Todo por ti

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~ Un contratiempo ~

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-Te retrasaste.

Sakura inspiró profundamente.

-De hecho, he amanecido bien. Muchas gracias, Sasuke-kun.

El Uchiha percibió lo irónico en sus palabras, pero prefirió simplemente ignorarlo. No tenía intenciones de comenzar a discutir con Sakura.

-Debemos partir.-dijo con los ojos fijos en ella- Y probablemente lleguemos ahora a Konoha un poco más tarde.

-Ah, relájate, Teme.-el rubio suspiró- ¿Qué podría salir mal? Unos minutos más, unos minutos menos…

Uzumaki Naruto no tenía idea de que las cosas podían salir mucho peor de lo esperado.

Mientras avanzaban, relajados, Sakura no pudo evitar que su mente divagara en ciertas cosas que, a pesar de que debían carecer de relevancia, habían llegado a hacérsele muy importantes. La última vez que había visto a Sasori, temiendo que Naruto también lo hubiera hecho, había sido la misma tarde en la que lo encontró creyendo que le seguía. Esa tarde, luego de haber él desaparecido, pasaron por la oficina de la Godaime. Sakura se había hecho a la idea de que pronto partiría, porque se lo había comentado, sin embargo en aquel momento se lo informó a todo el equipo Kakashi que, irónicamente, esta vez no contaba con Kakashi. Partieron entonces. Y estaban ya en su camino de regreso. Aún no había tenido la oportunidad de hablar con Naruto, pero realmente esperaba saber si él…

-¿Sospechas algo?

La inquisición del rubio pareció oportuna. Le hablaría a…

-No, me distraje por unos segundos, Dobe.-replicó Sasuke. Sakura se sintió aliviada- Tengo una sensación extraña.

-Es curioso que lo digas, ¡yo también, Teme!

El Uchiha suspiró.

-Espero que éste sea un viaje relajado.

-¿Por qué no iría a serlo?-preguntó repentinamente la Haruno.

-No lo sé. Hay algo que…

-Me inquieta.-completó Naruto, con los ojos fijos en el horizonte.

El rubio y Sasuke parecían extrañamente compenetrados, de hecho rara vez lo estaban y en ese momento Sakura se preguntó qué era aquello que los hacía sentirse preocupados. Después de todo, a ella todo se le hacía normal. Lo cierto es que tal vez no lo notaba por lo mucho que la distraía aquel rostro que vagaba por su mente…

-Muévete, Dobe.

Sasuke dio una o dos zancadas y echó a correr, hundiéndose con un salto en la extensión del bosque que se presentaba a la derecha de los tres shinobi. Fue una orden, firme y clara, el Uchiha parecía incluso tenso, Sakura se preguntó si los estarían siguiendo… ¿Habría sido ella tan inútil como para no notarlo?

En el bosque, Sakura adoptó la misma posición defensiva que los otros dos. Y entonces se percató del sonido del quiebre de las ramas, los pasos. Los tres junto a un frondoso árbol parecían observar en la misma dirección.

El sonido de los pasos se intensificó, las hojas que eran mecidas por el viento dejaron de ser capaz de camuflarlo. Sakura inspiró profundamente. El oído de Naruto pegado al tronco del árbol más cercano, intentando sin verdadero éxito captar la cercanía del enemigo. Sasuke con el sharingan a la espera de cualquier movimiento.

-Pero…

-Ah, ¡cállate! No me hables, joder.

-P-pero…

A lo lejos, las oraciones sueltas llegaban a los oídos de Sakura. Cerró los ojos fervientemente, esperando de una manera indescriptible que aquellos no fuesen quienes creía que eran. Deseaba tanto estar confundida…

-Déjalo, Tobi. Es un estúpido sensible.

El último en hablar fue, definitivamente y para su desgracia, cierto rubio conocido. Se mordisqueó el labio.

-Akatsuki.-musitó Naruto.

