Si. Así es Finalmente está aquí la actualización de esta historia, me disculpo por el tiempo que me ha llevado poder actualizarla y les agradezco a todos los que has estado siguiendo esta historia, y esperándola pacientemente. "Perdida" ha recibido mucho apoyo y es algo de lo que me siento infinitamente y profundamente agradecida, me ha motivado como escritora a mejorar e intentar darles lo mejor que pueda. Esto va para ustedes. Dedicado a todos sus seguidores, espero lo disfruten. Déjenme saber su opinión, yo estaré feliz de leerles.


El fuego crepitaba en lo profundo de la caverna extendiendo su luz a lo largo, cierta humedad recorría las orillas de la roca lastrando la piedra fina, recordando de forma delicada la fuerza del tiempo y del agua y lo que ambos podrían lograr, las antorchas ancladas en la pared se extendían con largas llamaradas hacia el techo como convocadas por el aire fresco que se filtraba por entre algunas fisuras.

La joven pelirroja estaba en silencio, concentrada en calibrar la señal del comunicador, el surco de su entrecejo era marcado mientras movía la pequeña perilla y emparejaba las líneas que indicaba la pantalla del dispositivo. Luego de algunos minutos de repetir la acción Kim logro encontrar el punto exacto para obtener la señal que necesitaba y realizar una llamada. La pantalla se encendió de inmediato mostrando una desproporcionada mirada de pánico en los ojos de su rubio amigo.

— ¡Kim! —

— Hola Ron —

— ¿KP estas bien? ¡Dime que estas bien!

— Lo estoy Ron, no te preocupes —

— ¡Kim por todos los cielos! — la mueca de preocupación del rubio se suavizo cuando este soltó un suspiro de alivio y se rasco la cabellera alborotada — No sabes lo preocupado que he estado ¡Lo preocupados que están todos! — aclaro abriendo los ojos con reproche

— Si, lo sé — Kim se excusó con los hombros encogidos, sentía pena por el mal rato que debió haberlos hecho pasar

— ¿Espera, estás hablando con Kim? — una voz conocida se escuchaba en el fondo, no muy lejos de Ron, el joven volteo la cara para mostrar una gran sonrisa en dirección de aquella voz aguda

— Si, ella está bien ya se puso en contacto —

En menos de dos segundos el rostro de Monique apareció delante de la pantalla, aparto de forma brusca a su rubio amigo para poder mirar mejor el comunicador, al confirmar que verdaderamente se trataba de su amiga Kim el rostro de la morena paso de preocupación a alivio inmediato para que justo luego de eso se contrajera con una expresión de enojo

— !Kimberly Ann Possible! —

— Hola Monique —

— ¡Pero en qué demonios pensabas pelirroja! Nos has tenido a todos con el corazón en la mano, llevas no sé cuántos días perdida, ni tus padres ni nosotros sabíamos nada de ti. Chica estábamos a punto de ir a buscarte junto con un ejército a esa maldita isla a la que te fuiste —

— Lo siento —

— ¿Lo sientes? ¿Eso es todo lo que tienes que decir, después de habernos hecho pasar tan mal momento? — le regaño como si se tratara de su propia madre

La joven heroína sonrió a sabiendas de lo mucho que había preocupado a todos sus seres queridos, justo en ese instante sentía un pequeño e incómodo vacío que le partía el corazón en dos partes, había cierta vacilación en la sonrisa de la pelirroja que no pasaba desapercibida para la pareja delante de ella — Estuve explorando y perdí el comunicador, pero ya lo tengo otra vez, no hay nada de qué preocuparse —

— Ok. Bueno lo importante es que estas bien — la morena hizo un gesto con la mano para quitarle importancia — Llamare a tus padres para decirles que te has puesto en contacto y que no deben preocuparse —

— Te lo agradezco — le respondió cuando la otra ya empezaba alejarse de su Angulo de visión

— Solo cuídate chica, no te pierdas más — se despidió mientras desaparecía del alcance de la pantalla por completo

— Te quiero Monique —

— Y yo a ti — respondió de lejos. Ron sonrió sin dejar de observar a su pelirroja amiga, se acomodó delante del comunicador para tener una mejor vista de ella y suspiro después de un rato

— ¿Cómo está la bebe Sofie? —

— Le están empezando a salir los dientes así que ha estado algo mordelona — rio profundamente contagiando a Kim — ¿Y tú que cuentas? ¿has encontrado algo? —

Kim sabía que podía confiar plenamente en Ron y en Monique pero ese secreto no era suyo para contarlo, si Shego había tomado la decisión de mantener su vida en secreto ella lo respetaría y no pondría en duda la libertad de esta. En vez de responderle de inmediato la heroína sonrío levemente y negó con lentitud

— Solo he estado explorando — alzo los ojos mirando el techo de la cueva por un instante — este lugar es más hermoso de lo que imaginaba —El sentimental rostro de Kim albergaba muchas cosas, él lo sabía pero no le presionaría, solo asintió en respuesta

