Vanishing Point

*Lena Tierra 1 Pov.*

Me senté, con lo poco que tenía de luz y tomé la libreta que encontré hace unas semanas. Estaba libre y lista para usar. Debió ser de las personas que vivían aquí. Había un lápiz en mi chaqueta. Sí, un lápiz. ¿Pero a quién le podía escribir? Mi hija, mi madre… ambas están muertas. Esa ola de antimateria se las llevó. Y antes, Kara. Mi esposa, no tuve tiempo de presentarle a nuestra hija. Ni siquiera contarle que estaba embarazada. Sé que se hubiera deleitado. En ese momento supe a quién dirigir la carta.

Querida Kara:
Sé que estás muerta, como todos los demás, como todos los que vivieron en cualquier realidad. Incluso nuestra hija, Lori. No tuve tiempo de decirte sobre ella, lamento tanto eso. Sé que la hubieras amado y sido una madre excelente. Y yo, que ahora soy un Paragon. Una de las siete personas que deben ser la última y mejor oportunidad del multiverso. Pero no lo creo. La supuesta Paragon del Destino… ya ni siquiera cree en el mañana. La Paragon de la Valentía, se pasa todos los días entrenando sin para para una batalla… que jamás llegará. El Paragón de la honradez medita por horas y horas. El Paragon de la Esperanza, Kara. Tu doble, quien me recuerda que te perdí cada momento, cada día que pasa… sufre, perdió toda esperanza tras tantos meses que hemos estado aquí. Y yo, me la paso tratando de readaptar la tecnología estropeada de este lugar para hallarnos una salida con él. Ególatra, sociópata y genio malvado. Hay muchas formas de describir a Lex Luthor, el hermano de la Lena de Tierra 38 con la que tengo una conexión. El hermano que mi madre, en Tierra 1 jamás me dio. Hay muchas formas de describir a Lex Luthor. Pero creo que "imbécil" le queda mejor. Y Barry Allen, conocido como Flash, el Paragon del Amor, ha desaparecido desde el primer día en que llegamos aquí. Hace cinco meses atrás.
Hace meses que estamos encerrados aquí y lo único que puedo hacer es dedicarme a readaptar esa tecnología para distraerme del hecho de que el Paragon de la Esperanza, Kara Zor-El, me tiene completamente estúpida por ella. Me recuerda a ti pero a pesar de eso, tiene una personalidad distinta a la tuya, pero atractiva. ¿Qué puedo hacer con esto que me pasa, Kara? ¿Qué hago?

No pude terminar la carta, simplemente no pude. Cerré la libreta, la metí en mi bolsillo. Suspiré y regresé a ayudar a Lex.

—¿Ahora construyen arte moderno? —Dijo Sarah.

Le sonreí y me acerqué a la máquina.

—Readaptamos la tecnología que quedó de los Amos del Tiempo. El Sr. Luthor aquí y yo creemos que la hemos acondicionado a un dispositivo de teletransportación.

—¿Y para teletransportarnos a dónde? —Dijo Kate.

—Kate tiene razón. —Dijo J'onn—. Ya no hay a dónde ir.

—Entonces enviemos a alguien para que lo compruebe. —Sugirió Sarah.

—Yo iré. —Dijo J'onn.

—No. —dijo Kara y la miré—. Hemos perdido a mucha gente buena. Gracias por ofrecerte voluntario Lex.

Miré sorprendida a Kara y este levantó la mirada de la pantalla.

—Pues… qué genial. —Dijo Lex—. ¿Es porque maté a tu primo de la realidad paralela o por lo que le hice a Lena?

—Enciende esa cosa, Lex. —Dijo Kara, sin responder realmente.

Lex me entregó el control y se subió a la máquina. Comencé a iniciarla para que pudiéramos probarla.

—Si esto funciona… —Comenzó a decir Sarah.

—Saldremos de aquí, derrotaremos a Anti-Monitor y encontraremos la forma de recuperar a todos los que perdimos.

Levanté la mirada y le asentí a Kara. Yo tenía que recuperar a mi madre y mi hija. La máquina encendió y justo cuando parecía querer funcionar, explotaron algunos controles y Lex solo se quejó.

—Era de esperarse. —Dijo J'onn.

—¿Hay alguna manera de que funcione? —Preguntó Kara desesperada.

—Para empezar era una posibilidad remota. —Dijo Lex.

Algo comenzó a estallar en todo el lugar y tuvimos que hacernos a un lado cuando rayos salieron detrás de nosotros. Levanté la mirada para encontrar, con mucha sorpresa, a Barry tirado en el piso.

