Vanishing Point
*Lena Pov.*
Tuvimos un encuentro bastante intenso con Kara. Uno que ninguna de las dos se atrevió a mencionar luego del momento. Simplemente volvimos a nuestras ropas y con los demás. J'onn apareció con lo que había encontrado y comencé a mirar las piezas mientras Sarah me explicaba lo que era este lugar. Hasta que algo llamó su atención.
—¿Encontraste a Barry? —Preguntó Sarah a Kara.
—No, no está aquí. Justamente lo estaba buscando. Desapareció.
—No lo veo desde hace rato. —Dijo Sarah extrañada—. ¿Cómo pudo desaparecer así como así?
—Lo busqué por todo el Vanishing point y no está. Algo me dice que hay una razón por la cual desapareció. —Dijo J'onn y me miró—. ¿Crees que funcione algo de esto?
Le asentí y miré los restos detrás de Sarah.
—Con esto podremos comenzar a reparar ese viejo transportador de los maestros del tiempo que mencionó Sarah.
Lex se acercó y comenzó a mirar las piezas. Lo quedé mirando y sonrió divertido. Iba a decirle algo cuando la voz de Batwoman interrumpió mi acción.
—No hay signos de Barry.
—¿Me acompañas a buscar otra vez? —Dijo Kara y me giré al escuchar su notó de voz.
Había temblado, tenía duda. Kate, según recuerdo que se llama le asintió para luego irse una lado a lado en silencio, lejos. ¿Qué diablos? ¿Qué está pasando ahí? ¿De dónde la conoce Kara?
La risa de Lex me distrajo y lo miré. Soportaba una sonrisa mientras tomaba instrumentos para comenzar a unir piezas.
—Veo que la prima de Batman te cae bien.
—Cállate, Lex. —Le dije harta.
Me enfoque en unir las piezas y jamás me imaginé que estaríamos horas en ello. Demasiadas. Sarah nos informó que había pasado casi un día y sentí mi estómago rugir.
—¡Encontramos la solución a eso! —Gritó Sarah, la cual no noté que e se había ido y regresó con Kara y Kate que sostenían una gran máquina.
—¿Qué es eso? —Dijo J'onn.
—Es un generador de comida, por así decirlo. —Diko Sarah—. Es lo que tenemos en la Wiverider.
—Encontramos esta computadora. —Dijo Kate y me miró, mostrándome una pantalla—. Parece estar intacta. Quizás puedas reparar esto, Lena.
Le asentí y me acerqué.
—Genial, el resto del trabajo sucio lo haré yo solo. —Se quejó Lex.
Lo ignore y me dediqué la siguiente media hora en reparar nuestra fuente de comida. Sentí que me tambaleaba y que me sostenían. Noté que era Kate y le asentí.
—Gracias. —Le agradecí con pocas ganas.
Sonrió y negó con la cabeza.
—Tranquila, Luthor. —Dijo ella—. Kara es solo mi amiga. Mi corazón... Es de otra.
La miré sorprendida y seguí arreglando la máquina.
—¿Cómo se llama? —Le pregunté.
—Sophie. —Dijo con dolor y la miré—. Está casada con alguien más. Ya no me quiere a su lado.
—¿Tu ex? —Le pregunté y me asintió—. Pues... Pareces buena persona. Ella se lo pierde.
Le dije y la sentí sonreír, aunque no la miré, lo intuí por leve risa sonora.
—Pues gracias. Aunque ahora no me sirve de nada. La he perdido.
Algo en la tristeza de Kate, hizo que sintiera un gran dolor y apoyé mi mano en el pecho. Imágenes de una vida que no tuve, vinieron a mi mente. Eran los recuerdos de la otra Lena. Dejé lo que hacía en el momento justo que lo reparé.
—¿Qué sucede? —Me preguntó.
Podía sentir el agotamiento del cuerpo de la otra Lena y me alarmé. ¡Se estaba muriendo! ¡No! Miré hacia arriba y busqué a Kara. Pero encontré a J'onn.
—Traeme a Kara. Urgente.
Asintió y salió corriendo. Sarah se acercó y se agachó a mi lado.
—Lena, debes estar por desmayarte. Estás muy pálida.
—¡¿Qué sucede?! —Dijo Kara alarmada y Kate tomó su lugar a mi lado.
—Tienes que traer a Lena de regreso. —Le dije y miró extrañada.
—¿Por qué? ¿Qué sucede?
Me hicieron recostar contra una columna y miré a Kara.
—El lugar donde ella está, no fue hecho para ella y ahora está agonizando. —Le dije y me miró sorprendida—. Tienes que regresarme.
Noté a Kara dudar y la tomé con fuerza del traje.
