Capítulo 13

Onur sonrió al ver los nervios que tenía Sehrazat de encontrarse con su madre. Claramente no estaba arrepentida, pero seguro que quería que todo sucediera lo más pronto posible y así poder sacarse un peso de encima.

-Estás preciosa…- le dijo por lo bajo cuando escucharon los pasos de Firdevs, que había ido a ayudarla con la comida.

Sehrazat le sonrió, por una milésima de segundo, olvidándose de los nervios y ambos miraron hacia el frente cuando la puerta se abrió.

-Onur, querido…- dijo Feride desde adentro- Sehrazat… pasen… están en su casa…

Ella le hizo una especie de reverencia a Firdevs y le entregó un paquete que había traído.

-No hacía falta que trajeras nada…- dijo Feride mirándola de lejos y Sehrazat se acercó para besarla.

-Quise que probaran un postre… es mi especialidad…- dijo luego de besar ambas mejillas de Feride.

-Bien… lo haremos entonces…

-Sehrazat cocina maravillosamente…- dijo Onur y ella lo miró con ternura.

-¿Has estado en su casa comiendo?

-Por supuesto… la primera vez fue casi de casualidad… él vino a traerme unos papeles y como yo estaba preparando la comida…

-Claro… entiendo…

-Y a partir de allí comencé a aparecerme a la hora de la comida…- dijo y Sehrazat sonrió.

-Onur…- dijo avergonzada y Feride alzó la ceja.

-Siéntense… ¿por qué no has traído a Kaan?

-Bueno… pensé que sería mejor charlar y que él no estuviera aquí y tuviésemos que distraerlo…

-Bien… me parece bien…- dijo Feride mientras se sentaban.

Firdevs les trajo un aperitivo y se mantuvieron en un silencio algo incómodo, Feride observándolos, Sehrazat tratando de no cometer errores y Onur intentando que todo fuera lo más normal posible.

Finalmente, luego de intercambiar algunas palabras, se sentaron a comer.

La comida fue un poco más amena porque Onur comenzó a hablar de Kaan y Feride se interesó en sus cosas y obviamente Serhazat trató de dejar que todo fluyera.


Una vez que sirvieron el postre, Onur se quedó mirando a su madre que evitaba probarlo y hundió su cuchara en él…

-Tú tampoco lo habías probado…- le dijo ella a Onur y él negó con la cabeza y al probarlo, cerró los ojos con placidez.

-Es exquisito, mi vida…- dijo y Feride le dedicó una mirada.

-Me alegra que te guste…- dijo Sehrazat algo inhibida.

-Vamos a probarlo…- dijo Feride y demoró una eternidad en hacerlo- está muy rico… me encanta el sambali…

-Me alegra que le haya gustado…

-Eres buena cocinera, Sehrazat… me imagino que tu marido lo apreciaba…

-Madre…

-No, está bien, Onur… la verdad es que sí, doña Feride… si hay algo que los maridos saben apreciar es a una buena cocinera…

-¿Has visto, Onur?

-Es cierto… por eso yo la aprecio y disfruto tanto sus comidas… y por eso, madre… quiero comentarte que le he propuesto matrimonio a Sehrazat…

-Onur…- dijo Feride abriendo los ojos como platos.

-Aún no lo he aceptado…- dijo Sehrazat con una sonrisa- pero supongo que entenderá que quiero hacerlo… estoy enamorada de él…

-Claro…- dijo Feride algo incómoda.

-¿Usted que piensa?

-Bueno…- dijo removiéndose en el asiento- digamos que él no me ha consultado…

-Entiéndeme madre… me enamoré…

-Intento hacerlo…

-Me alegra…- dijo él y se puso de pie.

-¿Ya se van?

-Queremos dejarte descansar…

-No estoy cansada… además… - dijo y se puso de pie- busqué las fotos que me pediste, Sehrazat…- agregó buscando una vieja caja de madera y entregándosela.

-Ah…- dijo Sehrazat abriéndola y mirando las fotos que había allí.

Onur hurgó entre las fotos y le fue contando algunas historias que recordaba. Sehrazat reía divertida y Feride hacía algunos comentarios, pero se dedicó a observarlos.

