Meli Hola! Ya veremos cómo aprovechan están chicas su tiempo juntas, disfruta del capitulo
Guest Muchas gracias por comentar, me alegra que te guste esta Shego y espero que disfrutes mucho este capitulo
maestro jedi Estas dos ya se van conociendo, aprovechando cada momento que tienen y veremos cómo se desenvuelven las dos, muchas gracias por tu comentarios
El fuego crepitante hacía eco en la cueva, se mesclaba con el sonido de la lluvia tormentosa, envolvía cada aspecto de aquella hogareña caverna ensordando cualquier semblante aturdido que el ambiente quisiera propiciar. El lugar era un refugio, tanto como para los cuerpos como para los corazones, el centro de aquella selva era un foco de paz que derramaba tranquilidad a pesar de que la tormenta le azotaba, era como si la naturaleza supusiese que debía arrancar, raspar y lavar las costras de la culpabilidad que yacían en los corazones de algunos de sus habitantes.
Las llamas de la rocosa chimenea crispaban con los leños que ardían en ella, otorgando calidez a quienes estaban a su lado, el aroma a romero y menta entre otras plantas medicinales sellaban el lugar, el ambiente estaba tranquilo, la pelirroja estaba en el suelo sobre una manta bien tejida, boca arriba, relajada, con ambos brazos a cada lado suyo con los ojos cerrados, dejándose descansar, Shego estaba a su lado cortando algunas plantas mientras las echaba sobre la cazuela y las hervía.
Kim abrió un ojo para observar a la pelinegra que se concentraba en lo que preparaba, sin observar nada más, con el ceño fruncido, como si estuviera resolviendo algún enigma…en ese momento la concentración a la heroína le parecía un acto de pura sensualidad …un arte…
— ¿Qué estamos haciendo? —
— Se supone que tu estas relajada, quieta y en silencio, mientras que yo preparo una infusión para ti — contesto la ex villana por fin sonriendo — pero veo que lo de quedarse quieta no es lo tuyo Pumpkin—
— Pero ya me siento bastante bien —
— Si, lose, pero la deshidratación no es algo que deba tomarse a la ligera, y tu perdiste la conciencia durante algunas horas, así que me asegurare que tu cuerpo este sano completamente —
— Vamos Shego que no fue para tanto — le replico con sorna
— No me gustaría que me volvieras a atacar para luego perder la conciencia en mis brazos —
— Si … sobre eso, yo lo siento… de verdad lo siento — Kim se sintió culpable, la encuentra después de cuatro años pensando que estaba muerta y lo primero que hace su cuerpo es atacarla … siempre metiendo la pata
Shego percibió la culpa detrás de aquellas simples palabras y le miro dulcemente — No te preocupes lindura…sabes, hacía mucho tiempo que nadie me daba una buena pelea, fue bueno estirar los músculos — La pelinegra ayudo a Kim a sentarse frente a ella en el suelo entretanto terminaba de preparar una especie de pomada en una hoja de alguna planta igualmente olorosa.
Unto bastante pomada en la palma de la mano esparciéndola con los dedos, acercó los mismos hasta la frente de la joven pelirroja esparciendo una pequeña cantidad sobre esta, sobre su nariz, su cuello y arriba del pecho, de forma calma, su toque era suave le hacía estremecer a Kim, la ex porrista no podía evitarlo, se erizaba, cada toque le daba temblores, solo esperaba que Shego creyera que era por el frio contacto del ungüento y no notara que era por sus suaves manos.
La pelinegra le sonrió al terminar, la mirada de Kim era intensa como la luz de un faro en medio del océano nocturno, ya no tenía aquellos feroces ojos que la observaban como cuando peleaban. No sabía que le gustaba más, si sus furicas miradas o aquellas intensas, tal vez no había diferencia, si venia de Kim lo amaría, cualquier gesto de ella era digno de adorar, Kim Posible era un infinito para ella, no quería ni pensar en no verla más…su mente se perdió, divago en lo que había sucedido e inspiró profundamente.
