Capítulo 4

Sehrazat sintió que las manos de Onur la acariciaban intensamente mientras su boca no hacía más que reclamar la suya.

El ímpetu fue aumentando hasta que se sintió arrinconada contra la puerta, la calidez del cuerpo de él volviéndola loca, su pelvis rozándola exquisitamente, prometiéndole todo lo que ella ansiaba cumplir ese día…

Onur movió su boca y atacó su cuello, besándola con desesperación mientras la escuchaba suspirar placenteramente.

-Onur…- dijo algo agitada- Onur…- intentó otra vez.

-¿Qué? Dime mi vida…- le dijo él sin dejar de besarla.

-Yo… te preparé comida y…- dijo y él se separó de su cuello y la miró de una forma que ella sintió que sus piernas se aflojaban.

-Podemos comer después…- -dijo mirando sus labios entreabiertos por la agitación.

-Onur…-dijo ella casi sin poder evitar besarlo.

-Por favor, Sehrazat…- le rogó él y ella asintió, sonriendo levemente, dándole a entender que no insistiría más…

Onur corrió su mano hacia la espalda de ella y deslizó el cierre hacia abajo, sus dedos entraron en contacto con su piel y ella se estremeció.

Sehrazat le quitó el saco entre besos y desabotonó su camisa, sus manos desesperadas por acariciarlo.

Él dejó caer su vestido y ella su camisa. Sehrazat intentó tocarlo, pero él la detuvo y se alejó un poco para observarla. Ella vestía ahora solo su ropa interior, del mismo color del vestido y Onur se quedó observándola, sus ojos oscurecidos por la pasión…

-Eres tan hermosa…- le dijo devorándola con la mirada y ella sonrió con algo de timidez. Él la hizo girar y apretó su cuerpo contra la espalda de ella, rozándola con su erección y la oyó jadear.

Onur acomodó su cabello de costado, comenzó a besar su cuello mientras seguía besando su espalda y le quitaba la parte de arriba de su ropa interior.

Sehrazat cerró los ojos cuando sintió las manos de él acariciando su pecho, ahora sin barreras de tela de por medio. Echó la cabeza hacia atrás y sintió la respuesta de él, sobre su espalda baja al estímulo que ambos sentían a las caricias de él.

-Mis sentidos te han echado de menos, Sehrazat… mi piel también lo ha hecho…- le dijo al oído y dejó de acariciarla un momento para deslizar sus manos hacia abajo, por -dentro de su ropa interior para testear cuan lista estaba para él.

Sehrazat se mordió le labio para no gemir de placer y él terminó de desnudarla y la hizo girar otra vez…

Fue el turno de ella sumergirse en él, luego de permitirle unos pocos segundos de observación y mientras besaba cada centímetro de su torso y él se quedaba quieto, disfrutando de eso, ella estiró sus dedos y lo acarició por sobre el pantalón.

-Por favor…- le pidió él y ella terminó con la tortura y bajó sus pantalones y boxers en un solo movimiento y apretó su cuerpo contra el de él, saboreando de estar piel contra piel, finalmente.

Sehrazat lo miró a los ojos y sonrió. Las cosas eran muy distintas a las de aquella noche que habían pasado juntos la primera vez, aunque la sensación era la misma, ese deseo profundo, mezclado con el amor y la pasión…

Onur la abrazó y la besó con intensidad. La levantó en sus brazos y subió las escaleras mientras la seguía besando.


Llegaron a la habitación y la dejó sobre la cama. Se inclinó y capturó sus labios y luego fue descendiendo por su cuello y su pecho y finalmente, cuando sació sus ganas allí, siguió hacia su vientre y la escuchó estremecerse y suspirar cuando comenzó a estimularla en donde más atención necesitaba…

Sehrazat lo llamó y le rogó que se reuniera con ella, momentos después. Él la besó y se colocó sobre ella.

-Onur…- dijo con suavidad y él la miró a punto de perder la cordura.

-Sehrazat… te amo…

-Yo también, te amo, Onur…- le dijo y luego de tantear su mesa de noche y colocarse protección, suspiró al sentirse profundo en ella, sus ojos sin perderse ningún detalle de las sensaciones que provocaban en Sehrazat.

Ella acomodó sus largas piernas alrededor de la cadera de él y se abandonó a sus besos húmedos e intensos mientras ambos se movían rítmicamente en busca del máximo placer.

Cuando él sintió que ella estaba cerca y empezaba a moverse más erráticamente, incrementó el ritmo y se perdió en sus ojos, que reflejaron de inmediato el intenso clímax que ella experimentó.

Onur siguió adelante mientras ella se recuperaba y cuando sucedió, lo hizo girar, colocándose sobre él y tomando el mando de cada movimiento.

Se inclinó para besar su torso y luego de unos cuantos minutos, él alzó su cabeza y sumergió su cara en el pecho de Sehrazat y explotó interminablemente en ella.

-Mmmmm…- dijo ella cuando él se desconectó y la apretó entre sus brazos.

-¿Estás bien? - preguntó él aspirando el aroma de su cabello.

-Muy bien…- dijo ella y sonrió.

-Me quedaría así toda la vida… pero muero de hambre…

-Pues… te lo dije…- dijo ella y lanzó una carcajada cuando él comenzó a besar su cuello y a hacerle cosquillas.

-¿Me dijiste qué? - le dijo él a la defensiva.

-Que quizás querías comer… antes de…- dijo y se interrumpió.

-Hace un rato, las únicas ganas que tenía eran de ti…- le dijo y la besó húmedamente.

