Todo por ti
.
.
.
Carente de Lógica
.
.
.
Loprimero que oyó, fue a la distancia, el crujir de las ramas de los árboles. Escuchaba el quiebre del aire, la distancia siendo acortada. No tenía el mejor de los oídos, pero estaba lo suficientemente entrenada como para adelantarse a las acciones tan solo unos segundos. Se movió, inquieta, observó el lugar de donde provenían los sonidos, y luego a Deidara, quien tan solo…
Saltó sobre ella.
Con las manos apoyadas en los pequeños hombros de la Haruno, Deidara se impulsó hacia adelante, echándola hacia atrás. Sakura no tuvo tiempo de reaccionar. Su espalda debió haber chocado contra el suelo, eso esperaba, pero en el instante en el que se preparó para aquel impacto, se sintió caer sobre algo mucho más suave que la tierra. Abrió los ojos con sorpresa, sintiendo las palmas de unas manos desconocidas tomar sus muslos desde atrás casi a la altura de su trasero. No chilló, y sin embargo sintió la necesidad de hacerlo. Fue tan veloz, que antes de que pudiera volver a asimilarlo, sintió aquello en lo que había caído desaparecer, casi como derretirse bajo ella.
¿Pero qué…?
−¡Sakura-chan!
Su grito le dio otra razón para alarmarse. Completamente.
Justo sobre ella, con ambas rodillas flexionadas, Deidara sonreía, fingiendo una victoria sobre una pelea que jamás había existido. El kunai sobre su diestra fingía rozar la longitud del delgado cuello de la Haruno, y ella no se abrumó ni en lo más mínimo, a pesar de que fingio hacerlo. El arma cerca de su piel era definitivamente lo que menos le preocupaba.
−¡Tú!−el gruñido de Sasuke hizo que Sakura tragara saliva lentamente.
−¡Suéltala o voy a desfigurarte el rostro, ojos azules!
La manera de llamarlo de Naruto le robó una risa –que tuvo que suprimir- a la que yacía bajo Deidara. ¿No era acaso él también dueño de unos preciosos ojos azules?
Fingiendo enojo, y llevar aún las de vencer, Sakura tomó a Deidara del brazo, justo antes de que Sasuke se apresurara, y lo lanzó hacia su izquierda, tan solo a unos metros. El rubio no pudo sentirse más sorprendido con la nueva muestra de fuerza de ella. Definitivamente, el entrenamiento de aquella kunoichi no había sido una estupidez, tuvo que reconocer. Gimió al sentir el insoportable dolor en toda la espalda, particularmente en el hombro izquierdo que ella parecía haberle quebrado al echarlo al suelo con la fuerza que él y Sasori jamás tendrían juntos. Notó que los shinobi de Konoha corrían hacia ella, para auxiliarla, y se preguntó si fingían ignorar que en aquel instante el que necesitaba ayuda era él, y no la perra que le había quebrado la mandíbula y el hombro.
−¿Estás bien, Sakura-chan? ¿Te ha lastimado? Lamentamos habernos tardado pero…
−¿Tienes lo que buscabas?
La inquisición de Sasuke fue seca y escueta, Sakura se incorporó lentamente, y le observó con duda antes de responder. No tenía idea de qué era lo que había ido a buscar al seguir a Deidara. No podía observarlo pidiendo auxilio, después de todo sería muy evidente, pero tampoco podía responder que lo había obtenido cuando no tenía idea de qué era lo que necesitaba. ¿Cómo pudo haber descuidado un detalle tan importante? En aquel instante solo había querido ir pos Sasori, porque realmente se encontraba preocupada, pero jamás se le ocurrió que debía memorizarse la excusa que había soltado con torpeza y sin pensar entonces. Temió que Sasuke sospechara, que lo notara, creyó que sería evidente, y que entonces…
El sonido de algo, cayendo con rudeza sobre el suelo a su izquierda, tomó su atención. Y entonces lo recordó.
−La próxima vez, las cosas serán diferentes−escuchó decir a Deidara.
Justo junto a su zurda, descansaba el collar que siempre adornaba su cuello y que, ahora recordaba, él había quitado sin que lo notara. Le observó, fingiendo sorpresa, y notó que el rubio ya se había incorporado, y se quitaba relajado el polvo de la capa de la organización.
−Ya no puedo pelear, me temo.
En la diestra, amasaba la arcilla relajado.
−Has acabado con mi chakra, cerezo.
