Capítulo 14
Onur abrió los ojos y sonrió al ver la mirada tierna con que Sehrazat lo veía. Ella se había despertado hacía unos minutos y se había dedicado a disfrutar de estar en sus brazos.
-Buenos días, mi vida…- le dijo y se inclinó para besar suavemente sus labios.
-Buenos días…- dijo ella con una sonrisa.
-¿Dormiste bien?- preguntó él y la vio asentir y entrecerrar los ojos.
-¿Será temprano?
-Es sábado… no hay mucho por qué mirar la hora…- dijo y la apretó entre sus brazos.
-Es cierto…- dijo ella y bostezó- pero tampoco quiero llegar a mi casa a cualquier hora, Kaan debe estar esperándome…
-¿Y si lo pasamos a buscar y hacemos algo juntos?- dijo Onur y ella se incorporó y lo miró a los ojos de cerca.
-¿De verdad quieres hacer eso?
-¿Por qué no? Kaan sabe que tenemos una relación, no hay nada que nos lo impida…
-Lo sé… sólo pensé que quizá te aburriría tener que estar jugando con él… paseando…
-Sehrazat… es tu hijo… ¿cómo podría sentir algo así por alguien a quien amas más que a tu vida?
-No lo sé… no es que piense que no te gusta… solo no estás acostumbrado a andar con niños…
-Me acostumbraré…
-¿Ah, sí?
-Por ti… y también por él, sé que nos llevaremos muy bien… sobre todo porque te dijo que le agrado…
-Bien…- dijo ella y sonrió, intentando levantarse, pero él se lo impidió.
-Hey… ¿adónde vas?
-¿No dijiste que iríamos a buscarlo?
-Dentro de un rato… déjalo descansar…- dijo con la voz algo ronca mientras hundía su nariz en el cuello de ella, rozándola apenas para que ella supiera que su deseo había despertado.
-Onur…
-Quedémonos un rato más en la cama…- le dijo y ella cerró los ojos cuando él deslizó una mano y comenzó a acariciar su pecho provocándola.
-Mmmmm…- dijo ella y se posicionó sobre él- pero algo me dice que no quieres dormir…
-No…- dijo él perdido en sus ojos.
-Yo tampoco…- dijo ella y descendió sobre él, observando como Onur cerraba los ojos al sentirla milímetro a milímetro…
Sehrazat se enfocó en sus ojos cuando él los abrió y comenzó a moverse lentamente, retrasando el ritmo. Onur entreabrió sus labios para decirle algo pero se contuvo. Ella sonrió e incrementó el ritmo para no torturarlo.
A pesar de que creía que tenía todo controlado, ella fue quien llegó primero al clímax y lo vio sonreír mientras ella se perdía en las oleadas de placer.
Por supuesto que él no tardó mucho más en alcanzarla y luego se tomaron un tiempo para reponerse.
Llegaron casi al mediodía a la casa de Sehrazat y él la acompañó hasta su casa para buscar a Kaan…
-Kaancito… ¿recuerdas a Onur?
-Sí… sí lo recuerdo…- dijo el niño y extendió su mano para saludarlo.
-¿Cómo estás Kaan? - dijo Onur con una sonrisa, acariciando su mano.
-Estoy bien…- dijo algo serio y Sehrazat sonrió.
-Kaan… Onur nos ha invitado a comer hamburguesas y al parque… ¿te gustaría ir? - dijo Sehrazat y el niño abrió los ojos con alegría.
-Sí…- dijo impetuosamente y Onur sonrió.
-Bien… abrígate que hace un poco de frío… yo los esperaré abajo…
-¿Tienes auto?
-Pues… sí…
-Qué bien… nosotros no tenemos…
-Eso se podría arreglar... puedo regalarles uno…
-¿Los novios regalan autos? - preguntó el niño y Onur sonrió ante la mirada asesina de Sehrazat.
-Bueno, yo podría hacerlo… pero si tu mamá quiere…
-Mi mamá seguro quiere, ¿verdad mamá? - dijo Kaan con naturalidad y Sehrazat casi tiene un ataque.
-No, Kaan… no es necesario…
-No te preocupes, Kaan… luego la convencemos…- le dijo guiñándole el ojo y de pronto creyó que ella lo mataría solo con su mirada- los espero abajo…- agregó y murmuró un "te amo" antes de irse, cuando Kaan giró para buscar su campera.
Un rato más tarde se encontraron en el auto y Sehrazat acomodó a Kaan en el asiento y le puso el cinturón de seguridad.
-¿Estás cómodo Kaan? - preguntó Onur con una sonrisa.
-Sí… es muy bonito tu auto…- dijo el niño y Sehrazat sonrió.
-Me alegra que te guste… ¿dónde quieres ir?
-Al parque de diversiones…
-Kaan… por favor…
-Preguntémosle a mamá si quiere…- dijo Onur y le guiñó el ojo a Sehrazat- relájate un poco… no me molesta que me pida cosas… nos estamos conociendo…
-Mamá… ¿tú quieres ir?
-Sí… está bien…- dijo Sehrazat tratando de no ponerse ansiosa.
Fueron al parque de diversiones, Onur se subió a todos los juegos con ambos, pero Sehrazat intentó dejarlos para que fueran a los autos chocadores y los vio riendo juntos desde afuera.
Tuvo una rara sensación de felicidad que hacía siglos no experimentaba. Se sentía románticamente involucrada con Onur, lo deseaba y lo amaba también, pero el hecho de ver a su hijo integrado a la relación que ellos tenían, la llenaba de satisfacción…
Sehrazat cerró los ojos y recordó a su marido por un instante. Pensó en lo feliz que estaría él de saber que Kaan podría tener una figura paterna, al no haber podido seguir a su lado.
Levantó la mano para saludar a Kaan cuando el niño le gritó para mostrarle donde estaban…
Al salir fueron a comer hamburguesas y ella observó cómo había cambiado la interacción de Kaan con Onur.
El niño hacía bromas y Onur le daba de comer en la boca y estaban en su propio mundo, todo parecía perfecto entre ellos…
Al volver a casa, Kaan quiso que Onur lo acompañara a dormir y él esperó paciente que el niño se durmiera para dejarlo, arropado en su cama…
-¿Lo pasaste bien? - preguntó Onur cuando lo vio mirarlo, intentando dormirse.
-Sí… mucho… ¿volveremos a hacerlo?
-Cuando quieras… - le dijo Onur con una sonrisa.
-Mañana no, ¿verdad?
-Me temo que no podremos… pero podemos hacer otras cosas… ¿te gustan los caballos?
-Mucho…
-Bien… yo tengo un caballo…
-¿Tienes un caballo? - Kaan abrió la boca y sonrió.
-Si no tienen planes, mañana te llevaré a conocerlo…
-Sí…
-Pero ahora duerme… tienes que descansar…- dijo Onur y el niño cerró los ojos para demostrarle que lo estaba haciendo.
Onur sonrió y se quedó un rato con él. Cuando salió, la vio dormida a ella en el sofá y quiso sumergirse en ella.
La levantó entre sus brazos y la llevó hasta su cama. La depositó allí, le quitó los zapatos y la tapó con una manta.
Ella murmuró algo cuando él se inclinó para besar su frente.
-Descansa, mi vida… te amo…- le dijo y ella buscó su mano para impedir que se fuera.
-Onur…- dijo y él la vio algo adormilada.
-Dime…
-Me haces muy feliz…- le dijo y él sonrió, besó sus labios y se fue, dejándola descansar…
Bueno, esto no puede estar mejor! Espero que les siga gustando. Nos vemos en el próximo y gracias por seguir leyendo!
