Bokura no Gash Bell!
Parte 2: "Encuentro Especial"
-¿Esta es la ciudad, Martel? –
-Sí… La información que hemos recolectado durante nuestras batallas ha sido que el Mamodo de nombre Gash Bell posee un libro rojo, vive en Japón junto a la familia de su Guardian del Libro de nombre Takamine Kiyomaro y utiliza hechizos de tipo eléctrico. –
-Y su casa se encuentra entre unas de estas ¿verdad? –
-Así es. – Martel cierra el cuaderno de notas que tenía en sus manos y se detiene frente a una casa. – Y este es el hogar de la familia Takamine. –
-¿Aquí vive Gash-kun? – Kurumi se llenó de felicidad al saber que había encontrado a su mejor amigo. - ¡Entonces ve rápido a tocar la puerta! -
-Ya voy, ya voy. – Martel rio un poco y toco el timbre.
-¿Quién es? – Una señora de cabello castaño oscuro abrió la puerta.
-Disculpe ¿se encuentra Takamine Kiyomaro-san? –
-¿Kiyomaro? No, está en la escuela ahora mismo. –
-¿Escuela? Ya veo… Verá, es mi primera vez en la ciudad y realmente necesito hablar con él. – Martel unió sus manos y la miró tiernamente. - ¿Podría decirme dónde queda su escuela? –
-Pasa, te haré un mapa para que llegues sin problemas. –
-¡Muchas gracias! Vamos Kurumi. –
-Sí. – La pelinegra siguió a su Guardiana.
Ambas chicas entraron detrás de la señora y se dirigieron a la cocina, ahí la mujer comenzó a dibujar un mapa en un papel que estaba en la mesa.
-Umm… ¿Y se encuentra Gash Bell? – Kurumi estaba un poco nerviosa.
-¿Gash-chan? No se encuentra, salió detrás de Kiyomaro. – La mujer sonrió. – Probablemente lo encuentren en la escuela también. –
-Ya veo, muchas gracias. –
-Ya está terminado, con esto no se perderán. – La señora le dio el mapa a Martel.
-Muchas gracias señora, disculpe las molestas. – Martel hizo una reverencia.
-No es nada, estoy feliz de que los amigos de Kiyomaro vengan a visitarlo. –
-Con su permiso, nos retiramos. –
-Que les vaya bien. –
Kurumi y Martel siguieron el mapa para llegar a la escuela secundaria donde estudiaba el Guardian del Libro de Gash, una vez que llegaron al lugar entraron tranquilamente mientras buscaban el aula marcada por la madre del joven.
-Según la madre de Kiyomaro-san su aula debe ser… ¡Esta! –
-¿Aquí es el aula de Takamine-kun? – Kurumi miraba la puerta, después de ello empujó a Martel hacia el frente. – Entonces apresúrate y pregunta por él.
-De acuerdo, ya voy. – La chica tocó a la puerta.
-Pase. – Se escuchó la voz del profesor del otro lado de la puerta.
Martel abrió la puerta llamando la atención de toda la clase, los chicos rápidamente se "alocaron" al ver una chica desconocida en su salón, exceptuando a dos jóvenes.
-Disculpe… - Antes de que Martel terminara de hablar, 3 chicos se acercaron a ella.
-¿Quieres invocar OVNIS conmigo? –
-¡Vayamos juntos a cazar un Tsuchinoko! –
-¿Quieres jugar Béisbol conmigo? –
-¡Ustedes tres siéntense! – El maestros los regañó haciéndolos que se sentaran. – Que lío con ustedes… En fin ¿qué quiere? –
-Umm… ¿Se encuentra Takamine Kiyomaro-san? –
-¡¿Ta-Takamine?! – Los 3 chicos anteriores miraron con celos al nombrado de cabello negro y ojos marrones.
-¿Y-Yo? – Kiyomaro miró confundido a la chica. - ¿Te conozco? –
-No, pero creo que te interesará… - Martel sacó de su morral un libro Mamodo guindo, el cual le mostró al chico.