Con ayuda de Naruto, quien extendió su mano dulcemente, la Haruno se puso de pie, sin quitar sus grandes ojos verdes del otro rubio. Deidara parecía tan relajado, y confiado, a pesar de lo que la situación representaba para ambos, que supo automáticamente que todo saldría bien. Él no titubeaba, ella no tenía intenciones de hacerlo… Lo más seguro era que después de este encuentro las cosas avanzaran, y lo dejaran en el olvido. Insignificante.
El de ojos azules apretó la mandíbula. ¿Cerezo? Detestaba que los Akatsuki fueran tan arrogantes. El lugar era un caos, Sakura parecía haberle molido el rostro a golpes, y… fingía que aún así tendrían una nueva oportunidad de pelear. Normalmente, lo habría dejado huir, porque ya daba igual luego de haber encontrado a Sakura, pero… algo le dijo en aquel instante que ese tipo no merecía ir devuelta con su grupo de idiotas.
−Tal vez te subestimé por ser una mujer. Pero tranquila, no fuiste la primera, hum. Tengo una… una anécdota muy divertida para contarte…
−¿De verdad?−Sakura tronó sus dedos, soltando la mano de Uzumaki.
−La primera vez que 'Akatsuki' se presentó frente a mí, era un crío. Y sin embargo tenía todo el potencial que ellos necesitaban−sonrió arrogante. –Mandaron a Sasori, Kisame e Itachi a buscarme –la mirada que lanzó a Sasuke no fue ignorada por ninguno de los de Konoha− Hasta el instante en el que habló, creí confundir a una hermosa dama debajo de la capa y la arrogancia de tu hermano, Uchiha.
El del sharingan frunció el ceño, y apretó la mandíbula conteniendo el deseo de lanzarse sobre el imbécil de Deidara. Sakura no podía creer que aquel fuera tan estúpido como para seguir provocando a Sasuke. Después de todo, éste tenía las mismas habilidades del hermano. Sharingan. Itachi había vencido al rubio, ¿verdad? ¿Por qué seguía provocando a los de aquel clan?
−Me importa poco por qué juzgaste a Itachi.
−Tienes un parecido impresionante con él…
Sasuke dio un paso hacia adelante. Ni una sola duda. Naruto lo tomó del brazo con rudeza.
−No. Después, Teme.
Las mismas intenciones que el rubio había tenido, el de cabello azabache había demostrado poseer, y sin embargo Naruto comprendió al instante que no era sensato comenzar una pelea. No con aquella base. Si Deidara no hubiera comenzado a hablar de Itachi, por supuesto que habría dejado que Sasuke le hiciera polvo, pero… empezar a desatar de aquella manera la ira del Uchiha no era correcto. Cuando su hermano estaba implicado, se iba de control. Y no deseaba que Sasuke acudiera a la fuerza que brotaba de su enojo. Quería que lo hiciera consciente de todo. Quería sentir satisfacción de una victoria como aquella, algo con lo que regocijarse luego. Si vencían, en aquellas condiciones, no habría regocijo. Él y Sakura deberían meter al del sharingan en sus cabales, a toda costa, y detener la necesidad imperiosa que sentiría de ir por su hermano. Conocía a Sasuke. Como el reverso de su mano…
−Suéltame.
−Vámonos, Teme.
−Voy a matarlo.
−No aún.
Los dedos de Naruto se afirmaron con mayor fuerza sobre el pálido brazo de él, y Sakura creyó notar que titubeaba. No estaba segura de cuándo fue que el rubio había adquirido aquel dominio sobre el Uchiha, pero realmente le encantaba, era un punto que tenían ahora a favor. Sasuke gruñó. Naruto apretó un poco más.
−Déjalo para después.
−Dobe…
−Naruto…−Sakura le llamó suavemente, tampoco podía ser él quien tuviera una discusión con Sasuke. ¿Cómo hacer que ambos se calmaran?
−De ninguna manera, Sakura-chan.
La mirada que el rubio le lanzó le generó un extraño temblor. El semblante serio de Naruto era algo digno, por supuesto, de tenerse en cuenta. Entreabrió los labios, para decir algo, pero no supo qué. Naruto jamás la interrumpía.
−Parece que tienen problemas de comunicación, hum. ¿Por qué no puede el Uchiha venir a defender el honor de su hermano? Itachi no puede aún hacer mucho así que…
−¡Cierra la boca!
−¡Teme!
−¡Naruto!