Los tres shinobi de Konoha se formaron rápidamente, cada uno sobre la copa de un árbol a la espera de los tres adversarios. Naruto sentía la adrenalina correr por su cuerpo, el deseo de echársele encima al primero que avanzara; Sasuke paciente observaba la situación, tenía la extraña necesidad de ser él quien se enfrentara a Hidan, por alguna razón el tipo le despertaba una sorda rabia. No tenía palabras para describir lo que Deidara le causaba, a parte de repulsión, pero no podía encargarse de dos. El rubio sería de Sakura o Naruto.

-Y bien, ¿para qué…?

-Cállate.-le ordenó Deidara a Hidan.

Los tres estaban bajo los ojos de los shinobi de Konoha. Estaban relajados, como si aún no los hubieran notado. Deidara parecía ser el único alerta.

-¿Te crees en condiciones de callarme? Tsk.

Al momento en el que Hidan chasqueaba la lengua, Naruto asomó la cabeza, llamando rápidamente la atención de Tobi. Le sacó la lengua de forma infantil.

-S-senpai…

-Ahora no Tobi. Para empezar, Hidan, ¿Por qué mierda quisiste acompañarnos? Nadie pidió tus oh geniales poderes, así que ¿para qué viniste?

-Estaba aburrido, estúpida.

Estúpida. Deidara sintió que podría lanzársele encima y arrancarle cada uno de los canosos cabellos. Maldito desgraciado.

-¡Senpai!-insistió Tobi en cuánto Naruto le hizo un gesto con su kunai.

-¡¿Qué, Tobi?!

-A-ahí… ¡A-a-ahí están!

-¡Eres un bocón, 'ttebayo!

Tan pronto como reveló su escondite el de mascara naranja apuntándolo con su dedo, Naruto dio un salto, casi echándose sobre Tobi, antes de caer le dio con el puño en la cabeza, casi llevándolo al suelo.

Hidan y Deidara se hicieron hacia atrás al percatarse de la presencia de los otros dos.

-¿Por qué no me sorprende?-masculló Sasuke, evaluándolos lentamente.

Mientras el Uchiha y Naruto decidían internamente sus próximos movimientos, Sakura sentía que temblaba. El azabache contaba los pasos desde su anatomía hacia la del religioso por lo bajo, incluso las probabilidades de que le cortaran la cabeza con aquella estúpida guadaña. Naruto rechinaba los dientes, conteniendo el deseo de quebrarle el cuello a Tobi.

-Ko-Konoha.

Los ojos del rubio y los de la Haruno se encontraron. La expresión de ella se tornó tensa. Temía que Deidara fuera a decir algo que no debía. Temía que incluso se atreviera a abrazarla o algo por el estilo. ¡Y es que era tan estúpido!

-¿Listo para que te destrocemos, artista?

La expresión cínica de Sasuke llamó la atención de Deidara al instante. No fue necesario que ella le dijera algo con la mirada, que le advirtiera que debía fingir no conocerla, y es que él automáticamente pasó de encontrarse atónito, a furioso.

-Eres casi tan arrogante como tu hermano.-le riñó.

La mención del Uchiha mayor, despertó el odio en Sasuke.

-Maldito.

Una posición de manos. Sasuke tomó su zurda con la otra. El sonido de pájaros se hizo presente.

Deidara.

El Uchiha arremetió contra el rubio en cuestión de segundos, y Sakura se inquietó al notar que la luz eléctrica le dificultaba la vista. Temió que Sasuke fuera realmente a lastimar a Deidara. Es decir, eran enemigos, pero le agradaba… de veras.

-Oi, ¿qué tal?

Una voz juguetona se dirigió a Naruto y a ella desde atrás. Sakura no tuvo la necesidad de voltearse para reconocerla. Otro problema más. Deidara había recordado que no podía mencionar nada, pero este inútil…

-Agh, ¿Tú devuelta?-Naruto se mostró irritado- Molestas, 'ttebayo.

-¿Y-yo? ¡Tobi es un buen chico!

La frase tantas veces repetida le robó a Sakura un suspiro. Naruto hizo ademan de empujar a Tobi, pero éste se hizo hacia atrás antes de tiempo.

-Eres lento, ¿eh?-se burló el Akatsuki.

-Desgraciado.

