Esta es una secuela del fic "Bohemian Rhapsody: La Historia de Queen" que narra la vida, obra y legado de Freddie Mercury y Queen , esta inspirada en declaraciones oficiales de Freddie Mercury , Roger Taylor , Brian May y John Deacon , al igual que su actual gerente Jim Beach , y en los documentales " Queen: Days of Our Lives " y " Freddie Mercury: The Great Pretender ". Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto más su selección, distribución y / o utilización corre absolutamente por mi cuenta . Les sugiero escuchar " Living On My Own " del álbum solista de Freddie MercuryMr. Bad Guy de 1985, " Too Much Love Will Kill You " del álbum Made In Heaven de 1995, " Lazing on a Sunday Afternoon " del álbum A Night At The Opera de 1975, " In The Lap Of The Gods-Revisited " del álbum Sheer Heart Atacck de 1974 y " Tear It Up " del álbum The Woks de 1984.
Club Henderson's, Berlín
Ante la creación de su nuevo álbum en Múnich, Alemania y para celebrar de toda la inspiración que la banda sentía tras las renovadas energías que les había traído su presentación el Live Aid, Itachi había orquestado una celebración sin par para marcar presencia en la esfera global, una especie de caída del Imperio Romano representada a través de un desmesurado baile en blanco y negro de 50.000 libras en el club Hendersons, uno de los clubs favoritos de Itachi de su anterior estadía en Múnich. ¿Qué no podía decirse de la fiesta? Naruto disfrazado de bruja, Hinata de una versión algo inocente de gatubela, Sakura vistiendo un elegante esmoquin y gafas de sol, Sasuke nuevamente vestido como una sexy colegiala, Sai e Ino eran los únicos ausentes ya que preferían estar con su familia por lo que quedaban disculpados de ipso facto, pero eso era el plato suave de la fiesta, el plato fuerte—como un reflejo de la alocada fiesta en Nueva Orleans en 1978—eran enanos, drag queens, bottom-less, top-less…todo eso y más era el incomparable cuadro que podía observarse al interior del club, una imagen conformada tanto por amigos y conocidos como por artistas que entretenían la fiesta a tal punto de que si se entraba inocente, se salía con los ojos abiertos de par en par de la incredulidad como si fueran platos, o por los menos ese era el lema. No era de extrañar que el club estuviera lleno, todos querían estar en las fiestas de Queen, incluso Izumo Kamizuki—si ingeniero de sonido en las grabaciones, y su esposa Shizune Kato estaban entre los invitados especiales, cortesía de Itachi por supuesto. Incluso Kakashi estaba disfrazado de una exuberante mujer aristocrática, ¿podía existir algo más descabellado y alucinante?
Aunque quien acaparaba las miradas por completo como el anfitrión de la fiesta y siendo extravagante como siempre sin importar que ya no fuera un adolescente era Itachi quien vestía sus dramáticas mallas arlequinas blancas estampadas en rombos negros y suspensores bajo su fiel y elegante chaqueta militar de cuero negro decorada con hombreras plateadas, e impolutos guantes blancos cubriendo sus manos, permanentemente acompañado por Izumi quien vestía como una colegia de St. Trinian con blusa blanca, corta falta negra plisada hasta los muslos, calcetas blancas así como zapatos y moños negros que sostenían su cabello peinado en un par de inocentes coletas y corbata negra a rayas gris oscuro, sin dejar de sonreír en ningún momento estando al lado de Itachi que le susurraba una que otra locura de manera cómplice cuando nadie los estaba viendo, haciéndola reír. Quien también compartía protagonismo—a momentos, ya que intentaba pasar desapercibido lo mejor posible, por voluntad propia—era Shisui quien vestía un elegante esmoquin negro con el saco decorado por un bello bordado de lentejuelas en los costados, pequeño corbatín negro, camisa blanca, pantalones y zapatos negros, con una sonrisa estampada en el rostro por fascinación y sorpresa entremezcladas, intentando no perderse en medio de la celebración, manteniéndose junto a Itachi en todo momento…Shisui no se consideraba a sí mismo una persona bien educada, no sabía de buenos modales ni cómo comportarse en fiestas o eventos elegantes, eso no quería decir que fuera grosero, en lo absoluto, pero sí que necesitaba de ayuda e Itachi se mostraba permanentemente solicito a guiarlo, apenas y soltándole el brazo como si fuera un perrito sentado en el asiento de enfrente de un auto, asegurándose de que no se perdiera.
Pero por supuesto que no todo podía ser solo celebración y despilfarro, la fiesta no era solo para divertirse y pasarla bien, por supuesto que ese era el enfoque principal pero además de ello también contribuía una colaboración de Queen para con Itachi en lo que sería el rodaje del vídeo musical de la canción Living On My Own de su álbum solista Mr Bad Guy, ¿no era maravilloso? Todo era simplemente perfecto.
¿Qué podía hacer una persona estando ebria? Esa era una pregunta curiosa y que tenía diferentes respuestas e interpretaciones variando de persona a persona, Itachi en lo personal siempre elegía no beber demasiado porque cuando se embriagaba siempre cometía locuras, o por lo menos se mantenía sobrio cuando tenía que trabajar, ya sea presentando en el escenario o bien estando de gira o en el estudio de grabación, ese ambiente era sagrado para él, pero la noche anterior había sido una fiesta, otra alocada fiesta como no había vivido una en mucho tiempo y por lo que no había contado los tragos que había bebido uno tras otro, menos que Shisui cabe mencionar ya que el Uchiha era la voz de su conciencia desde que había entrado en su vida. Un torbellino de recuerdos vinieron a la mente de Itachi; la fiesta, las bromas con sus amigos, Izumi a quien había besado, había bailado con Shisui, y luego habían regresado al apartamento, ingresando al cuarto entre besos para luego…sintiendo como si se le partiera la cabeza por la resaca que lo hizo quejarse contra la almohada, Itachi lucho por abrir los ojos ante los recuerdos que venían a su mente, alargando el brazo hacia el lado izquierdo de la cama, el lado que siempre ocupaba Shisui, encontrándolo vacío a la par que escuchaba la llave del baño. Como si le arrojasen un balde de agua encima, Itachi se sentó sobre la cama, reparando en que se encontraba desnudo debajo de las sabanas, y los recuerdos de la noche anterior que ahora venían a su mente solo le dieron a entender una cosa. Shisui emergió del baño, bufando por lo bajo, mas despierto luego de tomar una ducha, estirándose como un gatito y sonriéndole a Itachi sentado sobe la cama y que por fin había despertado.
-Shisui…- llamo Itachi, sin atreverse a alzar la mirada, cerrando los ojos por un momento, serenando la tormenta de ideas en su mente.
-¿Qué pasa?— inquirió él, tranquilo como siempre, sentándose sobre el borde del colchón y observándolo lentamente.
-¿Qué hicimos?—pregunto el Akatsuki directamente, aun sin alzar la mirada, masajeándose las sienes para justificar que no encontrara su mirada con la de él.
-Lo que siempre hacemos—contesto Shisui con absoluta normalidad, esbozando una ligera sonrisa. —¿Ocurre algo malo?—pregunto, confundido por el comportamiento de Itachi.
-No, solo siento que todo me da vueltas —negó el parsi, alzando la mirada con una amorosa sonrisa, inclinando ligeramente su rostro hacia el suyo, disfrutando de tenerlo a su lado, —¡no volveré a beber!—declaro con aparente solemnidad, prometiéndose mentalmente intentar cumplir lo mejor posible con esa promesa.
-Ya veremos—menciono el Uchiha sencillamente, divertido y no sabiendo si creerle.
No es que no quisiera creer en la palabra de Itachi, pero era raro que una persona con resaca prometiera no beber y lo cumpliera, no lo decía por sí mismo sino por experiencia de personas a quienes conocía, él disfrutaba de la tranquilidad por lo que tal vez—no lo recordaba con seguridad—se había embriagado en una o dos oportunidades siendo un adolescente, pero no más, no era su estilo ni le placía afrontar las consecuencias. Terminando colocarse la playera del pijama, Shisui pensó en que preparar para desayunar, no le dejaría esa labor a Itachi, quería comer no llegar al hospital envenenado…amaba a Itachi, pero por Dios que la cocina no era su fuerte ni lo seria nunca, cantaba como un ángel pero no tenía el talento de una ama de casa, por otro lado a él no le molestaba cocinar en lo absoluto, había aprendido a desempeñarse en múltiples materias desde que tenía memoria a causa de la austera vida de sus padres en Irlanda donde todos sus hermanos y él habían tenido que aprender a trabajar desde su adolescencia para ayudar a pagar las deudas, así que habían muy pocas cosas que no pudiera hacer. Masajeándose las sienes, Itachi fingió lo mejor posible que todo estaba bien, intentando mantener a Shisui lo más ajeno que le fue posible del peligro que rondaba si en efecto—como él pensaba en base a sus recuerdos y su estado de desnudez que no tardo en solucionar, recogiendo su ropa interior del suelo—habían tenido sexo sin protección, algo que había evitado laboriosamente desde el primer día porque correr un riesgo en su situación significaba una condena de muerte...pero tal vez no había sucedido nada, tal vez todo solo eran imaginaciones suyas y en cuyo caso Shisui no tenía por qué saber nada, no soportaría preocuparlo.
-¿Desayunamos?—pregunto Shisui amablemente en caso de que él no tuviera hambre producto de la resaca.
-Si, iré enseguida—contesto Itachi con una ligera sonrisa y emprendiendo rumbo al baño de inmediato, revolviéndose el cabello.
