Todo por ti

.

.

.

~Una mentira~


-¿Estás herida, Sakura?

Ante la pregunta de la Godaime, Sakura observó su cuerpo inconscientemente. De hecho, no era como si se sintiera adolorida. Además, hasta donde recordaba, Sasori jamás la había tocado. Estaba, afortunadamente, en perfectas condiciones.

Los presentes, que formaban un semicírculo detrás de ella y Naruto, quienes se sentaban frente a Tsunade, esperaron la respuesta de manera impaciente. Incluso Sasuke, que fingía desinterés, arqueó ambas cejas al ver que ella no replicaba. Kiba siguió observándola curioso, justo a un lado de Shizune, quien era acosada por la bestia de pelaje blanco.

-Para nada, Tsunade-sama. Me he curado yo sola.

Satisfecha, la Hokage sonrió. Porque no esperaba menos de su alumna.

-Sakura, ¿qué sucedió?

Antes de atreverse a replicar, la Haruno inspiró profundamente. Debía ser breve y concisa, para no darle la oportunidad a nadie de dudar. Intentaría incluso engañarse a sí misma, y hacerse creer que aquella era la verdadera realidad. Porque no podía dejar que nadie desconfiara de su versión de los hechos. Nadie debía desconfiar de nada. Solo así, terminaría protegiendo sus recuerdos; tal vez terminando por enterrarlos. Así, era como protegería a Sasori. Porque sabía que tanto Sasuke, como Naruto, e incluso su sensei, partirían cuando fuera para encontrarlo. Y asesinarlo por haberla secuestrado. Por más que ella intentara luego convencerles de que él no había hecho más que preocuparse por su comodidad, nadie le creería; y probablemente alegarían que ella le defendía por miedo. Por miedo que Sasori había sembrado. No quería mentir a su aldea, pero no traicionaría a Sasori.

La puerta se abrió lentamente.

-Lamento la tardanza, Tsunade-sama. Pero me he perdido en…

-Joder, cállese, Kakashi-sensei.-le espetó Naruto- No se ha perdido en ningún lado, 'ttebayo.

El de cabellos plateados se sobó la nuca con nerviosismo. Cerró la puerta, e inclinándose hacia la Hokage, avanzó hacia un rincón de la habitación. Esperó silencioso para continuación de su alumna.

-En nuestra última misión resulté herida. Me asusté bastante. Comencé a tambalearme antes de que los primeros tres minutos transcurrieran. Había herido al enemigo, pero no tenía oportunidad de vencerlo en ese estado. Por eso huí.-hizo una pausa- Me escondí, segura de que Sasuke-kun y Naruto más tarde se encargarían del sujeto. Me desmayé entonces, lo suficientemente lejos como para que no me encontraran. Dos días después abrí los ojos. No me pregunte donde desperté, y es que ni yo lo recuerdo. Era un valle, muy bonito a decir verdad. Durante los primeros días…

-¿Por qué te desmayaste?-Tsunade frunció el ceño.

-¿Fue la impresión, Sakura?

El Hatake pareció comprender a la Godaime incluso antes que la misma Sakura. No comprendió el por qué de la pregunta, pero se aseguró de responderla sigilosamente.

-No. Veneno.-indicó.

-¿Cómo conseguiste el antídoto?

La pregunta de Kakashi pareció helarla. No contaba con su astucia. ¿Qué debía responder? Existían venenos con antídotos naturales pero…

-No era un veneno mortífero. Tan solo adormecía.

La respuesta pareció no convencer a Kakashi; Sakura agradeció internamente que, pese a eso, no hubiera realizado más preguntas.

-Los días que pasaron luego de que desperté me dediqué a curarme. Y a renovar energías. Dormí lo suficiente como para estar despierta por unos tres días más. El valle era sumamente tranquilo y…

-Es curioso que ni el mismo Akamaru te encontrará.-musitó Kiba.

-Le pedimos a Kiba que te rastreara, Sakura-chan,-Naruto la observó- pero parecías haber desaparecido. Tu olor…

-Probablemente las flores y el aura pura del lugar borraron mi aroma. Después de todo, fue entre flores que dormí.

