Esta historia está dedicada a las chicas del grupo. Gracias totales por bancarme SIEMPRE!

Capítulo 8

Bennu observó a su amiga desde su escritorio. Sehrazat trabajaba en su computadora y cada tanto cruzaban miradas. Era evidente que ambas sentían curiosidad y deseos de preguntar, pero ninguna se había animado a hacerlo.

Sehrazat sonrió, dándole a entender que no hablaría y cuando Bennu estaba a punto de hacerlo, Kerem se asomó por la puerta…

-Buenos días…- dijo y Sehrazat miró a Bennu, cuyos ojos se iluminaron al verlo.

-Buenos días don Kerem…- dijo Bennu y Sehrazat por poco lanza una carcajada.

-Buenos días…- dijo no queriendo parecer maleducada, pero consciente de que no había sido escuchada.

-Me preguntaba si… si… querrían ir a almorzar hoy…

-Lo siento, don Kerem…- dijo Sehrazat apretando los labios para fingir desilusión- tengo una reunión y no podré asistir…

-¿Con don Onur? - preguntó Bennu y Sehrazat asintió.

-No te preocupes… iré con Bennu… ¿puedes no? - dijo Kerem y sonrió al verla asentir.

Cuando Kerem se fue, Sehrazat alzó las cejas mirando a su amiga.

-¿Cuándo me contarás lo que sucede aquí? - le dijo y Bennu la miró más seria.

-Tal vez cuando tú me cuentes lo que pasa allí…- dijo imitando el gesto de su amiga.

-Bien… no tenemos por qué hablar… cuando sea el momento lo haremos…- dijo Sehrazat, consciente de que tenía un arreglo con Onur y no tenía obligación de contestar aún.


El día se desenvolvió según lo esperado. Al mediodía Kerem se fue con Bennu a almorzar y Sehrazat tuvo su reunión con Onur, que no era una excusa, sino una verdadera reunión de trabajo.

Él pidió comida y almorzaron en su oficina. Se habían mantenido muy distraídos últimamente y el trabajo había quedado algo relegado, por lo que decidieron tener esa reunión en la empresa porque estaban seguros de que en casa de él las cosas volverían a írseles de las manos… y después de todo, el trabajo había que hacerlo…

Sehrazat marcó una zona del plano con un lápiz y se inclinó hacia delante para ver con más precisión. Onur perdió su mirada en su escote y Sehrazat, al verlo, alzó ambas cejas para darle a entender que no era el momento…

Onur no le prestó atención y siguió mirándola.

-Onur…- dijo ella y volvió a alzar las cejas.

-¿Qué quieres que haga? ¿Cierro los ojos? - dijo y bajó la voz- me vuelves loco… ¿qué puedo hacer?

-Haz de cuenta que soy solo tu empleada, como antes…- dijo intentando un tono serio.

-Nunca fuiste solo mi empleada… y eso es lo más interesante…- le dijo él y se puso de pie.

-Onur…- dijo y dio la vuelta al escritorio y quedó de pie a su lado.

-Sehrazat…- le dijo y se inclinó y perdió su nariz en su cuello.

-Estamos en la empresa…- se quejó ella, cerrando los ojos e inspirando hondo.

-Lo se… solo un poco…- le dijo él en el oído y ella movió la cabeza a un lado para darle mejor acceso.

-Onur… escucha… me quedaré a dormir en tu casa esta noche si me invitas… pero terminemos este trabajo… por favor…- le dijo con una voz que a él se le antojó demasiado sexy.

-Está bien…- dijo y la soltó- pero, aunque sea quiero un beso… solo uno…

-Uno…- dijo ella con una sonrisa y se puso de pie.

Onur la tomó entre sus brazos y miró sus labios con deseo. Ella se inclinó, era tanto el pánico de que alguien entrara y los viera que quería que todo sucediera lo antes posible.

Él sonrió y se tomó su tiempo, pero cuando la besó, Sehrazat no pudo evitar un suspiro y cuando quiso acordar, estaba casi recostada sobre el escritorio.

Lo dejó hacer un momento más, pero luego lo empujó un poco y cuando sus bocas se separaron, lo miró y se mordió el labio.

-Onur…- le dijo y él sonrió, agitado.

-Casi no puedo esperar hasta la noche…- dijo y giró para sentarse en su escritorio.

Sehrazat sonrió y se acomodó en su silla. Continuaron con su proyecto y a pesar de que varias veces ella tuvo que llamarle la atención por sus miradas, ambos lo disfrutaron, porque más allá de sus miedos lógicos de que alguien los viera, Sehrazat amaba que él fuera tan expresivo con su deseo y al fin de cuentas, de su amor hacia ella.


