Todo por ti

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~ Reencuentros ~


Naruto.

Le vio observarla atónito, con los ojos azules bien abiertos, y los cabellos rubios desordenados como de costumbre; luego percibió las lágrimas resbalando por sus mejillas al tiempo que los labios se le curvaban.

-¡Sakura-chan!

Por unos instantes, lo que se encontraba detrás de Naruto desapareció, y hasta el mismo enigmático y atractivo rostro del Hyuga pasó de la mente de Sakura. Solo estaba Naruto. Su mejor amigo, su hermano. Por fin.

Los pies de Naruto se movieron incluso antes de que deseara hacerlo, tan solo lo hicieron. Atravesó la gran entrada de la aldea en su encuentro hacia ella, e incluso se percató de que Sakura aceleraba el paso para encontrárselo. Con cada paso un poco más cerca. Cuando la distancia fue poca, ella se lanzó a sus brazos, y él la estrechó con fervor, negándose a volver a soltarla, para no volver a perderla. Ella enterró su rostro en su cuello, y él acarició el rosado cabello mientras las lágrimas caían sin razón alguna más que la felicidad. Por fin.

-Sa-sakura-chan.-musitó con voz ahogada- ¿Te encuentras bien?

La mano derecha de él acarició los cabellos lentamente.

-Sí. Estoy bien, Naruto-kun.-susurró- ¿Y tú?

Él sonrió. De hecho lo estaba. Finalmente lo estaba.

A unos cuántos metros, un aliviado Neji disimulaba su regocijo; mientras Kiba daba un salto victorioso junto a Akamaru. Con una corta mirada, el de ojos perla le indicó a Genma que fuera a informar a la Hokage mientras él ocupaba su puesto. Con algo de humo, el Shiranui desapareció. Y Neji sonrió desviando la mirada.

-¡Por fin, Sakura-chan!-exclamó el rubio- Te he extrañado tanto, yo…

-Estoy tan feliz de verte,-admitió ella pasándose el dorso de la mano por el rostro- jamás he estado tanto tiempo sola, alejada de Konoha. Y tú…

-¿Dónde estuviste? Te buscamos por todos lados, pero ¡no había pistas!-tomó ambas manos entre las suyas- Creímos que te había pasado algo, Sakura-chan.

-Yo…

-¡Sakura!

Kiba, con una de esas grandes sonrisas que siempre frecuentaba, se apresuró a estrechar a la Haruno entre sus brazos, incluso antes de que ella pudiera llegar a hacer ademan de abrazarlo. Extrañamente, el abrazo del Inuzuka se sintió reconfortante. Sakura llegó a la conclusión de que, en ese instante, lo único que quería era recibir un abrazo de todos sus compañeros y es que, a pesar de no ser los más cercanos aquellos como Kiba, jamás creyó que iría a extrañarlos tanto.

-¿Dónde te habías metido?-inquirió junto con una risa- Estuvimos preocupados, y…

-Bienvenida devuelta, Sakura-san.-Shino se apareció junto a Kiba.

-Gracias, Shino.-esbozando una sonrisa, la Haruno guardó ambas manos detrás de su espalda.

-¿Nos vamos ya, 'ttebayo?-el rubio rodeó a la Haruno con su brazo derecho- La abuela estará muy feliz de verte de nuevo.

-Yo también lo estaré.

Avanzaron lentamente a través de la gran entrada; Sakura aún envuelta en los brazos del Uzumaki, y Shino y Kiba junto a ella. Ocupando el puesto de Genma, un relajado Neji inclinó ligeramente la cabeza cuando ella pasó junto a él.

Sintiéndose incapaz de contenerse, la Haruno se acercó al pequeño puesto de guardia y, apoyando ambos codos sobre la trabajada madera, se inclinó hacia Neji con los labios curvados.

-Hyuga-san.-se atrevió a saludarlo.

