Minister of Winter Muchas gracias por comentar :D ojala te guste el capitulo

Hola maestro jedi me alegra muchismo que te este gustanto la historia, espero que tambien te guste este episodio


El fuego devoraba cada leño incesablemente como si tuviera vida propia, alimentándose con rigor, creciendo y consumiendo hasta llagar a tocar el cielo de la caverna, se podía sentir el olor que desprendía, era simplemente maravilloso, no se podía definir bien, era un olor entremezclado de roble o romero, olor a hierba y a madera recién cortada, perfecto, muy relajante. El crepitar de las llamas era lo único que rompía el silencio en la cueva. La luz de las llamas iluminaban el rostro de la heroína dándole un aire de inocencia, Shego la miro entre confundida y embelesada, ella había crecido, no era más una adolecente. Observarla dormir con tanta paz, le daba una sensación de calidez, pero definitivamente se sentía incomoda.

La pelirroja estaba dormida profundamente sobre su cama, la ex villana no tuvo más opción que llevarla a su hogar, la joven porrista se había desmayado en sus brazos, totalmente vulnerable eso si después de casi darle una paliza a Shego y además de dejarla cojeando, después de eso quedo más exhausta delirante y deshidrata de lo que pudo haber estado, a la pelinegra no le quedo más que traerla a su caverna, la que tenía por hogar

En las profundidades de la selva encontró una cueva a la que adopto como su nueva casa, se las había arreglado bien para cubrir cada necesidad, era muy acogedora, estaba lo suficientemente escondida como para no ser encontrada, y esta era la primera vez que otra persona estaba en su refugio, nunca imagino que esa persona seria Kim Posible, ni si quera creía que la volvería a ver una vez más…

Verla una vez más… en definitiva esto no estaba en sus planes, esto no debía ocurrir, no negaba que algunas veces la idea de querer verla a ella o a sus hermanos e incluso al doctor Drakken se le pasaba por cabeza, pero, sabía muy bien que eso no debía ocurrir, nunca, con ninguna persona de su pasado, ellos tenían que seguir adelante, vivir sus vidas, reencontrarse no podía traer nada bueno, solo traería dolor, un dolor como el que empezaba a abrirle el pecho en esos momentos

Shego paso una mano sobre su muslo izquierdo, había una gran cicatriz que le recordaba las malas decisiones que tomo en el pasado y que no debía repetir, no quería volver a ser esa persona, cerró los ojos con fuerza, a estas alturas no sabía si tenía jaqueca o eran sus recuerdos los que le dolían, se llevó las palmas de las manos a la frente donde apretó su ceño e hizo presión en este, intentando serenarse. Pasó mucho tiempo así, con los ojos cerrados, en silencio mientras esperaba y se calmaba.

La pelirroja poco a poco comenzó a despertarse, sentía los párpados pesados, estaba sin fuerzas, tenía una sensación de cansancio en todo el cuerpo, pero a pesar de esto podía sentir una gran comodidad, como si estuviera recostada en una cama, lo siguiente que noto fue el olor a hierbas y naturaleza invadiendo sus fosas nasales, abrió los ojos poco a poco, acostumbrándose a la luz que iluminaba su alrededor, con sumo cuidado pestañeo sin moverse del todo, se incorporó extrañada, observo a su alrededor dándose cuenta que no estaba en ningún lugar que conociera. Estaba en una cueva, la iluminaba una especie de chimenea hecha con rocas perfectamente colocadas, algunas redondeadas y otras más planas, era una cueva pero alguien vivía allí, Kim habia dormido en una cama realmente suave, rígida pero cómoda su vez, hecha a mano muy cuidadosamente, similar a un nido de ave pero en proporciones gigantes, armada con una especie de paja fina, todo parecía muy bien confeccionado.