-Es… extraño, Sakura.-insistió Kiba- Nada pasa de Akamaru y yo.

-El byakugan tampoco funcionó.-alegó Sasuke.

-No comprendo por qué.-musitó Sakura.

De hecho, sí lo sabía. Porque había estado bajo tierra todo ese tiempo. Porque, si Akamaru jamás había podido dar con Sasori, tampoco habría dado con ella. Encontrar la guarida de los Akatsuki era una clara misión imposible. Porque simplemente no existía a los ojos de los demás. Solo la organización sabía irrumpir y partir de ella; con el sigilo característico.

-Investigaremos eso luego.-Tsunade le lanzó una mirada al Hatake- Por el momento deberemos conformarnos con el hecho de que has vuelto a casa, sana y salva, Sakura.

La Haruno inclinó la cabeza sonriendo ligeramente.

-Hai.

-Ve a descansar. Y mañana por la mañana nos reuniremos.-Kakashi se afirmó en la pared.

-¿Nosotros también?

-¿Tú qué crees?-Sasuke sonrió cínico.

-Ah, de acuerdo, 'ttebayo.-el rubio se puso de pie- ¿Quieres que te acompañe a casa, Sakura-chan?

Ella asintió suavemente.

-Acompáñanos, Teme.

-Hmph.

-Sé que quieres, 'ttebayo…-canturreó juguetón. Sasuke hizo uso de su gran control mental para no enterrar su puño en el rostro del rubio.

-De acuerdo.

[…]

-Carajo.-Hidan apretó los puños- Sabes algo, no me importa qué tanto respeto le deban a Sasori, pero…

-No, Hidan.-insistió rápidamente Itachi.

-Dejó ir a la muchacha de Konoha.-gruñó- Es un maldito egoísta.

-Sasori ha de tener sus motivos.-intervino Kakuzu.

Pero Deidara sabía que no era así. Porque se había marchado con ella tan solo porque era un buen tipo. La había dejado ir porque quería cuidarla, y alejarla de aquel lugar, en el que los asesinos y la frialdad de todos congelaban el ambiente. No había motivos. Sasori había sido desconsiderado con el resto, y solo había pensado en lo que según él era correcto. Porque, tal vez, él quería ser el héroe de aquella pelirrosa. Y Deidara lo había notado en el momento en el que Sasori le cedió su cama. Joder, ¡él siempre dormía en el piso! Sasori jamás le dejaba dormir en su cama y… bueno, era un desconsiderado. Había sido egoísta, notoriamente, tal vez por el hecho de que quería que ella suprimiera la idea de que todos los Akatsuki eran temibles… Y terminara por confiar en él. Pero qué sentimental podía ser su maestro.

-¿Están todos ustedes enojados con Sasori?-Tobi observó a cada uno de los presentes, se detuvo en el rubio:- Deidara-senpai, ¿Qué ha hecho Sasori?

La pregunta pareció congelar el ambiente.

-Nada, Tobi, nada.-dijo Pein con los ojos fijos en un punto indefinido de la pared al fondo.

-Dígale, jefe, dígale.-Hidan se puso de pie- No es como si Tobi fuera a enterarse de algo nuevo. Todos sabemos que Sasori es un desgraciado.

Con eso, Deidara gruñó. Hidan le irritaba sobremanera. No sabía por qué, pero cada vez que abría la boca deseaba poder golpearlo. Es cierto que a veces le sucedía lo mismo con Tobi, y con Sasori, e incluso con Itachi y su arrogancia, pero… sus problemas con Hidan no llevaban nombre.

-No insultes a Sasori no danna.-le espetó con la mandíbula apretada.

-Cállate, Deidara.

-¿Por qué no te callas por un rato, imbécil?

-Repítelo.-amenazó dando un paso hacia el rubio- Jashin-sama va a…

-Cierren ambos la boca.-Pein cerró los ojos, disgustado.

