:D hola gente, aquí con otro capítulo, creo que comenzaré a publicar un capítulo a la semana.

Gracias a todos por los comentarios en el anterior capitulo, son como un bálsamo para mí. En verdad muchas gracias.


Acto 6

Dicen que la curiosidad mató al gato. Cuando algo tan poderoso que no acabas de entender te cambia cuerpo y mente, no te queda más remedio que acostumbrarte a ello y dejarte llevar por el río de la vida.
A veces será doloroso, otras placentero, pero cada uno tiene que librar sus propias batallas para conseguir lo que quiere o necesita.

Hiccup comenzaba a tener curiosidad por todo a su alrededor así fue como frente unas paletas de chupa chups trataba de descifrar porque las personas ignoraban la barra libre de comida, la mayoría tenía una comida especial, eso le pareció extraño, aún así Hiccup si comió los bocadillos destinados para las personas que laboran en el set de grabación, aún a pesar de las protestas de la voz, la cual no paraba de decir improperios sobre cómo eso afectaba a su cuerpo, cuántas calorías tendría y cuántas horas en el gimnasio debía de hacer para compensar esas calorías de más.

Sinceramente Hiccup sentía que un plato de lechuga no lo llenaría ni un poco y parecía que no era el único que compartía esa opinión sobre las llamadas "Dietas" el había escuchado esa palabra en dragones y en vikingos algo robustos, incluso el había sugerido alguna vez que al pueblo le hacía falta comer menos, pero hablaba de vikingos grandes y fornidos, esas personas eran… bueno delgadas, el era delgado no por gusto, solo los dioses le habían dado esa complexión nada vikingesca. Y lo había aceptado, así que no hacía eso que llamaban dietas

El chico que hacía de Fishlegs se acercó a él ¿Cuál era su nombre? Willy, bueno todos lo llamaban así. Hiccup supuso que ese era su nombre

— Lo sé, todo sabe bien, al menos mejor que todo eso que comen por allá — Señaló al tal Santino con su ensalada y pechuga de pollo

— No puedo estar más de acuerdo. — Hiccup encontró reconfortante que alguien más compartiera su punto de vista con respecto a la comida

Me estás matando en carbohidratos — Bramó el actor

«¿Quien soy yo, un actor?» pensó fuerte y claro, habían descubierto que podían comunicarse con el pensamiento, algo aún más loco, sin prestar atención a las quejas se atiborro de aquellos aperitivos y los diferentes sabores de bebidas. El mundo había mejorado desde que Berk era un pueblo que pelaba contra dragones, Hiccup llegó a la conclusión que aquello era el futuro y sin duda estás personas solo representaban algo que habían leído en algún libro de historia, sin duda Snotlout estaría feliz. Porque estás personas se habían encargado de buscar a sus descendientes por el parecido extraordinario, eso lo llevo a la siguiente conclusión, la cual era algo aterradora. El cuerpo donde estaba era de alguno de sus descendientes y los dioses lo habían enviado para que lo llevará por el buen camino, que buena falta le hacía, porque hasta donde había visto — Lo cual era poco.— El chico tenía serios problemas para socializar, aunque realmente el no había sido una persona llena de virtudes, había tenido sus momentos malos, muchos momentos malos, porque antes era algo torpe, luego paso por la etapa de independencia y querer explorar y se había topado con algunos cuántos, de acuerdo, demasiados problemas. Así que quizás por eso los dioses lo habían seleccionado para ayudar a este joven tan parecido a él.

— ¿Estás comiendo nachos? — Preguntó Liliana — ¿Tú estás comiendo aperitivos?

— Tengo Hambre, supongo que es normal que coma si tengo hambre — Hiccup comenzaba a notar más patrones de comportamiento, por ejemplo esa chica, que bien podía ser su descendiente, eso ya lo asustaba porque era idéntica a Astrid físicamente y suponía que él y Astrid se habían casado y tenido hijos y sus hijos más hijos, de alguna manera estaban emparentados, casi se ahoga pensando que posiblemente eran familia, el chico Hikke y ella podían ser primos o alguna clase de parientes cercanos.

