Capítulo 7
Onur se acercó por detrás de Sehrazat y la abrazó con ternura. Habían decidido un plan diferente. La mayor parte de las veces cenaban, y luego terminaban en la casa de él. Este plan parecía que terminaría igual, pero habían planeado ir al cine a disfrutar una comedia romántica.
-¿Por qué prefieres el popcorn salado? Es más rico el dulce…- dijo Onur sobre su cuello y ella dejó de lado la sensación que le produjo esa caricia.
-Si quieres dulce, cómprate el tuyo…- dijo ella y sonrió cuando lo escuchó suspirar y hacer erizar su piel.
-No… como digas… no me importa…- le dijo y ella sonrió y giró en redondo entre sus brazos y su nariz se rozó con la de él.
-Eres un consentido, Onur…- dijo y se mordió el labio.
-¿Yo soy consentido? ¿Qué hay de ti?
-Quizás un poco… pero te encanta consentirme…- le dijo y él besó sus labios con un poco más de ímpetu del que debería y ella suspiró apreciativamente.
Cuando el beso se interrumpió. Onur miró la hora y tomó su mano.
-Está por comenzar…- le dijo y ella caminó a su lado y entraron a la sala del cine.
La película les resultó tierna y divertida. Pero Onur se pasó todo el rato besándola y acariciándola en complicidad con la poca luz y la poca gente que había en la sala…
Varias veces ella lo miró de costado, de alguna manera advirtiéndolo de que no quería que nadie los viera en esa situación, pero disfrutando del momento como no creyó que lo haría…
Al terminar, luego de un par de besos durante los títulos, salieron con los dedos entrelazados y él le propuso ir a comer algo. Ella ya le había dicho que Kaan no la esperaría despierto pero que quería desayunar con él porque sería su primer día de vuelta a la escuela.
Sehrazat se detuvo un momento para ponerse su tapado y cuando se acomodaba, sintió que su sangre se congelaba al ver a Bennu muy sonriente, abrazada de don Kerem…
-Onur…- dijo y cuando él la miró, no comprendió la seña que le hacía, indicándole dónde estaban sus amigos.
-¿Qué? - repitió Onur y ella se acercó despacio a su oído.
-Bennu y don Kerem… están allí
-¿Nos vieron? - dijo mientras se escondían detrás de una columna.
-No lo sé… espero que no…- dijo ella con una sonrisa.
-¿Qué pasa?
-Onur… ellos están juntos… igual que nosotros… ¿tú sabías algo?
-No… Kerem no me dijo nada
-A mí Bennu tampoco… pero si me preguntas, lo veía venir…
-¿Qué hacemos? - dijo viendo que ni Bennu, ni Kerem tenían intención de moverse de donde estaban…
-No se… podríamos saludarlos… les diremos que nos encontramos por casualidad aquí en el cine... y ellos tendrán que confesar…- dijo ella y sonrió.
-Bien…- dijo él y cuando se volvieron a asomar, Bennu ya no estaba.
Se acercaron sonrientes y cuando Kerem los vio, se sorprendió un poco.
-Kerem…- dijo Onur y sonrió- hoy es el día de las casualidades…
-Onur… Sehrazat…- dijo Kerem algo incómodo.
-Nos encontramos con Sehrazat en el cine y ahora contigo…
-¿Sehrazat? - dijo Bennu acercándose con cuidado, pero sin poder evitarlo.
-Bennu… ¿tú también? - le dijo y casi se le escapa una risita delatora.
-Pero yo vine con Bennu, eso iba a decirles… me dijeron que esta película era imperdible y la invité…
-Algo similar nos pasó a nosotros…- dijo Sehrazat- hoy le comenté a don Onur que quería verla y…
-Y me tentó, por eso vine… nos encontramos justo antes de entrar...
-¿Qué tal si vamos a cenar a algún lado para celebrar las casualidades? - preguntó Kerem y Onur sonrió.
-Vamos…- dijo Onur luego de buscar el consentimiento de Sehrazat.
Se sentaron todos juntos en un restaurante japonés que quedaba en la esquina del cine.