-¿Todo en orden, Haruno-san?-replicó él ligeramente socarrón.

Con una risa, Sakura golpeó su hombro y se alejó.

Por alguna razón, Neji siempre conseguía sacarle una sonrisa. Es cierto que era obstinado y muy callado, que era poco dócil y algo cruel, pero su relación con él se había desarrollado de una manera muy satisfactoria desde una misión que juntos realizaron. Había sido meses atrás, y a decir verdad el viaje había sido lo más agotador del trabajo, y es que solucionar el problema de la otra aldea había sido bastante sencillo. Les tomó cuatro día concluir con todo. En esos cuatro días, Neji y ella entablaron su primera verdadera conversación. Para cuando volvieron, la Haruno descubrió que Neji podía ser bastante agradable una vez que se le quitaban las primeras palabras de la boca. Desde entonces, eran amigos; a pesar de que el resto de la aldea ignoraba su íntima relación.

Paso a paso, Naruto afirmaba el agarre sobre el pequeño cuerpo de la Haruno. Por alguna razón, parecía temer que alguien fuera a arrebatársela. Sakura intentaba recordarle que seguía ahí, aferrándose con suavidad a la tela naranja. Kiba y Shino parecían ser simplemente testigos del amor fraternal de ambos.

Las personas que transitaban las calles, parecían correr el rumor de que aquella kunoichi desaparecida había vuelto; Sakura aún se preguntaba cómo es que toda la aldea parecía estar al tanto del hecho de que había desaparecido por unos días. No es como si hubiera pasado un mes sin que nadie la viera…

-¡Frentona!

Frente a la florería de los Yamanaka, Sakura visualizó la silueta de Ino; e inevitablemente sonrió. Agitó su mano con suavidad, y sonrió delicada en dirección al padre de Ino. La rubia estuvo junto a ella en menos de seis zancadas; Sakura recibió gustosa un abrazo de su mejor amiga.

-A este paso jamás llegaremos donde la vieja, 'ttebayo.

-Sakura, ¿qué te sucedió?-inquirió Ino con voz ahogada junto a su oído.

-Estoy bien, Ino.-musitó ella.-Ya he vuelto.

-¿Dónde has estado?-insistió, y Sakura percibió el quiebre en su voz.

«Si tan solo pudiera decirte, puerca»

Habría dicho toda la verdad a Ino de haber podido, pero le había prometido a Sasori no mencionar Akatsuki. Es cierto que una promesa a alguien como él no debía de valer mucho, y es que probablemente él no sería capaz de cumplir con una, pero… ella sí quería ser una persona confiable, ella sí cumplía con sus promesas y aquella no sería la excepción. Solo pensar en mentirle a Ino se le hacía doloroso.

-Hablaremos más tarde, Ino.-replicó con una sonrisa, alejándose de ella con sutileza.

Kiba tomó su mano como una solemne escolta, y se percató entonces de que la Haruno tenía las manos algo sucias, al igual que las piernas. Experimentó entonces cierta incertidumbre. Sakura no había dicho dónde estuvo los últimos días. Supuso que esperaba contárselo, antes que a cualquiera, a la Godaime pero… la impaciencia le carcomía por dentro.

-Shino, ¿has visto al Teme?

-Estuvo entrenando en el bosque por la mañana. Allí me lo topé.

El tono relajado del Aburame inquietó a Naruto.

-¿Tú lo has visto Kiba?

-No hoy, Naruto.-dijo con el ánimo característico.

-Alguien debe ir por él.-pidió con suavidad- ¡Tiene que saber que Sakura-chan está aquí!

-Akamaru.-musitó el Inuzuka- Enviaremos a Akamaru.

-Ya decía yo que este perro sería útil para algo, 'ttebayo.

Kiba se puso de cuclillas, y observó durante una fracción de segundo a un silencioso Akamaru que parecía observarle con seriedad.

-Con el Uchiha, Akamaru.

