Una chica de cabellos castaños cortos se recargo en la pared de fondo del elevador, llevó la mano derecha hacia su cabeza y dejó escapar un suspiro, era su primer día en el departamento de homicidios cerró los ojos tratando de mantener sus emociones controladas. Era su última oportunidad para volver al campo de batalla, los dos meses que estuvo detrás de un escritorio haciendo trabajo burocrático succiono su alma, no deseaba volver a esas aburridas y tediosas actividades. La puerta se abrió y la chica dio un paso hacia adelante, llevaba una bolsa de papel en la mano izquierda.
—Ha llegado la princesa.— Un hombre de piel canela y sonrisa radiante recibió con los brazos abiertos a su nueva compañera.
—Poe deja de molestar.—Contestó la chica dándole un ligero codazo en el estómago.
Poe Dameron era uno de los detectives del departamento de homicidios más respetado y popular, era ampliamente conocido por ser el capitán del equipo de fútbol del Scotland Yard, rompía corazones por su peculiar forma de coquetear, ingreso a la academia de policías al mismo tiempo que Rey, de hecho fueron enemigos por un largo tiempo.
—Adoras que te llame así y debes admitirlo.— Susurro acercándose a su oído mientras ingresaban a la zona de cubículos.
Rey parpadeo un par de ocasiones, gracias a ese chico era capaz de volver a ejercer su profesión, quizá no era el campo que tanto amaba pero volver a tener su placa como detective lo era todo, fue arrastrada hacia un escritorio.
—Ya rasurate esa barba que pica .—Le contestó formando un puchero al sentir el rostro del chico tocar sus mejillas
Rey Kenobi era una activa y rebelde detective proveniente del departamento de unidad de victimas especiales, por un pequeño percance con un sospechoso fue obligada hacer trabajo de escritorio por un tiempo y eso originó que uno de sus mejores amigos, Poe Dameron, la invitá a unirse a su equipo de trabajo, para ella era mejor iniciar de nuevo en un ambiente diferente ya que claramente en el anterior no le darían una oportunidad de redimirse. .
—Vas a ocupar el sitio de mi compañero, él anda de luna de miel y será bastante larga.— Contestó dejando la bolsa sobre la mesa y pellizcando una de sus mejillas.— Espero te sientas cómoda.
—Deja de coquetear con el nuevo elemento.— Un chico de cabellos negros se acercó para estirar la mano y saludar.—Hola mi nombre es Iolo Arana.
La castaña asintió con la cabeza y correspondió el saludo, conocía de vista a la mayoría de los integrantes de esa área, eran jóvenes y bastantes populares entre el resto de los departamentos de Scotland yard.
—Soy Rey Kenobi.— La castaña comentó con una sonrisa echando su cabello detrás de la oreja.
—Sabemos tu nombre aquí nuestro compañero Dameron no deja de hablar sobre ti y lo maravillosa que eres.— Hizo acto de presencia un tercer personaje de unos 40 años que golpeó el hombro del detective Dameron .— Niv Lek, te he visto jugar y eres muy buena.
—Ni trates de convencerla de unirse al equipo lo he intentado mil veces.—Respondió el moreno algo sonrojado por los comentarios de sus amigos.
De pronto la chica se vio rodeada por varios caballeros, le sorprendía que en ese departamento el número de mujeres detective fuera casi nulo, en su anterior área la mitad del personal era del sector femenino, le agradaron sus nuevos compañeros y suspiró aliviada al notar que aparecía una compañera.
—Dejenla respirar.— Hizo acto de presencia una chica de piel morena y cabello rubio corto. —Soy Kare y bienvenida.
—Un placer.—Contestó el saludo.
La preguntas saltaron y los cuestionamientos del porque se mudaba de departamento la comenzaron agobiar, muy pocas personas supieron la verdadera naturaleza del incidente porque fue castigada, de hecho ni sus propios amigos conocían los detalles, simplemente fue un evento traumante.
—Creo hay demasiado trabajo y poco tiempo como para perderlo en pláticas informales.-— Una mujer de cabellos purpura aparece usando un elegante traje de falda.—-Bienvenida señorita Kenobi
El detective Dameron mordió su labio inferior para no dejar escapar una mala palabra simplemente se limitó a sonreír y dejarse caer sobre su silla, aun lado de Rey. La capitán Amilyn Holdo no era la fan favorita de Poe, continuamente chocaban sus percepciones de cómo dirigir el departamento además era conocida por manejar las situaciones con suma frialdad y buscar quedar bien con los altos mandos.