A pesar de que ya no se insultaron, Hidan siguió observando a Deidara con desprecio, incluso Tobi lo había notado. Al rubio le parecía que no valía la pena, por lo tanto se limitó a cerrar los ojos. Hidan jamás se había sentido más molesto. Detestaba que le callaran, más aún cuando estaba en una discusión; aumentaba su enojo el hecho de que todos seguían estando relajados después de lo que Sasori había hecho. ¿Pero qué clase de inútiles eran? Esperaba que alguien reaccionara al volver Sasori.

-Si Sasori no vuelve en un par de horas…-comenzó el del rinnegan- Itachi, tú te encargarás.

El Uchiha asintió en silencio. No le molestaba para nada ir por Sasori.

-No podemos enviar a Itachi.-Kakuzu alzó la mirada- Si Sasori fue con una kunoichi de Konoha, estaríamos siendo imprudentes.

-¿Imprudentes?

-Sasuke sigue en busca de su hermanito mayor.-explicó lentamente Hidan al comprender las palabras de su compañero.

Los demás miembros de Akatsuki intercambiaron cortas miradas. Deidara mantuvo los ojos cerrados, profundamente relajado.

-Yo iré por Sasori no danna.

-No.-Hidan gruñó.

-¿A qué te refieres con que no, desgraciado?-inquirió el rubio observándolo- Yo iré por Sasori.

-Itachi irá.-concluyó Pein bajo la mirada de Kakuzu- Y es una decisión ya tomada.

A Deidara se le hizo un chiste de muy mal gusto. ¿Por qué enviarlo a Itachi, que no era nadie para Sasori? Él era su amigo. Joder, él merecía verlo primero que nadie. Debía advertirle de la molestia de Hidan, y es que sabía que nadie más lo haría. Cuando tuviera la oportunidad, sabía que el creyente lo atacaría por el acto de bondad. Y nadie lo defendería. Porque así era la relación entre todos los miembros del Akatsuki.

-¡Tobi quiere ir!

Deidara suspiró.

-No, Tobi.-le replicó Pein.

El rubio quiso decirle que con eso no lo convencería, pero prefirió dejarlo sufrir por su estúpida decisión.

-Pero… ¡Tobi es un buen chico! ¿Acaso nadie confía en Tobi?

Los miembros de Akatsuki intercambiaron cortas miradas.

-P-p-pero… ¡Por favor!

-No.

-Itachi-san, ¿puede Tobi acompañarlo?

El Uchiha deseó poder ignorar la pregunta, y tan solo desviar la mirada. Marcharse, si era posible, e ir a dormir un rato. Pero todos lo estaban observando. Se mantuvo en silencio, observando fijamente a Tobi. Había algo que no le agradaba de él, y no era solamente su actitud estúpida.

-Esperen. ¿Dónde está la cosa que le regalé?-inquirió, claramente comenzando una especie de berrinche.

-¿De qué hablas, Tobi?

-La cosa con flores, Itachi.-le dijo Kisame por lo bajo.

-¿No has estado usando tu regalo, Itachi?

Hidan recobró rápidamente el humor para molestar al del sharingan, lo cual le pareció a muchos ciertamente sorprendente. Y arriesgado en cierta forma. Itachi le observó durante una fracción de segundo, y no lo hizo sufrir de mil maneras bajo su genjutsu por piedad.

-¿Tú usas el tuyo?-intervino con sorna Deidara.

Itachi no habría podido pensar en una mejor respuesta.

-Desgraciado.-gruñó Hidan- No te incumbe.

-Por supuesto que no.-replicó con calma- No me interesa saber si follas o no Kakuzu, si se la has metido a…

-¡No lo uso, rubia estúpida!-le interrumpió.

-¿Qué hay de tu shampoo para cabellos rubios y seductores, muchachita?

La pregunta de Kakuzu hizo que la sangre de Deidara hirviera.

-Tampoco.

-¿Por qué nadie quiere lo que Tobi les ha obsequiado?

