Capítulo 9
Sehrazat apretó a Kaan entre sus brazos, odiaba tener que dejarlo, pero no había podido negarse cuando Onur le ofreció hacer un viaje juntos, y menos al enterarse de que irían a la romántica ciudad de Venecia. La excusa era un posible cliente que no había querido acercarse hasta Estambul y ellos estaban deseosos de encontrarse con él allí, o al menos eso les pareció a todos cuando Onur se los comentó en la reunión semanal del equipo.
Escuchó la bocina del auto de él que la pasaba a buscar y se apresuró a bajar con su equipaje. No llevaba mucho. Un par de conjuntos para el día y dos vestidos por si les tocaba cenar o encontrarse en algún lugar un poco más arreglado.
Onur le sonrió mientras la miraba con intensidad, ella ya se había acostumbrado a que él no se cuidara a la hora de observarla y en un punto, sentía que se incomodaría si él no la mirara de ese modo…
Se subió al auto luego de entregarle su equipaje al chofer de Onur y le sonrió al subirse.
-¿Estás lista? - le preguntó.
-Sí, por supuesto…- dijo ella y se mordió el labio con ganas de besarlo.
Onur sonrió y se inclinó para besar sus labios, atento a que nadie los viera.
Varias veces durante el viaje, él buscó su mano para entrelazar sus dedos, pero la sintió algo tensa porque no se encontraban solos.
-¿Cuándo es que nos encontraremos con el cliente? - le preguntó para saber cuanto tiempo les quedaba libre.
-Es un poco complicado de explicar…- le dijo él y ella arrugó el entrecejo- no nos preocupemos por eso ahora…- agregó mientras subían al avión que los llevaría a Venecia.
Un rato más tarde, él tomaba su mano mientras se acomodaban en los espaciosos asientos de primera clase del avión y ella sonreía entusiasmada. Nunca había viajado en primera clase y no era que había viajado tantas veces en avión, tampoco…
Él giró para mirarla y ella sonrió al ver que él besaba sus dedos e iba quedándose dormido. Se quedó mirándolo mientras él se relajaba. Sabía que Onur no era fanático de los vuelos y que tenía algo de miedo, así que seguramente se había tomado algo para soportar el viaje durmiendo.
Sonrió sin poder evitarlo y miró una revista mientras el avión se preparaba para despegar.
Ya en el aire, las azafatas le ofrecieron algo para tomar y eligió una copa de vino, seguramente no le haría mal un trago.
Onur se despertó unas cuantas veces y se acomodó sosteniendo de a ratos su mano y ella se enterneció al ver que siempre la buscaba, a pesar de estar dormido…
Un rato antes de aterrizar, se despertó, se desperezó un poco, descansado y le sonrió cuando ella alzó sus cejas…
-Parece que has descansado… es una lástima que yo no haya podido dormir…
-Lo es… pero no te preocupes, hoy velaré tu sueño, en caso de que no pueda dormir… no me importa que duermas, sino poder estar contigo… además solo fueron dos horas y media… como mucho…
-Es cierto… y dime… ¿tenemos que encontrarnos hoy con el cliente?
-No… Sehrazat… hay algo que tengo que decirte sobre el cliente, espero que no te enojes…
-Onur… me estás asustando… dime que es…
-El cliente… él canceló la reunión porque le salió un viaje a Londres de último momento y no podrá reunirse con nosotros…
-No puedo creerlo…
-Bueno… creí que igual nos merecíamos un par de días de descanso, alejados de nuestros problemas y de los ojos inquisidores de todos…
-Claro… y no se te ocurrió consultarme…
-¿Quieres volver? Podríamos cancelar el vuelo del jueves y volver hoy mismo si no quieres disfrutar del mejor hotel de Venecia y un par de románticas noches conmigo…
-Onur…- dijo y no pudo evitar sonreír, le encantaba pensar que él había hecho todo eso para estar a solas con ella.