—Encontraron un cuerpo en un penthouse en one Hyde Park.—La mujer musitó dejando un folder sobre el escritorio.— Es una zona exclusiva así que espero su total discreción.
—Claro, no queremos molestar a los peces gordos de la ciudad.— contestó con cierto tono de mofa Poe tomando los papeles.— Vamos Rey.
La pareja de detectives se despidió para dirigirse a la escena de crimen, durante el trayecto la castaña se mantuvo en silencio escuchando el resumen personal de cada uno de los detectives del departamento, Poe le daba tips de como tratar a cada uno de los personajes, una risa escapaba de los labios de Rey ante los apodos y chistes locales que soltaba. El chico dejó en claro la razón porque su capitán era la peor de todas.
—En verdad no soportas a la capitán.—Le contestó mirándolo de reojo mientras el auto se detenía frente a un semáforo con luz roja.-—Creo que es una mujer muy metódica.
—Creo que solo busca quedar bien para ascender en la cadena.—Mencionó chasqueando la lengua debido a que odiaba ese tipo de personas.—Hemos llegado a nuestro destino.
El auto avanzó un par de metros y se estaciono cerca de una camioneta forense, los dos personajes bajaron del vehículo había un pequeño grupo de chismosos alrededor de la zona acordonada, los dos oficiales mostraron sus placas para ingresar al elegante edificio que se encontraba en una de las zonas más exclusivas de Londres, era claro que si el caso estaba ligado alguna familia poderosa encontrar información relacionada sería un martirio.
Caminaron por el lobby hasta llegar al elevador, el lujo dibujado en aquel edificio congeló la piel de Rey después que vio el logo de una empresa marcada en una de las esquinas, trato de relajarse pero simplemente la imagen de esos trazos negros y rojos la desestabilizan, hacía mucho tiempo que evadía sitios como esos, nunca le gustó la burguesía, su corazón comenzó a latir nerviosamente no sabía porque estaba tan ansiosa. El diseño del edificio, el olor a madera, cada uno de esos aspectos la envolvieron en mareos.
—Tranquila todo va estar bien.—Poe puso la mano sobre la de su compañera quien se sonrojo por el acto.
—Lo sé, simplemente que dos meses en la banca han renderizaron mis movimientos. —Se giró para regalarle una sonrisa, ambos personajes se quedaron viendo fijamente.
Algo exista dentro de ellos desde el instante que se conocieron, hasta ese momento hicieron a un lado sus sentimientos debido a que temían que pudiera romper la bella amistad que sostenían, las puertas de elevador se abrieron y ambos desviaron la mirada a otro punto, la tensión entre ellos crecía cada día. Los dos personajes ingresaron al penthouse el cual era sumamente elegante, los colores grises inundaban la minimalista sala, el sitio estaba inundado de un peculiar aroma, olor a rosas silvestres.
Rey dio un paso hacia adelante, un aire frío se coló por sus huesos hasta hacerlos temblar camino hacia los enormes ventanales con pesadas cortinas de seda entonces detuvo su caminar para ver una serie de grandes pinturas colgadas en las paredes.
—¡Wow! —Un chiflido escapó de los labios del detective.—Parece gustarle el pintor.
—Es la vida de Tristán e Isolda . —Susurró la mujer girándose para ver cada una de las imágenes.— Fueron pintadas por Rogelio Egusquiza.
"
El sonido de los violines inundaba cada rincón de aquella habitación una niña de apenas 10 años estaba recostada boca abajo sobre una cara alfombra, con sus manos pasaba las hojas de un enorme libro con pinturas interesantes, la música del fonógrafo retumba por cada rincòn de la sala la cual está llena de luz ingresada por los ventanales, el olor a flores silvestres inundaba sus fosas nasales. Era como estar en la escena de una película de época.
—¿Quienes son? —Cuestionó la jovencita de coletas levantando la mirada hacia un chico sentado frente a ella en un sillón, señaló con su dedo la imagen.
El rostro del joven estaba oculto debajo de hebras oscuras quien al escuchar el cuestionamiento apartó la vista del propio libro que leía, se agacho para ver la imagen señalada, era una pareja sentada sobre una banca, la mujer llevaba cabello rubio y un vestido rosa mientras el caballero una arpa descargaba sobre su regazo.
—Tristán e Isolda.—Una grave voz retorno por la sala entonces la niña volvió la vista a los personajes y sus dedos acariciaron la superficie. — Son los trágicos amantes, representan el amor que nunca podrá ser.
