Capítulo 22

Onur entrelazó los dedos con Sehrazat cuando entraron a la casa de doña Feride. Habían acordado hablar con ella para darle la noticia de que tendría un nieto y la fueron a visitar unos días después, cuando ya se habían amoldado a las sensaciones que les producían esas novedades a ellos…

-Onur… Sehrazat… queridos… no me avisaron que vendrían… les hubiera preparado una rica comida…

-No te preocupes, madre… solo queríamos venir a verte…

-Doña Feride… ¿cómo está?

-Estoy muy bien… esperando novedades sobre la boda…- dijo y alzó las cejas, Sehrazat le lanzó una mirada a Onur, preguntándose si era bueno lanzar la "novedad" en rápidamente.

-Será muy pronto, mamá…-dijo Onur.

-Me alegra… pasen…- dijo y se sentaron en el sillón, Sehrazat lo más cerca de Onur que pudo.

Comenzaron a hablar de cosas relacionadas con la boda y Sehrazat se puso algo tensa. No era que no pudiese esperar, pero en un punto, quería sacarse el peso de encima y confesarle la noticia a su suegra para poder seguir adelante con todo…

-Doña Feride…- dijo Sehrazat y se mordió el labio con nerviosismo- queríamos comentarle con Onur algo…

-Dime querida…

-Se trata de algo que nadie sabe y queríamos contárselo a usted antes…- continuó y Feride miró a Onur, esperando tener alguna pista de lo que sucedía.

-Madre… estamos esperando un bebé con Sehrazat…- dijo y Feride se quedó muda.

Sehrazat apretó la mano de Onur, la cual no se acordaba haber tomado en ningún momento, pero sintió que era muy necesaria para sentirse a salvo…

-Madre…- intentó Onur, tratando de que su madre no demorara tanto en dar su veredicto, Feride podía ser la mujer que lo trajo al mundo, pero era trágicamente conocida por sus opiniones solo basadas en lo que la gente pudiera pensar…

-Qué sorpresa…- dijo la mujer sin un solo atisbo de emoción.

-Madre…

-Doña Feride…- dijo y la mujer clavó sus ojos en ella, como si fuera a detenerla, a impedirle que siguiera hablando, sin embargo, asintió, dándole a entender que la escuchaba- yo sé que usted piensa que no es el momento, pero quiero decirle que me hace muy feliz que este niño la tenga como abuela…

-Querida…- dijo y sonrió- es cierto, el momento podría haber sido mejor… pero estoy feliz por ustedes… y por mí por supuesto…

-Pues… madre… no parece…- dijo Onur.

-Onur…- lo interrumpió Sehrazat.

-Creo que me cuesta un poco expresarlo… sobre todo porque toda mi vida fui muy prejuiciosa… pero estoy feliz… ahora sí… deben casarse lo antes posible…- dijo y Onur suspiró.

-Por supuesto… no íbamos a tardar demasiado tampoco…- dijo Onur con displicencia.

-Y… ¿cómo te has sentido?- dijo mirando a Sehrazat.

-Mas o menos en las mañanas…- dijo Sehrazat con una sonrisa.

-Ah, eso lo recuerdo… Onur me hizo perder peso… no podía comer nada… me la pasaba todo el tiempo descompuesta…

-Lo siento…- dijo Onur que ya estaba fastidiado.

-No es tu culpa…- dijo Feride dirigiéndole una mirada cómplice a Sehrazat.

-Por supuesto…- dijo ella y sonrió.

Se quedaron un buen rato hablando con Feride hasta que Onur decidió que ya era suficiente tortura para ambos y luego de que a ella le diera un ataque de amor con su futura nuera y la besara y abrazara con excesivo cariño, se fueron a la casa de ella.


Kaan los recibió y se pegó a su mamá como hacía el último tiempo, aunque todavía no estuviese al tanto de la noticia de su hermanito en camino.

Mihriban le entregó un vaso de jugo de frutas y Sehrazat miró a Onur con algo de fastidio.

-Me hace tomar esto todos los días… estoy cansada…- se quejó.

-Mihriban te cuida… además… le salvó la vida a nuestro hijo, créeme, yo tomaría cualquier cosa que ella me diera…- le dijo él con una sonrisa divertida al ver que ella suspiraba y asentía.

-¿Por qué tomas eso, mami? - le preguntó Kaan todavía abrazado a su cuello.

-Porque hace bien, Kaan…- dijo Sehrazat y miró a Onur con una sonrisa, hacía un par de días que Kaan andaba preguntando cosas que le parecían distintas a la rutina habitual.