Y sin más, el de la máscara anaranjada se lanzó al suelo, a lloriquear con exageración. Los demás miembros de Akatsuki, se observaron, y algunos compartieron disimuladas muecas de diversión entre ellos. Deidara fue cuidadoso, y evitó reír cómplice con Hidan.

[…]

En el camino hacia la casa de la Haruno, como era costumbre, Sakura tuvo que escuchar los animados monólogos del rubio. Por alguna razón, escucharle ya no le molestaba. De hecho, estaba feliz de escucharlo.

-Entonces… bueno, encontré al Teme. –Naruto soltó una risa- Afortunadamente ya le estaba dando final a su pelea. Empezamos a buscarte entonces, 'ttebayo.

-¿Llevan… todo este tiempo buscándome?

-Todo el cuerpo shinobi de Konoha te ha estado buscando.-replicó Naruto con una suave mueca.

-¿T-todo?

-No todo.-intervino Sasuke a su izquierda- Pero todos nosotros hemos hecho ya de por sí una búsqueda agotadora.

-Es increíble que… no me encontraran.

-Hemos estado tan preocupados, Sakura-chan…

Por alguna razón, Sakura volvió a sentirse culpable.

Mientras caminaban, en silencio desde el último comentario, hacia la casa de la Haruno, Sakura parecía sumida en sus pensamientos. Por supuesto, Sasuke lo había notado, pero no había pronunciado palabra alguna; sospechaba que incluso Naruto lo había notado. En el momento en el que la Godaime preguntó, astuta, por ciertas cosas que Sakura tardó en responder, Sasuke comprendió que había una parte que intentaba omitir. Y supo que la Hokage lo había notado. La idea de que pronto le ordenarían intentar quitarle a Sakura las palabras de la boca lo hizo sentirse irritado; porque no quería lidiar con eso. Probablemente le pedirían que hiciera preguntas, fingiendo interés, para que tan pronto como recibiera la versión original de los labios de la pelirrosa corriera a contarla. Pero no sabía si sería capaz. Porque a pesar de que era su obligación como shinobi no creía que era lo correcto.

Sentía aún así curiosidad. ¿Realmente había razones para que Sakura les mintiera? ¿Qué podría intentar ocultar?

-Sakura-chan, finalmente dormirás en casa.-dijo el rubio repentinamente- ¿Estás feliz?

Sakura soltó un suspiro. De hecho sí lo estaba. Pero sentía cierta nostalgia, una noche más con el pelirrojo no habría lastimado a nadie. No pudo evitar pensar qué estaría Sasori haciendo.

-Sí, Naruto.-sonrió con suavidad.

Al girar para sonreírle, se percató del profundo silencio en el que estaba sumida la aldea. A los costados del camino había ciertos árboles, y la luna bañaba con su pálida luz toda la ruta. Con los ojos fijos en la cadena de árboles, se percató del movimiento de algo en uno de ellos. Y se sintió extrañamente nerviosa.

-Descansa hoy.-le sugirió Sasuke.

-H-hai.

Respondió sin siquiera observarle, y fue consciente de que probablemente Sasuke se encontraría disgustado pero en ese instante no le importó. Escrutó con los jades la oscuridad por detrás de los frondosos árboles. Sin detener el paso, Sakura procuró no hacer evidente su inquietud, y aún así seguir estando alerta. ¿Podría aquel…?

-Sakura-chan,-le llamó Naruto- hemos llegado.

Observó la puerta de su hogar durante una fracción de segundo, y luego volvió sus ojos hacia los árboles. Sasuke y Naruto intercambiaron una corta mirada. Y al Sakura percatarse, desvió la mirada rápidamente, dando la espalda a la puerta y sonriendo a sus dos compañeros.

-Estoy algo cansada…-admitió ante las miradas inquisitivas.

-¿Nos veremos mañana, Sakura-chan?

-Kakashi pidió que asistieras.-le recordó Sasuke.

-Iré.

Sabía que de otra manera la irían a buscar. Además, no tenía nada más que hacer. Acababa de volver a Konoha. A su vida normal. Pronto le asignarían una misión y todo volvería a adquirir el ritmo habitual. Qué alivio.

