La detective se disculpó por la abrupta huida, culpo al exceso de condimento en la comida china por sus repentinas ganas de vomitar, ambos detectives volvieron a la comisaría para redactar sus reportes del día, sin duda había sido un inicio bastante ajetreado.

Rey cometió algunos errores al momento de redactar su reporte debido a que su cabeza trata fervientemente en ponerle un rostro al chico que la llama, recuerda el sonido de su voz, la fría piel de sus dedos tocando sus mejillas, hasta el perfume dulce proveniente de sus playeras negras, la suavidad de su cabello negro pero los rasgos físicos de su cara son un total misterio.

—Detectives.—La voz de la capitán Holdo captó la atención de ambos personajes. Rey da un pequeño saltó asustada por la intromisión.—¿Pueden acompañarme a mi oficina?

Los dos personajes asintieron para seguir a la mujer, al ingresar a la oficina detectaron la figura de un hombre de cabellos de tonalidades zanahoria y piel pálida quien estaba sentado en una de la sillas frente al escritorio, usaba un elegante traje negro.

—Buenas noches mi nombre es Armitage Hux, soy el representante legal del dueño del penthouse.—El hombre estiró la mano para saludar a ambos detectives.

—¿Ha venido a detener la investigación? —Cuestiono bastante ofuscado Poe acomodándose en una de las esquinas del escritorio de madera.— No hemos logrado contactar a los familiares debido a que la empresa donde trabajaba la víctima se ha negado a proporcionar sus datos personales.

El pelirrojo tomó asiento dibujando un gesto de molestia, odiaba que lo interrumpiera mientras hablaba, ni siquiera sabían porque él estaba ahí y ya comenzaban atacar, saco un par de hojas de su elegante portafolio y se lo pasó a ambos detectives

—El señor Mitaka era uno de los empleados de mayor confianza de mi cliente, aqui esta toda su información personal.— El hombre miró de reojo a la capitán, quien se mantenía estática en su silla.— Hemos avisado a su familiares, su esposo se encontraba en Cuba visitando a su familia.

La capitán desvió la mirada hacia otro punto, odiaba ese tipo de situaciones donde sus manos están atadas por que sus jefes se molestan si llega a importunar a grandes empresarios, quienes se creen dueños del mundo, regularmente trataba de darles por su lado para no tener problema, fingir ser su aliada para obtener ayudas o favores en investigaciones, para que estas fueran más sencillas. Lo más seguro que sus jefes iban a desear enterrar ese caso y etiquetarlo como suicidio, siempre eso era más fácil.

—Ha sido un golpe muy duro para todos el asesinato del señor Mitaka.— Agregó seriamente atrapando la atención de todos.

—Entonces ¿Están de acuerdo dde que fue un homicidio? —Rey ahora fue quien intervino bastante interesada había visto un par de ocasiones el rostro de esa persona.

El pelirrojo se giró para observar fijamente a la chica, una sonrisa de lado se dibujó en su rostro, era sumamente hermosa y trato de mantener la calma.

—Esa tarde mi cliente y el señor Mitaka tenían una reunión para que este le entregara la información relacionada al penthouse y otros asuntos.— El hombre agregó seriamente, los dos detectives se miraron fijamente.—Por cuestiones técnicas su vuelo se retrasó, fue él quien encontró el cuerpo y dio aviso al administrador para reportar la situación

—Un hombre fue asesinado en su casa y lo primero que hace su cliente es huir.— Espetó Rey con desagrado.

Los dos detectives al igual que la capitán quedaron sorprendidos, sin duda ese hombre era el sospechoso número uno del asesinato del señor Mitaka, se removieron nerviosos en sus lugares.

—Mi cliente no quiere que aparezca su nombre en el reporte o periódicos por eso decidió escapar, actualmente nadie sabe que él se encuentra en Londres además de que teme por su vida.—Finalizó colocando otro par de hojas sobre el escritorio. —¿A qué hora fue asesinado el señor Mitaka?

—Alrededor de las 12 de la noche.— Respondió Poe Dameron tomando los papeles para leerlos.

Rey se puso de pie para ponerse detrás de Poe y leer la documentación, era una declaración firmada sobre lo sucedido una noche anterior.

