría y tanta risa cuando estaba sola en casa impedía que sintiera como si el mundo fuera a acabarse, y lo pensaba Sai pese a que en ese momento por poco y no pudiera respirar…definitivamente se tomaría unas vacaciones, quería pasar tiempo junto a su familia, así justo como estaban ahora, pasar tiempo junto a Itachi, Naruto y Sasuke era grandioso, los cuatro eran una familia pero Sai tenía muy claro que su verdadera familia se encontraba antes en su vida incluso que la familia Queen, eso no significaba que tuviera planeado desertar, no, ni soñarlo, quería estar ahí para Itachi pero también quería y necesitaba tomarse un breve respiro luego de tanto tiempo de gira sumado a la reciente presentación. No pudiendo evitarlo y con las manos en las caderas en un vago intento por parecer serio, Itachi observo aquella escena con una sutil sonrisa, enternecido por la presencia de los integrantes más inocentes de la familia Queen, pero por poco y sintiéndose excluido—a modo de broma—por no ser el centro de atención como acostumbraba.
-¿Nadie le dará amor al tío Itachi?— cuestiono el Akatsuki, fingiéndose ofendido por no tener la atención de los niños de la familia.
-¡Yo sí!— contesto Miyuki, soltando a su padre y brincando en los brazos de su tío que la cargo con gusto.
-Ay, que linda conejita— arrullo Itachi, abrazándola contra sí, pleno por tener la compañía de esa niña. -¿Les gusto el show?— pregunto a Baru, Izumi y Shisui.
-Gustarnos es poco— sonrió Izumi, aún bastante emocionada por la presentación que había atestiguado.
-Fue increíble, felicidades— felicito Baru, tan impresionado como su esposa por el desempeño de la banda en el escenario.
-Gracias, Baru— agradeció el parsi, honrado por sus felicitaciones. -¿Y bien?—pregunto centrando esta vez toda su atención en su novio que aun parecía muy, muy sorprendido.
-Fue el mejor concierto que vi en mi vida, y el primero— obvio Shisui, no sabiendo como más definir la experiencia, pero la sonrisa en su rostro lo decía todo; había sido alucinante.
-Ya vendrán otros…— minimizo el vocalista encogiéndose de hombros como si fuera lo más normal del mundo, -si te mantienes cerca— añadió, guiñándole un ojo de forma cómplice.
Sonriente, el parsi intercambio una mirada con Izumi que le sonrió ladinamente, aun teniendo los ojos algo cristalinos debido a las lágrimas pero para Itachi era la mujer más bella del mundo, pensaba así desde que la había conocido porque siempre había sabido con absoluta certeza que Izumi era el amor de su vida porque no podía amar a nadie de la forma en que la amaba a ella, estaba dispuesto a paralizar el mundo entero si ella se lo pedía, pero ahora estaba convencido de que Shisui era su alma gemela, estaba completamente seguro, se había pasado la vida entera buscando a ese alguien que lo comprendiera, que le devolviera el amor que él dirigía con tan solo respirar y por fin la había encontrado, lo había sentido desde su primer encuentro y ahora con aun más fuerza al poder conocerlo mejor, lo amaba y no quería que se alejase de él, no ahora…necesitaba tiempo para decirle su verdad porque lo último que quería era recibir compasión, pero pronto ya no habría secretos entre ambos, era una promesa. Live Aid había superado todas sus expectativas, ellos cuatro habían pretendido no participar inicialmente de lo que habían supuesto no sería otra cosa que un segundo Sun City, pero se habían equivocado y agradecían haberlo hecho, esta era por lejos la primera vez en la historia que la música hacia algo bueno por la gente, por primera vez la música no era tan solo una empresa de la cual lucrar y disfrutar de forma libre sin esperar algo a cambio, esta vez la música había demostrado ser capaz de acudir para quien necesitase ayuda…Shikamaru había hecho algo grandioso organizando este evento y Queen agradecía haber tenido la oportunidad de formar parte de algo tan importante.
-Chōjūrō dijo que nos robamos el espectáculo— se jacto Sasuke, en el fondo aún demasiado sorprendido por ver hasta donde habían llegado.
-Si él lo dijo, debe ser cierto— opino el Akatsuki, confiando en el criterio de su amigo y en el desempeño de ellos cuatro sobre el escenario.
-¿A qué hora se presenta?— pregunto Sai con inevitable curiosidad, aunque todo lo que ahora quería hacer era recuperarse de esta impresionante experiencia.
-Después de Gaara— contesto Naruto hasta donde tenía entendido, no tenía clara la hora pero si el orden en que se presentarían los demás.
-¡La magia volvió!— declaro Itachi, lleno de seguridad mientras observaba a su familia, -¿saben que significa eso?— pregunto ante la curiosa mirada de todos los presentes que solo lo observaron, sabiendo que otorgaría su propia respuesta. -Volvemos al estudio— proclamo, alzando su copa en un brindis y siendo prontamente imitado por todos.
¿Por qué esperar? Tenían todo lo necesario para volver a meterse en el estudio de grabación; animo, seguridad, valor, coraje, ideas…necesitaba usar todo el tiempo del que podrían disponer a su favor y vivir el ahora como la familia que eran antes de que el tiempo se acabara y todo lo que estaban viviendo no fuera más que un efímero recuerdo. Tenían que regresar al estudio y seguir trabajando, esa era la única forma de hacer que la vida valiera la pena ser vivida, haciendo lo que amaban; música.
Live Aid había sido un éxito sin precedentes para Queen, claro que los cuatro ya eran una banda de éxito antes de su presentación en el evento benéfico organizado por Shikamaru Nara, pero su presentación había limpiado su imagen que se había empañado tras presentarse en Sun City un año antes, les había permitido darse cuenta de que no importa que pasara ni las críticas que recibieran, ellos cuatro seguían siendo perfectamente capaces de tener a la gente en la palma de la mano con una sola nota, especialmente Itachi. El recibimiento de parte de la audiencia y su impacto habían sido una señal para ellos y que más pronto que tarde los envió de regreso a los estudios Musicland en Múnich pese a todas las malas experiencias que habían vivido allí, teniendo pocas o casi ninguna idea al momento de entrar en el estudio de grabación bajo la dirección de su amigo Izumo Kamizuki quien intentaba no reír mientras veía a Itachi, Sasuke, Naruto y Sai improvisando ritmos y palabras al azar, intentando conformar una canción o generar una idea en sus mentes antes de sentarse junto al ingeniero ante la mezcladora de sonido, garabateando palabras en el papel hasta tener una canción en mente, observados también por Shisui que atestiguaba con enorme curiosidad el trabajo de la banda, especialmente la seriedad profesional con que se conducía Itachi de quien se había vuelto tan inseparable desde el concierto en Live Aid. De pie, paseándose como un león enjaulado para pensar manteniéndose en movimiento, Itachi se detuvo, inclinándose sobre los hombros de Sasuke y Naruto que le tendieron las primeras ideas que se les vinieron a la cabeza mientras Sai improvisaba un riff de bajo, sentado sobre el sofá junto a Shisui.