-Nos vemos mañana entonces.-concluyó Sasuke, y le lanzó una corta mirada que volvió a acelerar los latidos del corazón de la Haruno.

Naruto se quedó a su lado durante unos segundos, buscando ciertas palabras para dirigirse a ella; Sakura siguió observando la cadena de árboles.

Una silueta oscura se afirmó en un árbol, al otro lado, pudo distinguirla con claridad, mas el rostro del sujeto siguió siéndole desconocido. Habría deseado poder estar alucinando, tan solo para descubrir en él los rasgos de cierto pelirrojo. Un pie del sujeto quedó descubierto, bajo la luz de la luna, Sakura se inquietó al percatarse de las uñas moradas.

-¿Te sientes bien?

Palideció. Algo le decía a gritos que ahí estaba él. Que entre las sombras de los árboles le observaba. Y en ese instante no supo cómo sentirse.

-S-sí.

-Entremos, Sakura-chan.-Naruto tomó con delicadeza su mano- ¿Quieres que te ayude con algo?

-No, de verdad.

-Parece que vas a desmayarte…-indicó el rubio.

-No te preocupes.

Y a pesar de que lo intentó, Naruto le tomó el rostro entre ambas manos y la observó con ojos suplicantes, tal vez intentando hipnotizarla con la ternura exagerada que inspiraban los ojos azules. Sakura cayó en la trampa.

-Sakura-chan…-insistió.

-D-de acuerdo.

Debía observar a Naruto, pero sus ojos se perdieron nuevamente en el verde a sus espaldas, en busca de la sombra que creía haber visto. Tan pronto como respondió, el rubio le besó la mejilla derecha con ternura, y Sakura no se hizo a un lado; no sintió siquiera el roce de los suaves labios.

Las copas de los árboles volvieron a moverse, y cierta borrosa silueta desapareció.

.

.

.

¿Reviews?


Hola! Bueno, para ser sincera, tuve ciertos problemas con la inspiración y el tiempo. Desafortunadamente, en estos últimos meses del año, estoy sumamente atareada. Estuve intentando hacerme tiempo para escribir, pero siendo que me encuentro tan frustrada últimamente los minutos que puedo utilizar son inútil; las palabras no aparecen en mi mente. No tengo intenciones de dejar el fic por un tiempo indeterminado ni nada de eso, porque sigo estando muy interesada en compartir la historia con ustedes. Simplemente les pido paciencia y, de vez en cuando, sugerencias y ese tipo de cosas; me encontraría muy agradecida.

Con respecto al capítulo, sé que fue algo corto, pero espero sepan perdonarme. Lo encontré incluso algo insulso, pero ustedes sabrán evaluarlo. No iba a dejar de actualizar, y por eso publico lo poco que llevo escrito y, por alguna razón, se me hace demasiado estúpido como para ser un capítulo completo. Aún así, espero saber qué opinan.

{Si alguno de ustedes está interesado, he estado escribiendo un NaruSaku... Creo que ya lo dije, pero estoy entusiasmada con el proyecto x3 Adoraría saber qué opinan. El segundo capítulo ha sido algo aburrido, pero prometo que el tercero les gustará. ¿Una oportunidad?:D}

En fin, ¡Gracias por leer!

lukenoa31: Hola! Bueno, me hace muy feliz que te gusta el fic*-* Saber que lo sigues tan fervientemente(? me anima bastante. Ojalá este capítulo te haya gustado. Un beso, y cuidate.

kina-usami: Hola! Lo cierto es que lamento mucho tomarme tanto tiempo en actualizar, normalmente lo haría una vez a la semana pero estoy bastante ocupada. Prometo intentar apresurarme durante las vacaciones. Con respecto a los fics SasoSaku, sé que no hay demasiados T.T y eso es lo que me llevó a escribir éste; me alegra que te haya llamado la atención. En fin, ojalá este capítulo te guste. Nos leemos!