Disculpen la tardanza he tenido algunos tiempos difíciles pero aquí sigo, les deseo un feliz año por adelantado y un fuerte abrazo, espero disfruten la lectura.
La calidez volvió a inundar aquella domestica cueva, el aire se volvía suave y reconfortarle mientras la selva era azotada con furia por la tormenta, aquella guarida se mantenía intacta, era el corazón de la jungla, era fuerte y grande pero abrasadora por dentro. Algunas gotas de agua fría caían por el liso pero rocoso suelo de la caverna, se deslizaban perezosas e inconstantes por la superficie, ciertas eran similares al recorrido de un rio, la tempestad era capaz de llegar hasta las afueras de aquel corazón rocoso, tocaban su superficie mas no hacían daño, solo palpaban lo necesario para hacer latir otra vez aquel sentimiento en las entrañas de la selva.
La pelinegra permanecía sentada a la luz de la calurosa fogata, tenía la mirada clavada en el suelo, ida, pensativa y sensible, aunque parecía tranquila e inerte por fuera, el corazón le galopaba con fuerza desmedida en su interior.
Estaba empapada, las gotas de lluvia que la habían alcanzado caían por su cuerpo, empezaban en su larga y abundante cabellera, caían por su cara y bajaban por sus hombros y torso. Alzó un poco la mirada tras ver la figura de Kim pasearse frente a ella, la pelirroja se había ocupado de sí misma rápidamente, había buscado toallas y algo de ropa para poder secarse y cambiarse, parecía ser la más capaz de reaccionar en esos momentos, fue ella quien las guio de nuevo hacia la cueva.
Kim decidió ser la fuerza que precisaba la pelinegra, aunque para ella misma fuera un gran reto mantenerse como el pilar, hasta hace poco tiempo se sentía desestabilizada por los sentimientos que guardaba y lo que estos significaban, tenía sentimientos por Shego desde hace mucho, más del que podría recordar, solo no lo había reconocido, fue abrumador aceptarlo…pero estando con ella ahí…no podía negarlo ni ignorarlo, eran reales y aunque tuviera miedo era realmente bueno sentir algo tan hermoso por alguien.
Necesitaba que Shego entendiera lo mucho que le importaba y lo mucho que sentía, pero antes de eso necesitaba que esta entendiera que no era un monstruo, que no era una villana, que no era la mala de la película, necesitaba que se perdonara, la pelirroja había buscado su perdón pero al encontrarla descubrió que Shego buscaba mucho más que ella la redención…entonces… necesitaba que esta se concediera el perdón a sí misma.
Había visto en aquellos ojos esmeraldas el odio, Shego se odiaba. Después de tanto tiempo con apenas la esperanza de volverla encontrar, la había hallado, era Shego o era una sombra de la Shego del pasado, lo que sabía con certeza hasta ese punto era que ya no era la mujer que había conocido años atrás.
Ella sabía que la pelinegra tenía un alma bondadosa, siempre la había tenido, pero era un alma que perseguida por fantasmas, aunque aquella mujer del pasado la había enamorado, esta nueva versión dulce y acongojada también la enamoraba, aunque siendo Shego podría enamorarse de cualquiera de sus versiones, pero lo que realmente importaba era hacer que aquella afligida chica sanara sus heridas y venciera sus demonios.
La ex porrista se arrodillo frente a Shego y tomó una toalla seca colocándolo sobre la cabeza de esta para frotarlo trazando pequeños círculos sobre su cuero cabelludo, secando con delicadeza y suavidad la húmeda melena azabache de la ex villana, esta simplemente se dejó hacer, totalmente rendida ante sus atenciones. Solo levanto la cara para mirar más directo a la joven frente a ella , vio sus propios ojos reflejados en los suyos, llenos de vida, amor y de cuidado, la pelirroja le sonrió produciéndole latidos sobresaltados a Shego…le asustaba sentirse de esa manera y saber que era correspondida.
—Se supone que yo debo cuidarte — se quejó en voz baja mientras se dejaba tratar por la ex porrista
— Ya lo has hecho desde que llegue….déjame cuidarte por esta vez —
Kim detuvo sus movimientos para observarla. Ambas se miraron a los ojos durante un pequeño tiempo que pareció eterno, fueron unos instantes que se convirtieron en infinitud, un cómodo silencio permanecía entre las dos, la pelirroja pasos su dedos por el rostro de la azabache marcando sus facciones.
— Tenemos que hablar —murmuro mirando sus ojos esmeralda
—¿Sobre los….los besos? —
Kim soltó una risa suave y divertida sin dejar de trazar el rostro de la ex villana con el dedo — Hablaremos de eso también, pero es necesario que hablemos de algo más importante — Shego frunció el entrecejo confundida.
