Aqui esta el capitulo 10. Me he atrasado mucho por falta de inspiración
Por cierto, para las personas que no les gusta mis historias en general, no están obligadas a leerlas. Jamás han sido historias de amor meloso, ninguna es asi y ninguna lo será.
Gracias a todas esas personas hermosas que dejan un comentario
Por cierto, en verdad lamento la demora y las faltas de ortografía que se puedan ir, escribo desde el celular
Acto 10
Adolorido, así es como Hiccup se sentía, le dolía el cuerpo, el culo mas que nada por usar un arnés ¿Quien decía que volar era divertido? Bueno si lo hacen en un dragón sería muy divertido, pero para desgracia de Hiccup no estaba en su mundo y no volaba su dragón. Además, por si fuera poco, cuando Hikke controlaba el cuerpo tenía "clases" Hiccup podía entender la importancia de la educación, más bien era un fiel partidario de esos asunto. Fue un martes cuando el estreno llegó, finalmente el joven vikingo pudo admirar lo que el actor decía sobre el estilo, era algo como su padre solía decir sobre la presencia de un Jefe; si bien a Hiccup jamás le importó nada de esto entendía esas palabras y las respetaba
— ¿Como nos vemos? — Hikke parecía feliz, habían estado probando los pocos trajes que tenía, aunque parecía que la escasez de esa ropa no le molestaba al actor.
— Pensé que demorarias más — respondió Hiccup con total sinceridad; después de casi un mes y medio compartiendo cuerpos ambos habían llegado a un entendimiento y respeto mutuo, Hikke no lo trataba como la voz extraña e Hiccup no pensaba que era un inútil (al menos no tan fuerte como para que lo escuchará)
— Entonces habrán muchas personas. — Hiccup comenzó a sentirse nervioso ¿Y si cambiaban? Él no sabía nada sobre tratar con la prensa, mucho menos con otros actores, en primera porque no entendía porque unas fotos podían ayudar a decir si una persona hacía bien su trabajo, hasta donde sabía (y era poco) solo habían sacado rumores, no sabía quién era la prensa o porque no preguntaba de una forma normal, aunque en Berk aveces habían mercaderes que hacían algo así.… Hiccup negó, si pensaba muy fuerte el podía saber que el mercader Johan era un villano y al perecer ya le había arruinado demasido la trama para que le diera más "Spoilers"
— habrá muchas personas, muchos fotógrafos y por supuesto los reporteros de las mejores cadenas de televisión.
Hiccup tomo nota mental, solo por si debía saber algo, si todo iba según lo planeado no tendrían problemas.
Liliana sentía los nervios crecer en su estómago, jamás se acostumbraba a esos eventos. Hikke por otro lado parecía muy fresco, como si nada en el mundo pudiera perturbarlo. Aunque ella sabía que no era así, por como la gente lo veía como si fuera agradable, su imagen no iba con nada a un chico antipático, aunque los tabloides sabían la verdad, pero claro nadie creía en ese tipo de publicaciones.
"Mira hacia acá" Escucho a muchos periodistas y fotógrafos, ella se detuvo en la alfombra roja y sonrió. El estreno de la serie era un gran evento, la franquicia vendería bien, los reporteros que transmitían en vivo la detuvieron, ella sonrió. Después de las preguntas obligatorias .
¿Que se esperaba de las nuevas aventuras de los jinetes? ¿Qué tal había sido las grabaciones?
Todas esas preguntas las respondió de manera políticamente correctas. Entonces la pregunta incómoda
—¿Es verdad que el protagonista y tú tienen una relación amorosa?
Liliana odiaba esa pregunta, siempre la hacían, era como si las demás sólo fueran para ocultar el verdadero interés. — Solo somos colegas. — Respondió con su mejor sonrisa fingida.
Los gritos se escucharon, Hikke había aparecido, a diferencia de todos, él vestía un traje sencillo, como detestaba que hiciera eso. Los hacia parecer muy pomposos, como si él fuera una persona humilde pero con buen estilo.