Acostumbrado como siempre a los cambios de humor de Itachi que pasaba de ser un respetable músico a un niño consentido en cosa de segundos, Shisui solo negó para sí, encogiéndose de hombros mientras abandonaba el dormitorio y se dirigía hacia la cocina del departamento para preparar el desayuno, bien podría recurrir a la ayuda de Tenma que siempre viajaba con ellos tanto como el cocinero de Itachi como su gran amigo, pero prefería sorprender a Itachi preparando algo por su propia cuenta. Cuando Itachi ingreso en el baño, su primer acto fue lavarse la cara para quitarse la maldita resaca que le nublaba el juicio y le impedía pensar, esperando a que Shisui abandonara la habitación o dándole tiempo de hacerlo más bien, manteniendo la mirada baja y apartada de su reflejo hasta oír sus pasos en la cocina, lejos de él, solo entonces el Akatsuki alzo su mirada para observar su reflejo. Se sentía como el peor ser humano que pudiera existir, sentía el peso del universo entero cernirse sobre sus hombros de forma abismal por causa de un maldito impulso cometido estando ebrio; sexo sin protección, en su estado, ¿en qué diablos había estado pensando? Bueno, evidentemente no había estado pensando, ese era el punto…Dios, el alcohol iba a ser su perdición, ya había cometido locuras en aquella ocasión en que había subido ebrio al escenario durante la gira por Nueva Zelanda, y Shisui…por Dios, si lo había contagiado no podría perdonárselo nunca en la vida, debería haber tomado toda las precauciones pero había estado tan ebrio que por lo visto no había pensado, solo había sentido y vivido, y ahora eso nuevamente traería consecuencias, positivas o negativas pero las traería.
Aborreciendo su reflejo o más bien lo que representaba, Itachi bajo la mirada, enterrando el rostro entre sus manos. Que sea un error, deseo Itachi, esperando que Shisui estuviera libre de la misma condena que él, que sea un error…
1986
Como músicos y tras el reciente lanzamiento de su álbum A Kind of Magic, los cuatro integrantes de Queen sabían que había llegado el momento de regresar a los escenarios para conquistar al público en la que habría de ser su primera gira tras la promoción del álbum The Works, no sería la primera vez que subirían a un escenario desde entonces, además de su presentación en el Live Aid en el estadio de Wembley, habían sido invitados a actuar en el festival de Rock de Montreux donde ya habían probado que estaban listos para volver a los escenarios y las giras, por lo que los cuatro se encontraban reunidos en la sala de Garden Lodge, acompañados por Kakashi que bolígrafo en mano se encargaba de tomar nota de cualquier por menor a tener en cuenta, ya fueran requerimientos o planes concretos. Hasta ahora la nueva gira que tenían en mente estaba bautizada como Magic Tour., pero aunque todos se mostraban genuinamente emocionados—en diferentes niveles, obviamente—por volver a los escenarios, la idea central era obra de Itachi quien tenía en mente presentarse en lugares en los que nunca antes había estado, quería ir por la gente, quería hacer que la música diera la vuelta al mundo y a su entender ese era el motivo perfecto por el que conocer nuevos lugares, porque de ser por él perfectamente hubiera visitado Rusia y China hace ya mucho tiempo, antes no les había prestado la suficiente atención y era una verdadera lástima porque ahora tal vez no le quedara mucho tiempo del cual disfrutar amenamente, pero el tiempo que le quedaba deseaba emplearlo lo mejor posible y tanto como pudiera, los cuatro querían hacerlo.
-Tengo en mente una gira un tanto diferente, quiero abarcar un lugar nuevo— planteo Itachi, dándole un trago a su vaso con agua para aclararse la garganta.
-¿En qué estás pensando, Itachi?—curioseo Naruto, no sabiendo si lamentar hacer aquella pregunta teniendo en cuenta quien era su amigo.
-Hungría, más específicamente Budapest—contesto el parsi esperando miradas de incredulidad y felicitación más en su lugar todo se tornó en un incómodo silencio que casi lo hizo sentir como un condenado ante la guillotina. —¿Qué tiene de malo?, ¿Por qué esas caras?—cuestiono como un niño regañado, esbozando un ligero puchero ante sus miradas.
-No sé si lo recuerdas, Itachi, pero hay una guerra—obvio Sasuke con disgusto ya que aborrecía pensar que otros se encontraban oprimidos bajo una tiranía en tanto ellos gozaban de libertad.
-No oficial, pero guerra al fin y al cabo—asintió Sai, igualmente incomodo ante tal panorama, o más bien no sabiendo que o como pensar al respecto.
-Dudo que se nos permita presentarnos—menciono el Uzumaki, intentando hacerlo entrar en razón de ser posible.
-Pues a mí me da igual, quiero ir—insistió el Akatsuki con el tono de voz de un niño berrinchudo, lo que los hizo entornar los ojos. —Soy joven, aun, hay cosas que quiero hacer antes de estar en silla de ruedas—obvio con una divertida carcajada al decir esto último, resultándole irrisorio imaginarse moviéndose por el escenario en un vehículo tan poco glamoroso. —Vamos, será divertido, ¿sí?—rogó con ojitos de cachorro como último recurso.
Escuchando las palabras de Itachi es que Naruto, Sasuke y Sai se dieron cuenta de que increíblemente habían conseguido olvidar o ignorar de forma inconsciente el hecho de que Itachi no estaba bien como parecía, era tal la estrategia de su amigo y hermano de centrarse en trabajar, componer y hacer giras con tanta vehemencia en tanto pudiera que eso les había impedido pensar por completo en cómo se sentía Itachi, en su salud…¿era por eso que había tomado la decisión de guardar silencio?, ¿para vivir y no pensar en nada más? Pues daba resultado, tanto que en ese momento los tres se sintieron miserables por no haberle preguntado al menos una vez en todo ese tiempo como se sentía, pero entonces recordaron que Itachi les había pedido que no lo hicieran, que no le tuvieran lastima o demasiada preocupación, que él estaba bien lidiando con aquello por su cuenta. Sentado a la mesa, de brazos cruzados, Kakashi esbozo una ligera sonrisa al ver a Sasuke, Naruto y Sai brevemente cabizbajos; Itachi no les había pedido nada al momento de confesar su diagnóstico salvo que mantuvieran en silencio que era VIH positivo y que como una consideración se centraran de lleno en el trabajo que es todo lo que él quería hacer, y por supuesto que presentarse en un lugar como Budapest implicaría transportar toneladas de equipos de sonidos y demás para adecuar las locaciones para servir de escenario pero no era un reto del que no se sintieran capaces, si Itachi quería hacer algo diferente; lo harían, Itachi quería vivir él ahora lo más posible y lo haría como deseaba, ellos se encargarían de que hiciera y disfrutara de todo lo que quisiera, era una promesa.
-Está bien—hablo Naruto por fin, con una ligera sonrisa, eligiendo despreocuparse de cualquier eventualidad y solo ir con la corriente.
-Yo no tengo problema—secundo Sai con una de sus particulares miradas ya que al fin y al cabo sería una buena oportunidad para llevar a su familia consigo.
-Pues yo creo…- intento discrepar Sasuke, obviamente como broma pero para eliminar toda tensión del ambiente.
-A nadie le importa, Sasuke—acallo el Akatsuki desestimando su opinión con un falso gesto displicente con su mano derecha antes de patearlo ligeramente bajo la mesa para llamar su atención. —Sasuke, ¿tienes un cigarrillo?—consulto en un susurro ya que a Naruto no le gustaba que fumaran delante de él.
-Ya no más—negó el Uchiha, tomando un sorbo de agua, sintiéndose orgulloso de poder decirlo.
-¿Te los acabaste?—pregunto el parsi, incrédulo de que así fuera ya que el único que fumaba como si el humo fuera oxigeno era él.
-Ya no fumo—contesto él despreocupadamente, apenas y extrañando ese mal hábito que desgraciadamente había aprendido de su padre y de su adolescencia.
-¿Desde cuándo?—increpo como si su mejor amigo hubiera cometido el peor pecado sobre la tierra, todo esto en susurros cabe añadir.
-Desde que Sakura contrajo neumonía—espeto Sasuke con total seriedad para sorpresa de su mejor amigo que no tenía conocimiento de eso, —quería dejarlo de todos modos, no es un bueno ejemplo para Daisuke y Sarada—añadió en caso de que el Akatsuki pensara que retomaría el vicio una vez Sakura se recuperara, no, jamás.
-Oh…— Itachi se sintió conmovido al ver a su irresponsable mejor amigo convertido en un hombre serio así como en un esposo y padre dedicado, —Quién eres y que hiciste con mi mejor amigo?—cuestiono, casi desconociendo por completo al hombre junto a él.
No es que Itachi dudara del buen corazón de su mejor amigo, por favor, Sasuke podía ser un ángel con solo proponérselo o bien un demonio, tenía una habilidad extraña para ser la mayor alegría o pesadilla de la gente a voluntad…pero por momentos aun le resultaba increíble todo lo que estaba dispuesto a hacer por Sakura, había cambiado tanto por ella que por momentos no creería estar hablando con el mismo casanova que tenía por hermano de otros padres. Si, estaba dejando de fumar y lo decía con mucha seriedad; Sakura tenía neumonía y el doctor había dicho que no era sano que se viera rodeada de un ambiente poco sano, claro que Sakura le había dicho que no existía problema en que solo fumara en el jardín para permitirle recuperarse, que solo era algo temporal pero Sasuke había tomado la decisión por su cuenta, no arriesgaría a su esposa innecesariamente ni les daría un mal ejemplo a sus hijos, Daisuke ya tenía una mente lo bastante aguda como para diferenciar entre lo bueno y lo malo pero Sarada por otro lado pasaba todo el tiempo junto a él, y no se permitiría dañarla de ninguna forma. Prosiguiendo con la discusión de la nueva gira, Itachi planteo un numero de conciertos que tenía en mente por ahora, 26, todos en lugares muy distintos entre sí para abarcar gran parte de Europa lo más rápido posible y ante lo que ninguno de los presentes presento objeción alguna, si Itachi quería hacer algo ellos lo harían gustosamente sin importar que fuera la locura más grande en su historia, además experimentar un poco no les vendría mal, todos ya tenían casi cuarenta años, eran unos viejos, si no arriesgaban sus pellejos ahora, ¿Cuándo lo harían?