-No queda bien— negó Naruto con la mano a la altura del mentón, intentando pensar en una frase que cuadrara con la letra.
-Si lo hace— rebatió Sasuke, ya que según su pensamiento la frase si cuadraba con la letra, la canción había sido idea suyo después de todo.
-¿Una maldita decisión?— leyó Itachi en voz alta, frunciendo el ceño y negando para sí. –No, no queda bien— protesto, intentando pensar en una frase que añadir para completar la letra.
-Si lo hace— insistió el Uchiha, siguiendo su pensamiento creativo pese a la negativa de sus amigos.
-A ver, cántalo— pidió el Akatsuki, no pudiendo entender cómo es que esa idea cuadraba en la loca mente de su mejor amigo.
-Tmmm, hmmm, a dam decisión— tarareo él con total naturalidad, omitiendo a propósito el resto de la letra ante la atónita mirada del vocalista y guitarrista.
-¡Claro que cuadra, lo cortaste!— obvio el parsi entre risas, no pudiendo creer su descaro.
Negando para sí, Naruto intento no estallar en carcajadas lo más posible ante tan poco serio debate entre sus dos amigos, volviendo el rostro hacia Sai que simplemente se encogió de hombros con una de sus características miradas extrañas. Todo lo que estaban haciendo ante la incrédula presencia de Izumo—que enterró su rostro entre sus manos para no llorar de la risa al igual que Shisui que se cubría la boca para no reír—era decir palabras al azar para formar una letra en base a la idea que se le había ocurrido a Sasuke, más el Uchiha sinceramente ya no sabía que pensar ni que aportar a la canción que ahora distaba muchísimo de lo que él había querido mostrar al plantear el tema a la banda hacia días atrás, se suponía que la canción debería ser una alusión del famoso discurso del líder de los derechos civiles Hagoromo Otsutsuki que había pronunciado en 1963, pero ahora…era algo entre divertido y sin sentido, ¿un alma?, ¿una esperanza?, ¿una razón? Todo lo que Itachi tenía permanentemente en la cabeza era el articulo un o una, y trabajaba en base a ello. Tamborileando su pie contra el suelo, caminando en círculos a ojos cerrados, Itachi intento encontrar inspiración de lo que sea que lo rodease, no solo pensando en cómo completar la letra que se le había ocurrido a su mejor amigo sino también pensando en que integraría la pista musical; el riff, la guitarra, la batería, el bajo…quería que esta canción fuera diferente de las que hubieran escrito hasta ahora porque este álbum simbolizaba un comienzo totalmente nuevo y en el que los cuatro se encontraban más unidos que nunca por su presentación en Wembley y que Itachi ya quería repetir en el futuro, deseando volver a traspasarle tanta alegría al público, pero por ahora tenían trabajo que hacer.
-Un Dios, un alma, toma una decisión...— canturreo Itachi, meditando para si como continuar la letra. -¿Toma una decisión?— pregunto en caso de que su idea no cuadrara con la letra como a él le parecía, -¡Una religión verdadera!— completo, leyendo en voz alta la idea que Sasuke acababa de escribir.
Para los absurdos críticos y miembros de la prensa, Queen había usado su presentación en el Live Aid como propaganda para reactivar su carrera musical y ganar popularidad, por algo habían sido los mejor criticados del evento…pero estaban completamente equivocados; al presentarse en Wembley Queen había pensado en aportar su propio grano de arena a la causa de llevar agua, alimentos y medicamentos a África, si hubieran tenido intenciones ocultas sin ningún problema se habrían negado a participar, exigiendo cobrar por presentarse en un escenario así como si habían hecho otros artistas que no habían querido participar del evento, pero ellos que no se ceñían a ninguna ideología política sino al simple hecho de unir a toda la gente a través de su música habían subido al escenario para darle a aquella audiencia el concierto por el que tanto habían pagado, habían ensayado durante días por ello, ¿Por qué la prensa tenía que hablar pestes de ellos? Live Aid había sido una inyección de confianza para los cuatro, reviviendo en ello la sensación perdida de que ellos cuatro—la suma de sus partes—seguían siendo capaces de emocionar al público, que su música aun tocaba el corazón de la gente, Live Aid había renovado sus energías, no más, por ello habían regresado al estudio, porque sentían que aun cuando ya no fueran los mismos adolescentes que habían dado hasta el último centavo por lograr grabar su primer álbum, seguían amando lo que hacían, seguían siendo una familia y querían compartir ese sentimiento con el resto del mundo a través de su música, ¿era eso tan polémico?, ¿era eso tan grave?
-¡Hey! One man, one goal, one mission, one heart, one soul just one solution, one flash of light, ¡yeah! one god.
-One vision.
-One flesh, one bone, one true religion, one voice, one hope, one real decision.
-Wowowowo, gimme one vision, ¡Yeah!
-No wrong no right, I'm gonna tell you there's no black and no white, no blood, no stain, All we need is one world, wide vision. One flesh, one bone, one true religion, one voice, one hope, one real decision.
-Wowowowowowo, wow yeah, ¡wow yeah!
One Vision no era Bohemian Rhapsody, lo que significaba que no estaban desquiciándose a cada momento en su realización ni crispándose los nervios entre sí para cumplir un plazo y no tenían que pensar en que es lo que diría la discográfica que trabajaba con ellos porque EMI Records siempre estaba de acuerdo con sus decisiones, no, tenían plena libertad de acción y toda la creatividad disponible que pudieran anhelar, pero ciertamente los cuatro—especialmente Itachi, aunque Naruto se le acercaba muchísimo con tan solo proponérselo—eran tan perfeccionistas que más pronto que tarde parecía como si fueran a abalanzarse unos contra otros en cualquier momento, no para matarse sino para insultarse en un arrebato de frustración y pelear como unos niños, sin ninguna intención real de hacerse daño por supuesto, algo que había resultado curioso y divertido de observar para Shisui que comenzaba a pensar que los constantes cambios de humor del Akatsuki tenían mucho que ver con su creatividad y agudo ingenio, eso y su actitud infantil que poco y nada tenía que ver con la figura grandilocuente que se pavoneaba por el escenario ante miles de personas como si fuera lo más normal del mundo tal y como hacían sus hermanos, pero todo era parte de una compleja rutina de actuación que habían aprendido a ejecutar en todo momento como una segunda piel; no podían ser heridos, no podían ser pisoteados ni ninguneados si no exteriorizaban lo que realmente sentían, tenían sus excesos y cometían muchas locuras de las que evidentemente se arrepentían, pero nadie podía ver que era lo que realmente pensaban o sentían, no sin que ellos lo permitieran y hasta ahora los únicos afortunados podían contarse con las manos, excusando a los integrantes de sus familias; hijos y esposas.
-I had a dream, when I was young, a dream of sweet illusion, a glimpse of hope and unity, and visions of one sweet union.
-But a cold wind blows, and a dark rain falls.
-And in my heart it shows, look what they've done to my dreaaaam, ¡Yeah!