—Ella es el Paragon de la Humanidad, no yo. —Le dije y miré a Lex—. Tendrás que trabajar con esta Lena. No puedo mantenerme aquí y es tu culpa. De lo contrario ella morirá y todo estará perdido.
—¿Pero ya no podrás regresar? —Me preguntó Kara.
La miré y negué con la cabeza.
—Esa Lena no soportará un minuto en ese lugar. —Tomé el rostro de Kara con una mano y le sonreí—. Tranquila, sé que me encontrarás.
Se quedó muda y miré a J'onn. Sabía que Kara me odiaría por esto pero el universo entero dependía de mi decisión.
—J'onn...
—Tranquila, Lena. Lo sé. Yo me encargo.
—¿Qué vas a hacer? —Preguntó Kara.
Sus ojos estaban vidriosos y tenía miedo en su mirada. Le sonreí y me acerqué a ella, besándola. Solo un beso, para que supiera que no debía tener miedo. Puse mi mano en su pecho, sobre su símbolo y la miré.
—Mantén la esperanza, Kara Zor-El. —Le dije y me miró comenzando a llorar—. Porque si no me vienes a buscar patearé tu trasero kryptoniano.
Todos se fueron y ella asintió. Secó sus lágrimas y me asintió.
—Te prometo que te traeré de regreso, Lena. ¡Resiste el tiempo que puedas ahí dentro! —me dijo.
Le asentí y con dolor, se acercó para besarme y salvar a la otra Lena.
*Kara Pov *
Acerqué mis labios a los suyos y le di un beso. Sentía mi corazón en la garganta y la angustia en mi pecho. Lena estaba quizás sacrificando su vida por esta misión. Eso, para mí, la hizo una verdadera heroína. Estaba nerviosa. Cando me fui a solas con Kate le conté lo qué sucedió entre Lena y yo. Me aconsejó que le diera espacio y tiempo para procesar lo sucedido y luego de un rato la apartará y hablara con ella. Tuvimos que buscar una fuente de comida y eso me distrajo de mi meta. Así que se imaginan mi estado de nervios cuando me dijo que si no traía a Lena de Tierra 1 de regreso, moriría. Y no podría regresar. Así que tuve que armarme de valor y por el bien del universo, de las personas que perdimos y todos esos planetas, tuve que dejar mis sentimientos a un lado y jurarme encontrar a Lena, a mi Lena. Ahora mi meta era clara, el universo debía ser salvado.
Sentí el temblor en Lena y su piel me decía que tenía frío.
—Le daré un café y algo de comer! —Dijo Sarah tocando instrucciones en el tablero y noté que está Lena se alejaba de mi beso y me miraba.
—Grac... Gracias.
Le asentí y noté que Sarah le daba un sándwich. Lena lo tomó con desespero y comenzó a comer mientras Kate sacaba comida para los demás. Lex se rió molesto y lo miré, estaba enojado porque está Lena estaba aquí. Eso me hizo enojar. Me puse de pie y me acerqué a él. Lo agarré del cuello y lo miré con mi visión de láser.
—¡Kara, tranquila! —Me dijo Sarah.
—¡Escúchame bien, gusano! Eso que hizo tu hermana se llama ser una heroína. No me detendré hasta traerla de regreso. Pero ni se te ocurra hacerle algo a esta Lena como hiciste con la nuestra o te juro que universo o no, te mataré.
Lo solté y me miró con una ceja levantada.
—¿Qué pasó con tu Lena? —Dijo Lena y dejé a Lex.
Iba a contestarle cuando noté a J'onn acercarse a ella. Puso sus manos en la cabeza y Vi sus ojos parpadear. No tuve que preguntar lo que estaba haciendo, lo sospeché desde que Lena le insinuó. J'onn se alejó y está Lena se puso nerviosa.
—¿Qué está pasando? ¡Ya no siento a la otra Lena en mi cabeza!
Cerré los ojos con dolor y Sarah le explicó.
—Tu conexión con ella estaba matandote. No puedes regresar a ese lugar y ella no puede quedarse aquí.
—Pero... ¿Cómo vamos a salir de aquí?
Lex dió un paso cerca y la miró.
—Tú y yo vamos a encargarnos de construir ese dispositivo. Eres una Luthor, te enseñaré.
Noté el gesto divertido en él y Kate dió un paso adelante.
—Yo lo vigilo. —Dijo y se cruzó de brazos, furiosa—. Si hace algo le rompo el brazo.
Asentí y me fui de ahí. Comencé a caminar por lo que era, los restos de una nave, y me senté en un lugar donde había una ventana astillada que mostraba una nube de estrellas.
—¿Podemos hablar? —Dijo Lena.