El cachorro de pelaje blanco dio un ladrido, que le quitó una risa a Kiba, y dando un salto pareció desaparecer entre las personas. El animal había aumentado de tamaño, Sakura aún seguía sorprendida por ello; la bestia blanca era sumamente llamativa entre la multitud de personas.

-Lo encontrará en unos minutos.

-Aceleremos el paso. Tsunade-sama debe verte cuanto antes.

Con la última frase de Shino, Naruto asintió solemnemente, y jaló suavemente a la Haruno del brazo.

[…]

-¿Dónde está Sasori?

Ante la pregunta, Deidara se encogió.

No era correcto delatar al pelirrojo, pero tampoco quería que Pein le desfigurara la cara. Probablemente nadie le hubiera visto despidiéndose de Sasori horas atrás, entonces estaba a salvo. De otra forma…

-Deidara, ¿has visto a Sasori?-masculló el del rinnegan volviéndose hacia él.

El rubio tembló.

-Se marchó horas atrás.-interrumpió Itachi- El pasillo estaba vacío cuando se fue, y no creí que tendría sentido interrogarlo en ese entonces.

-¿Se fue con la kunoichi de Konoha?-Kakuzu quitó, solo entonces, sus ojos de la revista en su regazo.

-No lo sé.-le replicó Itachi, manteniendo una expresión relajada.

-¿No dijiste que lo viste?

-Sí, lo vi, Pein.-masculló el Uchiha- Pero no presté atención a la chica.

-Creí que la utilizaría para negociar con Konoha.-Kisame exhaló vapor de agua.

El gesto de Kisame llamó la atención de Itachi, quien le observó hosco. En silencio, a su vez, Deidara agradeció al Uchiha.

-No era un gran negocio.-advirtió el del sharingan.

-Podrían haber enviado al Jinchuuriki por ella.-gruñó Hidan- ¿Por qué mierda la habría dejado Sasori irse?

-No nos anticipemos.-Kakuzu volvió sus ojos a la revista- Tal vez la muchacha siga en la habitación.

-Averigüemos.-Hidan se puso de pie.

-No vas a entrar en la habitación de Sasori no danna.-el rubio le imitó- Espera a que vuelva y pregúntale tú mismo si Konoha sigue ahí dentro.

-¿Vas tú a detenerme, Deidara?-le riñó.

-Lo que quieres hacer es una infracción a las reglas que estipulamos, Hidan.

Por segunda vez, Itachi pareció interponerse de lado de Deidara. El rubio se sentía extrañamente confuso. Rara vez Itachi intervenía en las discusiones que tenía el grupo, y si lo hacía jamás era a su favor. Supo automáticamente que la ayuda del Uchiha no era desinteresada, pero se preguntaba qué podía llegar a querer Itachi de él. ¿Un retrato? Sintió deseos de burlarse de sí mismo. Como si Itachi fuera a querer un retrato de sí mismo; él único narcisista era Hidan, y Deidara dudaba profundamente que fuera a pedirle un retrato alguna vez en su vida.

-Las reglas pueden ser violadas de vez en cuando.-replicó con una mirada poco condescendiente.

-No.-intervino Pein- Las reglas siempre deben ser respetadas.

-¡Bien dicho, jefe, hum!

La mirada gélida que le lanzó el del rinnegan hizo que Deidara se encogiera.

[…]

En la oficina de la Godaime, Naruto estiró ambos brazos por el antebrazo de la incómoda silla. Con el pie siguió contando los segundos, y observó distraído el desorden del lugar. No podía decir nada, y es que aquello era un palacio en comparación a su hogar, pero… ¡qué desastre! Las hojas firmadas, las revisadas, incluso las recién recibidas se mezclaban entre ellas. Los libros de medicina estaban desparramados por el suelo, e incluso había ciertos pergaminos en el suelo. ¡Todo era un desorden!

¿Qué clase de mujer era la que ocupaba el cargo de Hokage en esa aldea?