Hikke suspiro, puso su mejor cara y sonrió, a lo lejos vio a Liliana, ella se veía muy bien, cualquier tonto se daría cuenta; aunque eso esta limitado solo a su apariencia. Esto era porque su corazón no podía mentir; comenzaba a golpear con mayor rapidez al hacer contacto visual con ella ocasionalmente….tampoco le mentía el sudor empapado de su rostro. Seria genial si no hubiese un tigre dentro de ese cuerpo…«No, ¿¡qué estoy pensando!?»...¿como él estaba vagando en esos pensamientos sin sentido…?
— Hikke, Hikke — la voz de varios fotógrafos lo hizo regresar sus pensamientos a sonreír, avanzó poco a poco hasta llegar a los reporteros
— Estamos con dos de los protagonistas de la nueva serie de dragones ¿Como se sienten con esta gran premier?
Hikke podría decir que le dolía es estómago y no mentiría, todas esas cosas siempre le daban nervio, aunque mostraba una sonrisa y sabía ser profesional.
Por otra parte Liliana parecía con más confianza, en ese momento Hikke sentía envidia por la tranquilidad que mostraba la joven actriz
Liliana fue la primera en responder.
— En esta nueva aventura abra muchas sorpresas con los jinetes, nuevas aventuras y por supuesto nuevos villanos.
Hikke maldijo no haber respondido rápido
— ¿Que pueden decir de los rumores que dicen que ambos son más que colegas?
Hikke tocó su corbata algo nervioso.
— Nosotros somos solo amigos y colegas — Dicho eso mostró su gran sonrisa de un millón de dólares.
Más actores e invitados llegaron y ambos agradecieron que la atención se fuera de ellos, cuando terminaron de responder las preguntas incómodas ambos avanzaron juntos
— ¿Amigos? — Preguntó Liliana
— ¿Son amigos? Yo pensé que eran enemigos. — Hiccup parecía sorprendido porque el hubiera dicho esas cosas. — Mentir está mal
— ¡Cállate! — Hikke hablo un poco más fuerte.
Liliana parecía ofendida.
— No, no es para ti, yo solo pensaba en voz alta, en verdad… palabra de Brownie
— ¿Palabra de qué? — Liliana lo vio fijamente.
— Brownie como los boys scouts.¿Nunca la has visto?
Liliana no sabía si le estaba tomando el pelo
— ¿Es así? Jamás lo había escuchado antes. — Liliana le mostró su mejor sonrisa de «soy una persona perfectamente cuerda».
Hiccup pensó que se veía demasiado linda, mientras Hikke no sabía que pensar, era una mezcla de alegría, incertidumbre y quizás aquel infarto que amenazaba darle cada vez que ella sonreía. Ambos entraron a la sala de cine donde proyectarian el primer capítulo, eso era excesivo incluso para Hikke.
— ¿Esos son nervios? — Hiccup quien podía sentir el corazón del actor golpear fuerte no podía dejar de encontrarlo "Ridículamente divertido" quizás estaba siendo malo, pero estaba ahí, sintiendo toda esa hola de emociones que en su vida el sentiría por voluntad propia
El celular el actor sonó, el se alegró, seguramente era alguno de sus padre felicitandolo por lograrlo
Querido posible cliente:
Escapadas de verano a mitad de precio. Para más información, visite: hotelesdelujo.com
¿Que de rayos era eso? Publicidad spam ¿Desde cuando llegaban esas cosas? Debería ser delito. Metió el celular en su bolsillo o eso pensó en algún punto lo había perdido.
Liliana pensó mucho.
Quizás debería devolver ese celular, pero no había tenido oportunidad en el estreno, Hikke era rápido, tan rápido que no había tenido tiempo de hablar con él. Además ese aparato sonaba a cada rato, ni siquiera el de ella hacía algo asi.