Antes de que Sakura pudiera intentar detenerlo, Naruto ya corría detrás de Tobi sin verdadero éxito. Parecían, incluso antes que shinobi, dos idiotas que perseguían estúpidamente al otro; Naruto tropezaba, luego Tobi se pisaba la capa, todo parecía una escena de caricaturas.

Lentamente, el restante, se acercó a la Haruno.

-Entonces sí dejaste a Sasori…

Podía contar con la distracción de los otros dos, con las actitudes infantiles y estúpidas, pero Hidan no era así. Hidan no temía en hablar, de hecho sabía a la perfección la clase de terreno que pisaba con sus palabras. Daba igual. Él tenía el dominio de la situación.

-Tsk.

El chakra comenzó a reunirse en la diestra de Sakura.

-No lo hemos visto el último tiempo…-añadió acercándose peligrosamente- ¿acaso tu sí? Tengo la sospecha de que sabes dónde está…

-No.-negó rápidamente- No lo he vuelto a ver. ¿Crees tú que desearía seguir teniendo contacto con ustedes?

Evadiendo el uno al otro, comenzaron a recorrer el contorno imaginario de un circulo. Él avanzaba hacia ella por la fina línea, y ella se alejaba un poco más. Con la réplica de Sakura, astuta, Hidan acababa de perder el dominio.

-No con todos. Sí con Sasori.-masculló él- Dormías en su cama, no me sorprendería.

-Ocupaba su cama. Sin embargo él dormía en el suelo.-se defendió ellarápidamente.

-Es una teoría que no podré comprobar.

-Oi, ¡canoso!-exclamó Deidara por otro lado.

En el momento en el que Hidan volvió sus ojos hacia el rubio, el mismo dio un salto para pasarle por arriba, de forma que la técnica de fuego de Sasuke diera justo donde el religioso. Salió airoso con un salto, sin embargo su expresión cambió de una prepotente a una completamente furiosa.

-Uchiha tenía que ser.-masculló, con los ojos fijos en Sasuke.

Casi en una provocación, Sasuke tomó su zurda con la diestra, en un futuro Chidori. Hidan no dudó en seguirlo a lo largo de descampado.

En el instante en el que los ojos de Sakura y Deidara se encontraron, el último no pudo evitar sonreír. Alzó la mano, y movió sus dedos lentamente, en un saludo socarrón. Ella solo le observó, y notando que Naruto tenía los ojos fijos en ella, curioso, tomó un kunai, arremetiendo finalmente contra Deidara.

-Oi, ¡calma!-le dijo él divertido, deteniendo el suyo con otro kunai.

-Hmph.

Con un hábil movimiento, Deidara hizo que el filo de su kunai rozara la pálida muñeca de ella, cortando tan solo ligeramente. Ella gruñó, e intentó imitarle sin éxito.

-Suelta el kunai.-le ordenó el rubio entre dientes, acercándose a ella lo suficiente como para que sus narices estuvieran a centímetros de rozarse.

-¿Para qué me claves el tuyo en el estómago?

-Sasori no danna está herido.-dijo en un murmullo.

Las palabras de Deidara fueron algo difícil de asimilar en un principio, incluso más cuando acababan de comenzar una pelea y ella se encontraba molesta por la provocación que le había hecho a Sasuke. Incluso más luego de su encuentro con Hidan.

-¿Qué?

-Sasori está herido.-repitió- Te estaba buscando por eso, Konoha.

-¿Me buscabas a mi?

-Hidan tenía ganas de molestarnos a mi y a Tobi. Por eso nos siguió. Planeaba buscarte solo, pero Tobi insistió en seguirme. Hidan hizo que todo el plan fracasara.

-¿Dónde está?-inquirió con preocupación.

-¿Conoces la aldea del Té?

-No hay shinobi allí.

-Lo sé. El Raikage fue advertido de que un tipo de cabello rojo, y ojos mieles, estaba rondando por su aldea. Automáticamente reconoció a Sasori. No sé por qué se infiltró en la aldea del Raikage, solo sé que lo hizo. Lo hirieron. Pude intervenir y escapar con él. Lo llevé allí.

-¿Dónde? Dime exactamente donde está.

-Dos kilómetros desde la entrada, hacia el Este. Una cabaña pequeña.

-Perfecto.