—¡Oh, por Dios! ¡Barry! —Gritó Kara y corrimos hacia él.

—¿Qué sucede? ¿Dónde estoy?

—Estás en el Vanishing Point. —Le dijo Kara.

—Desapareciste por meses. —Le dijo Kate.

—¿Qué? ¿Meses? ¿De qué hablas? ¡Me fui hace unos segundos! —Dijo Barry.

—¿A dónde fuiste? —Dijo Sarah.

—A la fuerza de velocidad. No pude… fue… como toparme con una montaña de velocidad Mach 10. No pude... No hay manera de salir de aquí.

—Barry, te ves cansado. Deberías descansar. —Le dijo Kara preocupada.

—No, estoy bien. —Dijo poniéndose de pie—. Tengo que volverlo a intentar.

—Barry, es una pésima idea. —Le advirtió Sarah—. El esfuerzo podría matarte.

—Es mejor que solo quedarse aquí.

—¡No dejaremos que te mates! —Dijo Kate poniéndose en su camino.

—¡Fuera de mi camino! —Dijo empujándola a un lado.

—¡Barry! —Dijo J'onn.

Sarah se puso delante y lo tomó del hombro. Kara se acercó y quedó junto a Sarah.

—No dejaremos que vayas a ninguna parte. —Amenazó Sarah.

—¡Pues trata de detenerme!

—Tal y como estás, Barry, no será tan difícil.

—¡Ya basta! —Dijo Kara poniéndose entre los dos—. Lo que sea que vaya a pasar no implica que nos peleemos entre nosotros.

Los dos se miraron y miraron a Kara. Barry le asintió y Kara continuó.

—Quizás tienes razón y la Fuerza de Velocidad es nuestra última y mejor opción.

—Así es. —Dijo una voz y nos giramos sorprendidos al ver quién era—. La fuerza de velocidad es la clave para que se salven. Para salvarlos a todos.

*Kara Pov.*

No podía creer lo que estábamos viendo. ¿Oliver? ¿Cómo? ¡Él debería estar muerto!

—¿Oliver? —Dijo Sarah.

—Sí y no. —Dijo él—. Es complicado.

—Pues me gusta tu atuendo. —Dijo Lena y la miré—. Muy Lord Sith.

Sonreí ante la ocurrencia de Lena y Barry dio un paso al frente.

—¿Oliver?

—Soy Oliver Queen, pero también algo más.

—¿Cómo qué? —Le preguntó Barry.

—Algunos dicen que soy un fantasma, un espectro que está en sintonía con el multiverso.

—¿Entonces sigue existiendo el multiverso? —Preguntó Lena.

—No, ya no. Fue reemplazado con su antítesis.

—Un universo de antimateria. —Dije al darme cuenta de lo que significaban sus palabras.

—Lo que debemos evitar que suceda. —Dijo Oliver mirándome—. Ahora mismo, Anti-Monitor está en el origen de los tiempos luchando para que perdure su destrucción de los mundos.

—Pues vayamos y acabemos con él. —dijo Kate.

—Es demasiado poderoso. Los ocho no daremos a basto. Necesitamos un plan B.

—Tienes toda nuestra atención. —dijo J'onn.

—Hace milenios, en un planeta llamado Maltus. —Comenzó a contar Oliver—. Mar Novu intentó viajar a la creación del universo pero lo que hizo fue abrirle un portal al universo de antimateria.

—Así que Monitor nos entregó a Anti-Monitor. —Dedujo Lex.

—Exacto. Entonces, mientras unos luchan en el origen de los tiempos, los otros irán a Maltus.

—¿Para evitar que Novu libere a su doble? —Pregunté—. ¡Me apunto!

—¿Viajar a un mundo extraterrestre? —Dijo Lena y la miré—. Me apunto.

Se acercó a mí y tomó mi mano, lo cual me hizo sonreírle.

—Y yo. —Dijo Lex y lo miré por lo que me sonrió irónico—. Por favor. No te querrás perder la oportunidad de no perderme de vista ni un segundo.

—Para ambos lugares podemos llegar por medio de la Fuerza de velocidad. —Dijo Barry—. Pero ahora mismo no puedo entrar. Será porque no queda multiverso alguno. Pero dijiste que estabas en sintonía con el multiverso. ¿Eso incluye la fuerza de velocidad?

—Lo que me pides es muy peligroso, Barry.