Desde ante de su presentación en el estadio de Wembley, la familia Queen había hecho un juramento—y por familia Queen se refería a Sasuke, Naruto, Sai, Kakashi, Sakura y el personal más cercano a la banda—; no mencionar ni aludir la enfermedad de Itachi a menos que el propio Akatsuki fuera quien quisiera hacerlo, lo cual no había sucedido hasta ahora sin importar que hubieran pasado meses desde su presentación en el Live Aid, por supuesto que Itachi tenía leves problemas para cantar ya que la infección en su garganta desaparecía y reaparecía como era normal pero él ignoraba cualquier malestar con un trago de vodka en los descanso, siguiendo cantando como un gorrión para admiración de sus hermanos. Izumo no sabía nada sobre la enfermedad de Itachi, ni él ni ellos querían preocuparlo contándole del diagnóstico, tampoco a Shisui que si bien ahora vivía junto a Itachi en Garden Lodge no tenía por qué cambiar su vida ni guardarle secretos a nadie por su causa, por ello es que Itachi aún no le contaba nada, quería ganar tiempo porque sostenía la férrea creencia de que sucedería un milagro; un tratamiento, una cura…lo que sea, e incluso si no lo hacía, quería vivir al máximo sin depender de la lastima de nadie, era su elección y todos la respetaban, por ello es que Naruto, Sasuke y Sai no dudaron en hacer cualquier locura que cruzara la mente de Itachi; Sai había aprendido a tocar la batería para ciertos fragmentos de la canción en que quería que apoyase a Sasuke quien se había pasado el día entero repitiendo el mismo golpeteo en los platillos hasta que Itachi estuviera satisfecho y Naruto grabando una y otra vez su solo de guitarra con la Red Special hasta casi romper una cuerda, los cuatro viviendo al máximo la experiencia.
-Give me your hands, give me your hearts, ¡I'm ready!, ¡There's only one direction!, one world and one nation, ¡yeah!
-One vision.
-No hate no fight, just excitation, all through the night, it's a celebration.
-Wowowowo, yeah.
Con el fin de no perder la inspiración ni las energías que habían surgido en ellos, los cuatro intentaban pasar tanto tiempo como les era posible en el estudio sin importar que al final del día no quisieran verse las caras, abandonando la cabina de grabación tan solo para almorzar y bromear un rato para luego regresar con aun más voluntad para seguir grabando la canción, con Itachi como solemne director de orquesta, algo muy curioso la verdad porque en efecto la canción había sido idea de Sasuke pero Itachi lo estaba ayudando tanto que en ese punto el Uchiha ya no sabía si la canción le pertenecía aun o si al final Itachi querría quedarse con los derechos de autor, ¡era capaz de algo así? Por lo desmedidamente perfeccionista que estaba siendo, apuesto a que si, por lo menos querría algo de reconocimiento…era una suerte que ahora no tuvieran que pelear por tonterías como esa. A las grabaciones dentro de la cabina pronto se sumó la insólita idea de tener cámaras dentro del estudio para documentar todo lo que hacían; los intentos fallidos, las bromas, las risas, parte de las peleas, ¡incluso Itachi y Sasuke habían aprovechado las cámaras para brincar sobre el sofá del estudio como un par de niños! No era sensato llevar un registro de ese tipo siendo ellos cuatro tan poco serios ya que por impulso comenzaban a hacer locuras a propósito, actuando para las cámaras, pero nadie se arrepintió por tal decisión ni pidió que quitaran las cámaras, ni siquiera Izumo o Shisui que estaban permanentemente en el estudio protestaron por ser grabados ocasionalmente, reservándose en su lugar a ahogar carcajadas de vergüenza cada vez que sabían que se encontraban bajo el lente escudriñador de las cámaras, esbozando sonrisas torpes o nerviosas.
-One flesh, one bone, one true religion, one voice, one hope, one real decision, ¡Gimme one night!, ¡yeah, gimme one hope!, ¡Just gimme!, one man, one man, ¡One bar, ¡one night!, ¡One day!, ¡Just gimme gimme gimme...!, ¡Fried chicken!
Pero genuinamente la huella del esfuerzo de Queen en esta nueva canción se registró al final de la misma con la frase fried chicken, idea de Itachi luego de la decenas de sesiones de grabación que habían sostenido entre un menú de comida china que habían tenido como cena, pero creyendo que haría el ridículo el Akatsuki no había tardado en desechar la idea de concluir la canción con semejante línea tan poco seria, mas Shisui lo había convencido de mantenerla si es que él creía que estaba bien, contando con el incondicional apoyo de la banda que había estado completamente de acuerdo con Shisui, cabe añadir, dándole a One Vision ese toque de humor que solo Queen podía tener, burlándose de ellos mismos, ¿estaban de regreso o no? Podían hacer lo quisieran.
Por fin y tras lo que había parecido una eternidad Hinata pudo compartir el culpable placer de tener a toda su familia reunida para cenar en la mesa del comedor, sonriéndole en todo momento a Naruto, ya habiendo perdido la cuenta de cuantas veces había pensado para sí misma en lo mucho que lo extrañaba, cierto, Queen aún no terminaba la grabación y construcción de este nuevo álbum pese a todo el tiempo que habían pasado en Múnich y Hinata sabía muy bien porque. Itachi, Sasuke, Naruto y Sai eran buenos hombres, muy dedicados a su trabajo…pero podían convertirse en verdaderos niños cuando estaban en un estudio de grabación, bromeando entre sí, improvisando lo primero que se les viniera a la mente, jugando a tal punto de que al final de cada jornada de cada día apenas y grababan unos segundos de la mezcla final de sus canciones, de ahí que las sesiones de grabación tomaran tanto tiempo. Pero en ese momento nadie quería pensar en eso, Naruto en lo personal no quería pensar en que pronto tendría que regresar a Múnich para terminar de grabar el álbum porque esta estadía en su hogar y junto a su familia era tan solo un breve descanso antes de continuar trabajando, no, por ahora lo único que quería hacer era disfrutar de la exquisita comida de su hermosa esposa a quien adoraba ver feliz y sonriente, y disfrutar de pasar tiempo con sus hijos, intentando que no se creara el vacío que tanto lo aterraba cada vez que estaba lejos de casa; Boruto estaba creciendo demasiado rápido a su entender, ya estaba tomando responsabilidades en su ausencia y Kushina estaba a punto de entrar a la escuela dentro de unos meses, ¿Cómo es que el tiempo había pasado tan deprisa y él no lo había visto?
-¿Cómo van las grabaciones?— pregunto Hinata que por cuidar de sus hijos no había podido viajar a Múnich a acompañarlo y verlo trabajar como habría deseado hacer.
-Bien, nos matamos de la risa dentro y fuera del estudio— comento Naruto, intentando no reír ante todos los recuerdos que se le venían a la mente, más le resultó imposible, -pero afortunadamente terminamos de grabar One Vision— aquella había sido toda una odisea, pero si habían logrado completar una canción así sin tener idea de lo que hacían o del resultado final, en definitiva podían hacer cualquier cosa.