Ahí está todo y aparecen todos sus mensajes: su médico, peticiones de organizaciones benéficas, invitaciones... Es como una inmersión directa en el universo de Hikke. Y no es que Liliana haya querido husmear en la vida privada del chico, solo que era imposible que no viera cuando saltaban los mensajes de la nada. Ve dónde se compra las camisas (Make and Confort), y cómo se llama su fontanero (Dean).
A medida que va desplazándose por los mensajes va sintiéndose cada vez más incómoda. Nunca había tenido tanto acceso al teléfono de alguien, ni al de sus amigas, ni siquiera al de su madre. Hay cosas que no quieres compartir con nadie.
Se preparó para salir, pero la incomodidad estaba ahí, como una mancha de mugre que no quería salir por más que la lavabas. «¿como se lo debo devolver?» Liliana pensó que debería sonreír y fingir que no había visto sus mensajes. Además ¿Quien no los pone una contraseña a su celular hoy en día?
Jamás antes vio de esa manera los mensajes de otra persona No esperaba que fuera algo tan... íntimo. Es como si de pronto compartiéran el cajón de la ropa interior o algo así. Tampoco era que estuviera espiando, aunque hubiera sido fácil apagar el celular. Liliana suspiro, quizás él llamaría, porque eso es lo que hace una persona que pierde su celular ¿O no? Un nuevo mensaje aparecio en la pantalla. Salta a la vista no solo es con ella y cualquier persona que tiene problemas, al parecer tiene problemas para ponerse en contacto con su padre. Se le debe dar muy, muy mal el ser un buen hijo.
No es que esté leyéndo todos los mensajes de cabo a rabo ni nada de eso, los lee por encima. O que esté criticando todas sus respuestas y reescribiéndolas en su imaginación. A fin de cuentas, no es asunto suyo lo que escribe o deja de de escribir, pero en verdad, los mensajes de su padre parecía que ni los abría ¿Qué clase de hijo hace eso? Bueno uno tan odioso como Hikke Harold.
Pero este es un país libre. Lo que ella opine o deje de opinar es completamente irrelevante...
—¡Dios, pero qué manera tan brusca de contestar! ¡Me pone de los nervios! — Dijo al leer el mensaje de una tal Jane. Liliana sentía pena por esa chica llamada Jane. Sintió un pequeño sentimiento ¿Que era eso? ¿Celos? No, no podían ser celos, para empezar no tenía motivos para estar celosa, quizás si fuera Astrid ella estuviera celosa. «Un momento, un momento ¿Que estoy pensando?» Liliana se regaño Mentalmente, siguió viendo (aunque no quería los mensaje) ¿De verdad es necesario ser tan seco y antipático? Mientras lee otra de sus respuestas se le escapa, en voz alta:
—¿Es que te dan alergia los teclados o algo así? — Preguntó al celular como si tuviera a Hikke en frente. ¿Acaso se moriría si añadiese: «Saludos»? ¿O una carita sonriente? ¿O si diese las gracias? Y ya puestos, ¿se puede saber por qué no contesta los mensajes de la gente?
Tomo una ducha después de eso no podía salir así como así, se sentía sucia por leer los mensajes ajenos, como si fuera una fisgona (cosa que no es)
Volvió a vestirse, esta vez no veía los mensajes aunque el celular sonara como si el fin del mundo estuviera ocurriendo en ese momento.
¿Pero donde vivía Hikke? Esa pregunta llegó a ella, sabía que vivía en un condominio ¿Pero donde? Solo por si él no buscaba su celular ella tendría que llevarlo porque ella es una ciudadana buena. El hecho era que no quería darle el celular en el set ¿y si la acusaba de robarlo? porque ese chico podía ser un poco — Demasiado — Cruel.
El sonido de una llamada la asustó, quizás era Hikke. Respondió solo para confirmar que era él y poder devolver aquel aparato infernal.
— ¿Hola? — Dijo Liliana, el silencio reino hasta que se escucho "Muy benos días, queremos hablarle de una nueva promoción en celulares" eso era una llamada de esas de compañías de teléfono insistiendo en que se cambiarán, si quisiera cambiarse ya lo hiciera hecho en persona.