-¿Y por qué yo no lo tomo? ¿Y Onur?

-Bueno, porque…

-¿Por qué le hace bien al bebé? - preguntó Kaan y Onur abrió los ojos como platos, no dando crédito a lo que acababa de oír.

-Kaan… hijo…- dijo Sehrazat- pero… ¿de dónde sacaste eso?

-No sé…- dijo y Onur miró a Sehrazat y asintió, era evidente que no podían mentirle porque sería peor.

-Hijo… es cierto… le hace bien al bebé…- dijo Sehrazat y se sintió un poco mejor.

-Dime… ¿te gustaría la idea de un hermanito, Kaan? - preguntó Onur con cuidado, acariciándole la cabeza.

-Sí… sí me gustaría… porque ustedes me van a querer a mí también…

-¿Por qué no te querríamos? - preguntó Sehrazat con algo de empatía hacia él.

-Porque un amigo de la escuela me dijo que sus papás no lo querían más, él tiene un hermanito pequeño ahora…

-Entiendo…- dijo Sehrazat- pero Kaancito… eso no funciona así...- dijo y miró a Onur para que le diese una mano.

-Kaan… los papás aman a todos sus hijos… ninguno le quita el amor al otro… nuestro corazón es suficientemente grande para tenerlos a todos…

-¿Entiendes, Kaan? - quiso saber Sehrazat.

-Sí… sí, entiendo…- dijo el niño y asintió con una sonrisa- ya sabía que lo que me dijeron no era cierto…

-¿Lo sabías? - dijo Onur enternecido.

-Porque se que ustedes no dejarían de quererme…-dijo con resolución y ellos no pudieron evitar tomarlo entre sus brazos y besarlo con ternura.

-Claro que no podríamos- dijo ella mientras besaba su mejilla.

-Ayyyy…- se quejó cuando los tres cayeron al sillón riendo.


Un rato después, luego de cenar, Onur le prometió a Kaan quedarse a dormir, pero el niño entendió que dormiría en la habitación con su madre…

-Pero ¿puedo quedarme un rato con ustedes en la cama?

-Solo un rato y hasta que te duermas, luego yo te llevaré a tu cama y dormirás allí…- le dijo Onur y el niño asintió y se acomodó entre ambos.

Sehrazat sonrió y miró a Onur luego de besar la mejilla de su hijo. Onur levantó su mano, acarició la cabeza de Kaan y luego la depositó sobre el vientre de Sehrazat, que lo miró con emoción y le dedicó una sonrisa.

Kaan se movió un poco y aunque tenía los ojos cerrados, apoyó su manita sobre la de Onur, dándole a entender que él también quería algo de contacto con su hermano.

Sehrazat sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas, y ella que creía que había sido feliz antes…

Un rato más tarde, abrió los ojos y vio como Onur se llevaba en brazos a Kaan, que dormía plácidamente.

Unos minutos después volvió y le sonrió al verla despierta…

-Pensé que te habías quedado dormida ya…

-Me quedé dormida, pero me desperté cuando te llevabas a Kaan…

-Lo siento… no quise hacer ruido…

-No es por ti… además, quería que me abraces para dormir y que me digas cosas bonitas al oído…- dijo con una sonrisa seductora.

-Mmmm…- dijo él acomodándose detrás de ella y suspirando en su oído- ¿qué quieres escuchar?

-Si lo supiera no querría que me lo digas, ¿no crees?

-Es cierto… - dijo y habló más bajo- me estoy muriendo por convertirme en tu marido… quiero dormir en tus brazos para siempre…

-Mmmm…- dijo ella y sonrió- sabes qué decir… adelante…

Cada vez que pienso en ti, y en nuestros hijos, me doy cuenta de que no podría ser más feliz…

-¿De verdad piensas eso? - le preguntó ella girando la cabeza para mirarlo.

-Por supuesto… no podría decirlo sino… ¿qué hay de ti?

-Me pasa lo mismo…- dijo ella y se acomodó en sus brazos.

Faltaba muy poco para la boda, pero todo eso tan nuevo que compartían como familia era una especie de adelanto de lo que sería, en un futuro, la vida juntos…


Bueno, tengo que decirlo, el próximo será el último capítulo de la historia. Sé que quizá podría haberla seguido, pero supongo que comprenderán que 23 capítulos cuando estaba programada para uno o dos, fueron suficientes. Gracias por leer esta historia, nos vemos en el último capítulo!