-Por poco y creyeron no poder lograrlo— rió ella, aun recordando todas las locuras que Naruto le había relatado al llamarla desde Múnich, -¿ya comenzaron a grabar Who Wants to Live Forever?—curioseo ya que esa era su canción favoritas del nuevo álbum.
-Solo la pista musical— asintió Naruto, halagado por su entusiasmo ante una composición suya, -pero pronto Itachi grabara un demo para hacer correcciones en cuanto al ritmo y el tono— añadió, preparándose para aportar todas las ideas posibles ya que la canción había sido idea suya.
Who Wants To Live Forever había sido escrita por Naruto, él había compuesto casi toda la canción salvo por las correcciones y aportes que había recibido de sus amigos en el estudio de grabación, tenía una voz maravillosa…pero no quería que la versión para la película Highlander llevara su voz sino que solo la de Itachi. Ahora que habían acordado que todas las canciones que crearan pertenecerían a la banda y no a ellos individualmente, la convivencia en el estudio de grabación era más amena, ya no discutían por todo pero eso no significaba que no se gritaran entre si ya que en la última discusión Sasuke había arrojado una televisión por la ventana de la habitación del hotel y no era ninguna broma. Mas aunque hubieran llegado a un acuerdo con respecto a las ganancias, al momento de grabar seguían discutiendo porque quien había ideado la canción tenía una visión de cómo quería que se hicieran las cosas y todos los demás debían acatar sus instrucciones como había hecho Itachi al componer One Vision siendo que la canción había sido idea de Sasuke, pero siendo tan perfeccionista como Itachi es que Naruto estaba decidido a tomar la batuta en la próxima sesión de grabación, de hecho ya le había pedido a Sai que desempolvara el contrabajo que no tocaba desde la grabación de A Night At The Opera. En medio de todos estos pensamientos hilarantes sobre la poca seria rutina de trabajo de la banda en el estudio de grabación así como el orden en que grabarían las canciones que restaban; no pasó desapercibido para el Uzumaki como Kushina tomaba la cuchara para proceder a comer el postre ahora que la cena había acabado.
-Espera— detuvo Naruto, sosteniendo la pequeña mano de Kushina entre las suyas, tomando por ella un poco de helado con la cuchara, ayudándola a comer, recibiendo una sonrisa a cambio. -Mi hermosa niña— adulo, besándole la frente.
Cruzando las manos a la altura de su mentón, Hinata contemplo aquel enternecedor cuadro con ojos soñadores, como si todo fuera parte de un lienzo inverosímil porque lo era, jamás en su vida habría pensado que se podría ser tan feliz, pero lo era. Sonriendo, Hinata envolvió su brazo alrededor de Boruto que le dirigió una sonrisa, igual de feliz que ella por su presente, recibiendo a cambio un beso en la frente. ¿Se podía pedir más?, ¿es que acaso se podía ser más feliz? No, su vida era perfecta, no necesitaba de nada, ya lo tenía todo para ser feliz.
Luego de comprobar que Daisuke y Sarada dormían profundamente como un par de angelitos, Sakura se dirigió hacia el estudio de grabación donde se encontraba su esposo, abriendo la puerta muy lentamente para no emitir ruido algún o molestarlo en su trabajo, esbozando una ligera sonrisa al verlo trabajar con tanta seriedad, sentado ante la mezcladora de sonido, vistiendo cómodamente un par de jeans azul oscuro—casi negros—zapatillas deportivas blancas y una playera negra sin mangas, con su rebelde cabello azabache azulado ligeramente despeinado como siempre y con el flequillo enmarcando ambos lados de su rostro mientras negaba para sí, revisando sus propios apuntes. Como si se supiera observado, y así era, Sasuke alzo la vista de su intento de composición—como el definía al montón de papeles a su alrededor—, volteando a ver a Sakura que le sonrió desde la puerta antes de ingresar, sabiendo que no lo interrumpía en lo absoluto, es más, él siempre le permitía interrumpirlo ya que siempre le brindaba aun mayor inspiración. Se veía radiante en un sencillo top negro de escote redondo que resaltaba favorecedoramente su figura bajo una elegante chaqueta gris oscuro estampada en decenas de pequeños lunares ligeramente más claros haciendo parecer como si la tela brillara contra la luz, con borde de las mangas y el dobladillo interior de la chaqueta adornados por un margen negro, pantalones rojo claro y botines negros de tacón, con una cadena de oro de la que pendía un dije en forma de flor de cerezo y su corto cabello rosado cayendo sobre sus hombros para enmarcar su rostro, situándose de pie tras él para analizar superficialmente su trabajo con la mirada.
-¿Planeas dormir un poco?— pregunto Sakura inevitablemente divertida al verlo tan concentrado en componer, algo que podía llevar toda la noche en el peor de los casos.
-Si, solo quiero avanzar un poco más en la letra— tranquilizo Sasuke, alzando su rostro hacia el de ella, masajeándose las sienes, cansado más intentando no admitirlo y darse por vencido.
-A Kind of Magic— leyó ella en voz alta, compartiendo una cómplice sonrisa ladina con su esposo. -One dream, one soul, one prize, one goal, one golden glance of what should be; It's a kind of magic— canto melodiosamente, ya pudiendo imaginar a Itachi y su poderosa voz convirtiendo a aquella canción en magia pura, -one shaft of light that shows the way, no mortal man can win this day— casi podía sentir el ritmo de la batería impreso en la letra, era algo maravilloso. -The bell that rings inside your mind, It's a challenging the doors of time, It's a kind of magic— completo mientras sonreía como una niña, fascinada por las palabras que componían la letra y que generaban emociones inmediatas.
Por supuesto que Sakura no era una cantante profesional ni nada parecido, por lo que continuamente se encontraba protestando ante los incesantes intentos de Sasuke que quería hacer que se presentara junto a Queen en el escenario desde hace años, sin éxito; Sakura tenía un alma bella y llena de música al igual que una voz digna de elogios, algo que el propio Itachi afirmaba desde la primera vez en que la había oído cantar y de hecho muchas veces le brindaba su ayuda a Sasuke en la composición de las letras de las canciones de Queen para intentar imaginar cómo sonaría la letra con el sorprendente vibrato de Itachi que era barítono sin importar que el tono de Sakura fuera el de una mezzosoprano, solo que ni ella misma lo creía ya que nunca había entrenado su voz salvo por las ocasiones en que había participado del coro de su escuela en su adolescencia. Cuando Sakura cantaba, Sasuke sentía como si el mundo se detuviera por completo, haciéndolo olvidarse de que existía un mundo y una realidad fuera del melodioso sonido de su voz, única y enteramente concentrado en ella que cantaba como una sirena y que espantaba su mal humor así como las pesadillas de Daisuke y Sarada que tenían el honor de oírla cantar cada día la misma dulce canción de cuna. Releyendo el texto superficialmente, Sakura negó para si con una sonrisa, preguntándose interiormente ¿Cómo es que un hombre que le había escrito una canción de amor a su auto podía componer algo tan hermoso? Sasuke podía ser un completo imbécil a veces, pero a veces también tenía su lado sensible, claro que lo exteriorizaba muchísimo menos, ocultándose bajo esa faceta de casanova arrogante, pero ella podía ver su corazón bajo esa mascara porque lo conocía mejor que nadie en el mundo.
