Senku no estaba asqueado ni molesto. O bueno, talvez lo segundo si, pero por la resaca y no por lo que sucedió, sinceramente no le desagradó haber tenido esa experiencia, era información no valiosa para él, pero al fin y al cabo conocimiento es conocimiento, simplemente se almacena hasta que necesitas hacer uso de el, claro que no iba a hacerlo porque era una pesadilla tener un cerebro embobado con tales cosas.
Ahora sólo faltaba dejar atrás aquel vergonzoso momento en el que despertaron, había que aclarar las cosas porque seguramente sus queridos camaradas ya se habrían imaginado muchas cosas y lo que menos querían es que los descubrieran así.
Ambos estaban serios y ninguno se había movido desde que despertaron, seguían abrazados a pesar de estar desnudos, parecía no molestarles el hecho de que sus cuerpos seguían en contacto. O talvez estaban sintiendo los efectos de la petrificación debido al momento. Si, quizá lo segundo.
Sin quitar su mano izquierda de la cintura de la joven, Senku habló primero.
–No esperaba tener este tipo de cercanía tan joven siendo franco… Iré directo al grano o esto nunca terminara y prefiero no quedarme aquí estancado. Escucha, lo que ha pasado no me molesta pero tampoco me interesa en lo más mínimo, sé que lo entiendes Kohaku– su tono era pacífico y serio, convencido de sus palabras. La chica podía no ser muy inteligente como él, pero sentido común tenía.
–Lo sé y también sé que un genio como tú no pensará que esto va afectarme. En realidad, me siento de la misma manera, Senku. Aunque esto sí que fue muy inesperado...–
Su inocencia llegaba a ser sorprendente a veces. Le seguía sorprendiendo haber hecho todas esas cosas después de tremenda borrachera.
–Sí, lamento decepcionarte, pero soy inexperto en la materia. Conozco la base, pero es la de las pocas cosas que prefiero no poner en práctica respecto al conocimiento humano, eso requiere de tiempo valioso que puedo invertir en cosas más importantes.– dijo rascándose la oreja con indiferencia.
–No estuviste mal en realidad– se ruborizo al recordar todo lo que había pasado. Ella tampoco tenía ni idea acerca de esas cosas así que para ser su primera vez no estuvo mal.
–Ese no es el punto... Y que te haya gustado es seguro al 10 billones por ciento que fue por ser tu primera vez con estas mierdas, sumando el efecto embriagante del alcohol y las hormonas. Pero lo que quiero decir es que no estoy interesado en iniciar este tipo de cosas, hay mucho en qué concentrarse justo ahora antes que darle bruma al cerebro con relaciones problemáticas, eso es un verdadero fastidio– concluyó retirando su abrazo como si nada y se sentó, sin ningún pudor por seguir desnudo.
–Es obvio que esto fue mutuo, sin embargo, jamás imaginé que yo iniciaría... Jeh, el viejo estaría jodiéndome hasta el culo si lo supiera. Como sea, no importa quien empezó, el resultado era obvio desde el principio, ambos estábamos jodidamente ebrios y en posiciones demasiado inconvenientes, sólo era cuestión de tiempo antes de que las hormonas acabasen nublando todo razonamiento– se le formó una media sonrisa y luego corto el pensamiento para hablar en voz alta.
-Bueno... Ahora que estamos conscientes debemos volver a trabajar, hay mucho que reparar y nuevas cosas que construir. No voy a negar lo que pasó, pero no veo razón para ir gritándolo a los cuatro vientos o esos bastardos serán un dolor en el trasero por un buen tiempo– se llevó la mano al cuello para masajearlo levemente –Lo más lógico es volver allá afuera como si nada hubiera pasado y concentrarnos en lo que realmente es importante.–
Las palabras de Senku fueron muy claras, directo al grano como era costumbre en él. Fue muy maduro, no la lastimó, pero la rechazó de manera caballerosa.
–Si, no podría estar más de acuerdo. Deberíamos apresurarnos, debe haber mucho qué limpiar luego del desastre de fiesta– aportó ella en aprobación.