-Sobre la gira, Gai me comento una idea, ha estado desarrollando un nuevo sistema de luces y sonido para futuras presentaciones, algo sin comparación—comento Kakashi ya que le había prometido a Gai que le mencionaría a la banda lo que tenía en mente.
-Me gusta cómo suena eso— sonrió el Akatsuki, fascinado de que quienes trabajaban con ellos fueran capaces de seguirle el ritmo e incluso anticiparse a su ideas, —queda aprobado, Kakashi, pero debe ser algo certero y confiable, sería imperdonable desafinar o algo parecido— recordó ya que sería de pesadilla cometer un error en el escenario, —oh, no quiero pensarlo— le daba migraña de solo imaginar algo así, era su mayor miedo.
-No te preocupes, me encargare de los detalles—tranquilizo el Hatake con una divertida sonrisa ante su ineludible dramatismo.
-Ya demostramos que podemos hacer que un estadio repleto con más de cien mil personas salte por nosotros, sin pagar por vernos a nosotros—menciono el Akatsuki, sin poder borrarse de la mente su presentación en el estadio de Wembley hace ya un año, —¿Por qué no reunir a todos los fans en Wembley, solo por nosotros?—planteo arqueando una ceja con toda la intención, queriendo reunir a tantas personas como fuera posible.
-Eres un ambicioso bastardo- celebro Sasuke con una sonrisa ladina, sin deseos de ofender a su mejor amigo sino que todo lo contrario.
-Claro que lo soy, cariño—contesto él, plenamente orgulloso del halago porque era verdad. —Y quiero una pantalla gigante, pero gigante de verdad—exigió con su actitud de diva, desconcertando a todos nuevamente.
-¿Para qué?—pregunto Sai en nombre de todos ya que nadie se atrevía a formular la pregunta por posible temor a oír una respuesta todavía mas descabellada.
-Cuando nos presentamos en Wembley, había pantallas a ambos lados del escenario para que todos pudieran ver que es lo que ocurría en el escenario sin importar lo lejos que estuvieran—rememoro el parsi con un sutil bufido, tranquilizando los justificados temores de sus amigos antes sus locuras, —quiero replicar eso, el público lo merece—querían dar un show como nunca se había visto antes y para hacerlo había que innovar por completo.
Como siempre, sintiendo a salvo y seguro gracias a la presencia e incondicional apoyo de sus amigos y hermanos, Itachi sintió que podía enfrentarlo todo aunque en el fondo supiera que no sería así, por supuesto que se aferraba a la posibilidad de un milagro pero tampoco era un tonto iluso, sabía que probablemente fuera a librar una batalla que iba a perder porque no existían vacunas ni tratamiento contra la enfermedad que padecía, pero fuera cual fuera el resultado, él iba a pelear, no iba a rendirse, no sin luchar hasta el final, y para lograrlo quería dejar su propia huella, no solo él, Queen quería dejar su propia marca en la historia, querían dejar una marca para que todos supieran quienes habían sido y porque habían hecho lo que habían hecho…porque querían ser verdaderas leyendas.
Los cuatro integrantes de Queen se estaban tomando un breve respiro antes de iniciar la gira Magic Tour que habría de recorrer decenas de escenarios a lo largo de Europa para promocionar el nuevo álbum A Kind of Magic; Naruto y Hinata estaban visitando a Minato y Kushina, Sasuke y Sakura le estaban haciendo una visita a Mebuki y Kizashi en Francia, y Sai e Ino habían viajado a ver a la madre y hermana del bajista, todos ellos dedicados a pasar tiempo de calidad y en familia mientras que Itachi en ese momento se encontraba tumbado en solitario sobre la cama de su habitación, ya había tomado un baño pero de todas formas no sentía deseos de vestirse, en pantalones de pijama gris azulado bajo una bata negra de seda negra estampada con dragones de color dorado y su largo cabello ébano recogido en su característica coleta. Mientras Shisui se encontraba en la cocina buscando el desayuno de ambos, el Akatsuki se mantenía tumbado de lado sobre la cama con una expresión apática…no podía postergar más la realidad, no podía ocultarle la verdad a Shisui por más tiempo, ya le había resultado demasiado difícil ocultarle la verdad durante todos esos meses, en caso de que su mayor temor fuera una realidad y hubiera contagiado a Shisui a causa de una sola noche sin protección…Shisui merecía saber la verdad, no se la había contado antes pero ya era tiempo de hacerlo, por ello les había dicho a sus hermanos que viajaran sin culpa a visitar a sus familias antes de dar inicio a la gira, para tener tiempo de enfrentarse a sus propios demonios y recuperarse del golpe emocional que pudiera recibir si Shisui tomaba—muy razonablemente—la decisión de irse y terminar su relación.
-Itachi, ¿estás despierto?— pregunto el Uchiha, ingresando en la habitación con una bandeja con el desayuno para ambos. -Prepare té—anuncio, minimizando su sonrisa al ver a Itachi tumbado sobre la cama y dándole la espalda. Dejo la bandeja sobre la mesita en el centro de la habitación, a un par de pasos de la cama. —Itachi, ¿qué pasa?—pregunto con preocupación, tumbándose en la cama a su lado, envolviendo sus brazos alrededor de él.
-Nada— desestimo Itachi, intentando aclarar sus ideas, aterrado con la posibilidad de que toda la historia entre ambos pudiera terminar por confesarle tan dolorosa la verdad.
-Debe ser algo, Itachi— insistió Shisui, intuyendo de que algo importante y serio debía estar sucediendo como para tenerlo así de decaído, —dime que pasa—pidió apoyando una de sus manos sobre el hombro de él.
Un año, ese era el tiempo que Itachi y él llevaban juntos como pareja, un año viviendo juntos, seria insólito que no conociera al hombre que amaba a esas alturas, claro que en ocasiones Itachi no dejaba de sorprenderlo con sus locuras pero estando junto a Itachi a lo largo de todo ese año a algo a lo que Shisui ya estaba sobradamente acostumbrado a los cambios de humor del Akatsuki, incluso en una ocasión y por solo preguntar qué pasaba e intentar ser de ayuda al encontrar a Itachi discutiendo con el manager de la banda, Kakashi Hatake, Itachi le había gritado; ¡Despedido! Por supuesto que por entonces solo había vivido en Garden Lodge, aun no era el jardinero como ahora desde que había perdido tu empleo en la barbería del hotel Savoy, por lo que Itachi no había tenido derecho alguno de despedirlo, pero de todas formas y en menos de una hora Shisui había hecho el equipaje con el propósito de irse, sin dudarlo ni por un momento si es lo que Itachi quería que hiciera, pero el Akatsuki no había tardado en entrar en su habitación con ojitos de cachorro y rogándole que lo perdonara por el exabrupto, lo normal en un día a día. Pero últimamente las cosas estaban cambiando a medida que Queen se preparaba para esta nueva gira, los cambios de humor eran peores, nadie los veía venir, estaba bien en un minuto y era un desastre al siguiente, ni Naruto, Sasuke o Sai lo confrontaban ni cuestionaban como antes sino que solo se relegaban a hacer lo que él quería que hicieran, claramente algo no estaba bien con Itachi pero Shisui había preferido no indagar en el asunto hasta ahora para no invadir la privacidad de Itachi ni forzarlo a decir algo que tal vez le resultara molesto o incomodo, pero ahora ya no podía más con el silencio, necesitaba repuestas.
-Shisui, no sé cómo decir esto—inicio el Akatsuki, conteniendo el aliento de forma inconsciente, sin volver el rostro hacia Shisui. —Me hice una prueba; tengo SIDA, estoy contagiado—confeso, cubriéndose el rostro con una de sus manos, intentando escapar de una posible mirada de auto compasión, no podría soportar su lastima, no lo soportaría,
-No seas ridículo— bufo el Uchiha de inmediato, no pudiendo creer…no queriendo creer que eso fuera verdad, —¿Quién hizo esa prueba?— cuestiono mas solo obteniendo a cambio un suspiro cansino de los labios del parsi quien negó para sí, sin contestar. —Vayamos a otro médico por una segunda opinión— intento animar, zarandeándole ligeramente le hombro, aferrándose a esa idea.
-No tiene caso, ya lo hice y obtuve la misma respuesta, es la verdad—negó él, descubriéndose el rostro pero no encontrando siquiera su mirada con la de él.
Oh, sí que lo había hecho, había querido creer que esto no le sucedería a él, que como había dicho C meses atrás podría ser uno de esos casos especiales, esos pacientes extraños que eran capaces de albergar el virus del VIH en su sistema pero que nunca desarrollaban SIDA pero estos casos eran demasiado extraños y una voz en su cabeza le gritaba una y otra vez que hiciera lo que quisiera, que viviera la vida del modo que quisiera y dejara su huella ahora, antes de que esa maldita enfermedad lo consumiera por completo, porque sabía que pasaría. No se había conformado, había visitado las consultas de otros médicos confiables y bajo confidencialidad para que su imagen o la imagen del rostro visible de Queen no quedara manchada por polémicas absurdas pero había recibido la misma respuesta, además estaba comenzando a escuchar rumores de que antiguos amantes suyos estaban muriendo de SIDA, ¿Cómo permanecer ajeno a la verdad? Seria cobarde de su parte sentir miedo ahora luego de todos los desmanes que había cometido, no, tenía que enfrentar la realidad y sus consecuencias, fueran cuales fueran. Con su mano aun sobre el hombro de Itachi, Shisui sintió la noticia como una bofetada en el rostro tan pronto la asumió…por eso Itachi había actuado tan extraño la noche luego de la fiesta en el club Henderson's, habían tenido sexo sin protección, eso significaba que…no, en ese momento lo último en lo que Shisui pensó fue en si estaba contagiado o no, todo en lo que estaba pensando era en Itachi y en cómo había podido llevar esa pesada carga él solo, él y los demás integrantes de Queen que evidentemente estaban al tanto, no podría ser de otra forma.