—¿Hay algo más importante que los besos? —
— Si lo hay — respondió divertida
— ¿Qué? —
— Hablar sobre ti —
Shego tragó saliva sin detener su fija mirada en Kim, no se sentía del todo cómoda tratando del tema que más odiaba en el mundo…de sí misma… sentía un desasosiego y un gran vacío cuando se acordaba de lo que era. Kim sintió la incomodidad de la azabache, comprendía lo difícil que era para la otra.
— Oye … — tomo con ambas manos el rostro de Shego — Esta bien si no quieres hablar —
La ex villana respiro hondo cerrando los ojos, no quería hablar, eso estaba claro, pero en el fondo sabía que esa conversación era necesaria, podía ayudarla a aliviar sus penas…además, se trababa de Kim, no podía negarle nada a ella …
— Está bien — soltó después de una larga pausa y una gran exhalación
— ¿Esta bien? —
—Si …está bien... hablemos —
Kim se dejó extraviar unos instantes en su mirada atormentada, era obvio que estaba muy herida, no fue solo ella misma que se condujo hasta ese punto, habría sido la influencia de muchas personas incluyendo a la misma pelirroja, eso lo sabía muy bien, pero si Shego no la dejaba culparse por los hechos de la torre, ella tampoco permitiría que se hundiera en la culpabilidad y el desprecio a si misma que se auto infringía…no la dejaría perderse
— ¿Por qué te castigas tanto? —
— No es un autocastigo, es solo la verdad—
— No puedes culparte por siempre y vivir una vida de menosprecio —
— Kim, no puedo cambiar lo que hice…por mucho que lo desee, he cometido una infinidad de errores que ni te imaginas, crímenes imperdonables…todo por mi ansia de poder y atención —
—Se lo que has hecho Shego, lo sé muy bien… pero eso no te hace un monstruo, no te hace ser imperdonable, solo eres una persona que ha tomado decisiones en la vida, algunas malas pero también las has tomado buenas… eres solo una persona Shego, quiero que entiendas eso —
— No es tan simple Kimmie, no puedo solo pedir perdón y esperar que todas las cosas malas que hice desaparezcan y antes de que lo repitas esto no tiene que ver contigo y lo que paso en la torre, tu realmente no hiciste nada malo, eres una heroína y hacías lo posible por salvar al mundo y créeme Kim , de verdad créeme cuanto te digo que en ese momento no había otra manera de detenerme — su voz que hasta entonces había sonado tranquila, se quebró por esta vez
Kim sintió una punzada en el pecho, ya no era culpabilidad pero no se sentía bien al saber que en aquel momento no pudo haber otra manera para cambiar ese fatídico desenlace, sabía que Shego estaba muy arrepentida, que tardaría en curar su corazón y en perdonarse a sí misma, y aquello era doloroso.
— Shego — trató de musitar pero su voz se quebró por completo acompañando el dolor de la otra —
—Ya no llores mas Kimmie, no por mi —
La pelirroja negó con la cabeza tragándose las lágrimas, le tomo el mentón a la ojiverde para verla de frente, esta no puso ninguna resistencia.
— La vida no es blanca o negra Shego, está llena de tonalidades grises y colores vivos , las cosas que nos pasan o que hacemos no son realmente solo malas o solo buenas, hay una historia detrás de cada acción y cada palabra, yo no soy realmente la buena de esta historia, ni tú la mala, sé que no quieres aceptar esto ahora, sé que es muy probable que nunca dejes de vivir sin recordar cada cosa que has hecho y te entiendo, sé que no podemos borrar nuestro pasado… pero sabes algo, el futuro solo lo define tu presente y yo veo un alma pura y maravillosa en este momento —
Las lágrimas resbalaban por el rostro de la anonadada pelinegra, las palabras de Kim penetraron su corazón quebrándolo de nuevo. La joven mujer frente a ella le sonreía entre lágrimas con la más sincera de las emociones reflejada en el rostro ¿Cómo podría no creerle?
— Shego quiero que sepas que tu vida me ha traído la felicidad más grande que jamás he tenido —
La ex porrista pego sus frentes cariñosamente, acariciado sus narices, Shego se dejó hacer largamente por aquel dulce mimo mientras tomaba fuerza y se recuperaba de aquellas impactantes palabras, de pronto se puso de pie abrazándola con fuerza, la miro extasiada para luego besarla ella por primera vez, fue un beso suave e intenso al mismo tiempo, todo estaba escrito en aquellos labios que se sellaban de forma cálida.
— Estoy enamorada de ti Kim…yo no sé cómo, pero yo… yo estoy muy enamorada de ti…perdóname Kim— la heroína sonrió devolviéndole el beso con intensidad
— No me pidas perdón por algo tan hermoso — sonrió volviendo a colocar sus frentes juntas — además es algo mutuo