Hubo algunas palabras que ella tomó en su corazón "no me molesta, pero tampoco me interesa" entonces no es que le desagrade, –simplemente requiere tiempo– pensó. Algo que él no está dispuesto a desperdiciar.
O talvez se refería a que no le molestó haber tenido sexo después de una borrachera extrema y en realidad no le interesa en lo absoluto la cuestión. —Si... Eso suena más a Senku— reflexionó con gotitas detrás de la cabeza.
Sabía que él era así desde la primera vez que lo vio, tan directo y honesto. Ni siquiera negó lo que pasó y por alguna extraña razón, ese detalle le brindó momentánea paz al corazón.
–¿Eh? Por qué siento tranquilidad... Senku sin duda es un hombre peligroso, hace que me sienta aún más confundida que después de escuchar sus explicaciones científicas–
Mientras ella se cubría con las mantas, Senku estaba sentado al borde de la litera a punto de levantarse cuando de repente escucharon la puerta de las escaleras abrirse. Ambos se pusieron alerta al instante y de inmediato comprendieron lo que cada uno debía hacer sin siquiera cruzar una sola palabra.
Ella, con su increíble agilidad salió de la cama cubriéndose con sus ropas en un parpadeo y subió a su litera, la tercera de arriba, allí se cambió a una velocidad increíble al mismo tiempo que las sábanas caían para cubrirla y hacerse la dormida. Mientras Senku rápidamente se vistió con lo que quedaba de su bata científica y se fue al laboratorio.
Sus ropas estaban rotas cortesía de Kohaku que las había roto la noche anterior, haciendo parcialmente imposible cerrarla del torso, dejando al descubierto parte de su pecho y abdomen.
–Maldición Leona... Tú y tu absurda fuerza– maldijo mentalmente con pesadez mientras ajustaba lo que quedaba de su atuendo y caminó rápidamente al laboratorio.
Cuando llegó a la puerta vio el destrozo que dejaron los hombres de Ibara durante su asalto. Sin importarle esto, rápidamente se puso manos a la obra con lo que quedaba, empezó a mezclar y hacer compuestos químicos para culminar en analgésicos básicos.
Volviendo con nuestra hermosa aldeana, quien finalmente despejaría la intriga que aguardaba en su corazón. Abrió la puerta lo más silenciosamente que pudo y se asomó por el borde de la puerta.
Nada, no encontró nada.
Se decepcionó grandemente, sus delirios se esfumaron junto con la escena de aquel beso romántico que quería darle al cebollín, suspiró en desacuerdo, pero por otra parte también sintió alivio porque se esfumó la posibilidad de encontrarlo con aquella rubia y con eso aún cabía la probabilidad de poder encontrárselo.
Caminando hacia las literas vio una cama desordenada y vestigios de que alguien aún estaba ahí por la forma en la que había sido abandonada. Eso le formó una pequeña risita en el rostro. Pero siguió observando. Se dio cuenta de que había alguien allí.
Kohaku durmiendo arriba, y abajo había una cama desordenada. Eso le trajo mucha desconfianza, su yo interno se preguntaba si realmente quería averiguar lo que había pasado.
Siguió derecho al laboratorio en dónde sospechaba que se encontraba su sexy hechicero. Empujó la puerta con cuidado para no derramar la sopa, que ya se estaba enfriando, y dio un rápido recorrido con la mirada a toda la sala, había escombros por todos lados y líquidos esparcidos por todo el lugar. Apestaba un poco y había partes que lucían consumidas por el mismísimo infierno. O derretidas por algún ácido, que era un hecho.
Sólo una pequeña porción de lo que sea que fuesen todos esos artefactos extraños parecía estar intacta. En el centro de todo se encontraba su futuro esposo, el cual ni siquiera se molestó en voltear cuando la escuchó entrar.
Pero un momento, ¿sus vestiduras estaban rotas...? Qué era exactamente lo que había pasado anoche... De nuevo en su increíblemente vasta imaginación.
