Capítulo 11

Onur se inclinó sobre Sehrazat y besó su mejilla, estaban acostados, ella de espaldas a él…

-Mi vida… has estado muy callada… no dejemos que una tontería como esta arruine nuestra noche…

-Onur… no es una tontería que tu madre esté hablando de mi y de lo que hago contigo aquí…

-Mi madre es una mujer anticuada y amargada…

-Onur… es tu madre y si comenzamos así, no quiero ni pensar en todo lo que podría llegar a decir de mí…

-Yo no permitiré que diga nada…

-Se lo impedirás… pero no impedirás que lo piense…

-Escucha… tu pareja es conmigo, no con ella…

-¿Acaso se te olvida que ya pasé por esto cuando me casé con Ahmet?

-No… pero no es el mismo caso… y te prometo que mi madre te amará una vez que se permita conocerte… eres encantadora… dulce… y eres la mujer que elegí, mi madre no podrá oponerse a ti por mucho tiempo… si es que se opone… eso todavía no lo sabemos…

-Claro, bonita carta de presentación de tu futura esposa atendiendo el teléfono en tu habitación cuando estás de viaje…

-Me quedaré con lo de futura esposa…- dijo él y volvió a besar su mejilla.

-Onur…- protestó ella.

-Sehrazat… por favor, no arruinemos esto… lo estábamos pasando increíble… de hecho…- dijo y deslizó sus dedos por la cadera de ella y la rozó con su pelvis para demostrarle que la deseaba- creí que podríamos…

-¿Acaso nunca tendrás suficiente? - le preguntó ella luego de girar para mirarlo, queriendo simular enojo y sin poder reprimir una sonrisa.

-No… nunca…-dijo él y capturó sus labios con intensidad, haciéndola olvidar de todo por unos cuantos minutos.

Hicieron el amor y luego se quedaron dormidos. Sehrazat sonrió al despertarse y verlo literalmente sumergido en su pecho. Se preguntó como podía respirar y sintió que su cuerpo reaccionaba a esa sensación…

Se movió un poco y él se acomodó a su lado, reclamándola dormido para abrazarse a ella.

Durmieron un rato más y luego de desayunar en la cama, emprendieron el regreso.


Llegaron a Estambul luego del mediodía y Onur la dejó en su casa.

Kaan la recibió contento y le contó lo que había hecho con su tía en esos días. Sehrazat le entregó los regalos que le había comprado y se quedaron charlando un rato.

Onur resolvió no ir a la empresa ese día y cuando llegó a su casa se encontró con doña Feride que lo estaba esperando…

-Madre… ¿cómo estás? ¿por qué no me extraña que hayas venido?

-Querido Onur… quería verte, hace días que no te veo y eres mi hijo ¿qué tiene de malo?

-Nada… pero te conozco demasiado… ¿qué has venido a decirme?

-Bien… hablaré sin rodeos… no me gustó nada que esa chica atendiera el teléfono…

-Bien… lo entiendo… es tu opinión…

-Necesito que me expliques lo que sucede…

-No sucede nada… al menos no nada que sea para preocuparte…

-Me gustaría decidirlo por mi cuenta… dime que hay entre ustedes…

-Tenemos una linda relación, madre… si me preguntas, ella me hace feliz… hace siglos que no me sentía así… es una hermosa compañera y he descubierto que tengo profundos sentimientos por ella…

-¿Aunque tenga un hijo con otro hombre?

-Madre… ella no es casada, es viuda… ha tenido la desgracia de perder a su compañero… y es una persona increíble… íntegra… que ha podido salir adelante en lo personal y es brillante en lo profesional….

-Te has enamorado…

-Así es…- dijo Onur y se quedó mirándola.

-Bien… invítala a casa… sería lindo poder charlar con ella… conocerla más… quiero ver todo eso que tú dices ver en ella…

-Bien… te diré cuando podemos ir… - dijo y suspiró.


Al día siguiente, Sehrazat entró en su oficina y vio que Bennu la miraba tratando de sonreír pero sin hacerlo realmente.

-Amiga… ¿acaso no me has echado de menos?- preguntó con curiosidad.

-Así es…- dijo Bennu y se acercó a saludarla.

-¿Qué pasa?

-Pues… nada… o… sí…

-Dime…

-Bueno… pasó que don Kerem ha recibido una llamada que nos dejó algo sorprendidos… a todos...