—La reunión con el señor Mitaka sería a las 8 pm, ellos solamente iban a cruzar unas palabras y su reunión no se extendería por mucho.— El abogado continuó mirando de reojo las reacciones de la capitán.

—El asesino iba por su cliente.— Ahora la mujer de cabellos morados hablo colocando los codos sobre la mesa y barbilla sobre sus manos.— ¿Quién es su cliente?

La capitán Holdo conocía a ese abogado, desde el momento que cruzó su puerta sabía que el caso se tornaría en una situación bastante delicada, él no era simplemente un abogado representando a una firma multinacional, él trabajaba directamente con los integrantes de la familia Skywalker y Palpatine, los dueños de la primera orden y todas sus filiales. El dueño de aquel penthouse debìa ser alguien muy importante.

—Kylo Ren Skywalker.— El hombre musitó mirando fijamente a la capitán quien abrió los ojos sorprendida.— Ahora entenderá porque la información referente a este caso no debe salir de estas cuatro paredes.


Poe maneja por aquella semi vacía avenida, de reojo miraba a su cansada compañera de viaje era simplemente hermosa y eso nunca lo dudo, su corazón latió como un loco la primera vez que la conoció, su tono de voz le parecía enervante así como su entusiasmo mostrado por algo que la apasionaba, ella siempre representaba a las chicas en los concursos de la academia de policía y él a los varones, eran enemigos naturales pero también amigos. Eran dos partes iguales que se complementaban.

El detective subió un poco el volumen de la música, sabía que eso la volvería a la vida, sonaba Still loving you de Scorpions, la castaña separó los párpados para girarse y mirar el perfil de la persona que manejaba, Poe sonreía tranquilamente.

—¿Te sigue doliendo el estomago? —Musitó sin apartar la vista del frente.

—No, estoy preocupada por el caso.—Contestó acomodando la cabeza en el hombro del chico de piel canela.— Odio la idea de ser guardaespaldas de un viejo millonario.

La detective soltó un suspiro cansada por no entender porqué un hombre tan rico necesitaba de la policía local de Londres para protegerse aunque sospechaba que era una sucia estrategia para librarse del hecho que era el primer sospechoso de un homicidio.

—Solo serán un par de días hasta que atrapemos al "asesino".—Poe giro el volante en una esquina.— Estoy seguro que solo es una treta para quedar bien.

—No lo sé, la capitán estaba realmente sorprendida al escuchar ese nombre.— Rey se separó para tomar su chamarra, había llegado a casa.—¿ Quieres pasar?

El moreno negó con un movimiento de cabeza no sin antes despedirse con un beso en la mejilla. Rey bajó del auto para decir adiós con la mano derecha como respuesta Poe le hizo un coqueto guiño, todo era cuestión de tiempo para que terminaron juntos, entro a esa colorida casa en Notting Hill, pasaba de media noche por lo tanto sus roomies se encontraban dormidas quiso despertar a Rose para contarle sobre su primer día pero sabía que últimamente estaba ocupada con un juicio muy importante. Subió por las escaleras hasta llegar a su habitación.

La detective lavó su rostro, dientes y colocó la pijama pero en su mente el nombre de "Kylo Ren" no dejaba de resonar, en algunos momentos de ocio investigó todo lo relacionado a la familia Palpatine, ese nombre resonó mucho unos años atrás, no existía foto de él, ni declaraciones que describiera su aspecto físico, todos los artículos eran similares solo se hablaban de transacciones, nuevos contratos pero nada sobre su vida personal. Su vista se enfoco en el techo tratando de conciliar el sueño ingreso a una noticia para leer los comentarios, regularmente ahí a veces aparecía información útil.

"Kylo Ren es conocido en las pasillos de la oficina como el líder supremo." Leyó interesada el post con mas like. "Es el bastardo de Anakin Skywalker", "Es un hombre de 50 años gordo y feo" los dedos fueron deslizándose entre varios comentarios cada uno más absurdo que el anterior, simplemente no se sabía de quién era hijo, hacía muchos años que se desconoce el árbol genealógico de la familia Skywalker o Palpatine. Los dueños de la multinacional Primer Orden.

"—Los apellidos no definen a una persona.La grave voz se coló por sus oídos.Para mi solo eres Raine."