-Si quieres dejarme, lo entenderé— dijo Itachi por fin y en prácticamente un susurro, en medio de lo que pareció un eterno silencio.
-¿Qué?— cuestiono Shisui, apenas y creyendo lo que oía.
-Si quieres irte de Garden Lodge, ahora, lo entenderé— repitió el parsi con tranquilidad, sin atreverse a alzar la mirada hacia él, por vergüenza aparentemente.
-Te amo, Itachi, no voy a abandonarte ni ahora ni nunca— negó el Uchiha, tomándolo del mentón y haciendo que alzara su mirada empañada de lágrimas y la encontrara con la suya. —Me quedare aquí, contigo— prometió pegando su frente a la de él, inquebrantable.
Con un nudo en la garganta al ver disipado su mayor miedo; quedarse solo, Itachi contesto la promesa de Shisui con un abrazo, refugiándose en la seguridad que le daba su presencia, sintiendo los protectores brazos de él a su alrededor. Habían aguardado años para estar juntos, años buscando a ese alguien que pudiera comprenderlos y devolverles el amor que pedían, se amaban y no iban a separarse ahora ni nunca, no importa si sobrevivían o no lo hacían, siempre estarían juntos, hasta el final, era una promesa.
Faltaban tan solo un par de días para que Queen diera inicio a su nueva gira y recorriera Europa, por lo que Itachi había decidido—con ánimos renovados, teniendo a Shisui incondicionalmente a su lado—que era el momento perfecto para celebrar con una fiesta, ¿y qué mejor razón para celebrar que su cumpleaños Nº40? Pero ante el nuevo ritmo que estaba tomando su vida, Itachi había decidido abandonar por completo los excesos luego de lo ocurrido en Alemania en la última gran fiesta, a tal punto que en esta ocasión su fiesta de cumpleaños sería una especie de travesura infantil; una fiesta de sombreros locos, junto a 200 invitados de su entera confianza cabe añadir, pero una locura como siempre. Incómodo, sintiéndose fuera de lugar, Shisui se observó delante del espejo, probándose sombrero tras sombrero, sintiéndose más idiota a cada momento, sintiendo que haría el ridículo usando una simple camisa blanca de mangas cortas, pantalones beige pálido y cómodas zapatillas deportivas blancas…se sentía perdido porque no pertenecía al mundo de Itachi, mas intuyendo sus pensamientos es que el Akatsuki apareció detrás de él, apoyando sus manos sobre sus hombros, vistiendo un sencillo conjunto deportivo color rojo; un suéter de cuello alto y redondo, mangas holgadas que se ceñían en las muñecas con la frase moving up joyy estampada en el centro del pecho en letras amarillas y detalles en gris claro en el borde del cuello, las mangas y en el margen inferior del suéter, pantalones cómodos y zapatillas de boxeo, con su característica coleta casi oculta bajo un divertido sombrero de plumas blancas que replicaba las antenas de un marciano, dedicándose a contemplar soñadoramente el reflejo de ambos en el espejo como si fuera lo más fascinante del mundo.
-Me veo como un idiota— se quejó el Uchiha observando su reflejo, temiendo avergonzar a Itachi de alguna forma.
-No seas tonto, querido— negó el Akatsuki, golpeándole amistosamente la espalda antes de volverse hacia la cama, —tengo algo para ti—dicho esto situó cuidadosamente un nuevo sombrero sobre la cabeza de él, —¿Esto te gusta más?—pregunto con una sonrisa, ya intuyendo o más bien ya conociendo la respuesta.
-Sí, me encanta— sonrió Shisui, acomodándose el sombrero, completamente a gusto con él.
-Te ves encantador— elogio Itachi con una idéntica sonrisa, —pero nadie se ve más encantador que yo en mi cumpleaños número 40—obvio con su característica actitud de diva, acomodándose las antenitas del sombrero.
En definitiva Itachi lo conocía mejor que nadie porque el sombrero era completamente de su gusto, una especie de sombrero de la realeza pero bastante grande, decorado por listones en forma de rosa en lo alto y que acomodo dándose una última mirada al espejo mientras que Itachi le besaba sonoramente la mejilla antes de dejarse caer sobre el borde del colchón, alisándose la ropa para lucir presentable, acomodando incluso las antenitas de su sombrero. Por primera vez en toda su vida hasta ahora, Itachi se sentía pleno, ¿Qué más podía pedir? Tenía al amor de su vida a su lado, a Izumi que lo visitaba cada día además del hecho de que eran vecinos, raros eran los días en que no se veían o visitaban entre sí, y también tenía a quien consideraba su compañero de vida, a Shisui, por fin sentía que no había razón para tener miedo, por fin no estaba solo, inicialmente había pretendido no celebrar su cumpleaños, no sentía tener razones pero teniendo a Shisui a su lado todo cobraba sentido y alegría. Shisui amaba al parsi con todo su corazón y lo admiraba intensamente como el gran músico y genio creativo que era por haber atestiguado su talento a lo largo de toda su relación hasta ahora así como por su valor, pero…era prácticamente imposible ver a Itachi con seriedad desde su lugar ante el espejo, observando su reflejo sentado en el borde de la cama usando ese tierno e infantil sobrero de piel blanca con antenas de marciano, sumado a su actitud despreocupada y que casi lo hacía parecer un inocente niño de seis años que intentaba comportarse como un adulto, todo un caso como siempre, pero él lo amaba así.
-¿A qué hora llegaran todos?— curioseo Shisui, abandonado el espejo y sentándose a su lado sobre la cama.
-Oh, deben estar por llegar, entre las seis y las siete— contesto Itachi, acomodándole el cuello de la camisa, siendo sorprendido por un pequeño paquete que Shisui le tendió en la palma de su mano, —¿qué es esto, querido?— pregunto emocionado por abrir su primer regalo, especialmente si era de él.
-Ábrelo y mira— apenas el Uchiha dijo esto, el parsi desenvolvió velozmente el paquete dejando a vista una pequeña cajita que observo por un momento antes de abrirla...
-Ay, Dios mío…— jadeo el Akatsuki, tragando saliva al ver la sortija dentro de la cajita, sabiendo lo que significaba. —Shisui, es hermoso— se le quebró la voz de la emoción, no sabiendo que decir ante tan hermoso regalo.
-Es como un anillo de matrimonio— obvio él ya que había elegido el regalo con ese propósito, porque ambos iban muy en serio en su relación. —Dame tu mano derecha— solicito e Itachi accedió de inmediato, como si hubiera aguardado ansiosamente a que le pidiera eso, —en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo— cito como buen católico antes de ceñir el anillo de oro en el dedo anular del Akatsuki.
-Amén— contesto el parsi por inercia aunque no fuera católico o cristiano en lo absoluto, completamente obnubilado, intercalando su mirada del anillo hacia Shisui y viceversa.
-¿Ves? Es oficial—sonrió Shisui, envolviendo su brazo alrededor de la cintura del Akatsuki que aun parecía estar sin habla.
-Me encanta, gracias, Shisui—agradeció Itachi, no sabiendo que más decir, abrazándolo eufóricamente y con todas sus fuerzas.
El matrimonio no estaba permitido para ellos, tristemente la sociedad en que vivían no había avanzado tanto pero aun así este regalo era más que suficiente para Itachi, era el mejor presente que podría haber recibido en su cumpleaños. Siempre había deseado un amante, no solo en el plano sexual, por Dios, no era un adicto al sexo o algo parecido, siempre había deseado tener un amante incondicional, una persona que lo amara, que fuera afectuoso con él y que lo apoyara sin importar que, y Shisui representaba todo eso e incluso más e Itachi sentía que podía entregarle todo y amarlo incondicionalmente. Este es, en definitiva, el mejor cumpleaños del mundo, pensó Itachi mientras abrazaba a Shisui que lo abrazaba a él, por fin sentía tenerlo todo en su vida para ser feliz, todo.
Por primera vez en mucho tiempo Itachi había hecho lo impensable; una fiesta de cumpleaños sobria donde todos pudieran hablar con cotidianidad y normalidad entre sí, sin pensar en drogarse o beber hasta perder el conocimiento, era solo una afable reunión en el jardín de Garden Lodge con 200 invitados de su entera confianza, es decir amigos y amigos de amigos, de amigos…lo normal en el vocalista de Queen. Distraído, algo perdido en una reunión tan…normal por primera vez en años y que casi lo hacía sentirse fuera de lugar, Naruto se paseó por el jardín sin saber muy bien que hacer, vistiendo una sencilla camiseta azul oscuro de cuello alto y sin mangas, pantalones negros con suspensores blancos, zapatillas Adidas blancas y sobre su cabeza un voluminoso sombrero de aspecto mexicano—una referencia, en el buen sentido—a la experiencia de Queen en Sudamérica años atrás, y que casi lo hacía pasar desapercibido al ocultar su exuberante melena rubia. De pronto algo llamo su atención, o más bien alguien; se trataba de una carismática belleza de largo cabello rojo que se encontraba sola de pie junto a la entrada del jardín, tan perdida como él y que sin embargo atraía toda la alegría vistiendo una sencilla playera blanca con el estampado de un programa de televisión, una chaqueta blanca con las mangas arremangadas hasta los codos, pantalones bombachos color negro a juego con las cuentas del collar alrededor de su cuello y un sombrero campestre sobre su cabeza. Tan atrapado por la visión que ella representaba, Naruto recobro el aliento, dándole un trago al vaso de jugo que sostenía a modo de aliento antes de acercarse a esa perfecta desconocida que parecía sentirse tan fuera de lugar como él…era mejor matar el aburrimiento acompañado que solo, ¿no?