-¡Sakura-san!

Los presentes dentro de la oficina, se volvieron hacia el lugar de donde provenía el grito. Shizune se asomó entonces por el umbral de la puerta, y agitó su mano con cierto asombro. Sakura intentó sonreír.

-Ve por la vieja, Shizune, dile que hemos traído a su discípula.

Ella, Haruno Sakura, le discípula de la Godaime de Konoha. Pareció asimilar lentamente la idea de que, lo más probable, era que muchos hubieran estado preocupados por ella durante su ausencia. Se sintió algo egoísta. Porque, mientras todos la buscaban con exasperación, ella había estado sintiéndose a gusto junto a un Akatsuki. ¿Qué era aquello sino una traición?

Se preparó mentalmente para enfrentarse a las preguntas astutas de su maestra. Solo hacía falta que titubeara para que Tsunade se percatara de que algo dentro de su versión de la historia no era cierto; y, por lo tanto, no podía darse el lujo de dudar. Repitió la mentira una y otra vez en su mente.

-Luces tensa, Sakura-chan.-indicó Naruto.

-¿Tú crees?-fingió incredulidad.

Por alguna razón, sintió que Naruto notó lo artificial en su respuesta.

-¡Aléjate, maldita sea!

Por el pasillo escuchó ciertos gritos. Sakura se sintió nuevamente en casa. Las maldiciones se mezclaron con ciertos ladridos, y rápidamente un sobreprotector Kiba se asomó por el umbral de la puerta. Sakura observó el marco con una sonrisa.

-Eh, Akamaru, ya déjalo.

El cachorro siguió ladrando, y pronto se presentó frente a los ojos de Sakura con un resignado Sasuke que dejó que le arrastrara de la ropa. Obstinado, luego de observarla, el azabache le echó un manotazo al animal para que le dejara. Akamaru lo esquivó.

-Si sigues haciendo eso, un día va a morderte.-le advirtió Kiba, acomodándose de cuclillas para acariciar el pelaje blanco.

-Hmph.

-No le hagas caso, Akamaru.-le dijo al cachorro- Es así con todo el mundo.

La criatura de pelaje blanco agitó la cola, aún observando a Sasuke de forma juguetona. El Uchiha le devolvió una mirada sombría. Y Akamaru le ladró con ternura. El cariño de aquel animal hacia al Uchiha era algo digno de investigarse. Siendo Sasuke siempre tan hosco… ¿por qué es que no hacía más que mover la cola cuando le veía? Sakura no terminaba de comprenderlo.

Finalmente, volviendo su atención hacia ella, Sasuke articuló un «¿Te encuentras bien?» con aquella expresión seca e inescrutable de siempre. Sakura le devolvió rápidamente una delicada sonrisa, luego de asentir. Él pareció relajarse; luego ladeó la cabeza con disimulo. Sakura esperaba en secreto que, más tarde, él se atreviera a conversar con ella privado. De hecho, lo añoraba. Quería sentir que Sasuke se había preocupado por ella.

-Sakura.

La pelirrosa se volvió hacia una rubia que le observaba conmocionada.

[…]

¿Dónde estaba? No lo sabía.

Cuando Pein hizo ademan de romper las reglas en lugar de Hidan, agradeció un millón de veces a aquel nuevo Itachi que parecía trabajar para su grupo en secreto.

Estaba bastante preocupado.

Sasori se había marchado por la mañana, cerca del mediodía, junto a Konoha. Esperaba que regresara unas horas más tarde; después de todo, no es como si la aldea de la Hoja se encontrara demasiado lejos. Es decir, bueno, sí lo estaba, ¡pero aquello era una exageración! Un tipo como Sasori no se habría tomado tanto tiempo en ir a Konoha y volver. Normalmente, Sasori era muy veloz, lo suficiente para ser perdido de vista con facilidad… Por lo tanto, supuso desde un principio que volvería unas horas más tarde.