— Bueno me alegra que estés bien y que al menos estés vacacionando en esa isla—

— Gracias Ron —

— Disfruta KP y vuelve pronto — el corazón de Kim se desborono más, por supuesto que quería volver con ellos, su familia, sus amigos y todo lo que conocía pero eso significaba que dejaría a Shego y eso dolía mucho

— Si, te llamare después, te quiero Ron —

— Te quiero Kim, cuídate — corto la transmisión dejando a una pensativa y desolada pelirroja que se cernía en el silencio de la caverna y en el eco de sus propios pensamientos


Shego estaba sentada en un tronco fino que usaba como banco cerca de su chimenea, observándose las manos con si en su pálida piel encontrara las respuestas de aquellas preguntas que solían burlarse de su cordura, su larga cabellera azabache caía como una cascada de mechones oscuros que cubrían un lado de su rostro sereno, ya había aceptado que estaba enamorada de Kim y que esta devolvía sus sentimientos, había aceptado que debía sanar su corazón y perdonarse a sí misma, porque tal vez ese era el único camino que podía seguir

Una silueta le observo desde la esquina, sus ojos se encontraron recorriendo la figura en la oscuridad de aquel rincón, la vista de Shego reforzada por los poderes del cometa era muy buena al igual que el resto de sus sentidos que solían ser más agudos que los de una persona normal, por aquella razón pudo percibir la mirada triste de Kimmie en la oscura sombra que perpetraba la roca. La pelirroja se movió hacia ella una vez que noto que Shego también la observaba y aquello labios carnosos le dieron una sonrisa de bienvenida, una suave mirada se posaba en ella, Kim se sentía un poco pequeña cuando la pelinegra la veía así, como si se tratara del ser más angelical del mundo, Kim no podía cumplir con una expectativa tan grande.

Se sentó frente a la pelinegra y le devolvió la sonrisa y la mirada profunda y tierna que estaba le daba. Sabía que no podía ocultarle a Shego que no se sentía feliz, así que se limitó a mirarla en silencio

— ¿Pudiste ponerte en contacto con Ron? — pregunto después de un rato

— Si. Estaban un poco preocupados —

— Es comprensible. Desapareciste por un buen rato —

Kim lanzo una carcajada penosa — Si, debiste ver sus caras, además a veces Monique se comporta como mi madre — agrego divertida. Shego la observo con devoción cierto brillo resalto en sus ojos cuando hablo de sus amigos

— ¿Los extrañas verdad? — aquello sonó mas como un hecho que como una pregunta, Kim solo se quedó en silencio suavizando su sonrisa , sus ojos huyeron de los de la pelinegra hacia el suelo, asintió un par de veces aun sin emitir sonido.

Ambas sabían lo que iba a pasar, Kim se iría y Shego se quedaría ahí, porque hacer lo contario convendría a una realidad que podía ser más cruel que esta. La ex villana no privaría al mundo de la heroína, por mucho que la quisiera a su lado, tenerla con ella ya fuera aquí en la selva o en una prisión de Justicia Global sería una cadena para la pelirroja, el mundo necesitaba a Kim Possible para ser mejor, tampoco la heroína no podía negarle esta libertad a Shego, aunque fuera en los confines de la tierra, Shego aquí solo era ella misma sin títulos o repercusiones que cargar. Llevársela con ella tampoco garantizaba que pudieran estar juntas, probablemente sería arrestada de inmediato y puesta en custodia permanentemente, no podría ni verle sin que Justicia Global se interpusiera. Y quedarse…no podía dejar a su seres queridos olvidados….la vida la perecía tan injusta…

La de pelo azabache le acaricio el rostro con el dorso de los dedos, un toque tan suave como cariñoso que le erizo la piel y le hizo cerrar los parpados, le recorrió la mejilla hasta cóncavarla con su palma sosteniéndole tiernamente el rostro.

— La tormenta ya se está calmando. Pronto va a cesar — Shego la observo con devoción — Vas a poder ir —

— Si lo sé — Kim le interrumpió sin querer escucharla terminar aquella frase. Abrió los ojos colocando su mano sobre la de la ex villana en su mejilla.

Había tanto que decir en aquella mirada, era como un dolor sumergido en melancolía y contradicción. Shego entendía el porque, ya que ella misma lo sentía, aceptar tus sentimientos por alguien a veces puede doler más que caer de una torre en colapso y que toneladas de concreto te aplastaran los huesos, si podía doler más que eso, pero que lo entendiera no significaba que quisiera ver ese dolor en los ojos de su preciada Kimmie. Si debían separarse haría que sus pocos momentos juntas fueran los mejores para la pelirroja, la haría sentirse tan cómoda y tan divertida como le fuera posible a una ex criminal sociópata y mercenaria. Tal vez hasta le robaría algunos besos, aunque ya se hubieran dado muchos antes… eso no significaba que tuviera el permiso para seguir besando esos dulces labios, pero ya que era una ex ladrona podría darse el lujo de usar sus habilidades. Sonrió ampliamente después de un rato de estar contemplando a la joven heroína.