—¡Pero es posible! —dijo y se acercó a él—. Me darías la chispa de energía que necesito. Por favor. Tenemos que hacerlo, la vida de todos depende de ello.

Vi a Oliver levantar su mano y tocar la frente de Barry con un dedo.

—He desbloqueado tu potencial, Barry.

—¿Tocando mi cabeza? —Dijo en modo de burla.

No pude evitar sonreír, igual que Oliver.

—Usa este poder con precaución. —Ambos se quedaron en silencio y puedo jurar que casi vi una vibra gay entre ellos dos, lo cual me dio gracia— ¿Confías en mí?

—¿Eres Oliver Queen?

Oh, sí. Definitivamente gay.

—Sí. —Respondió Oliver con ojos de cachorro y una sonrisa.

—Entonces confío en ti con cada célula de mi cuerpo.

—Bien. Ahora corre, Barry. ¡Corre!

Barry nos miró a todos y le asentimos. Luego miré a Lena y me asintió. Miré a Lex y solo me observó. Fue como una ráfaga de viento. En un momento estábamos en ese lugar y en el otro estábamos en medio de un bosque con cielo violeta volando en el aire. Debía tener un sol amarillo porque sentí la fuerza de mis poderes. Vi a Lena volar en el aire y la atrapé mientras frenaba nuestra caída cayendo de espaldas con ella sobre mí. Lex en cambio voló en el aire, dándose contra un árbol. Lena me miró y nos pusimos de pie.

—Gracias por la gentileza de atraparme a mí también. —Dijo Lex.

—¿Por qué este bosque alienígena no se ve tan extraño? —Dijo Lena mirando alrededor.

—Mejor centrémonos. Mar Novu podría estar en cualquier parte. —Le dije—. No es como si pudiéramos buscarlo por Internet.

—Pues, a lo mejor sí. —dijo Lena y dejé de mirar a mi alrededor para mirarla a ella— Mira eso.

Me dijo y me señaló una pira de edificios.

—Todas las grandes ciudades tienen que ser burócratas.

—¿Y eso qué? —Le pregunté.

—Las burocracias requieren un banco de datos central para funcionar. —Dijo y me miró con una sonrisa de costado—. Si encontramos eso, encontramos a Novu.

—De hecho, es una gran idea. ¡Lex! —Me giré para buscarlo y no estaba. —¿Dónde está?

No tuve otra opción que suspirar. Seguimos las huellas de Lex y lo vi a lo lejos. Le hice un gesto a Lena y volé, para luego detenerme delante de él.

—¿Qué crees que haces?

—Lo que debiste hacer en el momento en que llegamos a este lugar. Tantear el terreno, buscar peligros ocultos. —Dijo continuando caminando—. Este es un planeta alienígena. Los cazadores y depredadores siempre están al acecho. ¿Ustedes los héroes no ven películas?

—Lo que sea que estés planeando lo averiguaré y te detendré.

Dije colocándome delante de él. Me miró y sonrió.

—Lo dudo. Entre la mente y la fuerza, la mente siempre gana. Pero, mira. —Dijo y dio un paso hacia mí, mirándome— Qué te parece si dejas de mirarle el trasero a la Lena de Tierra 1 a quien no podrás reemplazar con mi hermana y te facilito las cosas. Pregúntame qué es lo que planeo.

No pude evitar reírme. ¿De verdad quiere eso?

—¡Vamos, adelante! —Me dijo.

—Muy bien, Lex. ¿Qué planeas? —Le dije con ironía.

—Dominar el universo, por supuesto. —Dijo.

Lo vi estirar sus manos y lanzar una clase de rayo que me tiró e hizo que todo se volviera oscuro.

*Lena Tierra 1 Pov.*

Seguí corriendo hasta que vi a lo lejos la pelea que Lex inició contra Kara.

—Quizás debí mencionar que cuando tomé el libro del destino me hice unas mejoras. —Dijo Lex.

—¡No! ¡Kara! —Grité.

—¡Y yo estoy realmente harto de ti! —Dijo Lex y me lanzó un rayo a mí que me hizo poco a poco quedar inconsciente.

Lo último que vi fue a Lex irse y Kara inconsciente en el piso.
Para cuando abrí los ojos, mi vista estaba nublada y me tomó unos segundos que se acomodara y darme cuenta de dónde estaba. Por un segundo creí que todo habría sido un sueño pero al ver el cielo violeta los recuerdos regresaron a mí y me puse de pie buscando a Kara.

—¡Kara! —Dije y corrí a su lado— ¡Kara por favor despierta!