Tenemos a un chibi Senku con su rostro de antipático hablando con los ánimos más falsos de una pobre actuación.
–Oh no... Que alguien me ayude— soltó con indiferencia mientras encaraba a una chibi Leona–Kohaku salvaje con ojos rojos y garras enormes a punto de devorarlo.
... Tenía que dejar de imaginarse tantas cosas.
–Vaya, así que aquí estabas Senku-kun– dio cortos pasos en su dirección. –Todos estábamos preocupados por ti allá afuera, así que decidí hacerte una visita para asegurarme de que todo estuviera bien, te traje un poco de sopa que preparamos para el malestar después de la gran fiesta– sonrió con naturalidad. Por el momento no podía asumir que esos dos estaban juntos, pero no iba a tomárselo a la ligera. Tenía que ser cuidadosa y probarlo, mientras no estuviera confirmado aún tenía oportunidad.
–¿Hah?– rascándose el oído –No tenías por qué molestarte, los chicos deben saber que estaría haciendo algo desde temprano y por eso no aparecí por ahí. Así que deja la cháchara para otro momento y dime qué necesitas realmente– él no era ningún tonto, sabía que algo pretendía.
–Jeje, vaya. Sí que eres perspicaz– con gotitas en la cabeza dejó la sopa en la mesa donde él se encontraba trabajando y se acercó a la altura de su rostro. El no retrocedió ni un milímetro, desafiándola con ojos serios. –Dime, Senku-kun. Ya que no te interesan las relaciones ¿podrías concederme un favor al menos?– le sonrió y trazó camino con sus dedos en el torso desnudo del chico.
–Ugh... Por la forma en la que estás actuando y hablando puedo imaginarme lo que quieres– en lo que él hablaba, ella dio media vuelta acariciando la mesa de trabajo, pensando con qué selección de palabras seguir y se dio la vuelta nuevamente para encararlo. Senku estaba a punto de continuar para rechazarla cuando fue interrumpido.
–Podrías-
Ambos fueron sorprendidos por un recipiente que cayó de la mesa de repente, rompiéndose al impactar contra el piso a los pies del científico. Un gas empezó a emitirse en el lugar de impacto demasiado rápido como para reaccionar a tiempo. Esto no pareció afectar a la chica, ya que se encontraba a una distancia segura.
Senku cayó al piso sosteniéndose únicamente con una rodilla, sudando y con dificultades para respirar.
–¡Maldita sea! ¡En qué momento dejé el monóxido de carbono en la mesa!... No, no fui yo, debieron ser los hombres de Ibara. Jeh, bueno, después de todo siempre hay algún idiota lo suficientemente curioso como para interesarse por la ciencia.– apenas podía sostenerse y lo único que no le fallaba lo estaba empezando a abandonar, su conciencia se estaba nublando poco a poco.
–¡SENKU! ¡¿Qué sucede!? ¿¡Estás bien!?– la chica se desesperó y se acercó con cara de preocupación.
–Cough, cough… tranquilízate. Es un efecto pasajero, debería poder moverme bien después de 10 o 15 minutos dependiendo del tiempo que le tome a mi sistema purificar mis vasos sanguíneos y expulsar la toxina. Será mejor que no respires porque podrías desmayarte, o incluso morir.– dijo él con una sonrisa cansina, conocedor del peligro en el que se hallaban.
Se sorprendió cuando la chica, como pudo, lo arrastró fuera de ahí lo más lejos que le permitió su fuerza, llegando a la recamara. –¿Aquí estaremos a salvo, cierto?– preguntó preocupada
–Correcto, 10 billones de puntos para ti– dijo con los ojos entrecerrados por el simple esfuerzo de mantenerse despierto.
Ella lo había sentado en una de las literas como pudo, él estaba agachado tratando de controlar su respiración.