¿Dónde estaba?

Hidan le atormentaba con la idea de que el sol se escondía ya en el horizonte, e incluso se atrevía a contar cruelmente los minutos que transcurrían. Deidara creía que terminaría por dejarlo calvo si se atrevía a fingir que era un reloj nuevamente.

Por alguna razón, la tardanza de Sasori no le sabía bien. Es cierto que, normalmente, no se preocupaba demasiado por Sasori. Después de todo, el muy desgraciado se marchaba y volvía días después sin decir una palabra, sin siquiera dejarle una carta o algo por el estilo. Así de despreocupado era su amigo. Pero… aquella mañana le dijo que volvería para el almuerzo. Le había dicho que almorzarían juntos. Y el pelirrojo jamás hablaba solo porque sí. Deidara rechazaba completamente la idea de que Sasori se hubiera ido por ahí, solo porque sí, como lo hacía de vez en cuando; y es que le había dicho que almorzarían juntos.

-Creo que deberíamos ir por él.-masculló impaciente Hidan.

-Olvídalo. Sasori detesta que lo sigamos.-advirtió un desinteresado Kakuzu- Si valoras tu vida imbécil…

-¡Sí que valoro mi puta vida!-le interrumpió- Claro que valoro mi vida, maldito estúpido. Pero creo que esta vez vale la pena. Deberíamos asegurarnos de que no fue por ahí a regalar nuestra única oportunidad para atraer al Kyuubi.

-De una u otra forma, se molestará.-insistió Itachi de manera relajada- Y si tú quieres hacerte cargo de ello por mí estará bien.

-Si lo descubren, Hidan no aceptaría que tuvo algo que ver,-comenzó Kisame con aire irónico- probablemente Kakuzu pagará por él.

-¿Pagar?-Kakuzu pareció volver en sí- ¿Hablas de dinero? Yo no daría ni un centavo por Hidan.

-No dinero, Kakuzu.-Kisame soltó una risa- Me refiero a recibir los golpes de Sasori en lugar de Hidan.

-Eso incluso menos.

-Joder, es tan solo un marionetista.-gruñó Hidan.

Y con eso, todos parecieron volver los ojos hacia él. El inmortal se sintió ligeramente incomodado. ¿Qué había dicho? Era verdad. Se sentía incómodo con aquel respeto que todos le tenían al pelirrojo. Tan solo controlaba marionetas, nadie parecía notar que el muy desgraciado era aún joven y que, a pesar de que no fuera evidente, la debilidad era tangible en su persona. Sin sus marionetas, Sasori estaba muerto.

-Entonces desconfías de su poder.-tanteó lentamente Kakuzu.

-¿Tú no? Si lo ponemos en un campo de batalla, sin ninguna de sus marionetas…

-Tu estúpido Jashin-sama debería temerle a Sasori no danna.-replicó, repentinamente, cierto rubio- Retira lo dicho si no quieres que te desfigure el rostro, hum.

-Ya deberías aceptar la debilidad de tu maestro.

-Solo porque eres inmortal, no deberías subestimar la fuerza de Sasori no danna, si. Apuesto a que puede hacerte sufrir de maneras innumerables el resto de tu eterna vida; y tú, aún así, te atreves ahora a insultarlo…

-Haz de estar muy confundido si crees que es un inútil.-indicó Kisame con voz ronca.

-¿Y ustedes por qué pensarían lo contrario?

-Porque todos nos hemos enfrentado a Sasori.-intervino Itachi- Y se ha ganado nuestro respeto.

-Nadie esta aquí solo porque sí.-continuó Pein- Y Sasori…

-AH; ¡DEIDARA-SENPAI!

La interrupción fue claramente inoportuna, pero la información que le siguió dejó claramente helado al pequeño grupo:

-Tobi estuvo buscando a la chica del cabello extraño para jugar.-indicó con inocencia- ¡Y no la ha encontrado ni en la habitación de Sasori!

