Bokura no Gash Bell!
Parte 3: "La Batalla de Color Rojo Como el Fuego"
-¡¿Qu-Qué dijiste, Kurumi-san?! – Gash estaba impactado ante la petición de la chica.
-Quiero enfrentarme contigo, Gash-kun. – La pelinegra lo miraba decidida.
-¿Pe-Pero por qué? ¡Dijiste que éramos amigos! –
-Y es verdad, pero quiero pelear contigo. –
-Por favor Kiyomaro-san. – Martel miró decidida al pelinegro.
-Al menos díganos la razón de esta pelea. –
-Kurumi quiere corroborar unas cosas en carne propia, pero no podemos decirles cuales. –
-Tienen que ver con los recuerdos de Gash-kun y los míos. –
-¿Aceptaran? – Martel cambió su expresión a una seria.
-De acuerdo, pelearemos con ustedes. –
-Pero después de esta pelea volveremos a ser amigos ¿de acuerdo, Kurumi-san? –
-Claro que sí Gash-kun, después de todo te tengo un "aprecio" especial. –
-Entonces vamos. –
Los cuatro se dirigieron a las afueras de la ciudad para luchar, ya que ninguno deseaba involucrar a gente inocente en su encuentro.
-¿Están listos? – Kurumi miraba a su contrincante.
-¡Unu! – Gash se puso en posición. – Vamos, Kiyomaro. –
-Sí. – El pelinegro abrió su libro rojo, que al instante brillo con intensidad.
-Nosotras también, Martel. –
-No tienes que decirlo. – La castaña abrió su libro guindo que comenzó a brillar al igual que el de Kiyomaro.
-¡Zakeru! – Los ojos de Gash se volvieron blancos y de su boca se emitió un rayo dorado.
-¡Feisu! – Kurumi creó una bola de fuego mediana con su mano derecha y la arrojó contra el Zakeru de Gash, ambos ataques colapsaron creando una capa de humo leve.
-Ese ataque fue bueno, Martel-san. –
-Lo mismo digo, Kiyomaro-san. –
-¡¿Qué?! – Gash quedó atónito ante lo que sucedía frente a él: el cabello y los ojos de Kurumi cambiaron de color a un rojo vivo. - ¡¿Q-Q-Qué te pasa, Kurumi?! –
-No se preocupen. – Martel sonrió. – Cuando Kurumi realiza su primer conjuro su cuerpo reacciona ante su elemento y cambia su aspecto, eso es todo. –
-¿Cambia su aspecto? – Kiyomaro sonrió con entusiasmo. – Esto se vuelve interesante, ¡vamos, Gash! –
-¡Unu! – El Mamodo rubio corrió hacia la chica chocando sus manos con las suyas en un intento de hacerla retroceder.
-¿Qué sucede, Gash-kun? Ni siquiera has intentado golpearme. – Kurumi mantenía su fuerza igualada a la del Mamodo.
-Aunque estemos peleando no quiero lastimarte, eso es todo. – Gash aumentó su fuerza. – No quiero dañarte. –
-Gracias, pero no deberías tener esa mentalidad con tu "enemigo". – Kurumi aumentó su fuerza también. - ¡Mucho menos en estas situaciones! – La pelinegra empujó a Gash y se separó un poco de él. - ¡Martel! –
-¡Gigano Feisu! –
Kurumi creo una bola de fuego el tripe de grande que Feisu con sus dos manos y, debido a la corta distancia, golpeó con ella directamente a Gash haciéndolo caer al suelo herido.
-¡Gash! – Kiyomaro llamó a su compañero.
-Estoy bien, Kiyomaro. – El Mamodo se puso de pie algo herido. – ¡Nosotros también atacaremos, Kiyomaro! –
-¡Sí! – El pelinegro miró a las adversarias. - ¡Zakeruga! –
El ataque de Gash fue parecido a Zakeru, pero esta vez fue más potente ya que concentraba toda su energía y la enviaba hacia un solo punto, debido a la rapidez del ataque y la baja guardia de Kurumi, la Mamodo pelirroja recibió el ataque de lleno y cayó al suelo herida.
-¡Kurumi! – Martel se asustó un poco.