-Sasuke, esto es hermoso— elogio Sakura sinceramente, impresionada porque estar encerrado en ese estudio le permitiera crear una composición tan bella.
-Solo cuando tú cantas— minimizo Sasuke observándola intensamente, haciéndola sonrojar y bajar la mirada. -Pero no se me ocurre como continuarla, no tengo idea— podía tener muy buenas ideas pero si no encontraba un cierre apropiado, no podría terminar la canción.
-¿Te molesta si...?— consulto ella dejando inconclusa su pregunta, señalando la letra a medio terminar.
-Adelante— consintió el Uchiha, entregándole el lápiz, confiando ciegamente en su criterio y buen gusto como siempre.
Este no era tan solo un nuevo álbum para Queen, la banda se había comprometido a crear la banda sonora para la película Highlander y no faltarían a su compromiso, de hecho iban muy bien; Naruto había escrito Who Wants To Live Forever, Itachi Princess Of The Universe y Sai On Year Of Love, todo marchaba bien…excepto que él tenía una idea en la mente para una canción que a su vez bautizara el álbum, pero que no conseguía desarrollar como quería, y no, esta vez no iba a perder el tiempo dejando inconclusa la letra hasta Dios sabe cuándo, ya había hecho eso con la canción Sheer Heart Attack que debería haber pertenecido al álbum homónimo y no a News of the World como había sucedido, toda una vergüenza en su caso, no esta vez tenía que terminar la letra y mejor todavía si Sakura brindaba su ayuda, ella siempre tenía buenas ideas, como el concepto creativo de I Want To Break Free, por ejemplo. Inclinándose sobre la mezcladora de sonido, Sakura intento no dejarse perturbar ni inquietar por la intensa mirada de Sasuke que la observaba como si ella pudiera hacer nacer un nuevo éxito con tan solo desearlo, no era tan simple…pero tampoco era precisamente complicado terminar la letra de la canción, claro que Sakura no sabía de qué trataba la película Highlander pero en ese momento escribió las palabras que estaba segura Itachi habría escrito de estar en su lugar, empatizando con su pensamiento pacifista y poético, su actitud dramática….no es que ella pensase así, no, pero pasar tanto tiempo junto a Itachi tenía sus beneficios, por lo que en cuestión de minutos creyó haber escrito algo lo suficientemente coherente como para ser la continuación de la letra, contando con la aprobación de Sasuke, claro.
-The waiting seems eternity, the day will dawn of sanity, It's a kind of magic— canto Sakura, intentando alcanzar las notas más parecidas a las que lograría Itachi, limitada por obvias razones, -luego se repite otra vez; It's a kind of magic— explico a Sasuke, siguiendo el ritmo de la letra con el movimiento del lápiz, -there can be only one, this rage that lasts a thousand years, will soon be gone— llego al final, pensando como continuar la letra, casi teniendo las palabras en la punta de la lengua.
-This flame that burns inside of me, I'm hearing secret harmonies— improviso Sasuke repentinamente, apenas y dándole tiempo a Sakura de transcribir sus palabras. -The bell that rings inside your mind, Is challenging the doors of time— continuo, pensando en las palabras apropiadas mientras Sakura escribía todo se pie a su lado.
-It's a kind of magic— completaron ambos, siguiendo lo que ella había escrito sobre el papel.
Armonizando sus voces entre sí de forma inconsciente, ambos encontraron sus miradas, riendo inevitablemente antes de seguir aportando ideas entre sí para terminar la letra, mas Sasuke sabía que no era el tiempo que pasaba en el estudio lo que le permitía componer, estar junto a su familia y en casa era su mayor inspiración, no solo para él sino para Queen, porque todos eran una familia, separados ya eran estrellas brillantes pero juntos, resplandecían como nadie.
Como siempre en su rutina cotidiana, Ino fue la primera integrante de la familia Yamanaka en levantarse sin necesidad de alarma o ayuda alguna gracias a todos los años que llevaba siendo toda una ama de casa, en silencio y preparándolo todo en la cocina, encendiendo el fuego de la estufa para hervir el agua mientras cortaba diferentes frutas para preparar el desayuno de sus hijos, alzando la mirada hacia el reloj por encima del refrigerador para asegurarse de no perder el tiempo, contando los minutos que tenía para terminar de preparar el desayuno, despertar a sus hijos, ayudarlos a vestirse y luego acompañarlos a la escuela…si, contaba con tiempo de sobra si tenía suerte. La Yamanaka vestía un holgado pantalón de dormir gris claro y una simple camiseta verde oscuro—que años atrás le había pertenecido a su esposo, pero estaba tan acostumbrada a llevarla que al final Sai había aceptado compartirla con ella—, con su largo cabello rubio cayendo desordenadamente sobre sus hombros, devorando un trozo de manzana en medio de su maternal labor, tarareando ligeramente la letra de su canción favorita; You're My Best Friend. En ese preciso momento, sorprendiéndola a tal punto que por un momento sintió como si fuese a gritar a todo pulmón de la impresión, Ino sintió unos protectores brazos envolviéndose alrededor de su cintura, abrazándola por la espalda a la par que una cálida respiración acariciaba el costado de su cuello, haciéndola reír al saber de quien se trataba y que sin importar el paso de los años aun hoy la hacía sentir como una adolescente enamorada que podía ser descubierta por sus padres en algo impropio en cualquier momento, solo que ya era demasiado mayores como para que eso sucediera.
-¡Sai!— rió Ino, inmensamente divertida, mordiéndose el labio inferior para no reír.
-No desperté junto a ti— contesto Sai, fingiéndose sumamente serio, -sabes cómo detesto eso— regaño como si hablara con una niña que hubiera cometido una falta.
-Oh, créeme, lo sé— sonrió ella con sarcasmo, haciéndose la desentendida.
Manteniendo su expresión aparentemente malhumorada, Sai deslizo sus labios a lo largo del cuello de Ino que intento no reír, fingiéndose indiferente, terminando de picar otra manzana, retándolo con su conducta aparentemente inocente. Desde el día de su matrimonio hasta hoy, la mayor parte del tiempo, Sai estaba muy acostumbrado a ser quien se despertase primero, de hecho en su lejana y muy breve luna de miel había preparado el desayuno cada día especialmente para Ino, aunque nunca podría compararse con ella que tenía las manos de un ángel y la belleza también. Sus hijos poco a poco estaban creciendo y desentendiéndose de ellos, aun eran unos niños pero muy independiente y capaces, tal vez más que la mayoría de los niños de su edad ya que él se ausentaba muy seguidamente de casa con motivo de las grabaciones de Queen en los estudios de grabación, las giras o los conciertos y que muchas veces implicaban semanas o meses lejos de casa…nunca podría perdonarse pasar tanto tiempo lejos de sus hijos a causa de la música, claro que disfrutaba de la experiencia de estar en un escenario pese a su timidez, Itachi siempre lo ayudaba con eso, pero se estaba perdiendo valiosos momentos junto a sus hijos, algo imperdonable, y pasaba demasiado tiempo lejos de Ino pero en ningún momento se le cruzaba por la cabeza asociarse con otra mujer, ¿para que si su corazón ya tenía dueña? Él no era tan banal como Sasuke ni tan soñador como Naruto para hacer algo así. Sin más preámbulos, Sai la cargo en brazos, provocando que chillara de la sorpresa, sentándola sobre la mesa de la cocina, recibiendo una mirada de falsa indignación de su parte.