— ¿Ya has notado que tienes muchas pecas? — Kim se sorprendió por el cambio de conversación y enrojeció por la mirada curiosa y divertida de la otra, a la heroína no le gustaba sus pecas, sentía que eran imperfecciones de la piel y la hacían sentir vergüenza

— Si, ya se — se removió con incomodad huyendo de la mirada de la otra — Sé que no son agradables — se puso en pie dejando a una divertida Shego detrás

— ¿Que no son agradables dices? — rio doblando ligeramente la cabeza como si se tratara de un cachorro curioso — Pero si son la cosa más linda que he visto — el sonrojo de Kim se prolongó hasta sus orejas, le miro con cautela.

— ¿Te gustan? —

— Claro que si Pumpkin —

— Bueno… si es así — Kim se sintió descarada, si Shego se estaba divirtiendo a su costa, ella también lo haría — Veras, tengo otras…en otras partes que a lo mejor también te gustarían — la pelinegra elevo las cejas ante esto, bastante sorprendida de hecho.

— Mmmm —se puso en pie, dejando cierta distancia prudente entre ambas — Estoy segura que si —

Kim se rio satisfecha, lanzarle pullas a Shego le parecía de lo más divertido, la hacían sentirse más valiente y olvidaba un poco la realidad, al menos podría disfrutar del momento, tenía ganas de vivir con Shego cualquier cosa que esta pudiere ofrecerle en el tiempo que estuvieran juntas. Cada instante que pudiera apreciar con ella lo atesoraría con el corazón. Con todas esas ganas que tenia de ser feliz con ella sonrió abiertamente, sus ojos serenos fueron un imán para la pelinegra que sin duda se acercó más a ella.

— Parece que se está haciendo tarde — dijo la ex villana, haciendo que la pelirroja observara a su alrededor

— Es cierto ¿Qué hora es? Parece que han pasado horas desde que salimos en la mañana —

— Bueno. No debe ser tan tarde, solo lo parece, la tormenta y la cueva hacen que se vea más tarde de lo que realmente es, aun así deberíamos aprovechar este tiempo para… —

— ¿Para acostarnos? — los ojos de Shego se abrieron extensamente, fue entonces que Kim percibió como de nuevo había lanzado un comentario con doble significado, sin embargo no había tenido la intención, se encontró sin palabras tiñendo de rojo la piel de su rostro de nuevo, la sorpresa de Shego desapareció después de unos momentos y se recobró aclarándose la garganta y retomando su aptitud juguetona

— Te lo dije antes ¿no? Deberías invitarme a una copa de vino antes, aunque yo preferiría al menos una cita —

— Si. Bueno — Kim trago nerviosamente — Me refería a dormir, ya sabes la acción de dormir, descansar —Shego estallo en carcajadas y levantando la mano para detener sus divagaciones

— Lo sé , lose —

— No te rías de mi —

— No lo puedo evitar sabes — continuo sonriendo

Kim no pudo evitar muy a su pesar sonreír de vuelta, además así como lo había pensado antes aquel era un juego de dos, sintiéndose osada de nuevo decidió continuar el hilo de la conversación

— Sabes tienes razón — murmuro alejando sus ojos de Shego con un movimiento peligroso de cejas— deberíamos aprovechar el tiempo… y yo no tengo nada de sueño, así que si fuéramos a la cama en este momento no te dejaría dormir nada —Shego enarco una ceja, sintiendo más nervios de lo que hubiera querido demostrar pero aun así se divertía con la pequeña demostración de descaro de Kimmie al devolverle las bromas

— Eres una Princesa algo pervertida — insinuó con esa expresión traviesa e interesada, para luego cambiar a una más suave — Pero sabes cuándo te dije lo de la cita era en serio —

— ¿Qué? ¿A qué te refieres? —

— A eso, a tener una cita — se acercó a Kim tomando su mano y acariciándole la piel con ternura — me pondré mi mejor ropa, te prepare una deliciosa cena y cenaremos a la luz de las velas, charlaremos de cosas triviales y quizás si me lo permites —levanto su mano llevándosela hasta los labios, rosándolos suavemente, un pequeño beso en su piel que le hizo cosquillas — pueda robarte un beso —

— Shego… —

— Entonces que dices Kim — la ex villana se inclinó haciéndole una pequeña reverencia como si se tratara de un caballero de la edad media — ¿Tendrías una cita conmigo? —

— Estaré encantada — respondió más que feliz, contagiando a Shego de aquella inocente felicidad que le embargaba

— ¿Tendremos una cita? —

— Tendremos una cita — respondió con las mejillas enrojecidas y el corazón palpitante.


Continuara.