Disclaimer: Batman y sus personajes no me pertenecen.
Damian recuerda esa epoca con un sabor agrio en su boca. Sabe que no importa lo que haga ese sentimiento seguira.
Y tal vez sea lo mejor.
Fue alrededor de su cuarto cumpleaños, cuando más y más maestros vinieron; ocupando cada momento del dia, fue durante ese año que aprendió a dormir solo 2 horas al dia.
Se demayaba de cansancio y cuando volvia a la conciencia un castigo brutal lo esperaba. El dia generalmente terminaba con el cubierto de sangre arrastradose hasta su cama.
El rojo seguramente fue el color que vio mas ese año. La espada se convirtió en su soporte, y la oscuridad un consuelo, aunque dure poco tiempo.
Un dia simplemente lo noto.
Su madre ya no lo visitaba incluso para ver su progreso, desaparecía por dias y solo la veia por los pasillos. Asumió que estaba ocupada para verlo, y aunque decepcionado de que ella no viera sus logros, lo acepto.
Hasta que lo vio.
Era un hombre, más joven que su madre, que peleaba en el campo de entrenamiento. Era ágil, rápido, fuerte, cada golpe que daba era fatal y se movía silenciosamente.
Lo impresiono, pero lo que lo hizo detenerse era la mirada en los ojos de su madre, que se encontraba al otro lado del campo.
Brillaba con orgullo, una sonrisa suave se formo en su rostro, sus ojos nunca dejando al joven.
Era la mirada que Damián soñaba que dirigiera a el. Diariamente llenaba sus manos de sangre para intentar conseguirla, en su momento era todo lo que siempre quiso.
Lo unico que quería era el orgullo y amor de su madre.
Una pesades se instalo en su estomago. La bilis subió por su garganta.
Se pregunto porque el no era suficiente.
Damian no miro a Todd, se concentro en su actual boceto; escuchando de fondo las risas de sus hermanos en la sala.
Siempre que Todd hacia presencia la atención de su padre y Grayson se dedicaba a el. Hasta Drake era mas tolerable con el cerca.
A diferencias de hace años no sintio odio y celos llenando su mente al ver a Todd; la inferioridad era algo casi nulo en su mente.
Hace años se rindió de poder ser el mejor.
Una pequeña rosa se dibujo en el papel, por un momento Damian recordo su primera muerte.
Degollado por agentes de su madre, se distrayo lo suficiente como para no notar la cuchilla en su dirección. Lo ultimo que recuerda fue una rosa roja cercana a la escena, la miro hasta que se desangró.
De alguna manera envidiaba a Todd, sus ojos seguian siendo azules, solo si mirabas con atención notabas el verde en ellos.
El sabia que sus ojos nunca volverían a hacer como antes.