-Oye...— regaño Ino, golpeándole el pecho sin cuidado alguno, recordándole que no estaban solos.
-Los niños aun duermen— rebatió Sai, sabiendo que es lo que ella iba a utilizar de excusa.
-Sí, pero yo estoy muy ocupada— obvio ella en su defensa, señalando con la mirada el desayuno que aún no terminaba.
-Tenemos cinco minutos— rogó él, abrazándola y haciendo que dudara, lo podía sentir.
-Es muy poco tiempo— intento discutir, rompiendo ligeramente el abrazo, no sabiendo si aceptar ya que el tiempo del que disponían era mínimo.
-Algo podremos hacer— alentó Sai, recostándola sobre la mesa, haciéndola aceptar entre risas.
La banda estaba muy concentrada en la creación de este nuevo álbum, A Kind of Magic, pero Sai poco y nada tenía que ver, claro, había aportado ideas y riffs pero no estaba muy a gusto con la idea de grabar ya que había tenido que reducir la duración de sus vacaciones junto a su familia para presentarse en el estudio de grabación, en Múnich, no quería estar grabando un nuevo álbum porque para él la música era un pasatiempo, algo divertido que hacer y a lo que podía dedicarse pero no era la razón de su vida como si ocurría con Itachi, Sasuke y Naruto, si estaba en el estudio de grabación y componiendo pese a su propia renuencia lo hacía por Itachi pero todo lo que en verdad quería era pasar tiempo junto a su familia; con sus hijos y su esposa, pero si no tenía otra opción y tenía que ver limitado su tiempo, tendría que encontrar una forma de mantener el equilibrio, y eso era justamente lo que estaba haciendo.
Octubre de 1985/Londres
En lo que era una muy normal y serena noche—para cualquier persona normal—en su querido hogar, Garden Lodge, Itachi y Shisui observaron en silencio la televisión, sentados uno al lado del otro en la sala y en la oscuridad, con la televisión como único medio de iluminación en la que por ahora era la primera oportunidad real de pasar tiempo juntos como pareja ahora que Queen se estaba tomando un breve descanso de grabar A Kind Of Magic para pasar tiempo de calidad con sus familias en el caso del resto de los integrantes de Queen y tiempo de pareja en el caso de Itachi que si bien había pasado mucho tiempo junto a Shisui en Múnich, no había podido compartir toda la intimidad y ternura que si hubiera deseado de encontrarse a solas como ahora. En el último tiempo era evidente para todos quienes formaban parte de la familia Queen que Itachi había cambiado mucho y sentado seriamente la cabeza en el último tiempo, ya no le apetecía salir de copas a los clubs y pasarse la noche en vela de fiesta en fiesta mientras no se encontraba de gira junto a sus amigos y hermanos, por lo general actualmente prefería quedarse en casa bebiendo champagne y jugando scrabble o al trivial pursuit junto a Shisui a quien adoraban sus amigos felinos, todo un honor. La telenovela que habían estado viendo hasta ese momento termino pero justo cuando los créditos comenzaron a aparecer en la pantalla, la transmisión fue interrumpida por un segmento de noticias de última hora y ante lo que Itachi se mostró muy serio, esperando que no se tratara de algo malo hasta que sintió como se le helaba la sangre al ver la fotografía de un conocido suyo aparecer en el reporte.
-Reto Sunagakure llego a Hollywood al final de los años 40...— inicio el periodista en un tono formal y solemne.
Mentiría si dijera que no sabía a esas alturas que Reto Sunagakure estaba muerto, había seguido la evolución de su enfermedad a través de las noticias y revistas hasta la fecha con angustia personal al tener que aceptar que una persona con tanto talento tuviera que despedirse de la vida por causa de esa maldita enfermedad…como también le ocurriría a él sin importar la actitud positiva que estuviera manteniendo hasta ahora al aferrarse con todas sus fuerzas a la esperanza de que surgiera un tratamiento antes de que fuera demasiado tarde, y el hermético secretismo que mantenía a su alrededor ya que ni siquiera Shisui que se encontraba a su lado sabia de la bomba de relojería que se encontraba en su interior y que lentamente lo estaba matando. Le sorprendía más de lo que era capaz de expresar que alguien como Reto Sunagakure muriera por causa del SIDA, como alguien con fortuna y reconocimiento mundial había esperado que él pudiera costear un tratamiento que le permitiera vivir con normalidad pero aparentemente los tratamientos seguían sin ser lo suficientemente viables como para salvar siquiera las vidas de aquellos que tenían el dinero suficiente como para financiar la experimentación de medicación nueva para salvar vidas. Itachi era excelente en la actuación así como en ocultar lo que realmente sentía, era parte de quien era, pero aun así resulto evidente para Shisui que la noticia que estaba sucediendo en esos precisos momentos le había quitado el aliento a su pareja, y él quería hacer algo para ayudarlo o hacerle sentir que estaba ahí para él, evitándole un disgusto o malestar de ser posible, solo que ni siquiera sabía si este hombre; Reto Sunagakure, había sido amigo o conocido de Itachi como para que él reaccionara así.
-¿Lo conocías?— pregunto Shisui, no sabiendo que más decir para ayudarlo.
-Si, lo hice— asintió Itachi, volviendo el rostro hacia él, dirigiéndole una ligera sonrisa para hacerle saber que estaba bien.
No quería que Shisui se angustiara innecesariamente pensando que él se sentía mal por esta noticia, bueno, si se sentía mal porque alguien como Reto Sunagakure no merecía morir a su entender pero Shisui no tenía por qué saberlo, aun no. Reto era una más de las innumerables victimas que padecían VIH y SIDA a lo largo del mundo, y que ahora se sumaba a la lista de víctimas fatales, ¿la muerte de un actor famoso era diferente de la de una persona normal? No…pero en cierto modo si ya que en el último comenzaba a tomarse conciencia de la importancia de tomar medidas contra el SIDA, desarrollando medicación apropiada que permitiese vivir con el virus ya que hasta hoy no existía ninguna cura, y los tratamientos aún seguían pareciendo demasiado lejanos. Para entonces se habían registrado casi trecientos casos oficiales de SIDA tan solo en el Reino Unido y la enfermedad había sido declarada la amenaza más grave para la seguridad del país desde la Segunda Guerra Mundial, pero lo peor es que así como ya había ocurrido y aun ocurría en Estados Unidos, los ataques contra los homosexuales se estaban convirtiendo en algo muy serio y preocupante con motivo de la desinformación en torno a que el virus no se daba solo en homosexuales sino que en cualquiera que tuviera sexo sin protección, usara drogas por medio de agujas no esterilizadas o por transfusiones de sangre; es decir que cualquiera podía contagiarse sin saberlo ya que el virus se manifestaba cuando ya no existía vuelta atrás, el SIDA oficialmente era una pandemia pero evidentemente el desconocimiento era aún peor que la enfermedad.