–Entonces, ¿vas a estar bien?–
–Por supuesto, como ya dije, sólo debo esperar a que las toxinas salgan de mi sistema.–
–¿No te duele nada?–
–No.–
–…–
–…–
–Qué tanto miras, ya puedes irte, sólo necesito descansar– exhaló con cansancio. Sus ojos se abrieron en grande cuando ella se acercó para empujarlo y recostarlo en la cama, quedando con su rodilla en la entrepierna del chico y los brazos en ambos costados.
–¿Qué mierda crees que haces…?– parecía que su mirada no podía expresar más disgusto.
La doncella le acarició al amiguito científico mientras lo miraba con picardía y acercaba su rostro a escasos centímetros del suyo.
Si, si podía expresar más disgusto.
Qué podía hacer más que esperar, ni siquiera era capaz de moverse un milímetro. Ya era un milagro que siguiese despierto después de haber inhalado tanto gas tóxico.
Ella dejó de molestar a su amiguito para subir y acariciar todo su torso desnudo, clavándole un poco las uñas con esperanza de provocarlo. Llevó su mano al rostro de éste y se acercó hasta el punto de roce entre sus narices, sonriendo entre dientes.
–¿En serio? … ¿Vas a aprovecharte de un hombre paralizado?– chasqueó la lengua con fastidio por la incomodidad que le provocaba esta situación. Sintió escalofríos cuando ella se levantó y se movió hacia adelante, aplastando su cara con sus bondadosos senos mientras bajaba su mano para juguetear nuevamente con aquel músculo bajo.
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Kohaku había escuchado toda la conversación con gotitas en la cabeza, desde cuando estuvieron en el laboratorio, hasta llegar a la recamara. No estaba celosa porque conocía muy bien la personalidad reseca del científico, pero la incomodidad la asaltó junto a un breve sonrojo cuando escuchó que estaban debajo de ella en algo que parecía ser un asalto indecoroso. Estaba indecisa debido a los nervios, no sabía exactamente qué hacer. Estaba segura de que aquella chica la había visto durmiendo ahí, ¿acaso se había olvidado? ¿o le daba completamente igual?
Recordó que su estilo de pelea no era el de pensar sino el de actuar y en un rápido movimiento saltó de la cama. Encontrándose con una escena mucho más que comprometedora, una muy literal.
La hermosa aldeana hallándose descubierta, de inmediato se apartó del chico con un sonrojo hasta las orejas de la vergüenza. Soltando un pequeño grito en el proceso –¡Kya!– se cubrió el rostro con ambas manos.
–Perfecto, captaste muy bien la indirecta, leona– pensó la víctima de todo esto.
–¡Senku! ¿Estás bien? Escuché que algo explotó en el laboratorio, pero pensé que estaba soñando y luego escuché que llegaron hasta aquí y la preocupación me despertó– dijo tratando de sonar lo más convincente posible.
–Sí que apestas actuando, idiota– se palmeó mentalmente y luego habló en voz alta –Si, un químico se derramó en el piso y soltó un gas tóxico que te deja hecho mierda– habló con simpleza.
–Bueno, pero veo que ya estás bien jajaja. Creo que interrumpí algo así que me iré, adiós– sacudió su mano en modo de despido mientras caminaba a la salida. Le surgieron más gotitas en la cabeza dándose cuenta de su pésima actuación mientras se alejaba con un aura pesada a sus espaldas.
–Qué mierda fue eso…– pensó el científico con pesadez.
–¡Oye, espera leona! Necesito que me ayudes a llegar a la aldea. Todavía no puedo moverme y necesito tomar aire fresco para ayudarle a mis pulmones a facilitar el paso de oxigeno– se quejó aun sin levantar un músculo más que la lengua para hablar.
–Ah, cierto– se palmeó la cabeza como si fuese un simple error. Caminó hacia ellos con una sonrisa de gatito, acercó su mano con una venita saltada y agarró el cuello de la destrozada bata para levantarlo de manera violenta en el aire y cargarlo cual cordero de pastor en sus hombros, sacándole un poco el aire al susodicho por la brusquedad del movimiento.