— Toma esto — dijo tomando el cuenco mientras le acercaba a los labios el líquido verdoso para que la temperatura en su cuerpo se normalizara por completo.
— Parece que sabes mucho sobre plantas medicinales y de cómo prepáralas — dijo la pelirroja después beber aquel extraño y oloroso liquido de hiervas
— He tenido tiempo para aprender… aparte de mucho material de uso — sonrió de nuevo — Además que algunas veces se los cambio a los pobladores por utensilios que necesito… así es como he obtenido la mayoría de mi cosas —
— La Reina de trueque — Kim la miro e inocentemente comenzo a reírse, la ex ladrona ahora obtenía cosas por medio del intercambio, la pelirroja jamás lo había imaginado, la mejor ladrona del mundo… era algo divertidísimo pero que la alegraba de sobremanera, Shego podía robar pero no lo hacía , eso hinchaba de felicidad en el corazón de aquella joven heroína
— Si Princess algo así… — le sonrió de vuelta, divertida por su reacción
La observo reírse y sintió que se le acababa el aire sin saber cómo ni por qué, los ojos de Kim húmedos por la risa, el sonido de aquella melodiosa risa, Shego la miró con fascinación, sentía su corazón latir, parecía que su corazón era de la mujer que tenía en frente… ¿Cómo había llegado hasta ese punto? No tenía control alguno de lo que sentía, pero sabía qué hacía mucho tiempo había perdido la batalla contra Kim, no hablaba de las peleas físicas, hablaba de los sentimientos, Kim era su dueña… lo fue antes de la torre y los seria después de ello…Shego sabía que era indigna de tal sentimiento, que no había peor persona en el mundo para Kim que ella, Kim era demasiado pura para ella, que era un monstruo, sus sentimientos tendrían que vivirlos solo para ella, pero eso solo lo hacia todo más intenso, solo lo hacía más real.
— Cielos… eres…eres…todo lo bueno, lo único bueno en mi vida — susurró cautivada, Kim se sorprendió por lo dicho por Shego, la miro de golpe, eso mismo estaba pensando ella sobre la pelinegra momentos antes, era como si hubiera leído su mente, como si hubiera entrado en sus pensamientos, ordenándolos y poniéndolos ante ella, materializándolos con palabras.
Kim buscó los ojos de Shego, pero la ex villana se había levantado rápido, nerviosa se alejó acomodando sus tazones en un rincón de la cueva, intentando desaparecer las palabras que había dicho. Un profundo trueno retumbo en la cueva asuntado a la joven arqueóloga que de por si había perdido el sentido luego de aquel intenso momento.
— No te preocupes, estamos seguras en esta cueva — dijo la pelinegra volviendo a su habitual y relajada personalidad…dándole una suave sonrisa a Kim, quien le devolvió el gesto
— Hablando de eso, tengo que avisarle a Ron que estoy bien, antes que se preocupe — recordó la ex porrita
— Imparable — menciono Shego con una sonrisa de lado
— El mismo — Kim sonrió orgullosa, cosa que no pasó desapercibida para los ojos de Shego, imaginaba la naturaleza de ellos, una pequeña punzada de dolor la atravesó, pero sabiendo a ciencia cierta que el rubio era lo mejor para Kim, que este la amaría, respetaría y adoraría como se merecía aquella dulce chica…aun con algo de melancólica se sintió feliz por eso….Shego suspiro dejando salir el aire y mostrando la sonrisa más sincera que pudo
— ¿Y cómo van las cosas entre ustedes Pumpkin?—
— ¿A qué te refieres? —
— Ya sabes…hay boda…o piensan esperar algún tiempo— bromeo
— Mmmm pues, es algo que puedes preguntarle a su esposa Monique o a su bella bebe Sofie — respondió mas que divertida
La ojiverde se sorprendió bastante, imagino que Ron y Kim terminaría de esa manera, le tomo por sorpresa saber que las cosas fueron diferentes a como imagino.