"
Una profunda tristeza inundó el cuerpo de la chica quien tuvo que dar un paso hacia atrás, negó con la cabeza tratando de alejar aquellas imágenes del pasado llevaba enterrándolas desde hace mucho tiempo. No tenía caso evocar una sensación que nunca más se iba a repetir.
—Bienvenida a tu primer caso.—Una mujer de piel morena saludo a Rey con una sonrisa.— No comenzarás con un caso sencillo.
La detective salió de su trance para mirar a su roomie quien abría los brazos para saludarla. Jannah Calrissian era una de las mejores forenses que Scotland Yard tenía entres sus filas, ella compartía casa con Rey Kenobi y Rose Tico, era una chica bastante alegre y adoraba su carrera aunque para sus amigos fuera incómodo escuchar las historias sobre sus autopsias durante la cena, que muchas veces llego arruinar.
—Mi equipo está buscando huellas pero será complicado ya que todo parece estar extremadamente limpio. —La morena dejó de abrazar a su amiga para indicar con la cabeza que la siguieran.
Los dos detectives ingresaron a una habitación, la cama se encontraba perfectamente tendida, los muebles parecían nuevos, el sitio entero estaba completamente brillando de limpio como si nadie hubiera vivido antes ahí entonces sus miradas se concentraron en el cuerpo que estaba de rodillas frente a la ventana, con un disparo en la frente y un poco de sangre estaba regada por el piso.
—Es un suicidio.— Intervino Poe colocándose unos guantes de látex y poniéndose de cuclillas para tocar el rostro del hombre.
—El administrador dijo no reconocer al hombre, el edificio es relativamente nuevo por ello algunos departamentos están vacíos pero este penthouse ya tenía dueño o dueña mucho antes de finalizar su construcción. —La morena se acercó a sus compañeros.-—Apenas unos días antes comenzaron a traer muebles, una empresa de decoración fue la encargada de amueblar el sitio.
—El sitio esta completamente nuevo no hay indicios que estuviera habitado.— Intervino uno de los oficiales pasando un portafolio de piel.—Lo encontramos en la cocina.
Poe se puso de pie para tomar el portafolio dentro del mismo se encontró un gafete corporativo.
—Dopheld Mitaka gerente de la primera Orden en Londres.— Poe leyó con tranquilidad buscando más información pero solo se encontró una Ipad de última generación.— ¿El departamento será para él ?
—Lo dudo.—Agregó la castaña poniéndose de pie y tratando de concentrarse.—Este sitio queda muy lejos de las oficinas centrales de la Primera Orden, ir todos los días a la oficina sería un infierno.
Dameron intentó ingresar a la información dentro de la Ipad pero no era bueno con esas cosas, lo mejor era llevarlo con un experto.
—Las cámaras de video lo grabaron el tomar el elevador a las 8 de la noche, nadie más entró, lamentablemente dentro del elevador y esta zona no hay cámaras de seguridad. —El oficial añadió más información sobre la situación.
Los dos detectives se miraron a los ojos sospechando, ya que era obvio que existían más razones que salvaguardar la intimidad de las personas para que no hubiera cámaras en el elevador y el último piso.
—El departamento esta a nombre de una empresa llamada "El Imperio".—Un nuevo oficial llegó con información recabada del administrador.
—Bueno entonces todos estamos de acuerdo que esto no es un suicidio aunque quisieran simularlo. —Poe comentó con una sonrisa caminando hacia la salida.—Cuando tengas los resultados de la autopsia nos llamas, por favor
Rey dio un vistazo al cuerpo en el piso, llevaba un elegante traje sastre, su cabello perfectamente peinado hacia atrás, una bala atravesó su cabeza sin hacer mucho ruido ya que no hubo quejas de los vecinos, tampoco había mucha sangre, su instinto le gritaba que se trataba de un profesional. ¿Pero quién? ¿Porque?
Los dos detectives decidieron dirigirse a las oficinas de la empresa de bienes raíces "El imperio" pero su peticiones solo toparon con pared y con una larga fila de burocracia privada, todo las respuestas relacionadas a la compra del departamento debía pasar por el abogado de la empresa, ya que la venta fue privada y confidencial, sin duda los casos relacionadas a esa empresa multinacional era un laberinto de puntos muertos. De igual manera no los dejaron pasar de lobby en el edificio de la multinacional Primer Orden, ellos dijeron que se contactaron con la familia de occiso y que lamentablemente no podían proporcionar delicada información.