De pronto se imaginó rodeada de nietos queriendo jugar con ella y sonrió sin proponérselo. A pesar de todo, Sehrazat parecía una buena mujer…

-Bueno, hijos…- dijo y el comentario no pasó desapercibido- ahora sí me retiraré a dormir… si quieren pueden quedarse un rato, pero los saludo hasta mañana…

-No, no… nosotros nos iremos, doña Feride… muchas gracias por la cena…me alegra que hayamos hablado y me encantaron las fotos… muchas gracias por tomarse el trabajo de buscarlas…

-Querida… no tienes nada que agradecer… si mi hijo es feliz, yo también lo soy… delicioso tu postre… tienes que pasarme la receta y yo te pasaré las mías… así podrás cocinarle a Onur todo lo que le gusta…

-Bien… se lo agradezco…

Feride desapareció y Sehrazat miró con asombro a Onur.

-¿Qué pasó aquí? - le preguntó y Onur sonrió.

-Mi madre a menudo tiene estas reacciones… digamos que al principio es un poco intensa y luego, cuando piensa un poco las cosas, recapacita y se da cuenta de que no puede ganar en todo...

-¿Tú sabías que pasaría esto?

-No, pero confiaba en que sucediera…- dijo y besó su frente- ¿te llevo a casa?

-¿A mi casa? Creí que querías pasar por la tuya…

-Siempre… siempre quiero hacerlo…creí que estabas cansada…

-No lo suficiente…- dijo ella en voz baja y con una sonrisa.

Onur tuvo ganas de apretarla entre sus brazos y llevarla a su habitación de soltero, pero resistió la tentación y salió con ella para subirse a su auto e ir a su casa.


Cuando llegaron, ella venía riéndose de algo que él había dicho y no bien Onur cerró la puerta la apretó entre sus brazos y la besó con intensidad mientras sus manos la exploraban lentamente, acariciando cada lugar de su cuerpo…

Onur levantó su vestido y acarició sus piernas. Ella jadeó placenteramente y trabajó para bajar sus pantalones y boxers en el menor tiempo posible.

-¿Quieres… quieres que vayamos arriba? - le dijo entre besos y jadeos cuando él deslizó su ropa interior hacia abajo para que ya no hubiera impedimentos.

-No… después vamos…- le dijo y la subió a la mesada, le quitó el vestido por arriba y hundió su nariz en su cuello mientras se posicionaba entre sus piernas.

Sehrazat le quitó su camisa y cerró los ojos cuando lo sintió completándola. Por suerte ella había comenzado a cuidarse por ambos, por lo que no hubo que hacerse problemas por buscar un preservativo.

Los besos húmedos e intensos no le dieron lugar a las palabras y Onur se movió para poder brindarles placer a ambos…

Sehrazat sintió que llegaba al clímax un buen rato después y se perdió en sus ojos. Él le sonrió sin fuerzas luego de alcanzar el suyo.

-Sigue siendo increíble hacer el amor contigo…- dijo él y apoyando su frente en el hombro de ella, aspirando su aroma y acariciando el pecho de Sehrazat como al descuido…

-También contigo… y dormir contigo… ¿qué tal hoy?

-¿Le dirás a Mihriban que tenemos que trabajar? - preguntó Onur con una mirada cómplice.

-Le diré que no iré a dormir…- dijo con una sonrisa y él se la devolvió.

-Me parece bien…- dijo y la apretó entre sus brazos antes de desconectarse- iré a tomar una ducha mientras le avisas…

-Espérame… ¿si?- dijo ella y él le guiñó el ojo.

-Ansiosamente…- le dijo y ella lo miró subir las escaleras desnudo y suspiró.

Le tomó un par de minutos avisarle a Mihriban que no volvería y Kaan pidió hablarle.

Le contó algunas cosas que quería decirle y cuando cortaron, Sehrazat subió las escaleras y entró a la ducha junto a él…

-¿Todo bien con Kaan? - le preguntó él entre besos y ella asintió, olvidándose por un momento de todo lo demás…


Bueno, ¿habrá conquistado realmente Sehrazat a doña Feride? Veremos que pasa. Gracias por seguir leyendo!