Deidara hizo un movimiento rápido, girando la muñeca de forma que el kunai de ella cayera. Sakura se sintió admirada. De la mano derecha, soltó un pequeño trozo de arcilla, que ya poseía forma. Con el sello de manos, le dio tamaño, e incluso antes de que ella pudiera prepararse para reunir chakra en su mano, lo montó.

-Sígueme, hum.-soltó de forma que los presentes, y no solo ella, la escucharan- Tengo tu collar, cariño.

Sakura se llevó la mano al pecho, comprobando que era cierto. No supo cuando fue, no estaba siquiera segura de que él se le hubiera acercado como para tomarlo. Le pareció tan estúpidamente sorprendente, que le observó de forma inquisitiva. Él simplemente ladeó la cabeza, volando ya en la criatura de arcilla.

-¡No vayas Sakura-chan!

Naruto pateó a Tobi, alejándolo durante una milésima de segundo.

-No puedo. ¡Es muy importante, Naruto!

-P-pero…

-¡Volveré pronto, lo juro! Ustedes terminen con esto.

Sakura corrió detrás de Deidara, dejando atrás a sus dos compañeros y los otros dos Akatsuki. La noticia de la herida de Sasori le resultó estúpidamente relevante. Se sintió sumamente preocupada tan pronto como Deidara lo dijo. No había una razón coherente allí, se temía. Porque él era su enemigo. Y había sido uno de aquellos que quiso en alguna oportunidad lastimar a su mejor amigo, al igual que a su aldea. Sin embargo, en ese momento no importaba. Deseaba saber que estaba bien. Y no sabía por qué. Sólo lo sentía.

Deidara, sobre uno de sus extraños pájaros, comenzó a descender.

-¡Sube, Konoha, y llegaremos antes!

Le pareció bastante lógico, y solo por eso, con el ave en vuelo, cuando Deidara estiró su brazo, dando un salto lo tomó. Él le sonrió suavemente tan pronto como sus pies quedaron sobre la creación del artista. Y luego volvió sus ojos al frente, esperando alejarse incluso más del lugar de la pelea y encontrarse, si es que era posible, pronto junto a su maestro.

-¿Por qué me pides ayuda? No se curan… ¿entre ustedes?

-Itachi suele hacerlo, es quien tiene más paciencia.-masculló- Otras veces Kakuzu. Aquello varía. Sin embargo, Sasori no danna no quería que supieran que lo habían herido, hum. Y sus heridas eran algo más complejo, y que no curaría yo ni siquiera luego de unos cuántos meses de aprendizaje de enfermería.-se encogió de hombros- Tú lo curaste la otra vez.

-Comprendo. ¿Y qué…?

-Lo verás cuando lleguemos, ¡no seas impaciente! Tsk. Ya te pareces…

-¿A quién?-inquirió ella con el ceño fruncido.

-A mí.

El rubio soltó una risa, que luego se le contagió a ella. Tal vez fuese verdad, y comenzaba a parecérsele paulatinamente… que el Cuarto Hokage no lo permitiera.

Sobre el extraño ave, Sakura no pudo evitar recordar las estúpidas peleas de Sasori y Deidara. Y se sintió admirada por el hecho de que Deidara cuidara tanto de su compañero. A pesar de ser ambos tan distintos, y de discutir todo el tiempo, su lealtad hacia el otro le parecía tan adorable. La idea de que Sasori habría hecho lo mismo por Deidara le era algo evidente. El compañerismo estaba claramente presente en aquella dupla. Uno pensaría que, incluso entre compañeros, tipos como ellos dejarían al otro atrás sin problema alguno, sin embargo ellos parecían la excepción.

-La aldea del Té, Konoha.

Frente a ellos yacía aquella aldea que de pequeña había visitado con sus dos compañeros. Llevaba tiempo sin pasarse por allí. Era un lugar principalmente calmado, y supuso que era por eso por lo que Deidara había dejado al pelirrojo allí. La cabaña de la que había hablado estaba a unos metros.

-Encárgate tú. Iré a asegurarme de que no nos hayan seguido.

Sakura le observó, ligeramente disgustada. ¿De qué manera podría justificar Deidara que se había ido en una lucha con ella y ahora se volvía solo?