Su última opción para obtener información personal de la víctima era acceder a la Ipad por ello optaron por dirigirse a la única personas capaz de hackear un dispositivo tecnológico.
—Hola Finn.—La castaña caminó hacia un chico de piel morena para dejar estampado un beso en su mejilla derecha.— ¡Wow! me encanta tu chamarra, hoy luces muy guapo.
El moreno levantó la ceja con duda entonces sus ojos se enfocaron en su compañero de casa quien llevaba unas bolsa de comida china, esa era su debilidad y si llevaban comida para sobornar era porque necesitaban su ayuda.
—Sé lo que están tramando y no puedo ayudarles.— El moreno cruzó los brazos negando con la cabeza.
Finn Calrissian era hermano mellizo de Jannah, era el jefe del departamento de ciberdelitos, cuando era un adolescente fue un prolífico hacker que fue reclutado por el gobierno, al inicio la idea de ser un "policía" le molestaba pero conforme pasó el tiempo le fascinó la idea además una de sus mejores amigas también deseaba pertenecer al cuerpo policiaco.
—Solo necesitamos que nos ayudes con algo de información ya que estamos en un callejón sin salida.— Poe dio un par de palmadas en la espada de su mejor amigo. —Queremos ver si eres capaz de hackear este dispositivo.
El hombre le pasó la Ipad a su amigo, quien dejó escapar un pesado suspiro.
—Estoy muy atorada con una investigación relacionada a los videos de venganza.— Replicó el moreno tomando el aparato entonces miró los ojos de cachorro en la cara de Rey, a ella no le podía negar nada.— Bueno es mi hora de comida quizá encuentre algo mientras comemos.
Los tres detectives se dirigieron a la oficina del moreno, tomaron asiento alrededor del escritorio sacaron la comida de las bolsas y comenzaron a devorar. Finn usaba sus dotes de programación para hackear el sistema de seguridad e ingresar, le fascinaban esos retos, de reojo observaba como sus dos amigos se molestan con los palillos, era su manera infantil de coquetear, en su grupo estaban seguros que ellos terminarían juntos tarde o temprano.
—Deja de babear por Rey y pásame un rollito primavera.—El moreno le dijo a su amigo.—Temo informarles que su Ipad ya fue hackeada, solo hay algunas cosas personales pero el historial de búsqueda en el navegador y acceso a aplicaciones fueron borrados.
Finn giro la pantalla para que sus amigos vieran el contenido del dispositivo, comenzó a navegar en la carpeta de imágenes, la cual era la única intacta.
—Pues el hombre acaba de comprar una casa nueva, adoptó un perro y se casó hace unos meses en Canadá. —El moreno fue pasando cada una de las fotografías.
—Tiene buen gusto.—Poe agregó con una sonrisa al ver al Señor Mitaka abrazado de un hombre de piel canela. —Es cubano.
La castaña formó una O con los labios al ver al novio de la víctima en traje de baño mientras las olas del mar lo golpeaban por la espalda, en verdad era muy guapo y alto. El sonido de un celular timbrando captó la atención de la detective quien se puso de pie para contestar.
—Jannah tiene los resultados de la autopsia.—La chica caminó hacia la silla para tomar su blazer.— ¿Puedes intentar acceder a su correo personal y ver si hay más información?
—Claro que si jefa. —El moreno hizo un saludo de militar para después ponerse de pie y despedirse de beso de su amiga.
Los detectives ingresaron a un frío pasillo, la morgue no les traía buenos recuerdos a ninguno de los dos, se giraron para que sus miradas entrarán en contacto y una sonrisa se dibujó en sus labios para mutuamente darse ánimos de continuar y cruzar la puerta, sobre una mesa se encontraba el cuerpo semidesnudo del señor Mitaka, solo una toalla cubría sus partes privadas.
—La autopsia confirma nuestras sospechas, quisieron simular un suicidio pero es totalmente falso.—La mujer comentó mirando a los detectives. —La arma encontrada en sus manos coincide con la bala pero la posición en la cabeza deja en claro que no fue autoinfligida sino alguien que disparó de frente.
Los dos detectives escucharon cada una de las explicaciones de la forense además de darles una hora tentativa de su muerte y les informo que la escena del crimen en realidad fue en la sala pero llevaron el cuerpo a la habitación.
—Mientras buscaba alguna marca o tatuaje encontré algo interesante. —La doctora se dirigió hacia los pies del occiso. —Es un sitio muy extraño para algo asi, se lo hizo hace poco tiempo.