El celular arrojó otro de esos mensajes con ventana emergente, al parecer tenía una cita con el doctor y no había regresado las llamadas ni respondió los mensajes. Lo peor de todo es que tenía nada menos que cuatro mensajes
Eso sí la preocupo ¿Estaba enfermo?
Para cuando salió de casa para ir al set a las 11:40, ya le habían llegado una nueva tanda entera de mensajes. Es evidente que toda esa gente empieza a trabajar muy temprano. El primero es de Armand Toov y se titulaba: «Ya me lo contarás», lo que suena muy intrigante, así que mientras se echa andar por la calle, lo abre, pues si igual no puede mentir diciendo que no leyó los mensajes que valiera la pena lo que iba a sufrir al escuchar a Hikke reclamarle por tener su celular. El mensaje comenzaba
Anoche después de la premier me encontré con Gabe en el Groucho Club, estaba como una cuba. Solo te digo que es mejor que no vayas a ningún club con él.
¿de acuerdo?
Eso era interesante, ahora ella también quería saber qué había pasado en el club.
Aunque era obvio que ese chisme se lo puso contar en el set, aunque entendía bien porque no lo había hecho, para todos no era un secreto que el actor era Gay. Sin duda hubiera sido malo que esos chismes se esparcieran como reguero de pólvora.
Al final había un mensaje de lo que parecía una chica. Liliana suspiro, de nuevo sentía esa incomodida, aunque basicamente no tendria que sentir nada.
«¿Que me esta pasando?» Pensó, le molestaba mucho sentir que su corazón se aceleraba solo con pensar que una chica le pudo haber mandado alguna foto, quizás el tenía una novia secreta, esa idea no era descabellada, el siempre salía temprano y jamás se juntaba con ellos; ahora las piezas encajaban, esa chica llamada Jane podía ser su novia. Liliana se debatió si debía abrir el archivo adjunto, pero la curiosidad era más, así que armándose de valor tocó el archivo, se sorprendió al ver que solo eran documento privado entre dos personas que no mantienen una relación sentimental. No debería leerlo, desde luego que no. Ya ha estado bastante mal eso que ha hecho de leer el mensaje de su padre. De repente, Built by Titans empieza a bramar por el móvil y por poco se le car al suelo cuando ve «Casa» seguro Hikke tenía poderes psíquicos y sabía que había estado husmeando en su vida
Hikke maldijo por décima vez en el día
— No está, no está el maldito celular — Reviso en sus pantalones en su chaqueta, en el baño. El aparato del infierno que sonaba todo el día simplemente no estaba.
Hiccup tenia una idea, al parecer al actor no se le había ocurrido.
— ¿Intentaste llamar?
Pues claro, no lo había pensado, esa era la mejor idea ¿Porque no se le había ocurrido? ¿se había desequilibrado su aura? ¿Las lunas de Júpiter se habían alineado contra él en Sagitario?
Cual fuera el caso de todo lo raro que le pasaba ya no podía ir peor, la persona del otro lado del teléfono no era otra que Liliana Hoffman.
— ¿Tú tienes mi teléfono? — Hikke preguntó logrando que Hiccup golpear su rostro de forma inconciente, era obvio que ella lo tenía ¿Porque preguntaba una tontería? ¿Su cerebro finamente había colapsado?
— Lo encontré tirado, no lo robe — Se escucho del otro lado de la línea
Claro eso tenía sentido pero el hecho de que defendiera era sospechoso
— Bueno, gracias por tomarlo y evitar que alguien más lo viera, tiene algunas cosas …
«Ni que lo digas» Liliana suspiro, ahora se sentía culpable por mentir y por haber leído sus mensajes, aunque era verdad, ese celular en manos equivocadas era una mina de oro, sobre todo por la chica Jane. Un chisme jugoso para todos
— Bueno, te lo devolveré esta tarde que nos veamos. — Liliana colgó rápido antes de seguir acumulando mal karma ¿Cuántas mentiras había dicho en esa pequeña conversación? Ni siquiera quería saberlo.