-Estoy bien… - Kurumi sonrió con entusiasmo y limpió la sangre que había escurrido de su boca. – Veo que lucharán enserio, esto se pone interesante. – La pelirroja se puso de pie y miró a sus adversarios. - ¡Ataquemos como se debe, Martel! –
-De acuerdo. – El libro en manos de Martel emitió un brillo fuerte.
-¡Nosotros también, Kiyomaro! –
-Está bien, Gash. – El libro Mamodo de Kiyomaro emitió un brillo intenso también.
-¡Zaou Feishiru!/¡Rauzaruku! – Ambos guardianes gritaron los conjuros al unísono.
Zaou Feishiru consistía en crear una guadaña roja y negra, mientras que Rauzaruku fue un relámpago de colores que apareció del cielo y fue directamente hacia Gash, multiplicando sus habilidades naturales mientras su cuerpo estaba rodeado por ese brillo de colores.
-¡Vamos! – Fue un grito que dejaron oír al mismo tiempo ambos mamodos antes de salir corriendo a atacar a su adversario.
Kurumi atacaba con gran rapidez a Gash, pero el rubio de la misma manera esquivaba los ataques, en un momento de descuido, Gash logró golpear con una gran fuerza y rapidez a Kurumi en el estómago para después arrojarla hasta que chocó con una gran roca.
-¡Kurumi! – Martel miraba a su Mamodo.
-No lo haces mal, Gash-kun… Pero… - Kurumi se puso de pie y tomó firme a su guadaña. - ¡Eres demasiado blando conmigo! – La velocidad de la pelirroja aumentó considerablemente que pudo situarse detrás de Gash antes de que el Mamodo se diera cuenta y lo golpeó varias veces en la espalda con su guadaña hasta hacerlo caer y desvanecer a Rauzaruku. – Es el fin de la batalla, Gash. ¡Hechizo finalizado! – La guadaña desapareció y Kurumi puso sus manos apuntando hacia Gash. - ¡Ahora, Martel! –
-¡Oruga Feisuku! –
Una potente espiral de fuego se emitió de las manos de Kurumi y dio de lleno en el cuerpo herido de Gash, una cortina de humo se provocó al momento de que el ataque tuvo su impacto.
-¡GASH! – Kiyomaro estaba asustado por su compañero. - ¡Responde, Gash! –
-Ki-Kiyomaro… - El rubio estaba muy herido, pero con sus pocas fuerzas logró ponerse de pie. – E-Estoy bien, Kiyomaro… -
-No quiero lastimarte más, nuestra batalla termina aquí, Gash-kun. –
-Kurumi-san… - Gash la miró fijamente. – Pe-Pero… -
-No digas nada Gash-kun, ahora debo deshacerme de esa basura. – Kurumi apuntó a un Mamodo que estaba viendo todo.
-Vaya… Me detectaste. – El Mamodo de cabello naranja de 8 años de edad sonrió. – Bien, quemaremos dos libros hoy, Eita. –
-Tienes razón, Hyde. –
-"Maldición… Perdí mi energía del corazón peleando con Kurumi…" – Kiyomaro no sabía qué hacer.
-Bien, terminemos esto Martel. – Kurumi se puso frente a Hyde.
-¡¿Kurumi-san?! – Gash la miró.
-No te preocupes, estaré bien. –
-¡No te confíes! ¡Eita! –
-¡Jikiru! –
Hyde creo una ráfaga de viento que golpeó a Kurumi hiriéndola, pero la pelirroja sonrió y lo miró.
-¿Eso es todo lo que tienes? Patético. – Kurumi extendió su mano hacia Hyde. – Es nuestro turno, Martel. -
-¡Feisu! –
Hyde recibió de lleno el ataque de Kurumi, quedando lastimado.
-¡Maldita! – El Mamodo saltó en el aire. - ¡Eita! –
-¡Uirugu! –
Un tornado verde fue creado por Hyde y el ataque atrapó a Kurumi inmovilizándola y dañándola.
-¡Je! No puedes huir, pequeña tonta. –
-¡Dioga Feisirudoku! –
Martel recitó su hechizo y en la espalda de Kurumi aparecieron dos alas rojas de fénix, al extenderlas logró deshacer el ataque de Hyde con las ardientes flamas que fueron producidas por aquel conjuro.