-¡¿Qué?! – Takamine se puso de pie inmediatamente. – "Esta chica… ¿tiene un Mamodo?" –
-Entonces ¿vendrás un momento, Takamine-kun? –
-Con permiso. – El chico tomó sus cosas y fue con Martel, cerrando la puerta tras de sí. - ¿A qué has venido? –
-No te preocupes, no vengo a quemar tu libro. – Martel sonrió. – Solamente venimos de visita. –
-Entonces ¿por qué sacaste tu libro? –
-Porque era la mejor manera de atraerte ¿no es cierto? –
-Si no vienes a quemar mi libro ¿entonces a qué has venido? –
-Tu Mamodo se llama Gash Bell ¿cierto? –
-Sí ¿y qué? –
-Mi Mamodo está buscándolo con desesperación, al pequeño Gash-kun. –
La pelinegra salió de atrás de Martel. – Mi nombre es Kurumi Allen, es un placer Takamine Kiyomaro-san. –
-¿Kurumi Allen? E-Es un gusto… -
-Yo soy una vieja amiga de Gash-kun del Mundo Mamodo, y he tratado de encontrarlo con desesperación. –
-Encontré a Kurumi muy dañada en Londres y me pidió que la ayudara a encontrar a Gash-kun. – Martel miró a Kiyomaro y le sonrió. – Por eso hemos venido a buscarte a Japón, Takamine Kiyomaro-san. –
-¿Una vieja amiga de Gash? – Kiyomaro cambió su expresión a una más relajada. – Lamento decirte esto pero-… -
-¡Kiyomaro! – Gash llegó al lugar con su disfraz de maleta verde.
-¡¿Qué haces aquí Gash?! ¡Te dije que te quedaras en casa! –
-¿Gash? – Kurumi reconoció al Mamodo rubio de ojos naranjas y corrió a abrazarlo con felicidad. - ¡Gash-kun! –
-¿Quién eres? – Gash estaba confundido ante la acción de esa "desconocida".
-¡¿Qué?! – Kurumi se alejó un poco y lo miró fijamente algo preocupada. – Soy Kurumi ¿no me recuerdas, Gash-kun? –
-Eso estaba a punto de decirte… - Kiyomaro suspiró. – Gash perdió sus recuerdos del mundo Mamodo. –
-¿Qué? – Kurumi miró de nuevo al Mamodo. - ¿Es eso cierto? –
-Unu. – Gash la miró. – No puedo recordar nada… Solo sé que alguien borró mis recuerdos. –
-¿Alguien? –
-No sabemos quién fue, pero esa persona borró sus recuerdos y lo dejó malherido. – Kiyomaro se dirigió hacia Martel. – Fue cuando mi padre lo encontró y lo mandó conmigo. –
-Ya veo… - Martel miró a Takamine.
-¿Alguien…? – Kurumi recordó una vieja memoria y miró a Kiyomaro preocupada. - ¡Takamine-san! ¿En dónde ocurrió eso? –
-En un bosque de Inglaterra. –
-¿Inglaterra? – Martel se sorprendió.
-Ese bastardo… - Kurumi apretó sus puños enfadada.
-¿Kurumi? – Martel la miró confundida y luego cambió su expresión. – Sabes algo ¿verdad? –
-Sí… -
-¿Tu sabes quién borró la memoria de Gash? –
-Tengo una sospecha… Y fue el mismo Mamodo que intentó asesinarme. – Kurumi los miró fijamente. – Pero… Por alguna razón no puedo recordar su nombre… No, mejor dicho alguien no me permite recordarlo… -
-Tal vez también afectó tus memorias. –
-Entonces trabajemos juntos para encontrar a ese Mamodo y acabar con él de una vez por todas. – Martel miró fijamente a Takamine y le extendió su mano.
-Estoy de acuerdo. – Kiyomaro tomó la mano de Martel sellando su amistad. – Y ¿cuál es tu nombre? –
-Kanzaki Martel. – La castaña sonrió. - ¿Puedo llamarte por tu nombre? –
-Claro, yo haré lo mismo Martel-san. –
-Nosotros también seremos amigos ¿verdad Gash-kun? – Kurumi miró feliz a su amigo.
-¡Unu! Siempre seremos amigos, Kurumi-san. –
No me importa si Gash-kun me recuerda o no… Nosotros siempre seremos amigos… Y yo siempre pelearé para protegerlo ante todo peligro… Es una promesa.