Amarilis estaba en shock ante todo lo que acababa de presenciar, definitivamente había algo entre esos dos después de lo que pasó. Y bueno, parece que ya tenía la respuesta que buscaba, así que dejaría de coquetearle, o talvez lo haría para molestarlos porque debía admitir que esos dos comenzaban a parecerle graciosos.
La vergüenza se desvaneció en el aire y soltó una pequeña risita, comenzando a seguir a aquellos dos que parecían tener una conversación muy extraña.
–Bien, ahora que tenemos a Perseo y a Medusa debemos concentrarnos principalmente en reparar al primero y luego continuar con el estudio del segundo– iban a mitad del camino, ya distinguiéndose a lo lejos algunas cabañas. –También debemos plantear suministros, más tarde le pediré suministros a Amarilis–
Crack* se escuchó el brazo del chico ser estrujado con fuerza por la rubia.
–¡Auch! Oye, ¡qué te suce– descubrió una mueca un tanto molesta en el rostro de la chica –Ah… ya veo, ¿estás celosa?– la molestó sabiendo que era lo más lógico después de mencionar el nombre de aquella.
Vio el mundo a su alrededor moverse bruscamente y sentir el efecto de la gravedad mientras dio una vuelta en el aire antes de caer al piso con el rostro dándole un amable beso. –Tú y tu absurda fuerza…– murmuró por lo bajo.
–Bien, llegamos. ¡Chicos, es hora de trabajar!– gritó para que todos se acercasen.
Senku trató de levantarse como pudo ya que había pasado tiempo suficiente y podía moverse nuevamente. Una vez recompuesto empezó a dar indicaciones, ganándose un par de preguntas que contestó con desinterés, preguntas obvias como por qué venía siendo cargado y por qué venía sin camisa. Las respondió sin rodeos y continuó con las indicaciones. Llevándose a varios peones hacia el barco e ignorando a sus amigos con sugerencias pretenciosas sobre el por qué llegó de ese modo en la espalda de Kohaku. Fue una suerte que se le cayera la parte superior de su vestimenta cuando ella lo levantó para cargarlo. Enseguida le pidió a Yuzuriha que le preparara otro par para estar más cómodo.
Así transcurrió el día con normalidad, Chrome se cabreó al descubrir el desastre que había en Perseo, a Senku ya le daba igual y todos los demás estaban concentrados en sus tareas de reparación.
Después pasó lo que pasó, descubrieron que el hombre del Why era una voz sintetizada para que fuera lo más parecida a la de Senku, el verdadero descubrió que el impostor se encontraba en la luna y trazaron el plan para su próximo viaje, no sin antes volver a la aldea y revivir a Tsukasa, primero petrificándolo y revirtiendo el proceso para que su estado de congelamiento fuese curado, y así comenzar con los preparativos para el punto en el que se había quedado en el pasado. Viajar a la luna.
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*Originalmente subido el 22 Feb 2020 ; publicado el 27 de Feb cuando me di cuenta que sólo subí el doc y no lo publiqué xd*
Hasta aquí el cuarto capítulo, espero que lo hayan disfrutado tanto como yo jajajaja. Y bueno, lamento decepcionarlos con poco contenido, pero aquí viene otra mala noticia. Ya comencé la universidad y próximamente voy a trabajar así que dudo poderles dar contenido en un muy buen tiempo jejeje… Ya tengo las ideas para los nuevos capítulos y créanme que son una estúpida locura GAHAHAHA! También tengo escritas ideas para nuevos fics muy ácidos y otro más interesante, peeero ustedes deciden chicos… Díganme qué quieren primero, si seguir éste fic o subir los alternativos.
Psd: Este capítulo lo he subido con prisa y tengan por seguro que lo estaré editando constantemente jejeje (en especial ese ridículamente corto resumen del final).
Ahora, sin más cháchara inservible.
¡Gracias por leer! ¡Espero volver pronto!
Psd2: Hay un regalito gráfico extra en el capítulo subido a la plataforma de Wattpad (Pexto_boy). Pero no puedo subirlo aquí así que lo siento jeje