- Despertaste -

Una voz conocida el saco de su letargo, Shego la miraba con intensidad. Kim perdió la respiración y por poco pierde la conciencia otra vez…era ella… Shego…su más grande esperanza … de pie, ahí, frente a ella, no estaba muerta… lucia tan hermosa como siempre, parecía que el tiempo no había pasado por ella, tal vez con el cabello un poco más largo pero igual de impresionante. El desconcierto y la felicidad mezcladas que sentía en ese momento era tal que no sabía qué hacer, solo atino a sonreír con los ojos llorosos.

Y esa sonrisa tan bella y aquella expresión tan feliz derrumbo los muros de Shego, le contagio de sentimiento, de pronto cualquier miedo y duda que tenia de la pelirroja se esfumo, le sonrió de la misma manera, casi rompiendo a llorar y se manutuvieron así, observándose como si no existiera otra cosa en el mundo, con los ojos humedecidos, con las sonrisas más sinceras pegadas en el rostro, tras unos segundos más, la pelinegra tomo un banco para sentarse a su lado sin desconectar aquella mirada.

- Hola

- H… hola – respondió la heroína fascinada, llevo una temblorosa mano a la de la ex villana, tocándola con cuidado, como si no fuera real, como si aún no lo creyera.

- Kimmie, soy yo - le responde la otra con un suave murmullo, tomo su mano contra la suya, el contacto y ese sobrenombre emocionaron a la pelirroja… hacia tanto que no lo escuchaba…

- Shego -

- Ten, toma esto – le ofreció una pequeña vasija llena de líquido y olor a flores, la joven lo tomo con la mano que le quedaba libre – Aun estas deshidratada – presiono el dorso de los dedos en la frente de la chica mas joven

- Shego… yo …-

- bebe esto primero- le reprocho

La pelirroja le soltó la mano de mala gana, bebió todo de un trago y volvió a ofrecerle el cuenco con una sonrisa - Sabe muy bien - Las miradas de ambas se cruzaron otra vez y la pálida mujer sonrió

- Lo sé, yo misma lo he preparado –

Kim no dejo de mirarla como si fuera una diosa bajada del olimpo y Shego no dejo de observarla como si tuviera un ángel caido del cielo sobre su cama… no se daban cuenta de lo perdidas que estaban ambas en ese instante.

- Te he buscado por tanto tiempo -

- Me has encontrado, Pumpkin -

- Aun no lo puedo creer...¡Estas viva! -

- ¿Lo sabias?-

- No…- Su ojos se entristecen un poco y ex villana se preocupo - Yo solo tenía la esperanza –

- ¿Cómo me encontraste? - no había reproche, solo una franca curiosidad

- Había historias –la pelirroja suspiro con una risilla – Una mujer que tiene la fuerza de la tierra… Que tiene una energía que emana de la misma naturaleza-

- See… es una tontería- puso los ojos en blanco

- No lo es… te he encontrado – la admiro – ¿Por qué viniste aquí ?... de todos los lugares del mundo, jamás imagine que estarías en un lugar como este –

- Por esa misma razón, pequeñita – justifico mostrando una sonrisa

A Kim le incomodo que se refiriera a ella como una niña pequeña, había crecido, había madurado, ya no era una adolecente estúpida e impulsiva

- Sabes…. ya no soy una adolecente, he crecido –

- Oh – le observo con detenimiento

- ¿Y bien…? - La ojiverde se acercó un poco más para verle de cerca cumpliendo con las ansias de la heroína de que notara ese hecho

- Es cierto, pero sigo siendo más vieja que tu

- No hay tanta diferencia de edad entre nosotras - No sabía porque, pero quería que a Shego le quedara bien claro esa parte, no quería que le viera como una niña otra vez.

Shego observo sus ojos verdes olivados, estaban relucientes, mostraban su inconfundible inocencia y una ternura muy diferente a la de años atrás, la tenia cautivada por completo. La ex villana esbozó una natural y ronca risa – Esta bien Princess, tu ganas – hizo un ademan con la mano para quitarle importancia y se puso en pie para dejar el cuenco cerca de la chimenea.