La miré y asentí. Se acercó y me entregó un paquete de papas fritas. Sonreí y tomé una mientras ella se sentaba a mi lado para comer la otra. Tomé una papa, notando que estaba caliente y cuando la metí en mi boca, sentí el sabor salado. Cerré los ojos, recordando la tierra. Teníamos que traerlos de regreso.
—Entonces... —Comenzó a decir y abrí los ojos para mirarla mientras comía—. ¿Qué sucedió entre Lena y tú?
Me sorprendió que preguntara eso.
—¿Por qué preguntas?
Sonrió y me miró levantando una ceja.
—Creo darme cuenta cuando mi cuerpo recibió una buena dosis de sexo y quiere más.
Abrí los ojos como platos y abrí la boca. ¡Oh, no puede ser!
—Espera... Si lo que estoy pensando es cierto... Eso quiere decir qué...
—Así es. No solo te acostaste con tu Lena, conmigo también.
Sentí que me ponía roja. ¡Que vergüenza!
—No voy a preguntar si se cuidaron.
Dijo y me reí.
—Jamás creí que tendría que empacar condones a la apocalipsis. —Dije y ambas reímos pero la miré seria—. ¿Crees que podría haberte dejado embarazada?
—¿Te vaciaste dentro de mí? —Preguntó y asentí—. Pues lo sabremos en poco. Pero no creo que suceda. Tranquila.
—No creo que sea buena idea repoblar la humanidad en este lugar.
Lena se rió ante mi comentario y la ví torcer su sonrisa con ironía. Al parecer, sin importar el universo, ser irónica y sarcástica es propio de Lena.
—Quizás mi deber como Paragon de la humanidad es repoblar.
—Pues para dos necesitamos un mundo y no lo hay. Ya no...
Dije mirando las papas y vi a Lena tomar mi mano, por lo que busqué su mirada.
—Sé que encontraras la manera de salvar a todos los que has perdido. Incluída a Lena.
—Parece que eres tú la de la esperanza. —Dije y me miró sonriendo, acariciando mi mano.
—Pues seré tu esperanza siempre que necesites.
Me dijo y nos miramos a los ojos. Nos sonreímos y regresé mi mirada al polvo de estrellas. Fue mientras miraba que se acomodó amoblado y comenzó a comer mis papás mientras se aferraba a mi brazo. Se sentía bien su compañía y por un momento, me obligué a relajarme y disfrutar.
Lena también había perdido mucho. Su Kara, su madre... Su hija. Su hija Lori. La curiosidad de saber de ella me inundó.
—¿Cómo es Lori? —Le pregunté.
La escuché sonreír y me habló sin quitar la mirada de las estrellas. Y yo tampoco.
—Pues es impulsiva, graciosa y muy dulce. Le gusta mucho comer y creo que eso lo sacó de Kara.
Sonreí al darme cuenta que esa versión de mí es parecida a como soy.
—¿Le gustan los postiker? —Pregunté.
—¡Oh, los ama! —Dijo y me miró—. ¿Tú también los amas verdad?
Le asentí y no me di cuenta de lo cerca que estábamos una de la otra. Nos quedamos en silencio un momento y solo nos miramos. Aclaramos la garganta y apartamos la mirada, nerviosas.
Me sonrió y se alejó. Me señaló las papas y sonrió.
—Regresaré para comenzar a construir eso. Disfruta tus papás, Kara.
Le sentí en modo de agradecimiento y la vi irse. No pude formular palabra alguna. Tenía mi corazón latiendo como loco y estaba nerviosa. No el sentía así desde que conocí a Lena aquel día en esa oficina. Está Lena es igual. Se sentía como si estuviera enamorándome de Lena una vez más. Y por muy estúpido que sonará en mi cabeza, sentí que traicionaba a mi Lena.
Los meses pasaron, casi tres. Sarah llevaba la cuenta. Lex estaba insoportable, Lena ya no le tenía paciencia. Por mucho que intentaron, les estaba costando construir un portal para sacarnos de ahí con los pocos recursos que teníamos. Algo de alivio regreso a mí cuando Lena me dijo que todo indicaba que no estaba embarazada. Creo que fue lo único que hablamos en estos meses ya que todo esté tiempo solo nos miramos y yo me haga a un lado.
Mi esperanza estaba por el piso, realmente era insoportable.
—¡Eres una inútil! —Escuché gritar a Lex. Salí del rincón en el que estaba y noté que miraba a Lena con fastidio—. De saber que tendría que construir algo para sacarnos de aquí con una versión inepta de mi hermana jamás hubiera construido esa prisión para encerrar a Lena.