-No mencionaré a Sasori no danna. Tú déjamelo a mi, hum. Qué desconfiada, Konoha.-le riñó- Jamás diría algo que delatara nuestra amistad, cariño.

Y con lo último le sonrió, una sonrisa que desprendía profunda ternura. Sakura rió casi sin poder evitarlo, ya dispuesta a saltar del ave. Deidara descendió un poco, y ella abandonó la criatura, si es que así podía llamarse. Sobre el suelo, se llevó una mano a las sienes, casi en un saludo militar. Él la imitó.

-Suerte, Konoha.

La cabaña en la que parecía esperar Sasori estaba a unos metros. Sakura observó pacientemente como Deidara se alejaba, y tan pronto como él dejó de voltearse para sonreírle –cosa que hizo unas nueve veces- ella se apresuró a correr hacia el lugar donde se escondía el pelirrojo. Frente a la puerta de madera se detuvo, e inspiró profundamente. Sin demasiado esfuerzo, la abrió, dando unos pasos dentro. No creyó encontrarlo en un principio cuando paseó sus ojos por el lugar, pero aquella sombra que yacía en uno de los rincones le resultó vagamente familiar.

-¿Sasori?

Dio uno o dos pasos, y cuando estuvo cerca lo notó. Con ambos ojos cerrados, él sonreía.

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¿Reviews?

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¡Hola! Espero que el capítulo les haya gustado. Lamento, nuevamente, haberme tardado tanto tiempo en actualizar. Ojalá la espera no les haya resultado eterna T.T Este capítulo iba a ser publicado más adelante, sin embargo el anterior también, así que la historia ha avanzado un poco más rápido de lo que, en un principio, había pensado. Aquellos que leyeron otro de mis fics, como Never Too Late, estarán acostumbrados al desarrollo lento que adopto normalmente, sin embargo espero que ésta transición un poco más veloz no les desagrade.

Por otro lado, tengo que admitir que me he enamorado de Deidara. Cada vez que escribo sobre él, espero poder darle más protagonismo, y es que lo adoro . Me estaba preguntando... ¿qué pensarían de un DeiSaku?o.o La idea jamás atravesó mi mente hasta este momento, en el que me encontré profundamente emocionada con las narraciones que surgen a partir de este personaje. Dependiendo de qué me digan, consideraré adelantarlo en mi lista (e.e) Tengo unos cuántos fics en los que quiero trabajar, por eso siempre antes de publicarlos espero saber cuál es el que más llama la atención de mis lectores, así es el primero en el que trabajo. En este momento, el DeiSaku está por debajo de un GaaSaku que llevo tiempo tratando de vender...

En fin, ojalá el capítulo les haya gustado. Tengo que admitir que la última imagen casi me hace temblar de emoción y ternura, Sasori sonriendo ^.^ aún no lo supero.

Por favor, ¡DEJEN REVIEWS! Ya quiero saber qué pensaron sobre éste último capítulo *.*

Denisse: Hola! Tanto tiempo, cariño:3 Bueno, podremos rendirle culto al dios Sasori juntas cuando gustes ^.^ (después de cantar a Kira, por supuesto) Supongo que Itachi es adorable cuando quiere, y aún no sabemos la razón por la que defiende a Deidara y Sasori del resto de los Akatsuki. Por otro lado, Hidan es completamente irritable, pero por alguna razón extraña me agrada x3 Hidan no morirá, lo siento... En fin, gracias :D

Xiime: Hola! Bueno, no tienes por qué disculparte, yo debería disculparme por tardar tanto en actualizar también T.T así que... no pidas perdón, por favor x3 Me alegra mucho que te agrade la redacción en este fic, lo aprecio mucho, principalmente de una persona que casi viene acompañando toda mi evolución ^.^ Me has acompañado fielmente en Never Too Late, y me emociona mucho poder encontrarte en este fic también. Gracias, de veras. También me alegra que te agrade la historia en sí, temía que los lectores estuvieran más enamorados de Sasori que de la trama, es un milagro, jaja. En fin, ojalá te haya gustado este capítulo. Nos leemos!