Sus dedos caminaron por el pie del hombre hasta llegar al dedo índice y mediano donde los separó dejando entre ver un pequeño tatuaje el cual era un círculo rojo con una línea blanca alrededor y cuatro llamas saliendo. Rey dio un paso hacia atrás llevando la mano a su boca ya antes había visto ese gráfico, su piel se tornó en un tono blanco casi como una hoja de papel.
"
Una niña de coletas y jumper azul cielo se esconde debajo de la cama mientras con su mano derecha trata de contener las risas, puede ver un par de pies deambular por la habitación mientras una grave voz resuena desde el pasillo.
—¡Raine ! — Ahora una femenina voz se unía al coro de voces.—¡Raine!
La persona dentro de la habitación se detiene un momento y después escapa por la puerta de la habitación, las voces comienza alejarse así como el sonido de pasos entonces la niña sale de su escondite se asoma por la puerta y al ver el pasillo vacío comienza a correr mientras trata de contener las risas, adora jugar a las escondidas con las empleadas de la casa así como poner en aprietos a su amigo y compañero de aventuras.
La niña vaga por la casa hasta que se detiene frente a una puerta entre abierta, sorprendida porque es la primera vez que esa habitación está abierta, llena de curiosidad asoma la cabeza entre el espacio.
—¡Wow! —Deja escapar débilmente al ver que se trata de una biblioteca y se anima a ingresar fascinada por todas las historias que pueden habitar en aquellas páginas, camina por los estantes y al fondo ve una pequeña sala, da un paso porque alcanza a ver una mesita llena de dulces pero se detiene al percatarse que hay alguien sentado en un sillón que le da la espalda.
—Raine tienes prohibido ingresar a este sitio.—Una maquiavélica voz resuena entonces la niña es capaz de ver la mano arrugada recargada sobre el antebrazo del sillón.
La niña asustada da un paso hacia atrás, reconoce aquel anillo puesta en esos viejos dedos. El símbolo de los Sith, una antigua orden portadores de la luz pero interesados solo en el lado oscuro, usan espadas con tonalidades rojas pàra acabar con sus enemigos, eran los villanos en todas las historias que le contaba su padre antes de dormir.
"
—Rey ¿te encuentras bien? —Poe sujeto del hombro a la castaña quien se puso demasiado pálida
—Si, ¿Sabes lo que significa? .—Le cuestiono a la doctora quien negó la cabeza. —¿puedes darnos una foto para buscarla?
La morena asintió, hacía mucho tiempo que mantenía los recuerdos de aquellos tres veranos a raya, ocultos en su subconsciente, trata de borrarlos, eliminarlos de su sistema pero en un solo día con unas cuentas interacciones a nombres relacionados todo volvía de golpe y unas terribles ganas de vomitar se hacían presente, por ello se disculpó de sus compañeros.
Corrió por los pasillos rápidamente hasta llegar a los baños donde ingresó al primero libre, se recargo en la taza y expulsó lo ingerido momentos antes, llevo las manos a su cabello, a sus oídos.
—Raine.—Una grave voz de un joven resonaba en su mente.—Raine.
Cerró los ojos fuertemente tratando de evocar la imagen de la persona llamándola pero habían pasado más de 20 años le era imposible recordar cada rasgo, solamente esa profunda voz devorando su interior, "Raine" la manera de llamarla, el tono dulce y frío combinado erizaba su piel. Ella reía mientras deambulaba por las habitaciones de esa enorme mansión, pisos con caras alfombras, muebles de madera importada, ventanas con pesadas cortinas donde se escondía para que él no la encontrará.
La detective salió para dirigirse al lavabo donde tomó un trozo de papel para limpiar su boca, al ver su reflejo en el espejo noto como lágrimas escapaban de sus ojos de tonalidades miel.
—Raine.— Nuevamente esa voz erizo cada vello en su piel.
Rey comenzó a llorar desoladamente y una profunda tristeza se coló por sus huesos, hacía tanto tiempo que no pensaba en él, es como si de pronto hubiera abierto una caja de madera llena de secretos y sentimientos dolorosos. Se quedo sin aire, sin fuerzas, solo tenía trece años no podía desobedecer a sus padres, no quiso romper su promesa, ella deseaba volver ese verano para no dejarlo morir en soledad.
Notas de la autora: No soy buena con escenas relacionadas al crímenes pero necesitaba un poquito de contexto, es mi segundo fanfic Reylo, espero haya personas que les guste la idea. Saludos y Gracias por leer.