Kara abrió los ojos y me miró asustada.

—¿Lena?

—Sí. —Le dije mientras ella se sentaba—. Creo que Lex demostró que es un Luthor como mi padre. Lo positivo es que nunca había quedado inconsciente en un planeta alienígena.

—Es lo mismo que estar en la tierra. —Me indicó ella.

Se puso de pie y me tomó de las manos. La vi mirarme por todos lados y luego suspirar.

—No tienes huesos rotos, estarás bien.

Le asentí y suspiré.

—Sigo preguntándome qué diablos hago aquí. —Dije y comenzamos a caminar buscando a Lex—. No tengo poderes especiales ni ninguna clase de poder como todos los demás, como tenía Kara. Soy lo que un diccionario definiría como "nada especial" o "inútil". No creo que sea nada y mucho menos un Paragon de la humanidad. Creo que se equivocaron de Lena.

Kara se detuvo y me miró. No dejé que me dijera nada y le hice una pregunta.

—¿Estás segura de que tu Lena no era el Paragon de la Humanidad?

Me miró y tragó saliva.

—Dejaste a tu madre y tu hija porque unos extraños te dijeron que te necesitaban. Para mí eso te hace muy especial. —Se acercó y tomó mi rostro entre sus manos—. Eres muy especial, Lena. Jamás dudes de eso.

Se acercó y depositó sus labios en los míos. Logrando que mi estómago revoloteara como mariposas. Se alejó y me encontré con sus ojos azules.

—No sé nada sobre la esperanza. Pero definitivamente eres el Paragon de la motivación.

—Pues, años de práctica. Ven, tenemos que encontrar a Lex.

Seguimos caminando y tomó mi mano, haciéndome sentir más fuerte.

—¿Cómo sabes a dónde fue Lex?

—Antes de que me dejara inconsciente dijo que quería dominar al universo, así que…

—Eso no es noticia nueva.

—Lo del universo sí es nuevo. —Me explicó—. Y conociéndolo va a hacer desastre con el experimento de Novu y cambiar la historia a su favor.

—Sí es un imbécil egoísta, ¿No es así?

—No tienes idea… —Kara se detuvo y me miró—. Asumo que no has volado en un planeta alienígena.

—N… No… jamás he volado. —Dije temerosa.

Se acercó y me tomó de la cintura, mirándome con una media sonrisa.

—No te pongas nerviosa. Solo es Arriba, arriba y a volar.

Y sin más preámbulo, me tomó de la cintura y me llevó volando por el planeta para buscar a Novu. No tardamos mucho encontrar la base de datos donde indicaba dónde vivía Mar Novu. Así que Kara me tomó una vez más y me llevó volando. Al llegar al laboratorio, Kara rompió la puerta con su pie y entró sin más.

—Lex, tenemos que hablar. —Dijo Kara mientras entré detrás de ella—. Mar Novu. ¡No confíes en este hombre por nada del mundo! Le das un cuchillo para que coma y no importa cuánto te agradezca por la cena, te apuñalará por la espalda.

—O de frente. No soy melindroso. —dijo Lex.

—La última vez me tomaste por sorpresa. Pero eso no va a suceder otra vez. Saca a Novu de aquí, Lena.

—Señor, venga conmigo por favor.

Me llevé a Novu mientras Kara y Lex peleaban. Él corrió para ver a su esposa inconsciente.

—¡Xneen!

—Escúcheme bien. —Le dije—. Haga lo que haga no abra ese portal.

—El calvo me advirtió. —Dijo él.

—Esta no es una advertencia. —Le dije con urgencia—. Esto es algo que no debe hacer bajo ninguna circunstancia.

—Este es el trabajo de mi vida. —Me dijo.

—Millones y millones de vidas en infinito número, se perderán si hace esto. No lo vale.

—Apareces aquí como por arte de magia y pides que te crea.

—El hecho de que esté aquí debería ser suficiente prueba para que me crea. —Le dije y lo miré con terror—. Perdí a mi madre… mi hija. Daría mi vida con tal de traerlas de vuelta.

Me quedó mirando un momento y asintió.

—Eres alguien destacable. —Me dijo.

Sonreí y lo miré.

—Curioso. Recientemente me dijeron que soy especial. No le creí hasta ahora.

Novu me asintió y supe que hacer en ese instante. Me puse de pie y bajé. Corrí hasta donde estaban peleando y estaban atacándose sin parar.

—¡Ya basta de intentar matarse! —Les grité y me miraron—. Persuadí a Novu.