Hiccup estaba un 90% seguro que a Hikke le gustaba la actriz y no solo un "Me gustas" esto era como un fuego que arrabasa con todo, no solo eso, su estómago lo comprobaba, justo ahora tenía ese nudo que solo podía ser causa de verla o por comer muy rápido.

— Como sea. — La chica lo siguió viendo de manera extraña. — ¿Practicaremos las líneas?

Te dije que le dijeras que no. — Hikke comenzó a parlotear haciendo que Hiccup olvidará todo eso de parientes lejanos o peor aún, estar muerto y que Astrid se hubiera casado con Alguien, no es que esa idea fuera de su agrado precisamente, quizás estaba pensando muy fuerte

¿Como se supone que eres un héroe, ahora piensas que pasaría sí Astrid se casa con alguien más? ¿No eres tú quien me acaba de arruinar toda la trama?

— Claro querías que ensayaramos. — Hiccup nuevamente hizo oídos sordos de las quejas de Hikke.

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Para un actor joven no hay nada más peligroso que el éxito inmediato. Hikke Había dado los primeros pasos, ahí se ha conseguido algunos seguidores, pensando en las palabras de su agente sobre lo efímero que es la fama, no podía dejar de pensar en la actuación y en como ahora lo felicitaban más que antes, cuando salió la primera película todos sonreían, pero luego dijeron que su actuación se había estancado. Y quizás era verdad. Hiccup no le resultaba muy fácil de interpretar, era por mucho alguien complicado, quien haya diseñado la personalidad bien podía ser un sádico como el propio Hiccup había dicho con respecto a quitarle una pierna.

— ¿Listo?— La voz de Liliana interrumpió su monólogo interno.

Hikke observo a la chica frente a él, maldecía a Hiccup quien parecía pensativo desde que cambiaron de lugar y lo dejo con la tarea de prácticar la escena con Liliana, el prefería estar en su camerino descansando; pero en su lugar aunque estaba en el set.

La chica contó hasta tres y comenzó a leer el libreto.

— Tenías razón Hiccup.

— Y esto es solo el principio… — Silencio, se había quedado sin palabras, congelado aunque sabía las líneas no lograba decirlas.

— ¿Qué pasa? — Liliana lo observo, era… diferente, podía sentirlo en su actuación. — Di tus líneas.

Hikke Carraspeo un par de veces, no era posible, se había congelado en una simple escena ¿Qué pasaba con él? — Volvamos a intentarlo. — Carraspeo y volvió a intentarlo, esta vez trato de ponerse nuevamente en personaje. "Soy Hiccup" se recitó un par de veces tan fuerte que el cambio ocurrió. A esa altura Hikke comenzaba a darse cuenta que cambiaba cuando no podía actuar, lo cual era irónico, ya que el era un actor.

Hiccup suspiro al darse cuenta que otra vez estaba en posesión del cuerpo.

— Un momento. — Hiccup se levantó y dio un par de vueltas. — ¿Podemos tomar un descanso? — pidió a la actriz, necesitaba un poco de aire.

Justo en ese momento Liliana observo el trasero del chico, no era un secreto que tenía buen cuerpo, y ella lo había visto más de una vez, quizás le caía mal pero no era ciega. En el momento en que casi babea, el chico se giró y la pilló mirándolo descaradamente.
—Y, por favor, ¿te importaría no verme tanto?

Maldita sea, él la había visto, eso no era bueno. Aunque no tenía nada por lo que avergonzarse, quizás Hikke tenía un carácter de mierda, pero ¡Joder! Tenía un buen trasero, no era la única que había deleitado sus ojos, más cuando usaba ese traje de piel que se pegaba y resaltaba cierta area… azorada trato de pensar en otras cosas que no fuera en la anatomía de nadie.

— Listo, creo que ya lo tengo ¿Te importaría si lo hacemos ahí? — Hiccup señalo lo que parecía parte de la escenografía, el no sabía nada sobre actuación, lo que si sabía era que trataría que parecíera algo real lo que dijera, por lo menos eso funcionaba con él y ya había dicho esas palabras antes.