-Hola— saludo el Uzumaki, sorprendiendo a bella pelirroja que de inmediato dirigió su rostro hacia ambos lados.
-¿Es a mí?— pregunto ella, apenas y pudiendo creer que alguien la notara.
-Naruto— se presentó él, teniéndole la mano con una sonrisa, perdido en sus ojos color violeta.
-Sara— contesto ella son una idéntica sonrisa, algo sonrojada al quedarse como una tonta contemplando sus ojos azules.
-Lo sé, te he visto en televisión— menciono él en un intento por iniciar un tema de conversación, eso y que estaba completamente seguro de haberla visto antes.
-Lo escucho seguido— coincidió Sara, bajando la mirada, halagada de que alguien la reconociera por su trabajo cuando muchos de los presentes eran más talentosos que ella.
-Si, de K-9 and Company, gran serie— supuso Naruto ya que si mal no recordaba en aquella serie había una actriz llamada Sara.
-No es mi serie— negó Sarada, frunciendo ligeramente el ceño, comprendiendo el porqué de su confusión, —en esa actúa Sara Namiashi, yo soy Sara Roran— corrigió sin parecer enojada en lo absoluto por el error y es que no estaba enojada, no tenía porque.
Genial, simplemente genial, Naruto, se reprendió el rubio, deseando encontrar el pozo más cercano para lanzarse al fondo de este y no salir nunca más, ¿es que podía ser más idiota? Por eso es que—desde que eran amigos—siempre le pedía a Sasuke que iniciara las conversaciones, a él se le trataba la lengua y luego no sabía que decir, su último deseo en el mundo en ese momento era ofenderla y esperaba no haberlo hecho. No sabiendo que hacer ni como disculparse con ella en ese momento, lo único que Naruto pudo hacer fue asentir y guardar silencio, como si las cosas pudieran resolverse de ese modo y eso pareció pues ella se mostró de lo más comprensiva y segura, manteniendo la sonrisa en su rostro y sin apartar sus ojos de él que hacia igual observándola atentamente. Por supuesto que no iba a culparlo por cometer un error tan pequeño si esa era la cuestión, eso estaba totalmente fuera de discusión, por favor había como un millón de Sara en el mundo de la actuación o en los programas de televisión, era de lo más normal que él se confundiera, ¿Cómo recordar un apellido si ni siquiera se habían encontrado cara a cara con anterioridad? Nunca se habían dirigido la palabra hasta el día de hoy, porque de ser así ella lo recordaría con total seguridad, claro que evidentemente también lo había visto en televisión a él, no vivía debajo de una roca y le encantaba la música de Queen, por eso es que uno de sus amigos en el rubro del periodismo la había invitado al cumpleaños Nº40 del vocalista, no porque lo conociera o fuera su amiga pero si porque era una fan de la banda…un momento, si, esa era una buena forma de eliminar la tensión; devolverle el intento de halago con la misma moneda.
-Te he visto en televisión— menciono Sara a modo de reminiscencia de las palabras que él le había dicho momentos atrás.
-Me lo dicen muy seguido— contesto Naruto, irguiendo ligeramente la espalda, intentando parecer lo más seguro posible.
-De Guns N' Roses, ¿cierto?— supuso ella con una sonrisa cínica, sabiendo bien quien era pero disfrutando de jugarle una broma.
-Diablos, eres mala— celebro el rubio, asombrado de lo ingeniosa que podía ser, -creo que te amo—menciono espontáneamente, haciéndola reír por su sinceridad.
Sintiéndose como una colegiala enamorada, Sara tuvo que bajar brevemente la mirada para no dejar en evidencia lo sonrojada que estaba ante semejantes halagos sin importar que sonaran como una broma y es que cuando veía en los ojos de él parecía que todo lo que dijera fuera obra del corazón, tan halagada estaba que no se dio cuenta de la fascinación que sentía Naruto por contemplar esos ojos violeta que le hacían sentir que no estaba solo en ese jardín, en esa fiesta. Ambos se quedaron observándose y sonriéndose entre sí como si no hubiera un mañana, como si las palabras sobraran en ese momento.
11 de julio de 1986/Estadio de Wembley
-No es mía, pero es hermosa— bromeo Itachi ante las cámaras, sonriéndole de forma cómplice a Sakura que no dudaba en seguirle la corriente con todo gusto.
Las palabras que Itachi había pronunciado un mes atrás se habían cumplido exitosamente, la gira conocida como Magic Tour iba estupendamente bien hasta ahora, habían recorrido Europa con sus presentaciones para promocionar el álbum A Kind Of Magic en Estocolmo, Leiden, Paris, Bruselas, Mannheim, Berlin, Munich, Zurich, Viena, Budapest, Barcelona, Madrid, Marbella...y ahora culminarían con el éxito celebrando dos conciertos en Wembley y para lo que todos los integrantes de la banda se encontraban reunidos en el backstage en espera a que el escenario terminara de prepararse y llegara la hora prevista, ocasión que Itachi no perdía de encandilar a los periodistas—que eran de su confianza y a quienes le sabían permitido ingresar—que lo estaban grabando en ese momento junto a Sakura que cargaba en sus brazos a Sarada quien con tan solo un año de edad ya acaparaba la atención por su ternura, usando un sencillo vestido azul claro hasta la rodilla, mangas abullonadas, cortas calcetas blancas, zapatitos marfil y su corto cabello azabache hasta los hombros peinado por una diadema de flores. Desde hace años que Sakura no disfrutaba de ser el centro de atención, ser la esposa de Sasuke Uchiha ya era suficiente fama siendo que jamás había pedido ni esperado ningún reconocimiento a su persona porque solo era una mujer normal, pero en ese momento y ante las cámaras no pudo evitar reír ante la broma de Itachi quien le sonrió pícaramente con complicidad como solo hacía con ella, era bueno distraerse un poco para olvidar los nervios antes de que se presentaran, por lo que no dudo en reír y pasarla lo mejor posible.
En medio de toda esta muchedumbre es que las restantes parejas de los integrantes de la banda aparecieron en el backstage, Sakura estaba acostumbrada a seguir a Sasuke a todas partes, de ahí que hubiera sido la primera en llegar junto a Izumi quien siempre tenía pase especial por obra de Itachi, pero quienes elegían mantenerse lejos del ojo de la prensa eran Hinata e Ino quienes llegaron juntas, intercalando la mirada de vez en vez entre sus hijos que afortunadamente se sostenían de las manos entre sí para no perderse en medio del gran número de personas tal y como ellas se los habían enseñado. Desde su lugar, Naruto sonrió en cuanto vio a Kushina—quien jamás se separaba de su madre en ningún momento como buena niña—correr hacia él nada más verlo, usando un tierno vestido rosa claro con su corto cabello rubio hasta la altura de los hombros, seguido de ella pero mucho más calmado se encontraba Boruto con su playera favorita con el logo de Doctor Who bajo una chaqueta blanca, desgastados jeans azul claro, zapatillas deportivas blancas y su corto cabello rubio ligeramente revuelto como siempre, incondicionalmente al lado de Hinata que se mostraba deslumbrante de alegría, vistiendo una holgada blusa gris perla de cuello alto hasta la altura de los muslos, cortas mangas por encima de los codos, holgados pantalones ligeramente más apagados y largas botas negras hasta las rodillas, con su largo cabello azul cayendo sobre sus hombros y tras su espalda, acomodándose ligeramente el bolso que cargaba sobre su hombro izquierdo, sonriendo todavía con mayor alegría al encontrar su mirada con la de su esposo.
-Papi— saludo Kushina, abrazándose de sus piernas de su padre que de inmediato se arrodillo a su altura.
-Mi princesita...— recibió Naruto, abrazándola y besándole la frente para luego desviar su mirada hacia Boruto que simplemente le sonrió a modo de silente saludo, —que bueno que pudieron llegar— se levantó del suelo, inclinando su rostro hacia el de su esposa, compartiendo un breve beso, reconfortado por su presencia.
-Había una fila enorme, pero con esto voy a donde quiero— rió Hinata como una niña buena, alzando el pase especial que pendía del listón alrededor de su cuello.
Por otro lado y mientras que todos se sumergían en sus propias conversaciones; Sakura con Shisui, Ino con Sai y Sasuke, Itachi se encontraba completamente perdido observando a Izumi quien estaba radiante de alegría mientras cargaba en brazos a su pequeño hijo Rai que dormitaba contra su pecho en medio del ruido de las conversaciones de todos los presentes, usando una sencilla y holgada blusa azul claro de escote en V y sin mangas sino que tirantes, corta falda, codos tacones negros y con la coronilla de su corta melena castaña adornada por sus gafas de sol. Escuchando a Itachi bromear entre susurros para hacerla reír a tal punto que tenía que morderse el labio inferior para ahogar sus carcajadas y no despertar a su pequeño hijo, Izumi se mostró enternecida por el modo en que llegaba a parecer como si Itachi fuera el padre de Rai por el modo en que continuamente se desvivía dedicándole toda su atención, acomodando su cabeza contra el pecho de ella, observándolo con tanta atención…ojala lo fuera, porque como padrino era simplemente intachable y envidiable, nadie pensaría que podía ser una mala influencia, en el mejor de los sentidos sin duda. Muchas personas ya lo habían dicho pero Itachi no escuchaba mucho al resto de las personas a su alrededor sino que solo a su juicio y él ya sabía que Izumi era un madre maravillosa, podría pasar horas simplemente contemplando la forma en que acunaba a Rai entre sus brazos, por la luz que irradiaban sus ojos cuando sonreía…en momentos así desearía arrojarlo todo al viento y volver a esos días donde todo había sido más fácil, cuando ambos habían sido más jóvenes, daría lo que fuera por tener una familia con ella porque a estas alturas era completamente imposible.
-Deberías tener una niña la próxima vez— planteo Itachi, observando con fascinación su comportamiento maternal y que era simplemente admirable.
