Minister of Winter Hola Hola , muchas gracias por tus comentarios, realmente me alegran mucho, te dejo este capítulo, ¡Espero que lo disfrutes! : D
maestro jedi Oh si, realmente veras como las cosas a partir de aquí son más intensas, espero que te guste este capítulo y te agradezco mucho por comentar, de verdad que me alegra. Disfruta el capitulo :D
Las gotas de lluvia eran poderosas, fuertes e implacables, golpeaban las hojas de los árboles como si fueran grandes bofetadas, sacudían sus ramas como si se trataran de impresiones de papel… laceraban la naturaleza de una forma tan impetuosa que podía hacer temblar al ser más salvaje de la jungla. La tormenta era necesaria, a pesar de lo fuerte que fuera, a pesar de los días que esta se tardara, era necesaria, esta significaba vida, lavando las inmundicias, arrancando las hojas dañadas, alimentando la tierra, nutriéndola, aplacando su sed hasta saciarla, para la selva la tormenta era vida…
La fogata y las antorchas que colgaban alrededor, iluminaban levemente el techo rocoso que la pelinegra observaba como si se tratara de una constelación, no había podido pegar ojo desde que se había acostado, tenia a Kim Posible a su lado, estaba dándole la espalda, no sabía si tenía los ojos cerrados o si estaba tan despierta como ella, había pasado mucho tiempo desde que había tenido alguien a su lado…ya no recordaba cómo era.
Su mente estaba asediaba por millones de cosas, todas bailando en su cabeza, no podía ponerle orden a ellas, toda su cavilación era en torno de la chica a su lado, ella era su razón ¿De qué? Era su razón de todo, era la razón de sus razones, para Shego todo sobre Kim era bueno y para ella tener lo único bueno de su mundo ahí, recostada a su lado, le provocaba un millón de pensamientos, sensaciones y emociones todas al mismo tiempo…para aquella ex villana era como tener al alma más pura acostada a su lado, al lado de un demonio…
¿Un ángel y un demonio durmiendo en el mismo sitio? … el universo debía estar loco, cosas como esa no debían ocurrir, el pensamiento le encogió el corazón a Shego porque para ella esta era la verdad absoluta.
La pelinegra era consciente de lo que merecía, esa fue una de las razones por las que escapo del mundo y aunque si considero el entregarse y cumplir su condena en la cárcel, pudo imaginar el daño que eso causaría a sus hermanos, una ex heroína que casi destruye al mundo, era mejor morir que hacerles cargar con su nombre, para cualquiera era mejor su muerte…inclusive para Drakken, el doctor no tendría que lidiar con una asistente fracasada que casi destruye al mundo para demostrarle a la joven Kim que si estaba a su nivel… y ella…Kim, ya no tendría que lidiar más con ella y sus tonterías de villana desquiciada… el mundo era mejor con una villana muerta.
Pero el ver a Kim tan triste, sintiéndose tan culpable por lo que había sucedido aquella noche, la hizo pensar en sus acciones ¿Había hecho más mal que bien? Necesitaba hacerle entender a la pelirroja que no había hecho nada malo y que aun así por azares del destino, que estaba viva, podía estar tranquila, necesitaba perdonarse a sí misma, podía seguir su vida y ser feliz…era algo que Shego anhelaba más que cualquier otra cosa en este mundo…la felicidad de Kim Posible
Así que no, no podía permitirse aflorar más aquellos sentimientos, estos atentaban contra la felicidad de la heroína, la ojiverde suspiró largamente, el cuerpo le pesaba lleno de tensión, giró su cabeza y vio a la joven ex porrista…fue muy difícil esconder sus sentimientos por ella antes, ahora de esta manera, era una tortura, abrió su boca con la intención de decir algo pero las palabras las tenía atoradas en la garganta, de pronto sentía que se ahogaba con propia saliva
— ¿Estas despierta? — la interrumpió la voz de Kim
— Si — respondió después de un rato
Kim respiro con pausa y se volvió para mirar a la ex villana, había intentado dormir un poco, pero tener a Shego a su lado en la cama además de todo lo que había pasado y de sus emociones a flor de piel, agitaban su sueño provocándole insomnio
— ¿No tienes sueño Princess? —
— No, no realmente ¿Y tú? —
— Yo tampoco —
La pelinegra la miró con los ojos cargados de dulzura, la adoraba en serio y por eso necesitaba que Kim entendiera que debía seguir su vida sin preocuparse más por ella. La única falla de aquello era que una vez que la joven arqueóloga entendiera eso, se iría… jamás la volvería ver más…pensar eso…vaya que era doloroso… el volverla a ver de nuevo derritió su solitario corazón, provoco mil cosas en ella, había sido un regalo de la vida, pero tenía que dejarla ir…
La pelirroja la observo fijamente, inquisitiva, queriendo leer su mente, pero la ex villana evitó su mirada, sabía que si se miraban a los ojos la tendría totalmente rendida ante ella otra vez, le daría cualquier cosa que Kim le pidiere y no, eso no podía pasar en ese momento, necesitaba hablarle primero, aunque no supiera como empezar
— Shego —
— Kim —
Habían hablado al mismo tiempo. — Habla tú primero, te escucho— respondió Kim
— Yo…. — sonrió nerviosa y respiro — Creo que es mejor que hables tu primero, es algo complicado después de no tener con quien hablar durante un tiempo, ya no sé cómo tener conversaciones Pumpkin – bromeo con el mismo nerviosismo haciendo reír a la pelirroja
Sonaba descabellado pero ver la parte tímida y nerviosa de Shego la hacía sentirse más cómoda, porque entonces todo parecía más real, demostraba que era tan humana como ella.