No siguieron hablando, él supo que ella no se había molestado por el hecho de haberle ocultado la cancelación de la reunión y ella se relajó sabiendo que ella quería estar allí, no sólo por trabajo sino para estar con él…
Sehrazat abrió la boca cuando llegaron al hotel en el que se hospedarían. Tuvieron que tomarse un Vaporetto desde el puente del Rialto que los paseó por el gran Canal hasta la Piazza San Marco, y allí enfrente se encontraba su hotel.
Se trataba de un edificio viejo y Sehrazat no pudo menos que admirar sus viejas estructuras que databan del año 1475 y aún seguían en pie.
El hotel Gritti Palace tenía pocas habitaciones disponibles y Onur había elegido la mejor, con vista al Gran Canal.
Cuando entraron, Sehrazat sonrió sin poder dejar de mirar hacia todos lados, sentía que todo le llamaba la atención y que no podría dejar de admirar cada detalle del mobiliario del lugar.
Él se dedicó a observarla y a disfrutar de su sorpresa. Una vez que ella se animó a sentarse sobre la cama, se acercó a ella y levantó su mano para besarla.
-¿Te gusta el lugar?
-¿Qué si me gusta? Es increíble, Onur… No puedo dejar de fijarme en cada detalle…
-Me alegra… la idea era que lo disfrutaras…
-Estoy segura de que lo haré… ¿entonces? ¿qué hacemos?
-Digamos que…- dijo y se recostó a su lado- podríamos entretenernos con algunas ideas que se me ocurren ahora mismo y que incluyen esta cama y menos ropa…
-Onur…
-pPero supongo que querrás salir a conocer la ciudad y estoy de acuerdo…- dijo y la tomó entre sus brazos, besó sus labios y sofocó una carcajada cuando ella suspiró, casi pidiéndole que siguiera adelante con sus caricias…
Salieron a caminar y ella soltó una carcajada cuando él la tomó de la mano y entrelazó sus dedos con los de él para caminar. Se sentía placentero y correcto y Sehrazat se preguntó como sería no tener que esconderse para poder demostrar el mutuo afecto que sentían…
Se pasaron horas caminando entre callecitas y descubriendo lugares en donde compraron pequeñeces que querían llevarse de recuerdo. Decidieron volver al hotel a cambiarse para cenar y se vistieron un poco más elegantes porque, según Onur, el lugar lo ameritaba.
Cuando Sehrazat salió del baño, intentado subir el cierre de su vestido pudo ver la impresión que había causado en Onur directamente en sus ojos. Era bastante sencillo, color morado y la tela se ajustaba a su cuerpo, aunque no exageradamente. Le quedaba largo apenas por debajo de sus rodillas y lo acompañó con un par de sandalias no demasiado altas, no quería quedar más alta que él… el maquillaje era sencillo y el cabello apenas recogido para que no le incomodase.
-Onur…- dijo y él no le contestó- Onur… ¿me ayudas?
-Sí… claro…- dijo reaccionando de golpe y Sehrazat sintió sus manos cálidas sobre su piel, intentando subir el cierre.
-¿Te parece adecuado el vestido?
-Demasiado…- dijo y Sehrazat cerró los ojos un momento cuando sintió que él deslizaba sus labios por la piel de su cuello.
-Onur…- jadeó ella cuando sintió que él, luego de terminar con el cierre, dirigió sus manos hacia su cadera mientras sus labios seguían besando su cuello, húmedamente.
-Vámonos ahora porque sino, no te dejaré ir…- dijo y ella apretó un segundo los ojos, tratando de que no sucumbir y rogarle que no se fueran.
Sonrió y giró para mostrarle como estaba. Él asintió y le dedicó una mirada intensa y salieron a cenar.
El restaurant estaba en una terraza. Aún no era totalmente de noche y el atardecer teñía todo de un color anaranjado que lo convertía en ensueño…
Pidieron unas pastas con vino blanco y charlaron de varias cosas durante la cena. Luego ella se comunicó con Kaan y le deseó buenas noches.
Onur se quedó mirándola y un chico se acercó a él y le dijo en un inglés algo rebuscado si quería comprarle una flor.