-¿Quieres ser voluntario?— pregunto Izumi a modo de broma, encontrando su mirada con la de él y haciéndolo reír.
-Muchachos, todo listo— llamo Kakashi desde la entrada del escenario, aplaudiendo con premura ante su buen ánimo.
-El deber llama— se excusó el Akatsuki, lamentando tener que dejarla pero lo hacía por una muy buena razón.
-Una lástima— sonrió ella, para nada ofendida en tanto él fuera feliz, y solo lo seria siendo libre como un ave, en el escenario y haciendo lo que amaba. —Suerte, te amo—deseo, envolviendo uno de sus brazos sobre los hombros de él en un cálido abrazo.
-Te amo— correspondió él, con uno de sus brazos alrededor de ella, teniendo cuidado de no aplastar a Rai que reposaba contra el pecho de ella.
Por supuesto que ya no eran pareja ante los ojos de la prensa ni tampoco en privado, su relación nunca había terminado oficialmente en palabras ya que seguían tan enamorados el uno del otro como al momento de decidir de mutuo acuerdo frecuentar a otras personas debido a la bisexualidad de Itachi, sosteniendo una relación más bien libre aunque en realidad solo eran grandes amigos entre sí, por lo que tal vez debió de resultar extraño para algunos que en ese momento Itachi inclinase su rostro hacia el de Izumi quien no dudo en corresponder el breve beso, sonriéndole en todo momento aun cuando el Akatsuki le dio la espalda, pero para ambos no existían títulos ni términos como correctos, solo su propio criterio. En su camino al escenario, Itachi le dirigió una cómplice sonrisa a Shisui a quien encontró en su camino, chocando sutilmente su brazo contra el de él, observándose entre sí por el rabillo del ojo tanto como les fue posible; a ojos de solo unos pocos es que admitían su relación ya que desgraciadamente la sociedad era demasiado crítica y lo último que ambos deseaban era aparecer en la primera plana de algún periódico, para todos en general Shisui solo era el jardinero de Garden Lodge y…disfrutaba de tener su propio espacio y tiempo para pasarlo junto a Itachi, sin presiones de ninguna clase. Acomodándose la chaqueta, Naruto estuvo a punto de caer al suelo en tanto Boruto y Kushina lo abrazaron sorpresivamente a modo de despedida y silente deseo de buena suerte, haciéndolo reír a causa de la impresión, alzando la mirada hacia Hinata que sonreía, alegre como siempre.
-¿Beso de buena suerte?— consulto Naruto, no deseando romper con su infaltable tradición.
-Siempre— rió Hinata, apoyando sus manos sobre los hombros de él, alzando su rostro hacia el suyo en un corto y dulce beso. —Suerte— despidió con una radiante sonrisa, siguiéndolo con la mirada hasta perderlo por completo de vista.
Sabiendo que contaban con poco tiempo y aprovechando el hecho de que Daisuke y Sarada estaban jugando entre sí, Sakura no espero a que Sasuke se dirigiera hacia donde ella estaba para despedirse antes de subir al escenario sino que fue ella misma quien se dirigió hacia donde estaba él, instancia que desde luego Sasuke no desperdicio para contemplar como siempre lo hermosa que era, enfundada en una sencilla chaqueta agua marina hasta la altura de los muslos y que permanecía abierta, de mangas abullonadas y arremangadas hasta los codos y cuello alto sobre una holgada blusa de cortas mangas por encima de los codos, hombros caídos y tirantes con escote redondo, pantalones blancos ceñidos a sus piernas y botines almendra de tacón cómodo, con cabello rosado ligeramente más largo hasta la mitad de su espalda, cayendo sobre sus hombros. Contrario a cómo podía suceder en el caso de otras parejas, Sasuke no creía en eso del beso de buena suerte porque según su criterio él siempre contaba con buena suerte en tanto su esposa estuviera a su lado, cosa que afortunadamente había sucedido a lo largo de toda la gira hasta ahora y continuaría sucediendo, por eso es que lo tomo totalmente desprevenido el momento en que Sakura elimino toda distancia entre ambos, sujetándolo del cuello del suéter y besándolo con tanta urgencia y pasión que por un momento Sasuke deseo olvidar por completo que tenía algo importante que hacer y…ni siquiera tuvo ocasión de concretar tal posibilidad en su mente porque Sakura rompió el beso, sosteniéndole la mirada, apenas y permitiéndole recuperar el aliento de la impresión.
-¿Y eso?— pregunto Sasuke, sin saber siquiera como era capaz de articular palabra.
-Incentivo; deslúmbralos y tendrás un premio— sonrió Sakura, arqueando una ceja a modo de una propuesta que él conocía muy bien y que lo hizo sonreír ladinamente. —Estaré esperando a que salgas— lo estaría observando todo el tiempo, como siempre.
-Intentare no tardar— contesto el Uchiha envolviendo su brazos alrededor de la cintura de ella con el propósito de un nuevo beso, más ella lo aparto de si con una cantarina risa, señalándole el camino al escenario y haciéndolo bufar por lo bajo mientras se separaba de ella.
Estaban pasando por su mejor momento en su relación; Daisuke y Sarada eran su mundo entero, en esta nueva gira de Queen ambos se mostraban absolutamente inseparables, lo tenían todo…ojala todo siempre pudiera ser así de simple, eso era algo que Sasuke deseaba de todo corazón, no, no podía ser tan desagradecido, era un hombre realmente afortunado por tenerla a ella en su vida, con ese pensamiento emprendiendo rumbo al escenario, agitando intensamente las manos como siempre para no acalambrarse al tocar la batería, menos aún hoy en que tenían a todo el estadio de Wembley esperando por ellos. Como de costumbre, Sai apenas y tuvo tiempo para respirar, sus hijos sabían bien que no tendría tiempo para despedirse de todos antes de subir al escenario junto a Itachi, Naruto y Sasuke, por lo que no dudaron en abrazarlo todos juntos de golpe nada más escucharon a Kakashi anunciar que había llegado el momento de dar inicio al conciertos, sonriendo divertido para sí, encontrando su mirada con la de Ino quien se cubrió los labios para no reír. Por supuesto que la fama no era el ambiente de Ino, de ahí que se mostrara tan discreta, vistiendo una sencilla blusa azul oscuro de cuello alto y en V, sin mangas, bajo una ligera chaqueta negra con las mangas arremangadas hasta casi la altura de los codos, calzas rosa claro y cómodos tacones negros, con su largo cabello rubio peinado en una coleta, pero no estaba ahí por la prensa ni las cámaras ni sus hijos tampoco estaban ahí con ese propósito sino que solo para brindar su incondicional apoyo a Sai que por momentos quería dejarlo todo y solo pasar tiempo con su familia, pero las cosas no eran tan sencillas e Ino entendía que tenían que aceptar los hechos como eran, además ya estaba bastante habituada a ello, todos lo estaban.
-Adelante, Disco Sayi— animo Ino con una radiante sonrisa, alisándole la tela de la chaqueta y acomodándole el cuello.
-Ríe todo lo que quieras, me amas— obvio Sai, sosteniéndole la mirada e inclinándose hacia ella en un breve beso, pegando su frente a la de ella antes de separarse y dirigirse al escenario, sosteniéndole la mirada lo más posible.
Lo que Izumi, Shisui, Sakura, Hinata, Ino y los niños observaron desde sus lugares fueron las espaldas de los cuatro que se dirigieron a toda prisa al escenario, observándose entre sí antes de seguir sus pasos para ocupar el lugar al costado del escenario—entre los técnicos y encargados de sonido—para estar lo más cerca posible de ellos y contemplar su trabajo, contemplar su esfuerzo en hacer lo que amaban; música, y ser una familia.
El momento en que—en medio de aplausos y vítores—Queen apareció en el escenario resulto exultante para todos los presentes y emocionante como nada que hubieran vivido hasta entonces para los cuatro integrantes de la banda que está vez tenían a más de noventa mil personas presentes solo por ellos, y eso que se habían agotado las entradas. Excéntrico como siempre, llamativo por su sola presencia, Itachi apareció en el escenario enfundado en una vistosa chaqueta amarilla de cuello alto, mangas ceñidas y una serie de correas que cerraban el pecho pero que en ese momento se encontraban abiertas, exponiendo la holgada camiseta blanca de corte en V y sin mangas, pantalones deportivos blancos con dos líneas verticales en el costado de las piernas, zapatillas de boxeo que le permitían hacer cuanta locura se le ocurriese y con su largo cabello ébano recogido en su característica coleta, micrófono en mano y con una sonrisa carismática que atrapo a todos los presentes de inmediato. Unos pasos tras él, acomodando la correa de la Red Special contra su hombro, Naruto eligió cederle total protagonismo a Itachi como siempre, desde luego que Queen eran ellos cuatro pero todos querían ver a Itachi hacer sus locuras, era imposible no amar eso, por lo que el guitarrista se dedicó a mantenerse lo más cerca de la batería de su amigo como le resulto posible, vistiendo una holgada camiseta blanca sin mangas estampada en líneas horizontales color negro claro bajo una ligera chaqueta blanca que permanecía abierta y con las mangas arremangadas, pantalones blancos y sus siempre incondicionales zapatillas Adidas blancas que le permitían sentirse plenamente a gusto sobre ese escenario, con su exuberante melena rubia haciéndolo destacar por el solo hecho de ser él aunque esa no fuese su intención.
-Hola, mis bellezas— saludo Itachi eufóricamente a todos los presentes que de inmediato se deshicieron en incansables aplausos y gritos de alegría, —¡esto está pasando!—exclamo extasiado, interiormente sorprendido de volver a estar en ese escenario…casi parecía un sueño, casi. Dejo sobre el suelo del escenario el vaso de cerveza que había sostenido en su mano para refrescarse la garganta, concentrándose en lo importante: —It's so easy but I can't do it, so risky but I gotta chance it, It's so funny there's nothing to laugh about, my money that's all you want to talk about, I can see what you want me to be…— dejo inconclusa esa última parte, recorriendo con la mirada a los presentes que evidentemente querían cantar con él, —but I'm no fool. It's in the lap of the gods, ¡canten!—alentó eufórico, queriendo oírlos cantar tan fuerte como quisieran.