Como estaban en una mesa cuadrada, cada uno tomó una punta. Sehrazat sonrió con nerviosismo cuando Onur deslizó sus dedos por debajo de la mesa para tocar su pierna.
Bennu le sonrió sintiéndose algo culpable por no haberle contado la noticia de lo que estaba sucediendo con Kerem, pero al verla allí con Onur, se dio cuenta de que quizá no era ella sola quien guardaba secretos…
Comieron distintos platos, que fueron compartiendo y bebieron mucho sake. El ánimo siempre fue distendido, la duda flotaba en el ambiente, pero como cada uno tenía algo por esconder, no hablaron de nada…
Onur se perdió un momento en los ojos de Sehrazat luego de que ella se riera un buen rato y sintió que, de no estar allí reunidos, se hubiera abalanzado para besarla. Deslizó sus dedos otra vez para tocarla y ella lo miró con intención, haciéndole notar que le gustaba la caricia y que pretendía que continuara.
Bennu hizo un comentario que solo Kerem le respondió y comenzaron a hablar entre ellos. Onur sintió los dedos de ella guiando los suyos por su pierna hacia arriba y vio a Sehrazat entrecerrando sus ojos.
Decidió retirar su mano mientras la miraba intensamente y ella deslizó sus dedos y tocó su rodilla primero y luego fue ascendiendo y mientras se perdía en sus ojos, notó que él la deseaba tanto como ella a él.
Se mordió el labio y lanzó una risita cuando vio que la conversación entre sus amigos se había interrumpido.
-¿Les parece bien? - dijo Bennu y Sehrazat abandonó sus caricias y la miró a su amiga.
-Por mi… no hay problema…
-¿Quieres que te llevemos a casa? - preguntó Bennu
-No hace falta… yo la llevaré… así no tendrás que dar vueltas…- dijo Onur- además, Kaan empieza la escuela mañana, tengo que asegurarme de llevarla temprano…
-Bien…- dijo Bennu y se levantó, Kerem hizo lo mismo y se despidieron de ellos que seguían sentados.
Sehrazat le dedicó una mirada intensa a Onur mientras los miraban irse. Deslizó sus dedos y ascendió por su pierna hasta que lo vio cerrar los ojos brevemente al sentirla tan íntimamente.
-Deberíamos irnos ya… no puedo fallarle a Kaan…- dijo Sehrazat y lo soltó.
-Me has torturado deliberadamente toda la noche para que ahora te lleve a tu casa…- protestó él y ella alzó sus hombros, sonriente.
Caminaron hacia el auto que había quedado un poco apartado y se subieron. Él se inclinó sobre ella y la besó sin poder reprimirse más. Sehrazat suspiró en el beso y lo atrajo más a ella, conciente de que no tenían demasiado tiempo porque ya era casi medianoche…
El beso fue creciendo en intensidad y cuando quisieron acordar, ella estaba sobre Onur, su cuerpo rozando exquisitamente el de él...
-Espera… Sehrazat… no hay tiempo de llegar a mi casa… se hará muy tarde…
-Onur… - dijo y desabotonó su camisa, revelándole parte de su ropa interior y él buscó sus labios con desesperación.
Ella interrumpió el beso y se pasó atrás. Él la siguió y a los pocos minutos, ambos se reunían piel contra piel luego de quitarse la ropa.
Onur miró hacia todos lados. No había nadie y la calle era bastante oscura. Sehrazat mordisqueó su cuello y él la hizo descender sobre él luego de colocarse protección…
Sehrazat lo tomó de la cara y lo besó húmedamente mientras marcaba un ritmo lento y profundo…
-Me vuelves loco… ¿lo sabes? - le preguntó el hablándole al oído y ella lanzó una risa feliz.
-Tan loco como tú me vuelves a mí…- le dijo ella y sintió las manos de él guiando sus movimientos tomando su cadera y acariciándola.
-Creí que me moría con tus caricias recién…- dijo Onur.
-Tú empezaste…- le dijo, pero no en tono de reproche.
-Y el sake hizo el resto…- dijo él y ella sonrió.
