ALTURA

Advertencia: Historia no compatible con el canon oficial de Kimetsu no Yaiba, la presente historia se trata de un Au situado en la época moderna.

Descargo de responsabilidad. Kimetsu no Yaiba ni ninguno de sus personajes me pertenecen. La historia fue hecha sin fines lucrativos pero si de distracción para las personas que la lean y para mí misma. Ignoro si hay una historia parecida en la extensa cantidad de relatos con la que cuenta Fanfiction o cualquier otra plataforma similar.

Summary:

Es más seguro si bajas las cosas con esto decía mientras mostraba como debían de desplegarse para su usopodrías lastimarte algún día si no tienes cuidado.


—Giyuu, ¿qué es esto?

Giyuu Tomioka no era un hombre mal intencionado, podía ser inexpresivo y un tanto frío por lo que en muchas ocasiones se pensaba que sus intenciones no eran genuinas pero la verdad es que él no actuaba de mala fe.

—Escalones.

—Sabes que no me refiero a eso.

No lo entendía. Él había visto en numerosas ocasiones a su novia tener que trepar completamente la barra de la cocina para alcanzar algo de la alacena e incluso cuando él estaba en casa, Shinobu había ido en busca de su ayuda para que le pasase alguna cosa u objeto que estaba fuera de su alcance en el departamento, por lo que haber visto esos pequeños escalones plegables en su última ida al supermercado pensó que sería una buena idea comprarlos para que ella los usase.

—Es más seguro si bajas las cosas con esto —decía mientras mostraba como debían de desplegarse para su uso— podrías lastimarte algún día si no tienes cuidado.

Él de verdad pensaba que era una buena idea pero al parecer Shinobu no creía lo mismo.


Una semana había pasado desde que su novio había traído esa cosa. La puso en un rincón en donde no estorbasen y no las había usado en ninguna ocasión.

Hoy era su turno de cocinar y nuevamente su eterno problema de estatura le estaba causando inconvenientes.

—¡Giyuu! — alzó la voz en busca de ayuda.

No hubo respuesta.

—¡Giyuu! — lo intentó nuevamente sin éxito.

¿Qué está haciendo?

Shinobu ya estaba subiendo una de sus piernas a la barra de la cocina cuando se detuvo, agachó la mirada suspirando y volteó a ese rincón.


Tomioka había escuchado su nombre en ambas ocasiones, se apresuró a secarse lo mejor que pudo y se vistió rápidamente para ir a la cocina aún con el cabello goteando.

En cuanto entró a la cocina se quedó quieto observando la escena.

—¿Shinobu?

La aludida se tensó un poco pero intentó disimularlo con una de sus características sonrisas. Bajó los escasos escalones calmadamente con los condimentos que necesitaba, los plegó y nuevamente fue a ponerlos en el lugar designado por ella misma sin dirigirle la mirada.

—No quiero escucharte, Giyuu.

Sentió ganas de sonreír pero se controló para no hacerlo, tenía que confirmar algo antes.

—¿Ya no crees que fue mala idea?

Shinobu puso los ojos en blanco pero su sonrisa no era fingida. La leve risa que escapó de entre sus labios tampoco tenía algún tinte de molestia, pero no hubo respuesta.

¿Eso era un si?


Notas de la autora.

Primer relato, WUUUUUU!

Muy feliz de iniciar con este mini proyecto personal, espero lo disfruten leyendo así como yo he estado disfrutando buscando ideas y redactándolas.

¿Qué tal les ha parecido?, ¿ha sido de su agrado?, los invitó a dejarme un review, muchas gracias por leer.

¡Hasta la próxima lectura!

Próximo capítulo: Cosméticos.