La pelinegra camino cojeando levemente, aún sentía algunas punzadas en el muslo, cosa que Kim noto recordando las razones de porque estaba ahí, del porque Shego se había ocultado, su corazón se encogió, recordando todo el dolor de esos años, Shego se ocultó, todos creyeron que habia muerto y no la culpaba, se odiaba tanto por lo que le hizo aquella noche en la torre, bajo la mirada y se le hizo un nudo en la garganta que le impedía respirar, sus ojos se humedecieron, no quería dejar escapar ni una sola lagrima pero el dolor que tenía dentro era más fuerte que ella-

- Perdóname – sollozo, tomando por sorpresa a la ojiverde – Shego lo que te hice ese día…yo… yo te mate, es decir no estas muerta, pero – dio otra bocanada de aire – de verdad creí que estabas muerta … fui una estúpida …no quería…yo no quería

Shego se encontró atónita, Kim estaba llorando, pidiéndole disculpas por aquella noche, en un instante se acercó a Kim y le tomo ambas manos captando la atención de la chica, absolutamente todo, desde el solitario lugar hasta la acogedora caverna era una invitación a compartir los sus más profundos secretos y sentimientos.

- Kim… no pienses así… lo que paso esa noche fue mi culpa, mía nada más…

La ex porrista negó con la cabeza fuertemente, ya se disponía a replicar la respuesta de Shego cuando esta la detuvo.

- Shhhh ... Escúchame Kimberly, no fue tu culpa, fui demasiado lejos, quería vencerte, eso me llevo a hacer estupideces, a herirte, a herir a personas inocentes, a destruir sin importarme nada, pude a ver causado un desastre de no haber sido por ti – la ojiverde apoyó ambas manos en los hombros de Kim y la miró a los ojos - No te culpes por salvar el mundo –

- Pero yo… - se limpió las lágrimas – no debí hacerte daño, no de esa manera-

- A veces los héroes…. tienen que hacer este tipo de cosas –

- Suenas como tus hermanos -

La pelinegra sonrió triste – Es algo de familia – limpio las lágrimas del rostro de la joven heroína y esta le respondió abrazándola con una fuerza desmedida, Shego se asombro en un principio pero rapidamente le correpondio.

- Sigo pensando que no debí- dijo soltando a la pálida mujer

- Ya dejemos este tema, Princess – le sugirió sonriendo con dulzura, se alejó un poco de la pelirroja para mirarla, cojeo mientras lo hacía, Kim le prestó atención a esto, recordaba ese día, Shego había perdido mucha sangre, la habían encontrado hasta llegar al muelle, la renquera de la pelinegra debía ser a causa de eso

- Shego, quiero ver tu pierna, quítate el pantalón –

La aludida enarco una ceja, sonrió maliciosa poniéndo las manos sobre sus caderas – Al menos deberías invitarme a una copa de vino...antes de proponerme eso, Kimmie –

El rostro de Kim enrojeció hasta las orejas mientras la otra ampliaba aún más su sonrisa, ¿Como se le ocurría usar semejante juego de palabras? se sentía como una tonta adolecente hormonal, si bien esa no fue su intención, no pudo evitar imaginar algunas cosas no muy apropiadas para una chica como ella

- Yo me refería a…

- Lo se y no te preocupes, mi pierna está bien, solo un poco dolorida, allá fuera me diste una buena paliza Pumpkin – le guiño el ojo restandole importancia – Son muchas emociones para un solo dia y empiezo a tener hambre … ven acompañe a preparar algo de cenar –

La pelinegra le tendío una mano sonriéndole para aliviar todas esas culpas que cargaba aquella chica que tanto había extrañado, Kim no dudo en tomarla y seguirla, su corazón se sentía un poco más ligero ahora que sabía que Shego estaba ahí… que ya no estaba sola.