-Su deterioro físico era evidente cuando apareció hace poco en el lanzamiento promocional...
Escuchar estas palabras resulto ser un silente puñal que se clavó certera y dolorosamente en el pecho de Itachi, como si vaticinara que algún día fueran a decirse palabras muy similares en su nombre, pero él no lo permitiría, no permitiría que nadie viera su dolor, su angustia o su agonía, nadie seria digno de saber que existía realmente en el corazón de Itachi Akatsuki, él se lo guardaría todo hasta las últimas consecuencias, era una promesa.
Fashion Aid por Etiopia/5 de Noviembre de 1985
De forma sucesiva al impacto que ya había tenido Live Aid, se planeó un segundo evento para continuar recaudando dinero por la causa de llevar agua, alimentos y medicamentos a África para los más necesitados, esta vez por medio de un concierto y evento de moda benéfico organizado por Shikamaru Nara en el Royal Albert Hall, en Londres, un acontecimiento—iniciativa de financiación alternativa y posterior al Live Aid—que había sido anunciado como "la reunión más grande de la moda del Reino Unido" y a la que se encontraban asistiendo 5.500 personas, contando con la presencia de algunos de los mejores diseñadores del mundo como Isobu, Son Gokū, Kokuō y Saiken, además de la primer ministra Toka Senju, y músicos como Eiji Shiranui, Dan Kato y Tsunade Senju que habían acaparado todas las miradas en la alfombra roja cantando para dar paso al esperado desfile de modas donde se expusieron diseños de gran belleza modelados por hermosas modelos y glamorosas actrices como Koyuki Kasahana quien entro en escena con un fabulosamente angelical vestido blanco de inspiración rococó, de hombros caídos, mangas abullonadas de encaje, escote corazón ligeramente rebajado y amplia falda que daba la impresión de usar miriñaque, guirnalda de diamantes alrededor de su cuello y con su largo cabello azul peinado en seductores rizos adornados por una corona de flores hecha de margaritas y lirios a juego con el enorme ramo que sostenía mientras caminaba junto al hombre que inconsciente o conscientemente acaparaba los aplausos y los flashes de las cámaras en elegantes pantalones negros de seda con fajín blanco, chaqueta militar de cuero negro con hombreras plateada y medallas a juego con el torso descubierto y su largo cabello ébano recogido en su característica coleta; Itachi Akatsuki.
Como organizador del evento, Shikamaru había considerado que la presencia de Itachi era imprescindible en el evento, no solo porque Queen había sido la banda que más había triunfado con el concierto de Live Aid en el estadio de Wembley sino porque Itachi era un icono de la moda, alguien que rompía con todos los esquemas y creaba sus propias tendencias; "me visto para matar, pero con buen gusto" declaraba él con orgullo como el autor intelectual de los exagerados disfraces de Queen, innumerables atuendos hechos de spandex con destellos, cuero y piel. Aunque Itachi prefería los escenarios por lo acostumbrado que estaba a ser el centro de atención, ser uno más de los modelos en aquella pasarela le resultaba interesante, era un experiencia completamente nueva vestir su elegante chaqueta militar luciendo serio en lugar de siendo un payaso junto a sus amigos y hermanos, por lo que para aligerar el ambiente simulo una muda carcajada en cuanto Koyuki Kasahana, la hermosa actriz que interpretaba el papel de novia se situó a su lado envolviendo su brazo alrededor del suyo, fingiéndose posesiva e infantil, justo lo que a él le encantaba tanto. Koyuki era encantadora, tanto alegre como divertida, un alma noble que había aceptado presentarse en el evento sin la menor duda si así se conseguía recaudar más dinero para quienes más lo necesitaba, sumando las instituciones beneficias a su cargo con tal de ser de ayuda, algo admirable tanto para Shikamaru como para Itachi que se sentía profundamente honrado por poder caminar en esa pasarela junto a ella, deteniéndose al final de esta para compartir un beso teatral para las cámaras y el público para luego sonreírse como buenos amigos.
Junto a sus hermanos y como Queen, Itachi estaba sobradamente acostumbrado a ser el centro de atención y a recibir aplausos, por lo que caminar por una pasarela de moda no era tan aterrador y que la audiencia que lo veía era menos cuantiosa y no venían tan solo a verlo a él a quien le temblaban las piernas de los nervios ante la sola idea de fallar y que reverencio al público en cuanto el desfile comenzó a llegar a su fin…pero, sin resignarse a ser una figura de cartón en cuadro perfecto sino un gato salvaje, el Akatsuki recibió encantado el enorme ramo de flores que Koyuki había estado cargando hasta ese momento, volteando a verla reír mientras avanzaba por la pasarela con un propósito firme, jugando con el público sin soltar el ramo que fue desmenuzando parte por parte, arrojando flores a la multitud encantada que no ceso de aplaudir al ver que como siempre se robaba todo escenario que pisara. Divertido y emocionado, Itachi regreso junto a Koyuki quien siguiéndole el juego brinco a sus brazos, siendo elevada del suelo como una princesa de cuento, riendo y disfrutando de sus locuras en todo momento como buena actriz…debía reconocerlo, no podría haber encontrado mejor compañera de escenario que ella, eso y la versión femenina de su mejor amigo que esperaba no volvería a vestirse de mujer o comenzarían a dudar de su sexualidad aún más de lo que ya lo hacían, partiendo por Sakura, cabe añadir. En cuanto la música de orquesta dejo de sonar, la multitud estalló en aplausos para todos los participantes mientras ambos caminaban por la pasarela tomados de la mano y sonriéndose, oportunidad que Koyuki no desperdicio para aproximar su rostro hacia el de él con complicidad.
-Muchas gracias, Itachi, fue una experiencia maravillosa— susurro la peliazul con una permanente y radiante sonrisa que enamoraría a cualquiera.
-No, gracias a ti, Koyuki— corrigió Itachi, honrado por caminar de la mano con semejante mujer y actriz. -Si quieres casarte algún día, búscame, soltero o no, me casare contigo— sugirió con inocente coquetería, disfrutando de bromear como de costumbre.
-Estoy casada, Itachi— aclaro Koyuki, divertida, sacándole un jadeo dramático al Akatsuki quien temió haberla ofendido, -pero lo recordare cuando me divorcie, o me aburra- añadió pícaramente, siguiéndole gustosamente el juego y haciéndolo reír en el proceso.