—¡¿Pues sabes que?! —Le dijo Lena y tiro la herramienta en el suelo—. Construye esto tú solito cerebrito. ¡No trabajaré más contigo!
Lena lanzó todo al piso y se fue. Iba a hablar con Lex pero Kate se acercó a él y le dió un fuerte golpe en el estómago que lo hizo doblar.
—Hablale así una vez más y la próxima te quiebro el brazo en pedazos.
Kate se encontró con mi mirada y me hizo un gesto para que la siga. Y no fue cortés, claramente me estaba ordenando que fuera tras ella y puede ser un poco intimidante así que le hice caso ya que no quiero le de uso a la kryptonita que sé que tiene.
Comencé a irme pero antes le di un poco de calor a la mano de Lex y él gritó.
—¡Auch! —Dijo frotando su mano y le sonreí.
—Oh, lo siento. Es que tenías un bicho. Y detesto los bichos.
Le dije y me fui de ahí, notando su mirada molesta sobre mí. Me alejé, notando en el camino a J'onn meditando y Sarah mirando a la nada. Todos estábamos demasiado perdidos últimamente. Llegué hasta donde estaba Lena y estaba con sus manos en el rostro, apoyada contra unos escombros.
—¿Estás bien? —Le pregunté.
Alejó sus manos y me asintió. Suspiró y miró al piso.
—Estoy bien. —Se levantó y quiso irse pero la tomé del brazo y la miré.
—¿Qué pasa por tu cabeza? Pareces preocupada.
—No es solo preocupada. —Dijo y me miró con dolor—. Extraño a mi hija... Extraño a Kara.
Me dijo y tragué saliva.
—Tenerte cerca es un tormento. Me recuerdas a ella. Pero eres diferente y eso... Eso me mata.
—¿Por qué? —Le pregunté—. ¿Qué tengo de malo?
—Nada. —Me dijo y me miró a los ojos—. Incluso con tus errores, eres perfecta. Tienes un corazón enorme y puedo ver lo dispuesta que estás a entregar tu vida si eso salva a todos los que perdiste.
—Si tengo que hacerlo, lo haré.
—Lo sé... —Dijo y me miró—. Pero no quiero que lo hagas.
—¿Por qué no? —Le pregunté.
—Porque ya perdí una Kara. Y no quiero ver cómo se muere otra. No quiero recordar ese horrible momento donde un mal cálculo de un experimento me quitó a la madre de mi hija.
Sé todo sobre ese accidente, Barry me contó. Tomé y suspiré pesadamente. Asentí y dejé que me abrazara. Simplemente cerré los ojos y dejé que sus brazos me tomaran con fuerza.
—Tranquila. Te prometo que arreglaremos todo esto. ¿Y sabes qué? —Le dije y me alejé para mirarla con una sonrisa—. Me gustaría me presentes a tu hija. Quisiera conocerla.
Sonrió y me asintió, feliz de la idea.
—Si te presentas así como Supergirl tendrá una nueva heroína además de Flash.
—¿Le gusta flash? —Le pregunté y me asintió—. Tenemos que contarle a Barry cuando aparezca.
Nos reímos un momento y luego y dejé de sonreír. Está Lena es diferente, había sufrido mucho y estaba criando su hija sola. Es una mujer valiente y capaz. Sonreí y acaricié su rostro, entendiendo por qué es el Paragon de la humanidad. Es la fortaleza del ser humano en una persona.
Me acerqué y le di un corto pero tierno beso en los labios. Cerré los ojos y sentí el tacto de sus labios quedarse quietos de la sorpresa. Me alejé y me miró sorprendida y avergonzada.
—¿Y eso por qué fue?
—Para agradecerte. —Le dije y le sonreí—. Por ser una persona que an maravillosa.
—Pues no soy maravillosa.
—Lo eres para mí. —Le dije.
Le di una leve caricia y luego me alejé para irme con los demás. Tengo algo de conocimiento de tecnología del espacio, quizás pueda ayudar con esa maldita máquina.
Llegué ahí y empecé a mirar lo que hacía Lex.
—¿Qué crees que haces? —Me dijo.
—Trato de ayudar. ¿Qué te parece que hago?
Le dije y me miró levantando una ceja mientras tomaba una herramienta del piso.
—Kara... —Dijo la voz de Lena. Me di la vuelta para mirarla y me sonrió—. Deja que yo lo ayudo. Tú sigue buscando piezas.
Le asentí y tomó la herramienta de mi mano. Tragué saliva y me alejé, viendo cómo le habla a Lex con mucha más paciencia. Me quedé a lo lejos observándola un momento. Está Lena es igual a la mía. Sin importar la tierra, Lena siempre moverá mi mundo. Siempre.
...
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Laureen