-¿Don Kerem?

-Sehrazat… el cliente que debía reunirse con ustedes llamó ayer a la empresa y se disculpó con don Kerem en medio de una reunión de todos los directivos por no haber podido encontrarse con ustedes en Venecia… es más, aseguró que ustedes sabían que no habría reunión antes de irse de aquí...

-Entiendo…- dijo Sehrazat.

-No entiendes… todos estábamos allí y cuando don Kerem puso la llamada en altavoz fue porque creyó que ustedes estarían allí con él y así podríamos escucharlos…

-Y nosotros no estábamos con él…

-No…

Sehrazat se tapó la cara con las manos un momento y suspiró. ¿por qué tenía que ser todo tan difícil?

Bennu intentó abrazarla, decirle algo, pero no supo qué. Por un lado estaba feliz de que su amiga tuviera una relación con Onur, pero por otro, la exposición no era buena y ella sabía que Sehrazat la odiaba…

Onur se asomó por la puerta con algo de desconcierto y Bennu lo miró con tristeza, dándole a entender que Sehrazat ya se había enterado.

-Los dejaré…- dijo y apretó el hombro de su amiga antes de irse.

-Sehrazat…- le dijo y ella intentó focalizarse en sus ojos, mientras se secaba algunas lágrimas.

-Dime…

-Lamento que todo sea tan complicado…

-Créeme, yo lo lamento más…

-Yo… no sé que decir… aún si blanqueamos nuestra relación la gente ya está hablando y créeme, a mí no me importa más que por ti… solo me importas tú…

-Lo se…- dijo y tomó su abrigo y su cartera.

-¿Adónde vas?

-Necesito pensar un poco… siento que aquí no tengo suficiente aire…

-Sehrazat…- le dijo y ella se volvió cuando llegaba a la puerta- te amo… no lo olvides…

-Yo también… y tampoco olvido esta promesa…- le dijo y levantó su mano, mostrándole el anillo.

Sehrazat salió del edificio de Binyapi justo a tiempo antes de comenzar a llorar casi sin poder controlarse. Se imaginó todos los escenarios posibles, sus colegas, sus jefes, hablando de su relación clandestina con Onur, de su escapada romántica a Venecia…

Se tapó la cara con las manos y se preguntó ¿cuál había sido el error que había cometido para que la vida fuese tan injusta con ella?

Se tomó un taxi y le pidió que la llevara a orillas del mar. Caminó un buen rato por allí, tratando de quitarse toda la angustia.

La gente pasaba y la miraba con algo de tristeza, porque ella estaba triste, desolada…


Todavía no había anochecido cuando se sentó, exhausta en un banco y se quedó mirando el mar. Pensó en lo bueno que había vivido con él, se miró la mano, en donde relucía el brillante de su anillo de compromiso.

Pensó también en todas las críticas de los envidiosos y malintencionados de siempre…

Se sorprendió cuando vio aparecer una flor delante de ella, era un tulipán, una de sus flores favoritas.

Giró hacia atrás y lo vio a Onur que se la entregaba.

-¿Cómo me encontraste? - le preguntó luego de volver su mirada al mar. Lo sintió sentarse a su lado en el banco, imitando su postura.

-Seguí los latidos de tu corazón…- le dijo y ella lo oyó suspirar.

-Onur…- dijo sin mirarlo.

-Sé que esto no tiene vuelta atrás… sé que tienes mucho dolor, mucha vergüenza, pero yo te amo y no puedo evitar ilusionarme con estar a tu lado…

-Lo sé… yo también te amo…

-¿Entonces?

-Entonces, necesité un poco de espacio y aire para poder pensar…

-¿Tomaste alguna decisión? - le preguntó él expectante.

-Así es…- le dijo ella y se inclinó para apoyar su cabeza en el hombro de él, buscando su apoyo…

-¿Cuál será? - le preguntó y ella giró para mirarlo.

-No te perdería por nada del mundo…- le dijo con una sonrisa y él se inclinó para besar sus labios…

-¿Entonces? - le preguntó él.

-Volvamos a la empresa… enfrentemos a todos…- le dijo y él besó su frente, comprensivo y lleno de esperanzas de que todo saliera bien…


Bueno, parece que Sehrazat está decidida. Esto sigue pronto. Nos vemos en el próximo capítulo. Gracias por leer!