Él sonrió y le compró dos. Sehrazat terminaba de hablar por teléfono y observó la interacción de lejos y cuando el chico pasó a su lado con una sonrisa, le hizo una especie de reverencia y ella sonrió.
-Se enamoró de ti…- le dijo Onur y ella arrugó el entrecejo.
-¿Crees que no entendí que te vendió esas flores? - le dijo ella y él sonrió misteriosamente.
-Bien, me descubriste…- le dijo y se las entregó.
-Muchas gracias, cariño…- le dijo y él la tomó entre sus brazos.
-¿Por qué no volvemos al hotel? Muero de ganas de quitarte ese vestido…
-¿Por qué? ¿Acaso no te gusta?
-Me gustas tú, al natural… me gusta tu piel… la forma en que me miras en esos momentos íntimos… tu voz… el olor de tu perfume… los sonidos que haces cuando te acaricio…
-Tu tampoco estás nada mal…- le dijo ella algo avasallada por las palabras de él y sonrió cuando vio el gesto de Onur , como el de un niño pequeño desilusionado porque no tiene el juguete que quiere.
Llegaron al hotel y Onur casi no podía mantenerse quieto mientras subían en el ascensor.
Sehrazat lo dejó hacer y se encontró apretada contra la puerta de la habitación no bien llegaron y él se quitó la chaqueta que llevaba puesta.
Los besos se tornaron intensos y de pronto Onur se separó de ella y Sehrazat lo miró sin comprender…
Ella se inclinó sobre él y desabotonó su camisa, deslizando sus manos para acariciar su torso y él cerró los ojos.
Sehrazat le quitó la camisa y aflojó su cinturón. Lo miró, esperando que él la ayudara con su ropa, pero él no se movió, parecía disfrutar lo que ocurría, pero sin actuar en consecuencia.
Ella se acercó y lo besó intensamente, él levantó la falda de su vestido y acarició su pierna. Sehrazat cerró los ojos y él volvió a detenerse.
-Quítate el vestido…- le dijo mientras llegaba hasta su ropa interior y la retiraba dejando solamente el vestido por quitar…
Sehrazat sintió que su cuerpo reaccionaba a lo que él le decía y hacía y Onur se sentó a los pies de la cama y se quedó mirándola.
-Onur…
-Hazlo… por favor…- dijo él y ella se acercó y se detuvo a pocos centímetros de él…
Sehrazat giró y le dio la espalda, lo miró por sobre su hombro y comenzó a deslizar el cierre hacia abajo, hasta que lo terminó de bajar…
Onur suspiró mientras la observaba y entornó los ojos cuando, finalmente, luego de varios segundos interminables, el vestido tocó el suelo y ella permitió que él la acariciara con la mirada.
-Eres increíble…- le dijo y ella sonrió con algo de timidez, pero luego su mirada cambió.
Onur la tomó de la mano y la hizo recostar sobre la cama. Se tomó su tiempo y besó y acarició toda su piel. Ella lo acarició, pero mayormente lo dejó hacer a él y cerró los ojos con placidez cuando finalmente lo sintió parte de ella.
Hicieron el amor lentamente en total conexión y él ahogó un gemido cuando alcanzó el clímax, justo luego que ella llegara al suyo.
-Mi vida…- le dijo él cuando se recostaron abrazados bajo las sábanas.
-Dime…
-¿Eres feliz?- le preguntó besando su cabello.
-Muy feliz… ¿por qué lo preguntas?
-Porque me gustaría hacerte una propuesta y quisiera saber si tendrás en cuenta lo que sientes para responder a ella…
-Bien…- dijo ella algo nerviosa.
Onur se perdió en sus ojos evaluando si era el momento indicado para decirle lo que había estado planeando desde que había salido con ella de Estambul. Ella lo miró expectante y el pestañeó, no quería cometer errores.
Bueno, un poco de misterio no viene nada mal... veremos cual es la propuesta y la respuesta de Sehrazat. Gracias por seguir leyendo!