Sasuke dio un paso más, Naruto lo tomó con ambos brazos, Sakura hizo ademan de tomar al rubio por los hombros. Deidara les observó relajado.
−No quiero una pelea−dijo lentamente.
La Haruno se preguntó por qué era entonces que insistía tanto en ganarse el odio del azabache. Ninguna respuesta. Se acarició el largo cabello con un suspiro resignado.
−No tengo chakra, por lo tanto…
−Déjame ir−masculló el del sharingan con los ojos fijos en el Akatsuki.
−Ni en un millón de años, Teme.
Los dedos de Naruto sobre sus hombros ejercieron aún más fuerza, echándolo hacia atrás. Tal vez Sasuke se dejó hacer, tal vez no, Sakura solo sabe que lo recibió de espaldas entre sus brazos. Fue un fracción de segundo hasta que se alejó, y observó al futuro Hokage llevarse ambas manos a la nuca.
−Vete. Y prometo que la próxima vez te daremos la pelea que quieres, 'ttebayo.
−No tenía planeado quedarme.
Sasuke chasqueó la lengua.
−¡Entonces solo vete!
Sakura se apresuró un poco, tomando ahora ella a Naruto por la chaqueta. El Uchiha detrás de ambos. El rubio la miró por sobre su hombro durante unos segundos, y exhaló resignado ante lo que con los ojos ella transmitía. Parecía querer decirle que no lo hiciera, que se detuviera. Y se preguntó si realmente quería él hacer algo. Es decir, bastaba con que Sakura estuviera bien ¿no? Ya irían por los Akatsuki e incendiarían el lugar donde habitaban, por supuesto que sí. Lo más importante entonces era volver a la aldea, con la Sakura que creían Deidara lastimaría ilesa. La miró consternado, y procuró no sonreír ante lo delicada que se veía, suave. ¿Era aquella la misma criatura que había quebrado los suelos de aquel lugar con el puño de la diestra? Parecía una mentira. Se sintió preocupado y abrumado al ver que el otro rubio se la llevaba pero… ¿por qué? Ella tenía una fuerza descomunal de su lado. Literalmente descomunal, de hecho. Se sintió estúpido por haber temido por ella. Después de todo, estaba bien. Podía defenderse. Intentaba convencerse lentamente de que aún podía hacerlo, y una pelea más no afectaría a nadie. Pero… luego recordó a Sasuke. Y A su hermano implicado. Y su propia pierna casi desgarrada. Y…
Supo que no quería continuar. No entonces.
De la mano del alumno de Sasori, adquirió volumen un ave similar a las que Sakura había observado rato atrás, desplegando sus alas largas y blancas al instante. Deidara se sonrió antes de montarla, sin esfuerzo mínimo. Y Sakura se preguntó si realmente le faltaba chakra.
−Tal vez la próxima vez podamos tener una pelea más interesante, Sakura.
Cómplice. Su mirada era sumamente cómplice, y sin embargo ambos dudaban que el resto fuera a notarlo. La sonrisa no se desvanecía de sus delgados labios, y la satisfacción de la Haruno aumentaba con cada aleteo del animal sintético.
Somos buenos mentirosos, ¿no crees?
−Lo esperaré con ansias.
−Tu pelea no será con ella la próxima vez que veas shinobi de Konoha−no pudiendo contenerse, Sasuke le amenazó. A Sakura le pareció muy propio del Uchiha, por lo tanto ni siquiera se inmutó.
Naruto soltó un suspiro, ronco y agobiado, por detrás de ambos. ¿Desde cuándo era él quien lo supervisaba todo? La de cabellos rosados no pudo sentirse más admirada por la posición que había tomado. Es decir, no se había precipitado; no fue él el primero en saltar sobre Deidara y tampoco el último. No gritó y amenazó solo porque sí, y se midió tanto que Sakura podría haber jurado que sus palabras sonaron hasta intimidantes –cosa que no ocurría seguido tratándose de él-, fue tan maduro y seguro que… creyó sentir envidia. ¿Cuándo fue que el rubio aprendió a lidiar con situaciones como aquella? Ella no podría haberlo hecho mejor. No podría haber detenido a Sasuke, de ninguna manera, hacer frente de la forma en la que él lo hizo…
−Entonces que sea con el Kyuubi.
El azabache gruñó.
¿Deidara realmente podía sacar de quicio a todo mundo? Sakura prestaba suma atención a aquel detalle.
−No necesito ningún Bijuu para vencerte.
−¿De verdad, Uchiha?
−Sin lugar a dudas.