-Wo wo la la la, wo wo la la la, wo wo wooh— cantaron todo al unisono con el parsi, dejándose llevar por la musica.
-But I'm no fool, It's in the lap of the gods— reitero el Akatsuki sin borrar la sonrisa de su rostro.
-Wo wo la la la wo, wo wo la la wo wo wooh— en ese momento las voces de todos los presentes unidas a las voces de los cuatro integrantes de Queen parecían haberse transformado en una sola, todos ellos eran una sola voz.
-But I'm no fool, It's in the lap of the gods— reafirmo el vocalista, cantando con todas sus fuerzas, ignorando por completo el dolor de garganta que lo aquejaba.
La emoción traspasaba a todos los presentes que parecían estar en absoluta sintonía entre sí, unidos por sus voces y miradas, todos observando a los cuatro integrantes de la banda sobre el escenario, especialmente a Itachi que dejo el micrófono y se sentó ante el piano, interpretando velozmente las notas, dejando de cantar por el placer de oír a todos los presentes cantar con tanta fuerza como para llenar el estadio con sus voces. Sentado ante su batería, intentando resultar lo más discreto posible como siempre, Sasuke se concentró de lleno en interpretar la pista de la canción junto a Naruto y Sai, vistiendo un cómodo suéter blanco estampado en líneas horizontales color negro, con las mangas arremangadas hasta los codos, pantalones negros y zapatillas deportivas blancas a juego con las muñequeras que estaba usando, con su rebelde cabello azabache azulado ligeramente despeinado y el flequillo enmarcándole el rostro, con una permanente sonrisa ladina, viviendo la experiencia al máximo tanto como hacían sus amigos y es que la euforia que todos sentían en ese momento, cantando a pleno pulmón fue tal que sin ningún reparo Sai se atrevió a unir su voz a la de sus amigos y a las del resto de los presentes, cómodo y tranquilo en cierto modo al no ser el único que estaba disfrutando de la experiencia, vistiendo una simple playera blanca de cuello alto y redondo con mangas cortas y el dibujo de un triángulo color rojo invertido bajo una chaqueta blanca de aspecto holgado y con las mangas arremangadas hasta la altura de los codos para mayor comodidad, estampada en pequeños dibujos de rayos, paletas, lunas…en un patrón inentendible pero que a él le encantaba, pantalones blancos y cómodas zapatillas deportivas blancas, con su corto cabello negro ligeramente revuelto como de costumbre, bailoteando en su lugar con una de sus características sonrisas.
-It's in the lap of the gods— canto Itachi desviando la mirada hacia los presentes con una sonrisa, viendo a todos los presentes como un mar en movimiento de unidad pura.
-Wo wo la la la wo, wo wo la la wo wo wooh— cantaron todos sin apartar la mirada de los cuatro integrantes de la banda.
En el espacio aledaño al escenario, en medio de los técnicos y encargados de sonidos, acompañadas por sus hijos además de Shisui quien observaba a Itachi con una sonrisa de oreja a oreja, Izumi, Sakura, Hinata e Ino no apartaron ni por un momento sus miradas de los cuatro hombres que se entregaban con corazón sobre el escenario, cantando al unísono con ellos, todos convertidos en uno solo…
Budapest, Hungría/27 de julio, 1986
Queen en Hungría, en Budapest, ¿no era increíble que sucediese algo así? por supuesto que no era los primeros músicos en presentarse tras la cortina de hierro, en tierras enemigas políticamente hablando. Habían llegado en gloria y majestad, como si fueran reyes…o en este caso la reina, Queen había llegado a Hungría en un crucero por el Danubio Azul desde Viena hasta Budapest en el hidrodeslizador del presidente soviético, algo que no habían pedido pero que les había sido otorgado como medida de seguridad a la que no habían podido negarse. Como toda noticia que se esparcía como la pólvora en tanto era del conocimiento de alguna persona, la noticia de la llegada de Queen a Budapest había convocado a 80.000 fans procedentes de toda Hungría así como de los países vecinos, todos emocionados por la maravillosa oportunidad de poder verlo y oírlo cantar en vivo por primera vez, todo un honor. Para su presentación había elegido el hepstadion—llamado el Estadio del Pueblo—, porque su presentación significaba mucho más que un simple concierto para los húngaros, por supuesto que artistas de la talla de Chōjūrō Kirigakure ya habían dado conciertos en Hungría, pero este concierto al aire libre superaba todo lo inimaginable hasta ese entonces; era el primer concierto al aire libre en un estadio por parte de un grupo de rock occidental al otro lado del Telón de Acero, algo impensable en aquel estado de Guerra Fría, pero en medio de todo lo impensable estaba Queen, marcando una diferencia como siempre, con su excéntrico vocalista bailoteando y brincando en el escenario ante una multitud que no hacía más que gritar por mas, completamente encantados por él.
-We gonna tear it up, stir it up, break it up, ¡baby ! You gotta tear it up, shake it up, make it up—vocalista y baterista unieron sus voces en los tonos más agudos que les fueron posibles para hacer que estas resonasen en todo el estadio.
-As you go along—completo Itachi enronqueciendo ligeramente su voz, sacándole partido al resfrio y dolor de garganta que tenía.
-Tear it up, square it up, wake it up, ¡baby! Tear it up, stir it up, stake it out—incluso en ese momento alguien con tanto manejo y autocontrol de su voz como Sasuke sintió un ligero dolor de garganta ante el esfuerzo de sus cuerdas vocales.
-And you can't go wrong—el Akatsuki alargo con especial énfasis esa última frase, arqueando el cuello, disfrutando del sonido de las notas.
Aun con dolor de garganta como ya era costumbre en el último tiempo, Itachi no ceso de retar a la audiencia con la mirada, animándolos a expresar su entusiasmo tanto como quisiera, vistiendo una llamativa chaqueta blanca con el cuello, las muñecas y las correas que cerraban la chaqueta pero que en ese momento se encontraban abiertas, exponiendo la holgada camiseta blanca de corte en V y sin mangas, pantalones deportivos blancos con dos líneas verticales en el costado de las piernas y sus infaltables zapatillas de boxeo que le permitían moverse como tanto le placía por el escenario, con su largo cabello ébano recogido en su característica coleta. Claro que, si se lo preguntaran, políticamente hablando Itachi bien podría considerarse imperialista aunque a algunos les resultara insólito, ¿Cómo no serlo? Su familia había sido bien recibida en Inglaterra pese a ser inmigrantes que habían huido de Zanzíbar por causa de una revolución con apenas lo puesto, y él se consideraba un inglés de pies a cabeza desde que había dejado de ser Ichiro Uchiwa y se había convertido en Itachi Akatsuki, además no era tonto como para hacer un escándalo por su ideología sino que en lugar de eso prefería dejar la política en manos de quienes cobraban un sueldo por hacer ese trabajo. De hecho, el único de los integrantes de Queen que sinceraba su opinión política era Sasuke quien apoyaba la libertad y estaba contra toda forma de opresión, el resto de la banda por su parte no emitía queja alguna porque simplemente no estaban ahí por eso, preferían dedicarse de lleno en ese momento a interpretar lo mejor posible casa una de las canciones que componían el repertorio, centrados por completo en la dicha del público que había pagado por verlos.
-Give me your mind baby give me your body—el parsi alzo el puño retadoramente a la audiencia que se encontraba absolutamente fascinada con él, —give me some time baby let's have a party, It ain't no time for sleepin' baby, soon it's round your street I'm creeping, you better be ready— uso su vibrato para alargar esa última frase, conteniéndose de carraspear ante su dolor de garganta.
-Tear it up, break it up, shake it up, ¡baby!, Tear it up, square it up, wake it up—resulto provechoso para Sasuke e Itachi asirse a los acordes de la Red Special a modo de guía, sabiendo cuando subir y bajar de tono en las diferentes partes de la canción.
-As you go along, yeah— completo Itachi mas como si estuviera hablando en lugar de cantando, intentando darle un breve respiro a su voz.
-Tear it up, stir it up, stake it out, ¡baby!, Tear it up, shake it up, make it up—sintiendo su voz demasiado agotada, extenuada, pero negándose a claudicar, Itachi prefirió no cantar esa parte de la canción, cediéndole completo protagonismo a Sasuke.
-Yeah, yeah, yeah—el Akatsuki reto a la audiencia con la mirada, deseando secarse el sudor de la frente, mas desestimo tal pensamiento, más concentrándose en lo importante.
-¡Oh, yeah!—finalizo el Uchiha, alzando la voz lo más posible para unirla a la de Itachi que intento no enronquecer su vibrato.
La multitud se encontraba rugiendo emoción y agradecimiento en esta noche sin par en que increíblemente los integrantes de Queen habían interpretado Tavase Szel Vizet Araszt, una complicada balada folk tradicional húngara, pero por supuesto que el muy agradecido publico desconocía por completo que Itachi había cantado comprobando a cada segundo la letra que se había garabateado en la palma de la mano izquierda, intercambiando miradas cómplices con Naruto que había estado a punto de estallar en carcajadas, tan incómodo como él, apenas y pudiendo seguir el ritmo de los complicados acordes en su guitarra. En medio de toda esa emoción que recorría a todos, desde las galerías hasta el escenario, Sai casi brinco en su lugar, sonriendo distraídamente para sí mientras interpretaba incansablemente las notas en su bajo, por momentos luchando en seguirle el ritmo a la batería de Sasuke y a los veloces de la Red Special de Naruto, aunque tranquilo de todas formas gracias a la seguridad que le transmitía Itachi, no solo a él sino que también a Sasuke y Naruto que estaban más habituados a los reflectores y la atención pero que también se veían abarcados por la adrenalina en ese momento, porque Itachi le transmitía seguridad a todos. Poder ver a los cuatro integrantes de Queen en vivo, tan de cerca era todo un honor para los húngaros, poder presenciar un concierto suyo era una experiencia insuperable y tan emocionante que muchos de los presentes habían tenido que dar el salario de cuatro semanas a cambio del privilegio de poder ver un concierto de Queen por primera vez en sus vidas…pero había valido la pena, claro que había valido la pena gastar todo ese dinero para poder verlos a ellos cuatro, era como un sueño hecho realidad.