Debiste decirle que no.— se quejo Hikke, odiaba eso, no poder controlar su cuerpo, quizás tenía doble personalidad, debía investigar sobre y aunque no lo quisiera admitir, Hiccup (si es que era real y no solo la voz en su cabeza u otra personalidad escondida) Estaba haciendo un buen trabajo, el estaba estancado sin motivación para interpretar y ahora cada vez que no podía hacer alguna escena Hiccup era quien lo hacía, algo cliché, el héroe al rescate. Si, porque todo trataba sobre el maldito jinete.

— ¿Ahí? — Liliana señaló un banco. Estaba nerviosa ¿Porque estaba nerviosa? Eso era nuevo. Era como si fuera diferente.

— Si, ahí… — Hiccup se sentó a su lado, fingió leer el libreto, la verdad le venía sin cuidado lo que decia, porque el ya lo sabía, era uno de sus recuerdos más preciados.

Liliana Carraspeo un poco sintiéndose incómoda antes de comenzar

«— Tenías razón Hiccup, hay muchas cosas aquí afuera. Y es...hermoso — Volteo a verlo y no podía creerlo, el estaba sonriendo

— Y este es solo el comienzo Astrid… ¿Quien sabe que mas podremos encontrar aquí.» — La vio fijamente y luego vio el cielo. Espero unos segundos antes de volver a verla — ¿Mejor? Creo que estuve mejor que la vez anterior

Liliana asintió sin estar muy segura de lo que se suponía que tenía que decir, ese chico podía cambiar de una actuación fría a una actualización llena de sentimientos con unas cuantas palabras. Sin contar con el buen trasero que tenía. La joven actriz tuvo que mover las hojas con el guión para tratar de echarse un poco de aire a la cara

— ¿Qué es ese ruido? — Preguntó Hiccup al escuchar un zumbido.

—Estan podando los árboles. —. Respondió LIliana — ¿Porque?

Hiccup observo a la personas encargada de realizar semejante labor. Aunque no es seguro que la actividad sea nueva, él la recuerda Algo distinta, a saber: con una escoba o con un rastrillo u alguna otra cosa.
Ese hombre, en cambio,marchaba con un aparato de factura completamente nueva, un soplador-aspirador de hojas portátil. Un aparato fascinante que soplaba con una fuerza inmensa, sin duda se había hecho necesario porque la evolución entretanto,había producido una forma más resistente de follaje.

— ¿Estás bien? — Liliana pasó su mano frente a él.

— Si, solo pensaba en lo resistente que deben ser las hojas para necesitar un aparato que haga tanto ruido como un dragón en temporada de apareamiento.

Las analogías de Hiccup lograban que las personas pensarán que Hikke era gracioso, hasta un comercial le habían ofrecido, eso podía ser una mala señal así que Hikke sopesó los pro y contra de tener a Hiccup en su cabeza compartiendo el cuerpo. Observo el espejo, ahí estaba Hiccup haciendo algo, no sabía en qué ocupaba su tiempo cuando no controlaba el cuerpo, bien podía cultivar hierba imaginaria en algun invernadero imaginario dentro de su mente.

Pro: Quizás mejoraría como actor
Contra: quizás estaba loco

Pro: Tendría más trabajo y su karma mejoraría, si es que estaba pagando el mal karma

Contra: con mal karma, quizás volvería a tener ese bloqueo como actor
Pro: Ninguno de esos estúpidos argumentos sobre el karma y posible locura podía vencer a «Mejorando como actor».

Hiccup escucho todo eso, su lista era por mucho ridícula.

No siempre es bueno que a la gente le guste su trabajo. — Murmuró Hiccup.

— Si, pero eres bueno siendo tú, así que déjame la parte de disfrutar el trabajo a mi

Por el momento Hikke había decidido retrasar su visita con algún psicólogo, después de todo, nada mala estaba pasando con esos cambios ¿Qué podía perder?