—¿Es difícil? —
— ¿ El que? —
— Pasar tantos años sola…—
—Al principio fue difícil, con el tiempo…supongo que me acostumbre —
— ¿Y por qué lo hiciste? ¿Fue por que no querías que nadie te encontrara? — Kim tenía miedo de la respuesta que podía recibir
— No Kimmie, no fue esa la razón…— Shego sonrió con melancolía — Después de ese día, el de la torre, considere entregarme a las autoridades pero, imagine todos los posibles futuros y pude… al menos creí que haría menos daño si yo solo dejaba…si solo desaparecía, si todos pensaban que estaba muerta…podían superar esa etapa y vivir sus vidas sin tener que cargar conmigo, creí que sería mejor —
— No lo fue para mí — la pelirroja respondió con tristeza — Quiero decir, no te culpo Shego, entiendo lo que dijiste y porque lo hiciste y no te culpo, es solo que lo de tu muerte no me trajo paz, yo solo, no podía, no quería seguir sin ti — corrigió a toda prisa sorprendiendo a la mujer mayor
— ¿Es por eso que dedicaste tanto tiempo a buscarme? —
— No era eso, no era solamente culpabilidad — quiso que Shego entendiera esta parte — el hecho de que realmente te hice daño, que hice daño a una persona… que te hice daño a ti….cometí un grave error, quería tener la posibilidad de encontrarte y decirte que lo sentía, necesitaba decirte que lo sentía, lo mucho que lo sentía —la pelirroja miro con intensidad a Shego, la conexión entre ambas era profunda.
— Kim….necesitas aceptar que lo que hiciste no estuvo mal, lo que hice yo estuvo mal, yo amenace al mundo, te amenace a ti, te herí, te humille, hice todo eso con tal de….yo…quería que supieras que yo era una buena rival …—
— Pero siempre lo fuiste —
— Me sentía como una fracasada frente a ti, quería tu atención —
— Siempre la tenías, no Drakken, o ningún otro, solo tu — sonrió
— Realmente no lo veía así— dijo sorprendida
— Pues ahora sí, siempre fuiste tú— Kim le miro con mucha más intensidad cortando el aliento de la otra, hacía que su corazón latiera desbocado y perdiera el control
Shego rio nerviosa y se pasó una mano por el pelo mientras soltaba el aire que se le había acumulado — Eres demasiado buena Kim —
— No me siento así — bajo la mirada un segundo — no quiero que justifiques lo que hice, diciendo que es algo que un héroe debía hacer…nadie debería matar o dañar a alguien, siempre hay otras maneras—
— No siempre Kim — capto su atención de nuevo — alguna vez yo también fui como tu … hay cosas que no puedes evitar, hay personas que solo las podrás detener de esta manera, no puedes vivir culpándote por esto…tú has salvado al mundo Kim, necesitas recordar eso —
— Pero Shego yo…lo que te hice …yo
— Nunca te culpe….te agradezco infinitamente que me detuvieras esa noche, es otra cosa de la que no me gustaría tener que vivir arrepentida — Shego toco el rostro de la joven — ese día no me mataste, ese día me salvaste —
Kim parpadeo sin dejar de mirarla, se sentía flotar, aquella conversación estaba llenando cada hoyo en su corazón pero aun había algo que debía decir, que necesitaba aclarar
— Lo que dije esa noche, no era verdad —
— ¿Qué? —
— El que te odiaba… jamás te odie — la pelinegra perdió el aliento de nuevo, sintió su corazón saltar de alegría, ya sabía que la chica no la odiaba, porque uno no dedica su tiempo a buscar a alguien al que odia, pero escucharla decirlo eso, de su propia boca, era algo que la emocionaba hasta la última de sus células
— Gracias Kim — le respondió con una enorme sonrisa — realmente aprecio eso
Ambas se miraron mutuamente durante un rato y sonrieron sintiéndose más ligeras de corazón
— Pero ahora necesito que me prometas que cuando vuelvas, continuaras con tu vida, que te dedicaras tiempo a ti misma, que saldrás con tus amigos, con tu familia y tendrás citas con chicos guapos y que valgan la pena —
Kim se puso nerviosa, con la última petición y desvió su mirada hacia la pared rocosa — ¿Qué pasa? — se preocupó la ojiverde
— Es solo que … tal vez …yo no …tal vez no un chico — la más joven enrojeció hasta las orejas
— Oh — Shego enmudeció, su mente se abrió y se llenó de posibilidades imposibles, trago saliva pero logro cobrar la compostura rápidamente para no incomodar más a la ex porrista, ya que la situación era bastante embarazosa para la joven — Eso está bien , no tiene nada de malo Princess… entonces tienes que buscar una chica guapa y que valga la pena —
Kim respiro hondo, ya se había dado una idea de sus sentimientos por la pelinegra durante los momentos que pasaban juntas, no podía negarse a sí misma lo que sentía por más tiempo.