Deidara tragó en seco.

«Apresúrate, Sasori. E inventa una excusa para antes de que los demás te encuentren.»

Itachi le había ayudado a mantener la mentira, y a intentar que el resto pensara que Konoha seguía en la habitación tan solo para ganar tiempo. Después de todo, el Uchiha parecía estar al tanto de las intenciones de Sasori; parecía saber que se había ido con ella para llevarla a Konoha. El tiempo ganado gracias a Itachi había sido de ayuda, claro que sí, pero ahora Sasori debía entrar malherido o algo por el estilo para que el resto de los miembros de Akatsuki no intentaran desfigurarle el rostro. Después de todo, era verdad, la chica era un paso directo hacia el Kyuubi.

Joder, ¿por qué Tobi siempre se entrometía en todo?

Mientras tanto, cierto miembro de Akatsuki rozaba con la suela de la sandalia la tierra seca del camino; tan solo a unos metros de la entrada de Konoha. Escondido entre unos frondosos árboles, esperaba que por milagro algo le indicara que era hora de marcharse. Por alguna razón, sus ojos seguían fijos en el lugar en el que la silueta de cierta pelirrosa desapareció de su campo visual.

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¿Reviews?


¡Hola! Bueno, primero que nada, les agradezco mucho la paciencia, creo que me tardé un poco en publicar este capítulo, lo siento. Afortunadamente, a pesar de ya ser lunes, aquí estoy actualizando. Para ser sincera, creí que no llegaría a actualizar, y es que no estaba segura de qué escribir. Algunos se sentirán desilusionados por la poca participación de Sasori, pero espero que haya sido, aún así, un capítulo llevadero. Espero ya saber qué opinan :)

Por otro lado, para los que se sientan interesados(?, acabo de comenzar un NaruSaku que no llevará más de diez capítulos, diría que incluso menos. Sé que no hay mucha gente que sienta cariño por el NaruSaku; y es que yo misma a veces solo puedo verlos como hermanos pero, aún así, me gustaría saber qué opinan:3

En fin, ¡Gracias por leer hasta el final!

ImaginaryTrouble: Hola! Me alegra que el capítulo te haya gustado, a decir verdad no fue uno de mis preferidos, pero creo que no llegué a despreciarlo. Definitivamente, capítulo a capítulo, adoro un poco más a Deidara, y siento que tenemos un mismo opinión sobre este rubio. A veces pienso que esto de que el acercamiento sea tan lento molesta al lector, pero tú sabrás cuando decirme que estoy tomándome mucho tiempo... Con respecto a tu petición, claro que será cumplida, jaja. Para serte sincera, siempre soñé con escribir un ItaSaku, pero otros proyectos se me van presentando y siempre termino por dejar la idea para después. Te agradezco mucho los cumplidos y eso, alimentas mi autoestima *-* jaja. Por lo tanto, bueno, prometo escribir un ItaSaku tan pronto como termine Todo por ti, o incluso cuando vea que tengo algo de tiempo para dedicarle. En cuánto tenga algunas ideas, me encantaría compartirtelas:3 Por otro lado, me alegra haber despertado cierto amor hacia el SasoSaku en ti, y me alegra saber que te agrada mi redacción :) En fin, ojalá este capítulo haya sido de tu agrado. Un beso, y cuidate. Nos leemos!

Dianitaa: Hola! Bueno, me hace feliz saber que te sentiste atrapada con la historia; lo suficiente para leerla en un día x3 Supongo que no es muy complicado siendo que son 7 capítulos, pero me alegra saber que éstos siete fueron de tu agrado. Supongo que no hay mucha gente que se sienta atraída por el SasoSaku, pero me alegra toparme con alguien que comparte esta pasión(? jaja. En fin, ojalá este capítulo te haya gustado :D Un beso, y cuidate.