−Veámoslo en otra ocasión.
Su sonrisa, arrogante, dio un cierre a la situación. El ave se alzó en el aire, batiendo el polvo que la ruptura del suelo había dejado, y el rubio siguió con los ojos los pasos hacia atrás dados por los de Konoha.
¿Se encontraba satisfecho? Bastante. Nadie había descubierto que el destrozo que habían causado había sido mero teatro, nadie notó que ninguno estaba herido, nadie pareció sospechar. Todo había salido a la perfección. Y su danna ya no estaba herido.
De vez en cuando, Deidara se preguntaba por qué es que era tan bueno planeando cosas, por qué todo lo que se le ocurría siempre salía bien. Era un misterio. En aquel instante, volvió a pensarlo. Y decidió que comenzaría a escapar de aquellas situaciones peligrosas en las que audaz siempre se entrometía. Después de todo, alguna vez alguien descubriría sus engaños. Y, en el mejor de los casos, el único que debería arrepentirse sería él. Pensar que lo que habían hecho también podría haber dejado a la pelirrosa en una situación desfavorable le recordó que no siempre uno se sale con la suya.
Con el suave aleteo del ave, cerró los ojos. Sabía que no lo seguirían. El viento despeinaba su cabello, y fresco acariciaba su rostro. Volar le producía una paz indescriptible. Estaba casi seguro de que el aprender a darle vida a sus creaciones fue la mejor inversión que hizo en la vida. Es decir, podrían haber sido simplemente bombas, que al lanzarse explotaran. Pero… ¿Cómo volaría en una simple boba? Su creación explotaba. Pero también volaba. Simplemente maravilloso ¿verdad?
Daba la espalda ya al lugar donde había dejado a los shinobi, y por mera curiosidad se volteó. A lo lejos, distinguió los cabellos rosados agitarse, su rostro únicamente dirigido hacia donde él iba. Supo que se preocupaba por Sasori. Por otro lado, el hermano de Itachi le daba la espalda, y estiraba sus brazos tenso, probablemente tronando los nudillos más de lo necesario y ahogándose en insultos dirigidos a él. Le encantaba provocar eso en las personas. Incluso más familiares de Itachi, por supuesto. Finalmente, el otro rubio se mantenía quieto. Miraba momentáneamente a la Haruno, y luego a Sasuke. Deidara estaba casi convencido de que no mostraba la amargura que su partida la generaba, pero por supuesto que la sentía. No pelearon por el bien del resto ¿verdad? Quiso sacarlo de sus cabales, pero no lo consiguió. Jugar con el Uchiha era más divertido al parecer. Creía que el Kyuubi era el único que carecía de autocontrol en aquel equipo… y acababan de demostrarle que estaba erróneo.
Entonces tú también eres una caja de sorpresas, Kyuubi.
.
.
.
El viento volvió a agitar su cabello, y notó a lo lejos que el rubio se volteaba para observarlos una vez más.
Adiós, Iwa.
−¿Estás bien?−Naruto ubicó su diestra justo en el borde de su cintura.
Sakura se sobresaltó al comienzo, sin embargo luego le miró indecisa:
−Sí. Gracias, Naruto.
−Deberíamos volver−Sasuke masculló, unos pasos más adelante.
Sakura estaba casi segura de que no podía soportar el hecho de que Deidara se había ido. Lucía tan molesto e iracundo, que algo le decía que el camino devuelta sería mucho más violento de lo normal. Solo deseaba que Naruto pudiera contenerse y no replicar con la misma agresividad que el Uchiha utilizaría. ¿Posible? Definitivamente no. Él también deseaba descargarse.
−Estoy de acuerdo.
−Nos hemos atrasado un poco ¿ne?−el rubio soltó una suave risa.
−Tsunade-sama va a asesinarnos.
−Hmph.
−No te preocupes, Sakura-chan. Comprenderá si le explicamos.
¿Comprendería el por qué de la huída de su alumna detrás de un Akatsuki? Por supuesto que no. Esperaba que el rubio omitiera aquello en el informe, sin duda alguna. De todas formas…
−Estoy agotado−musitó Sasuke comenzando a caminar.
−Comprendo. Yo redactaré el informe, Sasuke-kun, puedes ir a casa si lo deseas…
Sasuke redactaba muchas veces el informe. Sino era ella. Naruto jamás hacía nada. Pero hey, era adorable.
−No te preocupes por ello, yo lo haré.