— A lo mejor…. ya la encontré — se acercó con cautela a esta, disminuyendo el espacio que las dividía.
— Kim… — Shego frunció el ceño y esta vez perdió por completo el aliento, se le escapo todo el aire de los pulmones y su cara enrojeció furiosamente, pero no pudo evitar cerrar los ojos, debía evitarlo, no debía permitirlo, podía dañar a Kim, pero su cuerpo y su corazón vencieron a su mente.
Sus labios fueron encontrándose cada vez más cerca de la otra, hasta que se unieron por fin, fue un toque suave pero firme, fue dulce y tierno, lleno de sentimiento, Shego tomo el labio inferior de Kim entre los suyos dulcificando más aquel beso, Kim envolvió sus manos en el dobladillo de la camisa de la pelinegra y la jalo para poder presionar más sus bocas hasta que después de unos segundos ambas necesitaron aire
Ese aire trajo a la ex villana a la ruda realidad, abrió los ojos como platos, tenía un expresión de pánico en el rostro, acaba de fallar a la promesa que se había hecho a sí misma, ella no debía sucumbir a sus sentimientos, ella no era buena, ella no era buena para Kim, se había fallado, le había fallado a Kim.
— Kim … yo lo siento — la aludida frunció el ceño sin entender lo que pasaba
— Shego… —
— Perdóname Kim — la pelinegra se dio la vuelta dándole la espalda a esta, envolviéndose con las sabanas , su voz sonaba nerviosa y quebrada
— Shego…— lo intento de nuevo
— Perdóname — repitió cortando cualquier palabra que pudiera decir la heroína, Kim entendía que debía darle espacio, no sabía que había significa eso para Shego.
Hacia unos segundos parecía estar disfrutando ese beso tanto como ella, pero de pronto se había asustado, era mejor darle espacio, no presionarla….ella también se dio la vuelta y se recostó sabiendo que esa noche no dormiría.
Shego salió sin pensarlo esa mañana, salió a buscar el comunicador que se le había perdido a Kim, debajo de aquella tormenta. No había podido dormir nada, lo que había pasado aquella noche la perseguía… había sido tan hermoso… tan incorrecto…. no podía hacerle eso a Kim, no debía, ella era un monstruo y la joven pelirroja no merecía eso…se conocía y sabía que aunque la amara, nunca sería la persona correcta para Kim, no con ese pasado que la perseguía.
Fue por eso que esa mañana no pensó, solo necesitaba salir de ahí, huir, solo debía correr con fuerza, aunque fuera una locura, la lluvia la golpeaba fuerte y no le importaba porque su corazón le dolía, anhelaba ser diferente, anhelaba haber tomado decisiones diferentes en el pasado, a lo mejor se hubiere permitido tener un futuro…
Tendría a su familia con ella, sin pena, vergüenza o rencor de por medio, sería una heroína, o quizás solo una persona más, una persona normal, con toda una vida por delante que vivir….a lo mejor sería digna de Kim….aquella chica la hacía desear tantas cosas, cosas que ya no podía tener jamás…y era tan doloroso, todo era su propia culpa.
Sollozo cayendo de rodillas en el fango, entre la cargada y empapada naturaleza que la rodeaba, sentía que se ahogaba, no en el agua de lluvia, se ahogaba en su propia vida, haber desaparecido no había sido tan inteligente como pensó, al fin de cuentas estaba viva y vivir de aquella manera era extremadamente doloroso, le hubiera encantado poder morir aquel día, a lo mejor la muerte le hubiera traído verdadera redención.