Hikke suspiro aliviado
— ¿Me golpeaste? — Preguntó a Hiccup, era obvio que el no había golpeado su rostro
— Te golpeé — Respondió Hiccup, —estabas actuando extrañó, me pareció lógico hacerlo, tómalo como un regalo de un amigo. Entonces… — Movió sus manos como si hubiera descubierto algo, quien viera a a Hikke diría que estaba loco por como hablaba y se respondió el mismo — Así que Liliana lo tiene ¿No es eso bueno? Podrás hablar con ella por accidente
El actor maldijo, el también había pensado en eso pero no de esa manera descarada.
— Parece que sí — Admitió — ¿Estás feliz de que admita que me gusta?
—¡Uy si, mira que me importa mucho! Pero felicidades.
Ambos lo sintieron y vieron, la caída y aquel paisaje con hermosas montañas y aguas tan claras que reflejaban el cielo. Quizás finalmente estaban separándose.
Esta era una teoría que ambos tenían, pero cada vez que pasaba algo así estaba asociado a algún cambio de ánimo real de Hikke, no cualquier cambio, uno que involucrara verdaderos sentimientos.
— ¿Que Demonios?
—¿Que Demonios?
Aquel efecto espejo solo aumentaba sus sospechas.
Liliana siempre pensó que sería destista, era su sueño infantil, así que ser actriz estaba muy por debajo en su lista de trabajos soñados.
Suspiro fuerte con su vestuario de Astrid, aveces la enviaba, era una chica tan decidida y parecía que sabia bien lo que quería, mientras que ella no era tan decidida, se preguntaba si alguien encontraba alguna similitud con Astrid y ella en la vida real, observo a Hikke, últimamente parecía diferente, de ser antipático, su enemigo número uno jurado, ahora era… bueno era diferente, incluso su actuación era diferente, más natural como si viviera el personaje; eso hacía que ella se sintiera un poco abatida por no entender de todo a Astrid.
Desde que le había entregado el celular esa tarde el parecía preocupado, le había querido preguntarle qué sucedía ¿Quizás algo con la chica Jane? De nuevo ese punzón en el pecho, sintió un sabor amargo en la boca.
— ¡NO,NO, NO! — Grito el asistente del director. — ¿Que pasa con ustedes dos? — Los señaló el hombre, solo era una escena fácil,— Hiccup está enojado porque Astrid le mintió sobre Heather ¿Donde esta la pasión? ¿La decepción?
Hiccup suspiro, si él pudiera hubiera salido corriendo de ahí, pero no podía, después de tener aquella visión ese pequeño efecto espejo Hikke había desaparecido, no estaba en ninguna parte, lo había buscado desordenadamente en su cabeza, en los espejos, incluso había comido grasas trans (lo que fuera eso) pero no había señales del Actor, así que ahora estaba en aquel barco solo y a la deriva. Sentía que estaba en problemas
— Está escena simplemente no va a salir — Murmuró Hiccup. Estaba frustrado por dos cosas, la primera era que la escena no era exactamente como había ocurrido, la segunda era la incertidumbre de no saber dónde estaba Hikke, sentía que no tenía su pierna ni nada de apoyo varado en aquel lugar extraño. Pero el siempre lo resolvia ¿Como lo había llamado Hikke? ¿El héroe? Era su momento de salvar a su nuevo y fastidioso amigo. — No creo que sea una buena escena. — Se acercó y susurró algo en el odio de Liliana
—¿Me estas tomando por idiota? …
Tú no eres un mal actor.¿Esta cosa en verdad va a funcionar sin problemas? — Liliana lo vio fijamente y ánimo con esas palabras
—¡Voy a hacer lo mejor que pueda para que funcione sin problemas. — Hiccup sabía que de nada servía ponerse pesimista, él podía hacer las cosas aún si Hikke no estaba para ayudarlo.