En los peores momentos es cuando el Uchiha le lleva la contra. Como entonces, por ejemplo. Sakura estaba segura de que insistiendo le haría sospechar, pero no habría podido soportar otro interrogatorio por parte de Tsunade. Necesitaba encontrar una manera…
−No molestes, Teme. Que Sakura-chan lo escriba.
−Dobe…
−Debes descansar, insulso.
Sakura sonrió.
−¿A quién llamas insulso?
−Gracias por ofrecerte a escribirlo, Sakura-chan.
−Yo no dije que…−Sasuke frunció el ceño.
−Ve a dormir, oh santo héroe de la aldea. Peleaste casi como el tercero con Hidan, Teme. Me siento admirado−se llevó la mano al mentón, observándolo burlón.
Sasuke lanzó un manotazo al aire, Naruto rió al esquivarlo.
−No puedes ni tocarme, inutil−divertido le paso un brazo por sobre el hombro− acéptalo, Teme.
−Tsk. Quítame la mano de encima.
−Oh, como gustes, 'ttebayo. A Sakura no le molesta ¿verdad?
−Naruto…
El rubio rodeó los hombros de la Haruno con uno de sus brazos. Ella simplemente se sonrió. La situación perdía lo tenso a menudo que Naruto hablaba, siempre con aquel extraño don de contagiar su actitud relajada. Inspiró profundamente, y se aferró un poco más a él divertida cuando notó que ahogaba un quejido.
−También estás lastimado.
−E-etto… bueno…
−Tobi no es un imbécil ¿verdad, Dobe?−el azabache se echó a reír.
−Cállate Teme.
Ahora fue el turno de Naruto de intentar golpearlo; Sakura lo detuvo.
−Te curaría pero…
−No te preocupes. Cuando lleguemos alguien tratará estas heridas.
−De acuerdo.
Suspiró. No solo Sasuke estaba agotado, careciendo de chakra, sino que el rubio también estaba herido. El encuentro con el grupo de Akatsuki no había sido en nada favorable para los de Konoha ¿verdad? Detestaba profundamente el que Hidan fuera tan entrometido. Si él no hubiera seguido a Deidara… Se detuvo. Para nada. ¡Había sido un milagro que Hidan se entrometiera! De otra manera ¿quién habría entretenido a Sasuke y Naruto? Extrañamente se sintió agradecida. Cosa que no creía jamás ir a hacer.
El rubio se quejó, llamando su atención.
No estaba segura de lo que deseaba sentir. Estaba simplemente agotada. El cuerpo le dolía tanto como solía hacerlo durante sus primeros entrenamientos con Tsunade, y había utilizado tanto chakra –para cuidar de Sasori y a su vez quebrar el suelo- que estaba segura de que pronto caería inconscientemente por ahí. El dolor físico, el cansancio, no la dejaba pensar. Si tenía suerte, Naruto y Sasuke no harían preguntas, y no tendría que pensar en ninguna respuesta audaz. Solo respirar. Y preguntarse, tal vez, en silencio, cómo estaría el pelirrojo Akatsuki.
Se había metido en un gran lío ¿verdad?
Corrió sin siquiera pensarlo detrás de Deidara cuando oyó lo de Sasori. Y estaba casi segura de que volvería a hacerlo –sin pensar en ninguna consecuencia. Si alguien la descubría, aquello tendría el peor de los desenlaces. ¿Por qué lo hacía aún así? Tenía una familia, amigos, y las mejores cosas que pudieron sucederle en la vida guardadas en Konoha. ¿Por qué aún así se alejaba? Cada pasó hacia él, era un paso más lejos de su aldea. ¿Por qué lo hacía a pesar de que lo sabía? ¿Cuál era la razón por la que ya nada le importaba? Parecía tan absurdo, y sin embargo la lógica aún no podía convencerla.
¿Qué me está pasando?
El viento susurró a su oído que el amor carece de lógica.
Y Sakura se encogió.
.
.
.
¿Reviews?
.
.
.
¡Hola! Bueno, nuevamente algo tarde, me presento con el capítulo. Estuve semanas, creo, sin inspiración alguna para esta historia. Creo que ya lo dije, pero no me molesta repetirlo, el asunto con este fic -sospecho- era lo denso que se me hacía redactar la separación de mis dos personajes principales. Espero pronto poder encontrarle una solución, pero tengo que admitir que estoy más que conforme con este capítulo. Lo escribí en tres días, dos tal vez, y fue algo tan fluído que creo que hasta tengo esperanzas de comenzar a sentirme más interesada en mi propio fic -lo cual es un tanto irónico siendo que... es mío- y no tomarme tanto tiempo entre cada actualización. Tal vez tenga suerte y la inspiración haya vuelto, quién sabe.