En un último acto dramático mientras descendían las luces, Itachi arrojo el aun prominente ramo de flores a la audiencia que chillón de emoción mientras Koyuki ejecutaba una reverencia en agradecimiento, intentando no desmayarse de la risa, extasiada de alegría por esta maravillosa noche cargada de emociones. Pero por supuesto que esto no termino ahí ya que Itachi continuo haciendo sus locuras en tanto Shikamaru Nara apareció en el escenario para dar su agradecimiento a todos los presentes, o intentándolo más bien mientras ya que el Akatsuki comenzó a perseguirlo para abrazarlo y hacerle cosquillas en cuanto lo vio, antes de darse por vencido y comportarse como un caballero ante el público presente.
Había que vivir lo más posible e Itachi sí que sabía cómo hacerlo.
PD: ¡Lo hice! Les confesare queridos míos que por poco y pensé que no podría iniciar esta historia, solo tenia pensamientos desordenados en mi cabeza y no podia concentrarme, de hecho tenia pensado iniciar la historia hace una semana pero no pude hacerlo por falta de inspiración, por lo que ruego que perdonen a este pobre intento de escritora :3 Al igual que ocurrió con "Bohemian Rhapsody: La Historia de Queen" esta historia es un homenaje de mi parte hacia el gran Freddie Mercury a quien admiro de todo corazón, así como a Roger Taylor, Brian May y John Deacon por su gran contribución al mundo de la música :3 Esta historia esta dedicada a mi querida amiga Animated-Geek-Lonely-Nerd, a Arella96, a DULCECITO311, a Regina Alba Blossom, a Em Gi love, a Hiei Vegeta Uchiha Ackerman, a Roder, a Thjaro, a WendySxS, a jane94, a jorge1barre2jacome, a Fanaticasailormoon y a milly loca :3 besitos, abrazos y hasta la próxima
Reparto:
-Itachi Akatsuki/Ichiro Uchiwa como Freddie Mercury/Farrokh Bulsara
-Sasuke Uchiha como Roger Taylor
-Naruto Uzumaki como Brian May
-Sai Yamanaka como John Deacon
-Izumi Uchiha como Mary Austin
-Sakura Haruno como Dominique Beyrand
-Hinata Hyuga como Chrissie Mullen
-Ino Yamanaka como Veronica Tetzlaff
-Shisui Uchiha como Jim Hutton
-Izumo Kamizuki como Reinhold Mack
-Shikamaru Nara como Bob Geldof
-Baru Uchiha como David (esposo de Mary)
-Daisuke Uchiha como Felix Luther Taylor
-Sarada Uchiha como Rory Eleanor Taylor
-Boruto Uzumaki como James "Jimmy" May
-Kushina Uzumaki como Louisa May
-Inojin Yamanaka como Robert Deacon
-Inoichi Yamanaka como Michael Deacon
-Miyuki Yamanaka como Laura Deacon
-Shin Yamanaka como Joshua Deacon
-Chōjūrō Kirigakure como Elton John
-Koyuki Kazahana como Jane Seymour
-Reto Sunagakure como Rock Hudson
-Hagoromo Otsutsuki como Martin Luther King
Diferencias y Curiosidades:
One Vision: posterior a su desempeño en el Live Aid, Queen se sumergió en la grabación de un nuevo álbum en los estudios Musicland en Múnich bajo la dirección del ingeniero y productor Reinhold Mack con quien ya habían trabajado en los álbumes The Game, Hot Space y The Works, el ultimo en llegar al estudio fue John Deacon quien tuvo que interrumpir sus vacaciones con su familia. La canción One Vision fue idea de Roger Taylor inspirándose en el discurso de Martin Luther King pronunciado en 1963, y la grabación del video musical corresponde a una serie de grabaciones que se hicieron con el consentimiento de la banda para documentar su trabajo. Durante la grabación del nuevo álbum en Múnich, Jim Hutton acompaño a Freddie y de hecho se le puede ver en varias escenas del vídeo y del documental.
A Kind Of Magic: la canción fue escrita por Roger Taylor y bautiza el álbum homónimo de Queen lanzado en junio de 1986 y que a su vez fue banda sonora de la película Highlander. Si bien la canción A Kind Of Magic no figuro como una de mis favoritas en sus inicios, hoy me encanta, por lo que quise mostrar una escena de como pudo ser su creación, mas no significa que la canción haya surgido como yo lo represento. Para la voz de Sakura (Dominique) cantando A Kind of Magic, me inspire en la cantante Sharon den Adele de la banda de metal sinfónico "Within Temptation", mi banda favorita después de Queen, ya que al igual que Freddie Mercury, Sharon ha declarado en múltiples entrevistas no haber recibido instrucción ni clases de canto sino que practico por su cuenta desde que era niña, imitando las canciones que escuchaba en la radio e inspirándose en cantantes como Janis Joplin.
Fashion Aid For Ethiopia: fue un concierto benéfico posterior al Live Aid, fue organizado también por Bob Geldof por la causa de la hambruna en África y que reunió a grandes exponentes de la música como George Michael, Boy George y Madonna, así como a grandes diseñadores del mundo a un desfile de modas entre cuyos nombres figuran David Emmanuel, quien creo el vestido de novia de la princesa Diana. Freddie Mercury fue invitado al evento y modelo en la pasarela junto a la hermosa actriz Jane Seymour que hizo el papel de novia, hasta hoy se afirma que así como ocurrió en Wembley, Freddie se robo el espectáculo por su teatralidad que puede corroborarse en los vídeos que aun se conservan del evento y en que incluso se le ve bromeando con Bob Geldof.
Rock Hudson y el SIDA: para fines de 1985, el mundo se sobresalto con la muerte del actor Rock Hudson quien se convirtió en la cara visible del VIH y SIDA en ese entonces, la enfermedad fue declarada oficialmente como pandemia pero los tratamientos que permitirían vivir con el virus del SIDA no surgirían sino hasta mediados de los años 90, posterior a la muerte de Freddie Mercury. Actrices de la talla de Elizabeth Taylor propiciaron múltiples campañas para concientizar a la gente del riesgo de la enfermedad y detener los ataques homofóbicos que surgieron por causa de la desinformación. Freddie Mercury conoció a Rock Hudson y según se ve en el documental "Freddie Mercury: The Great Pretender", la muerte de Rock Hudson habría concientizado a Mercury de los peligros de la promiscuidad para fines de 1985 cuando aun no se hacia la prueba para saber si tenia VIH positivo, pero ya lo suponía.
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul"), como algunas ya habrán notado por mis historias "El Sentir de un Uchiha" y "El Clan Uchiha", también tengo la intención de explicar el porque de determinados acontecimientos, explicando sus motivaciones y auténticos sentimientos, como yo creo o siento que sucedieron, por lo mismo tengo la idea—si ustedes lo aprueban—de iniciar un fic llamado "El Origen del Clan Uchiha" centrado en el padre de todos los Uchiha; Indra Otsutsuki, porque considero que también merece su propia historia, si ustedes están de acuerdo, claro :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