-Mmmm… Onur… pero ahora yo también tengo hambre… total, tenemos toda la noche para seguir disfrutándonos…

-¿Toda la noche dices? - dijo él con ilusión.

-Así es… avisé en casa que no volvería… a no ser que quieras dormir solo… en esta enorme cama…

-Puedo compartir mi cama contigo… no te preocupes… y nos despertaremos juntos…

-Ya lo hicimos el otro día…

-Es cierto… pero ahora aspiro a que tú no tengas tu ropa puesta cuando eso suceda…

-Mmmm…- volvió a suspirar ella- eso suena justo…- le dijo y él se inclinó para besarla.


Un rato después se levantaron. Él se puso sus bóxer y ella, una remera de él para cubrirse un poco. Bajaron y calentaron la comida, que por supuesto, ya estaba fría.

Sehrazat levantó la ropa que había quedado tirada por todos lados y alzó la ceja cuando lo descubrió mirándola al agacharse.

-No me culpes… nunca he podido controlarme cuando te miro… y menos ahora que he vuelto a tenerte en mis brazos…

-Eso sonó a discurso seductor…- dijo ella mordiéndose el labio.

-Pues… sí… intento seducirte para volver a tenerte en mi cama…- le dijo y ella se acercó y lo abrazó.

-No creo que tengas que hacer mucho… realmente lo pasé muy bien y quiero que se repita… lo antes posible…

-¿Ah, si?- dijo él deslizando sus manos por debajo de la tela de la remera para acariciar su piel.

-Pero primero comamos…- le dijo y sonrió, luego de besar la punta de su nariz.

Onur cerró los ojos con placidez cuando probó la comida que ella le había preparado. Se dio cuenta de que cualquier cosa que ella hiciera le provocaría la misma sensación, pero trató de ocultarlo.

Ella se perdió en sus ojos un buen rato mientras comían y él se la pasó sonriendo distendido.

Cuando terminaron de comer, ella se apuró a lavar los platos porque quería dejar todo acomodado y él la sorprendió hundiendo su nariz desde atrás en su cuello y la hizo estremecerse.

-Deja eso, Sehrazat… mañana vendrá Firdevs…

-¿Mañana? ¿Temprano? - dijo con preocupación.

-¿No quieres que venga? Puedo llamarla…

-Creí que no vendría mañana… pero, no hay problema…- le dijo.

-Le mandaré un mensaje…- dijo él tomando su móvil- listo…- dijo y lo dejó de lado.

-Me moriría de vergüenza si viene y me ve aquí…

-No te preocupes que no lo hará…

-Onur…

-Mi vida… dime como sigue esto…

-¿Yo?

-Creo que sí… si fuera por mí lo gritaría para quien quisiera oírlo… pero estoy seguro de que para ti no es el momento y me alegra haber podido convencerte de que me des una oportunidad…

-Es cierto… quizá nos convendría actuar con calma…

-Bueno, no fue eso lo que me pareció que hacíamos hace un rato…- dijo y ella puso los ojos en blanco.

-Sabes a qué me refiero…- dijo y sonrió cuando vio la mueca de él que indicaba que la estaba provocando.

-Lo sé… por eso te lo pregunto a ti… aunque creo saber que quieres mantener todo esto en reserva y que nadie sepa…

-¿Qué nadie sepa qué?- le preguntó porque quería escuchárselo decir.

-Que estamos juntos…- dijo él sonriendo.

-Muy juntos…- dijo ella y estiró los brazos y lo tomó por el cuello, besándolo con dulzura- dime… ¿estás de acuerdo con no decir nada?

-Creo que será divertido… - dijo él con una sonrisa pícara.

-Pero tendremos que guardar las formas todo el tiempo…- dijo y él le guiñó el ojo- Onur, hablo en serio…

-Por supuesto… acariciaré tu pierna por debajo de la mesa sin que nadie me vea… prometido…

-Onur…

-Relájate… te prometo que será divertido…- dijo y ella sonrió, sentía que nada podría arruinar su estado de satisfacción.

Luego de un rato, ella lo tomó de la mano y subieron las escaleras. Él iba detrás, pendiente del movimiento de las caderas de Sehrazat, a quien la remera le quedaba algo más corta de lo que la sanidad mental de Onur necesitaba en ese momento.

Ella se recostó en la cama y lo miró ir y venir por la habitación. Ya quería volver a estar en sus brazos.

-Me iré a duchar… ¿me esperas? - le dijo y pateó los boxers. Sehrazat asintió y se quedó mirándolo mientras se mordía el labio. ¿Estaba mal que ya sintiera deseos por él otra vez?

Entrecerró los ojos y se preguntó si Onur sería de esos hombres que tardan una eternidad en bañarse.

Se levantó, se quitó la remera y al entrar al baño, sus ojos lo acariciaron mientras lo veía enjabonarse.

-Sehrazat…- dijo él cuando la vio acercarse y reunirse con él bajo la tibia ducha.

-Se me hizo larga la espera… espero que no te moleste…- dijo y lo besó bajo la cortina de agua.

-Para nada… - dijo él con sus ojos fijos en sus labios y ella alzó sus cejas.

Sehrazat sonrió y sintió como él la apretaba entre sus brazos. Onur se dio cuenta de que, por fin, todas esas barreras que sentía alrededor de ella para relacionarse con él, ya no existían…


Bueno, por supuesto que esto sigue, en caso de que les siga gustando. Espero que sea así! Háganmelo saber! Gracias por leer!