-¿Te paso a buscar? - le preguntó él cuando, un par de horas más tarde, la llamó por teléfono un poco ansioso por verla.

-No hace falta, me quedaré un rato con Kaan mientras cena y luego iré… espérame…

-Créeme… lo estoy haciendo…- le dijo Onur y Sehrazat sonrió antes de colgar.

Como había dicho, se quedó un buen rato, escuchando como le había ido a Kaan en la escuela, cenando con él y con Mihriban y luego se preparó para irse, una vez que su hijo se quedó dormido.

Le dijo a Mihriban que tenía que trabajar toda la noche y su amiga la miró, dándole a entender que no necesitaba explicaciones, le dijo que cuidaría a Kaan y que esperaba que todo saliera bien…

Entró con las llaves que él le había dado y se sorprendió de no encontrarlo allí, cocinando… esperándola…

Subió las escaleras, probablemente se había ido a duchar o se había quedado dormido, ella había tardado un poco más de lo que habían calculado…

Abrió los ojos y se sorprendió cuando entró a la habitación iluminada por velas y lo vio en la cama, al lado de un banquete y vistiendo solo una sonrisa provocativa.

-Onur…- dijo mientras sus ojos lo recorrían ávidamente.

-Te estaba esperando… hace siglos…- le dijo y ella sonrió.

-Pues… aquí estoy…- le dijo ella, sintiendo que su cuerpo reaccionaba a toda la situación.

-Bien… ven a comer…

-¿Comer?- le dijo ella mientras desabotonaba su jean y pateaba sus zapatos.

-Comeremos primero…- le dijo él con una sonrisa- me muero de hambre…

-Bien… bien… como quieras…- le dijo ella y se quitó la ropa.

-No hacía falta…- le dijo él devorándola con su mirada cuando ella se recostó del otro lado, lista para comer.

-Yo creo que sí, así sabrás lo que es dejar lo mejor para lo último…- le dijo y tomó un bocado de la comida.

Onur la observó unos instantes y sonrió cuando ella reparó en como había reaccionado él a ella, lo cual era casi imposible de ocultar por su estado de desnudez.

Comieron rápidamente, dedicándose miradas intensas y cuando terminaron, él movió todo a su mesa de noche, al igual que ella y se arrodilló en la cama para esperarla…

Sehrazat se reunió con él y suspiró cuando él la tomó entre sus brazos y hundió la nariz en su cuello, su piel cálida contra la de ella, rozándola y estimulándola aún más de lo que ella hubiese creído…

Sehrazat descubrió que todo en él era provocación esa noche y lo disfrutó al máximo. Nunca había tenido dudas sobre la química existente entre ambos en el momento de la intimidad, sobre todo porque había tenido la oportunidad de probarlo, aunque la situación hubiese sido distinta.

Pero ese Onur íntimo, seguro, dedicado a complacerla y tan caballero por momentos la hacía perder la cabeza.

Onur la tomó de la cara y besó sus labios. La hizo recostar y se dedicó a besar su piel desde los hombros hacia abajo, dejando un rastro húmedo en todo su cuerpo.

Ella cerró los ojos y lo dejó hacer, suspirando de a ratos, hablándole y estimulándolo en otros…

Onur se quedó mirándola cuando ella se entregó al máximo placer, un rato más tarde, debido a sus caricias y recién allí, él se puso protección y la hizo descender sobre él hasta que se sintió en ella completamente.

Sehrazat le sonrió y se inclinó hacia delante para besar su torso mientras él se movía y la dirigía tomándola de la cintura.

Él se incorporó un poco y estimuló su pecho y ella sostuvo su cabeza suavemente dirigiéndolo también…

El segundo clímax de Sehrazat llegó junto con el de él y ambos se perdieron en los ojos del otro mientras lo sentían…

Al reponerse un poco, él la estrechó entre sus brazos y se acostaron abrazados bajo las sábanas… él siguiendo con su cuerpo el contorno de su espalda y acercó su boca a su oído...

-Eres la mujer de mi vida… la que había estado esperando…- le dijo en voz baja, sentida- ¿lo sabes?

Sehrazat se mordió el labio para no emocionarse. Sabía que él era complicado para expresar sus sentimientos…

-Es bueno saberlo…- dijo y sonrió, cerrando los ojos cuando él perdió su nariz en el cuello de ella y se quedó dormido…

Bueno, hasta aquí llegamos, espero que la hayan disfrutado! Nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por leer!