—¡Acabas de arruinar un plan malvado perfectamente planeado, niña!

Estábamos ahí parados mirándonos cuando sentí que alguien me tomaba y corría. Supe que era Barry. Casi me caigo cuando me soltó y noté que estaba en una especie de desierto cubierto como verde. Miré y estaban todos. Todos los Paragon estábamos ahí.

—¿Dónde estamos? —Preguntó Kara.

—En el universo Antimateria. —Dijo Barry.

—Es el origen de los tiempos. —Dijo Sarah.

—Llegamos y ya estaba aquí. El Anti-Monitor. —Dijo J'onn.

—¡Eso es imposible! ¡Yo persuadí a Novu! —Dije.

—Algunos destinos son ineludibles. —Dijo una voz detrás de nosotros. Nos giramos y vimos a Anti-Monitor detrás—. Hablaste con un hombre a través de interminables universos, pero en este multiverso entramado, siempre habrá un Mar Novu que no pueda apartarse de su gran ambición. ¡Es el destino!

Notamos mientras hablaba que miles de esos demonios oscuros surgieron como un ejército.

—Es bueno que trajera ayuda entonces. —Dijo la voz de Oliver.

Nos giramos y nos quedamos más que sorprendidos al ver a nada más ni nada menos que Lena. La Lena de Tierra 38 que había estado unida a mi mente.

—¡Lena! —Dijo Kara queriendo acercarse y Oliver le hizo un gesto para que no lo hiciera.

—¡No puede ser! ¡Tú no deberías estar aquí! —Dijo Lex.

—Lena tiene que estar aquí. Es su propósito estar aquí pues ella es una pieza clave en esto.

—¿A qué te refieres? —Le preguntó Kara.

Oliver me miró y comprendí todo con solo su mirada. Miré a Lena y esta me asintió.

—Debemos unirnos como una sola. —Dijo.

Todos se sorprendieron y Kara fue la que más enloqueció.

—¿Qué? ¿Unirse? ¿Cómo?

Me acerqué a Kara, no sin antes mirar a Lena.

—Discúlpame, Lena. —Le dije y me miró sorprendida—. Pero debo hacer esto.

Me acerqué sin más a Kara y la tomé del rostro. La besé y se sorprendió. Le tomó unos segundos responderme. Sus labios atraparon los míos y sentí sus manos en mi cintura. Me hubiera quedado largo rato besándola pero no había tiempo. Me alejé y la miré.

—Encuentra a Lori, Kara. Ella es tu hija también. Tú también eres Kara, solo eres una versión de ella. Por favor, ella necesita de ti. Tendrá poderes y te necesitará.

—Te prometo que la encontraré y la cuidaré como mi hija.

Le sonreí y apoyé mi frente en la suya un momento. Suspiré y me alejé de ella. Me acerqué a Lena y me puse frente a ella. Pero antes, miré a J'onn.

—Toma mis recuerdos y dáselos a Lena después de que estemos unidas. Todos ellos.

Asintió y se acercó para tomar mis recuerdos. Una vez que lo hizo miré a Lena.

—Kara es de otro planeta. —Le dije a Lena y me miró—. No se crió siendo humana como nosotras, necesita le enseñen sobre sentimientos. Pero te ama, te ama con locura.

Le dije y miró a Kara un segundo y luego a mí.

—¿Qué pasará contigo? —Me dijo.

—Seré parte de ti. Seremos una. Siempre supe que eras al verdadero Paragon de la Humanidad también, Lena. Solo que no comprendía hasta qué grado ambas lo éramos. Necesito que me prometas algo.

—Lo que sea… —Me dijo.

—Sé feliz. —Le dije y me miró sorprendida por mis palabras—. Date la oportunidad de una vida entre nuestra hija Lori, Kara y tú. Incluso mi madre. Lillian nos ama. Date la vida que siempre quisiste.

—Se siente como si fueras a morir. —Me dijo.

—Pues en ese caso. —Le dije sonriendo—. Mi alma se irá al cielo para estar con Mi Kara. Y quedaré tranquila y en paz, sabiendo que mi hija está en buenas manos. Gracias por salvarme la vida en el Vanishing Point, Lena. Pero es mi turno de salvar la tuya.

Acerqué mi mano a su cuerpo y la abracé. Sentí como poco a poco me fusionaba con ella. Al fin, éramos una sola Lena. El verdadero Paragon de la Humanidad, listo para salvar el multiverso.

...

¡Se fusionaron! ¡sigan leyendo que esta historia está completa!

Laureen