Por otro lado ¿les gustó a ustedes? Supongo que Deidara sigue adquiriendo protagonismo, y es más interesante a cada capítulo, por eso estoy mas que conforme. Sasori nuevamente ha quedado fuera de plano, pero el hecho de que lo extrañen hace más interesante el fic, lo sé. Sasuke estuvo algo impulsivo, pero creo que no se salió de personaje ¿qué opinan? pasando de eso, Naruto nos ha sorprendido con un exceso de madurez. Como dije, estoy conforme.
Ojalá les haya gustado :)
[Subí un par de fics nuevos. Un NaruSaku, es un one-shot, pero de verdad estoy muy feliz con él. Para quienes estén interesados, de verdad me encantaría saber qué opinan. Y, creo que este ya lo mencioné, un ItaSaku. No va a ser muy largo, pero ya está comenzado y no sé qué le depara el futuro a este fic. Sería genial tener una idea básica de lo que les gustaría ver y qué se imaginan]
En fin, ¡Gracias por leer hasta el final! :)
DEJEN REVIEWS.
Muren: ¡Hola! Bueno, estás completamente perdonada, me alegra que finalmente hayas podido leerlos. Tambiénm estoy muy emocionada con esta amistad de Sakura y Deidara, tengo que admitirlo. Lamento si me tomó mucho tiempo actualizar, pero espero que concisderes que valió la pena. En fin ¡Nos leemos!
Itami-chan: ¡Gracias! Definitivamente, el protagonismo de Deidara irá en aumento, así que supongo que este capítulo también te ha encantado. Es bueno que no se te haga denso el acercamiento entre Sakura y Sasori, temía que fuera así. ¡Cuidate!
Xiime: Lamento mucho el tardarme tanto, de verdad. Prometo pronto corregirlo. Me reí mucho redactando la pelea de Sakura y Deidara, ¡me alegra que te haya gustado! Ojalá pienses igual de este capítulo.
Ley-83: Me hace feliz el que te guste mi redacción, de verdad, oírlo me da más razones para continuar mejorando, creo. En uno de mis fics anteriores, tengo que reconocer que fue muy corta la experiencia de los personajes como pareja, creo que es algo que tiendo a hacer. Supongo que con este fic será diferente :) No estoy segura de tu petición con respecto a Deidara fastidiando a Sasori, pero veré qué puedo hacer. En algún futuro te encontrarás con un DeiSaku en mi perfil. ¡Estate atenta!
Abril Alice N: ¡Es bueno que comprendas mi idea sobre un fic! Gracias, jaja. El ritmo tal vez sea algo lento, pero espero que puedas soportarlo, me alegra de todas formas que aprecies el avance hasta ahora. Supongo que no quiero cambiar la actitud de Deidara del todo, por eso estoy intentando ser cuidadosa, sin embargo en ocasiones siento que ya lo he hecho. Supongo que necesito volver a fijarme en él para no ser demasiado osada con los cambios. Por otro lado, Deidara ya de por sí le ha tomado cariño a Sakura, pronto lo haré más evidente. Me tomé algo de tiempo, pero aquí está el capítulo. Espero ya saber qué opinas. Te agradezco mucho todo lo dicho. De verdad. ¡Cuidate!
Tsuki: ¡Hola! Bueno, gracias. Me alegra mucho que te guste. Tengo que confesarte que reí mucho con Deidara siendo golpeado por Sakura, la sola idea se me hacía muy cómica y me alegra poder haberlo compartido con ustedes. Sasuke siempre está un paso por delante del resto, es un tanto incómodo ¿no crees? En fin, ojalá este capítulo también te haya agradado.
Ki: Mejor tarde que nunca, ¿no te parece? También estuve muy ocupada, así que te comprendo en todo el sentido de la palabra. Me hace feliz saber que te emocionó tanto, jaja. Sí, le tocó la mano x3 Espero que este capítulo también te deje feliz.
Dreams: ¡Muchas gracias! Me alegra que lo encuentres interesante, espero saber pronto qué opinas sobre el fic completo, de todas formas. Me tomó un poco de tiempo, pero aquí está la continuación. Ojalá te guste. No tengo más que agradecerte por el halago y... eso es todo. ¡Nos leemos!