-Baby, baby, ¿baby are you ready for love?—pregunto Itachi a la audiencia, alejando sutilmente el micrófono de si para recuperar el aliento, no sabiendo porque estaba tan cansado.
-¡Oh, yeah!—aunque no se consideraba muy prodigioso cantando, Sai unió su voz a la de Sasuke quien comenzaba a preocuparse por la fatiga de Itachi
-¡Oh!, ¿Are you ready for me?—canto el Akatsuki, aclarándose la garganta, tranquilizando a sus amigos, dándoles a entender que estaba bien.
-¡Oh yeah!—esta vez incluso Naruto añadió su voz para que se notase lo menos posible el cansancio que Itachi sentía y que intentaba ocultar pero que ellos notaban.
-Hey I love you so near, I love you so far, I gotta tell you baby you're driving me ga ga…- como prueba de que se encontraba perfectamente, Itachi siguió el ritmo de aquellas veloces palabras como si no pesaran en su garganta.
A medida que el tono de la música descendía creando un prólogo para la siguiente canción, con las luces del escenario apagándose tenuemente en medio de los eufóricos aplausos de todos los presentes, Itachi se revolvió el cabello sin borrar la sonrisa en su rostro pese a lo cansado que se sentía y al sudor que perlaba su piel, volteando a ver a sus amigos que tan extenuados como él no hicieron sino sonreírle, preparándose para la siguiente canción si él también lo estaba…tenían mucho por lo que estar felices, estaban viviendo un sueño, estaban en su mejor momento, no podían pedir más.
PD: ¡Feliz cumpleaños a mi! No, hablando en serio, queridos míos, la gente suele recordar tan poco mi cumpleaños que en este día no pido ningún regalo sino que lo doy; este capitulo, de mi para ustedes, esperando de todo corazón que disfruten ya que tenia planeado terminarlo el domingo e increíblemente logre hacerlo hoy a pura fuerza de voluntad: 3 Desde el fin y semana a la próxima semana a ctualizare mis fic "El Velo del Amor " y " Operación Valkiria ", así como iniciar los bosquesjos de una nueva historia fuera del universo de Naruto: 3 Esta historia esta comprometida a mi querida amigaAnimated-Geek-Lonely-Nerd (agradeciendo que lea esta historia asi como yo leo las suyas con sumo gusto) , DULCECITO311 (esperando cumplir con sus espectativas y pidiendo su paciencia) , un Regina Alba Blossom (feliz de que la historia sea de su agrado, dedicándole cada nuevo capitulo) , ya todos aquellos que leen, comentan o siguen cualquiera de mis historias : 3 besitos, abrazos y hasta la próxima
Reparto:
- Itachi Akatsuki / Ichiro Uchiwa como Freddie Mercury / Farrokh Bulsara
- Sasuke Uchiha como Roger Taylor
- Naruto Uzumaki como Brian May
- Sai Yamanaka como John Deacon
- Izumi Uchiha como Mary Austin
- Sakura Haruno como Dominique Beyrand
- Hinata Hyuga como Chrissie Mullen
- Ino Yamanaka como Veronica Tetzlaff
- Shisui Uchiha como Jim Hutton
- Sara Roran como Anita Dobson
- Daisuke Uchiha como Felix Luther Taylor
- Sarada Uchiha como Rory Eleanor Taylor
- Boruto Uzumaki como James "Jimmy" May
- Kushina Uzumaki como Louisa May
- Inojin Yamanaka como Robert Deacon
- Inoichi Yamanaka como Michael Deacon
- Miyuki Yamanaka como Laura Deacon
- Shin Yamanaka como Joshua Deacon
Diferencias y Curiosidades:
Mercury and Me: la escena de Itachi confesándole a Shisui que tiene SIDA es un hecho real que pasó en 1987 cuando Freddie Mercury ya había sido diagnosticado oficialmente de SIDA al presentar el sarcoma de Kaposi —la marca distintiva del SIDA— en su piel, de hecho la escena es un reflejo de ese momento y que Jim Hutton cuenta en su libro "Mercury and Me" donde relata todo el tiempo que paso junto a Freddie Mercury desde su primer encuentro hasta la posterior muerte del vocalista de Queen en 1991. En efecto Freddie habría contagiado de VIH a Jim en algún momento de 1985 o 1986 —la enfermedad tarda en promedio alrededor de ocho o diez años en desarollarse— antes de saber que era VIH positivo o que tenia SIDA, cuando aun se desconocía de los peligros de tener sexo sin protección debido a la desinformación. No hay detalles sobre colmo reacciono Freddie al diagnóstico de Jim Hutton, quien en 1990 o 1991 se realizo una prueba del SIDA que resultó positiva, Jim da pocos o ningún detalle del hecho en su libro pero por lo visto Freddie se sintió muy culpable. Aun conociendo el diagnóstico de Freddie, Jim eligió quedarse incondicionalmente a su lado y no lo abandonó ni en sus peores momentos, cuidando de él junto a Joe Fanelli —que también murió de SIDA—, Peter Freestone y Terry Giddings.
Fiestas de cumpleaños de Freddie: la fiesta presentada al comienzo del capitulo como una fiesta mas de Queen en realidad es una referencia al cumpleaños Nº39 de Freddie Mercury, celebrado en el club Henderson de Berlín en septiembre de 1985 y que sirvió como vídeo promocional para la canción Living On My Own del álbum solista de Freddie Mercury "Mr. Bad Guy", entre los invitados aparecen Rainhold Mack y su esposa Ingrid, el manager de Queen Jim Beach, Jim Hutton, Mary Austin, Brian May y su esposa Chrissie por lo que intente representar el espíritu de la fiesta lo mejor posible al igual que los vestuarios originales .La mención de Dominique Beyrand vistiendo un esmoquin es una referencia a su hija Rory Eleanor Taylor que se disfrazo de hombre en Halloween. Por otro lado la fiesta de sombrerero loco engloba el cumpleaños Nº40 de Freddie, celebrado en el jardín de Garden Lodge y entre nuestros invitados se encuentran Peter Straker, Brian May, Anita Dobson, Mary Austin y Jim Hutton, y del mismo modo intente representar las descripciones de sus vestuarios lo mejor posible en base a las fotografías y registros de la época. Antes de la fiesta y según se retrata en múltiples libros, Jim le obsequio a Freddie una sortija simbólica que el vocalista de Queen llevaría hasta su muerte ya que de haber sido legal ambos se habrían cansado en ese entonces, incluso Freddie comenzó a llamar a Jim "mi esposo" a partir de entonces, así como ya llama a Mary "mi esposa".
Sara Roran como Anita Dobson: el encuentro entre Naruto y Sara en la fiesta de cumpleaños de Itachi —inspirado en una escena del biopic de Mötley Crüe, The Dirt— viene a representar el que tal vez seria el primer encuentro entre Brian May y quien actualmente es su esposa, la actriz Anita Dobson, a quien habría conocido en algún momento de 1986, siendo que casualmente ella asistió al cumpleaños Nº40 de Freddie en septiembre de ese año al igual que Brian, aunque no se sabe cómo ni cuando se conocieron con exactitud. Contrario a lo que se dice, La relación de Brian y Anita no comenzó en 1988 como todos afirman sino que a finales de 1986 y principios de 1987, formando una amistad que se convirtió en algo más ya que se volvieron amantes al mismo tiempo que Chrissie Mullen, la esposa de Brian se encontraba embarazada de su tercer bebe, Emily Ruth. No tengo nada contra Anita Dobson, es mas, si Brian y ella se aman de verdad espero que sean muy felices, pero como ya dije la infidelidad es algo que condeno por completo y nunca empatizaría con eso ni la practicaría por lo que tengo que se brutalmente honesta y contar la verdad, que Brian engaño a Chrissie y prefirió a su amante por encima de su esposa ya que su divorcio fue lo suficientemente tormentoso como para ser la comidilla de la prensa en 1988 .La mención de Sara de los Guns N 'Roses es una referencia al guitarrista Slash.
Como nota especial: Roger Taylor dejo de fumar en 1987, no en 1986, porque su esposa Dominique contrajo neumonía ,
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: " Avatar: Guerra de Bandos " ("Una adaptación de la película" Avatar "de James Cameron y que pretende iniciar pronto)," La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber "(precuela de" La Bella & La Bestia ")," Sasuke: El Indomable "(Una adaptación de la película" Spirit "como había prometido hacer)," El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha "(narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie" Diriliş Ertuğrul "),"como algunas ya habrán notado por mis historias"El Sentir de un Uchiha "y" El Clan Uchiha ", también tengo la intención de explicar el porque de especificar eventos, explicando sus motivaciones y auténticos sentimientos, como yo creo o siento que sucedió, por lo mismo tengo la idea —si ustedes lo aprueban— de iniciar un fic llamado " El Origen del Clan Uchiha " centrado en el padre de todos los Uchiha; Indra Otsutsuki, porque considero que también merece su propia historia, si ustedes están de acuerdo, claro: 3 Para los fanáticos del universo de " El conjuro " ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia " Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prólogo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada" El Imperio de Cristal " -por muy infantil que suene- basado en los personajes de la Princesa Cadencia y Armadura Brillante , como adaptación: 3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima: 3