-¡¿Qué?! Deshizo a Uirugu con tanta facilidad… - Hyde estaba algo nervioso.
-¿Asustado, Hyde? – Kurumi sonrió. - ¡Asústate más! –
-¡Oruga Feisuku! –
-¡Jikiruga! -
El Mamodo de viento produjo un rayo concentrado de viento que dirigió a la chica, pero la espiral de fuego que produjo Kurumi lo deshizo fácilmente y volvió a golpear a Hyde, esta vez afectado a su Guardian también.
-"A pesar de que acabamos de pelear… ¿Aún le queda tanta energía del corazón a Martel? Es impresionante…" – Kiyomaro observaba la batalla desde atrás junto a Gash.
-Es momento de acabar con esto, ¡Martel! – Kurumi desapareció las alas de su espalda.
-¡Lo sé! – El libro guindo de Martel brilló con intensidad. - ¡Shin So Feisirudoku! –
Un fénix de fuego enorme fue creado por la pelirroja.
-¡Nosotros igual, Eita! –
-¡Gigano Jikiruga! –
Hyde creó un pájaro verde de viento a presión.
-Son grandes los dos… - Kiyomaro estaba sorprendido.
-Tú puedes, Kurumi-san… - Gash miraba a la pelirroja apoyándola.
-¡VAMOS! – Fue el grito de los dos mamodos en batalla lo que se escuchó al unísono.
El pájaro de Hyde comenzó a pelear con el fénix de Kurumi: picotazos, mordidas, aletazos… Lo sorprendente del momento hizo que Hyde y Eita bajaran la guardia, dando tiempo a Kurumi de situarse detrás del Guardian del Libro del Mamodo.
-¡Feisu! –
-¡¿Qué?! –
Fue demasiado tarde cuando el Mamodo del viento y su compañero se dieron cuenta de que Kurumi estaba detrás de ellos, puesto que el libro de Hyde ya estaba ardiendo en llamas.
-¡No puede ser! – Hyde estaba en shock ante su derrota.
El grito desgarrador de su pájaro se escuchó al momento de que fue derrotado por el fénix de Kurumi y una cortina de humo se creó.
-Lo siento Eita, he perdido… - Hyde sonrió a su compañero mientras desaparecía. – Ya no podré ayudarte a hacer travesuras amigo… -
-¡¿Qué voy a hacer sin ti, Hyde?! – Eita estaba desconsolado.
-Tendrás que ser fuerte y seguir, hazlo por mí Eita. – Hyde miró a Kurumi. – Eres fuerte chica, felicidades, me has vencido. –
-Nos veremos en el Mundo Mamodo, Hyde. – Kurumi le sonrió.
-La próxima vez…no perderé. – Hyde miró de nuevo a su compañero. – Adiós, Eita. – Fueron las últimas palabras del Mamodo del viento antes de desaparecer junto a su libro incinerado.
-Volvamos. – Martel cerró su libro y sucesivamente el cabello de Kurumi volvió a su color normal junto a sus ojos. – Vamos, Kiyomaro-san. – Kanzaki le sonrió a Takamine.
-Sí, vámonos Gash. –
-Unu. – El rubio se acercó a Kurumi. – Eres muy fuerte Kurumi-san. –
-¿E-Enserio? Gra-Gracias Gash-kun… Tú igual. – Kurumi le sonrió.
Y esa fue la última batalla del Mamodo del viento de nombre Hyde…
...
¡Hola gente! Casi nunca hago esto xDD Pero este cap. fue más como para mostrar una "derrota honrada" para el primer mamodo que apareció frente a Gash y Kiyomaro en el anime y que jamás se supo que de él después del capítulo en el que se volvieron a enfrentar con los protagonistas.
La razón es que el personaje de Eita me parecía pendejo pero, a la vez, se notaba su preocupación por Hyde, mientras que Hyde era un chico mamodo que prefirió ayudar a su compañero humano en sus babosadas en vez de luchar en una batalla seria, los admiré realmente.
Espero que les haya gustado n.n espero recibir reviews pronto jajaj XDD
En el sig, cap. trataré de tener listos el opening y ending del fic :3
¡Nos leemos en la próxima! ^^/