— Ah…yo … pues yo creí que ustedes dos terminarían juntos, formando una familia o cosas así—
— No… Ron y yo siempre hemos sido los mejores amigos, estoy muy feliz de tenerlo en mi vida , él es el mejor— la pelirroja rio acerándose a la cama donde estaba su mochila y busco su kimmunicator
— Bueno… me alegro por el chico…entonces… pero ¿Qué hay de ti? ¿Quién es el afortunado? — la ojiverde arqueo una ceja curiosa, Kim se detuvo por un momento sintiendo algo de nervios que decidió ignorar mirando a la ojiverde luego de suspirar ruidosamente.
— No estoy saliendo con nadie —
— ¿Qué quieres decir con eso?—
— A que literalmente no estoy saliendo con nadie, he tenido muchas cosas que hacer — le aclaro mirando con simpatía la expresión atónita de la pelinegra
Volvieron a quedarse en silencio, Shego meditó unos instantes, mirando hacia abajo, levantó la mirada otra vez, observando a la heroína ante ella, como si quisiera hacerle una pregunta y no se atreviera, esta lo percibió
— ¿Qué sucede? — inquirió con curiosidad
—¿Hace cuanto no sales con alguien?—
—Hace ya un rato—
— ¿Desde la torre? — pregunto seria
—Shego…—
— ¿Es así?— insistió sabiendo la respuesta —Mierda…. eras muy joven Kimmie…lamento esto de verdad Kim, no debías descuidar tu vida por…—
— Shego …— la heroína puso una mano sobre su hombro — No es culpa tuya…ha sido mi decisión …yo simplemente no lo deseaba —
Se miraron mutuamente, sin moverse de sus lugares, Kim se acercó un poco más y le dio un pequeño abrazo, entrelazando los brazos en la espalda de la pelinegra, cerrando los ojos. Shego se lo devolvió abrazándola con melancolía, después de unos momentos la soltó con algo de discreción para luego mirarla otra vez
— Estabas buscando tu kimmunicator — le recordó con voz suave, sonriéndole, aún estaban cercanas.
—Si ... lo olvide — Kim rio discretamente, apartando la mirada haciendo que la ex villana lo notara y se sonrojara sin dejar de verla, le sonrió de forma dulce otra vez.
Luego de un rato de buscar el dispositivo y de prácticamente vaciar su mochila, se dio cuenta de que lo había perdido en medio de la jungla, no podía salir a buscarlo, afuera hacia una fuerte tormenta y era ya de noche
— Rayos , seguramente se me cayó mientras huía de ese jaguar—se sentó sobre la cama con la preocupación escrita en el rostro, debía comunicarse con Ron o alguien de su familia para decirles que no se preocuparan o vendría una cuadrilla completa a buscarla
— Ya veremos que hacer mañana, por ahora será mejor que descanses — le aconsejo la pelinegra con su suave tono de voz, Kim asintió observando la cama con cansancio, realmente necesitaba dormir.
—Descansa Kimmie—
Le dio una suave palmada a la joven arqueóloga y se giró para retirarse, alarmando a la heroína
— ¿A dónde vas? —
— A dormir —
— Pero esta es tu cama — obvio la pelirroja
— Bueno …- Shego sonrió de lado —Eres mi invitada así que… esa será tu cama ahora—
— Quédate conmigo — respondió sin pensar
Kim se sentido nerviosa, las manos le empezaron a sudar, realmente no quería estar sola en aquella cueva y en medio de una tormenta azotadora, pero la razón principal era que deseaba estar con Shego y aprovechar cada momento junto con ella
La pelinegra la miro sin pestañear, miro su cama y luego miro de nuevo a Kim sin moverse durante algunos segundos y luego se encogió de hombros.
— ¿Si es lo que quieres?—Pregunto con voz blanda, sonriéndole
— Si… es lo que quiero — le respondió con la misma sonrisa