Shego se dejó caer por completo, cayó de espaldas entre las hojas podridas, el barro y lluvia. Rompió en llanto, un llanto fuerte que no era escuchado porque la tormenta era tan poderosa que no se oía nada más en aquella jungla.
Sus lágrimas eran confundidas por las gotas de lluvia que caíancon ganas sobre su rostro, trazaban delicadas caricias en aquella pálida y maltratada piel, la ropa se le pegaba al cuerpo por la humedad y el barro, comenzó a temblar con cada quejido y sollozo, realmente estaba sufriendo, sentía dolor, mucho dolor.
Volteo el rostro, para evitar ser golpeada tan directamente por la lluvia y por el rabillo del ojo noto aquel aparato que había estado buscando, el comunicador de la pelirroja, de Kim… la chica invadió de nuevo sus pensamientos incrementando sus lágrimas, estiro el brazo tomando el comunicador y mirándolo con intensidad y culpabilidad.
— Lo siento Kim…. siento no ser buena, no como lo mereces…—
— ¿Shego? — escucho una temblorosa voz llamarla
La pelinegra desvió su mirada hacia aquella voz, parpadeo confundida, ahí, justo ahí en frente, estaba su mundo entero…Kim Posible, que la miraba desconcertada y sin aliento, casi asfixiada por esa agresiva tormenta que las cubría.
— ¿Qué? — exclamo la heroína desorientada.
— Lo encontré —la ex villana se incorporó sentándose sobre sus rodillas para obsérvala mejor aún si creerse que la pelirroja estaba frente a ella, le enseño el comunicador en sus manos.
— Me refiero a ¿Qué es lo que dijiste antes?—pregunto mientras se precipitaba hacia la pálida mujer, preocupada y confundida.
— Yo … no —
— ¿Qué dijiste? —
— Kim —
— Dímelo — La pelirroja se agacho a la altura de la otra para observarla cara a cara, envolvió lentamente su rostro con las manos.
— Kim…yo…yo no soy buena… alguien como yo…con todo lo que hecho, el daño que le causado al mundo, a mis hermanos e incluso a Drakken…y el daño que te hice a ti….no merezco nada….no te merezco, simplemente no lo hago —
Kim negó con la cabeza fuertemente, respiro con todas sus fuerzas y se sentó sobre los regazos de la pelinegra, sin quitar sus manos del rostro de esta, ambas se miraron con intensidad sin desconectar aquella mirada ni un instante
— No vuelvas a decir eso—
— Es la verdad —
— ¡No, no lo es! — sollozo afectada por sus palabras —Shego— susurro su nombre — ¿Es que acaso no te has visto? —
— Kimmie …—
—No, escúchame… Tu eres buena, has cambiado… tu corazón ha cambiado, sé que hiciste cosas malas en el pasado, pero nuca fuiste realmente una villana Shego, tu solo estabas perdida— Kim siguió acariciando el rostro de la inmóvil pelinegra con el pulgar
—Tú no sabes lo que yo…. —
— Claro que si lo sé, lo sé todo— cada palabra hacía eco en la mayor — pase años buscándote, necesitaba saber todo sobre de ti — la observo con la mayor dulzura con la que se podía mirar a alguien — Y créeme que nunca pensé en ti como la villana —
Los ojos de Shego se crisparon picando con nuevas lágrimas que la lluvia maquillaba, ambas estaban completamente empapadas y tiritaban de frio.
— No necesitas ser digna, no necesitas mi aprobación ni la de nadie, tu eres buena Shego, mereces cosas buenas—
Le secó las lágrimas con sus pulgares, apoyó su frente sobre la de la pelinegra y sonrió, mientras esta cerraba los ojos — Kim, yo…no sé qué decir —
— No necesitas decir nada, solo necesito que entiendas lo que te dije, ¿está bien? —Kim abrazó su cuello y apoyaron sus frentes una contra otra de forma más íntima.
— ¿Cómo es que me has encontrado Kim? —susurro cerca de su boca
— Yo siempre voy a encontrarte Shego, siempre —A la ex villana le daban ganas de romper en llanto de nuevo, pero se contuvo. Kim detenía su tristeza.
— Kim… — esta finalmente, presionó sus labios juntos, ahogando las palabras rotas de la ojiverde. La pálida chica sollozaba en sus labios, pero le devolvió el beso, las manos se envolvieron alrededor del rostro de la más joven. Por su parte la heroína hundió sus manos entre el cabello de la ex villana acariciando su cabeza, dejando que el beso continuara, sin que ninguna realmente quisiera romper ese bello momento.