Sehrazat se inclinó hacia atrás y Onur comenzó a besar su pecho, aprovechando la oportunidad.
Él la observó, tenía los ojos cerrados y los labios entreabiertos. Sehrazat no tardó mucho más en alcanzar el clímax y luego se perdió en sus ojos.
Ella continuó moviéndose y luego de unos minutos, se inclinó y susurró en el oído de él lo increíble que era sentirlo de esa forma, Onur cerró los ojos y se entregó al máximo placer, sus dedos entrelazados en el cabello de ella, su boca perdida en la curva de su cuello…
Se besaron tiernamente por un instante y luego ella se desconectó y se vistieron lo mejor que pudieron…
Onur la miró de costado cuando volvieron a acomodarse en sus asientos.
-¿Crees que Bennu y don Kerem se dieron cuenta?
-Es un poco difícil no hacerlo si nos ven mirarnos… pero me imagino que estaban más preocupados por ocultar lo suyo que por nosotros…
-Espero que no me pregunte nada…- dijo Sehrazat.
-Si te pregunta, podrías contestarle con otra pregunta, sobre ella y Kerem…
-¿Tú crees que es momento de contar lo que nos pasa?- le preguntó ella con nerviosismo.
-No… me gusta que sigamos un poco más en secreto… quiero robarte besos, acariciarte sin que nadie lo sepa… me gusta el secreto… aunque por momentos quisiera gritarlo a los cuatro vientos…
-Me pasa lo mismo…
-Entonces no tienes más dudas…- dijo él casi en tono de pregunta.
-No podría estar así contigo si las tuviera… digamos que me incomoda un poco lo que pueda decirse de que yo esté contigo siendo tu empleada.
-Eso puede arreglarse… podrías renunciar y convertirte en mi socia…
-¿Socia? ¿y qué aportaría?
-Tu amor… tu belleza… el aroma de tu piel y esos ojos que dicen tanto que a veces me quedaría mirándolos para siempre…
-Onur…- dijo y sonrió algo sobrepasada por lo que él decía.
-¿Mmmmm?
-Hablaba de mi aporte a la empresa, no a ti…- dijo y sonrió.
-Pues… tu talento, Sehrazat… ¿todavía no te has convencido de eso?
-¿Nada más? Porque… Onur yo no tengo dinero…
-Yo tengo por ambos… sigamos hablándolo en otro momento… ahora te llevaré a casa y con todo el dolor del mundo, porque me gustaría dormir en tus brazos, te dejaré en libertad para que puedas disfrutar de tu hijo…
-Eres el hombre ideal…- le dijo ella en tono de broma.
-Lo soy…- dijo él siguiéndole el juego- créeme que lo soy…
Llegaron a casa de Sehrazat y él la tomó en sus brazos unos instantes antes de dejarla bajar.
-Soñaré contigo esta noche…
-Me parece bien…- dijo ella sonriendo luego de besar sus labios.
-¿Qué hay de ti?
-¿Quieres que sueñe contigo?
-¿Acaso no lo haces?
-Onur… la mayor parte de las veces no recuerdo lo que sueño… ¿quieres que te mienta?
-Sería bueno que lo intentaras…
-Está bien…- dijo pensativa- no… no te mentiré… sí te diré que desde que te conozco, y sobre todo desde que estamos juntos, eres el último en quien pienso antes de dormirme y el primero en quien pienso al despertarme… ¿alcanza con eso?
Onur se perdió en sus ojos un instante y sonrió.
-Por supuesto…- le dijo y besó sus labios para despedirse- descansa, te amo…- le dijo y ella sonrió con dulzura.
-Yo también…- le dijo y se bajó del auto para no tentarse y seguir sumergida en sus brazos.
Onur sonrió al verla caminar hacia su edificio. Era imposible estar más enamorado de ella de lo que estaba. Ya se le estaba haciendo difícil ocultar sus sentimientos frente a los demás, pero supo que la decisión de contarlo o no, era de ella y la respetaría…
Bueno, espero que les siga gustando, nos vemos en el próximo! Gracias por leer!