La castaña se hizo un ovillo en la cama, a veces cuanto tenía un problema o el miedo la paraliza una voz se hace presente en su mente y con frases cortas le da un consejo que calmar su ansia, cerró los ojos y entonces una figura se formó en su mente, era tan complicado recordar cada detalle físico de sus rostro, solo el cabello negro y ropa del mismo tono se dibujaba, su voz, claro su voz era imposible de olvidar así como su olor, vainilla con canela.

"

Una adolescente de cabellos castaños cortos se encontraba recostada sobre una cobija mirando la forma de las nubes pasar en el cielo azul, la brisa del verano golpeó su piel, lleva una playera blanca y unos shorts de mezclilla que le llegan por encima de las rodillas, la paz de ese sitio siempre le ha inquietado, la primera vez que fue obligada asistir trato de escaparse varias ocasiones pero desistió hasta que lo conoció a él.

Va anochecer y te vas a resfriar.Un chico hace acto de presencia llevando su tipica playera de manga larga negra y pantalones del mismo tono, tomó asiento a un lado de la adolescente.¿Sigues enojada?

La castaña negó con la cabeza, el comentario de Ben fue frío y sin tacto pero solo dijo lo obvio, ella parecía niño con ese corte de cabello estilo pixie. Ella sabía que el chico se comportaba de esa manera, directo, inexpresivo y simulando a un robot por la educación que llevaba, por eso a veces le daba miedo que en un verano al volver la esencia de su amigo fuera a desaparecer. Rey se sentó para poder mirarlo de frente, siete años los separaba.

Es de mala educación tratar de esa manera a una mujer.Susurró la jovencita frunciendo la frente.

Eres una niña de 13 años.El chico contestó con una mediana sonrisa mientras picaba una de sus mejillas.Disculpa si mis palabras fueron demasiado crueles sabes que no estoy acostumbrado a ser amable.

La adolescente lo miró fijamente, sus orbes eran casi negros como su cabello, le había enseñado a sus compañeras de secundaria un foto que le tomó de casualidad y la mayoría aseguraba que no era tan guapo aunque tenía un cierto encanto, ella estaba en esa fase donde fijarse en niños bonitos era la norma por ello le parecía increíble su fijación por él, todas le indicaba que era un capricho de niña.

Mis amigas y yo donamos nuestro cabello para niños con cáncer.La castaña comentó mirando hacia al frente entonces se percató que en el frío rostro del chico no hubo cambio, regularmente mucha gente se enternece ante el acto de bondad pero él no, se mantuvo serio ante la confesión.

Eres una buena niña.EL hombre estiró la mano para posarla sobre el cabello castaño.Entonces no deberías estar molesta porque te digan q pareces chico si fue tu decisión para la próxima no dones tu cabello.

La adolescente ladeo su cabeza, a veces la manera de actuar de ese chico era tan pragmática, su toma de decisiones se basaba en pros y contras, de cómo podría afectar la decisión a su bien personal, no en normas morales, llevó su mano para posarla encima a la de él, a veces le daba miedo que perdiera su lado bueno. Guiarse por pensamientos negativos y terminar como un Sith, esos villanos que existían en los cuentos de su padre.

Ben prometo volver cada verano.La niña extendió su mano mostrando el dedo meñique.Si tu prometes no unirte al lado oscuro.

Los cuentos de Jedi y Sith son fantasías inventadas por tu padre. El chico contestó pero al ver las mejillas infladas de la adolescente dejó escapar un suspiro.Raine...

Los orbes de tonalidades miel de la castaña se vieron ensombrecidas por una mancha oscura, Ben no desvió la mirada sabía de su temor, su miedo, volverse un ser despreciable como su abuelo al que tanto odiaba. Ella era lo único puro y bueno que tenía desde el día que fue separado de sus padres y obligado a vivir con su tío Luke.

Raine prometo que no voy a unirme al lado oscuro.EL chico estiró su meñique la diferencia era notoria, se cruzaron.Nunca dejes de visitarme cada verano.

El chico cerró los ojos acercando su frente a sus dedos entrelazados, ella era su última esperanza para mantener su corazón bajo el rayo de la luz.

En caso de que no vuelvas el próximo verano juro que me volveré un Sith, el más poderoso y grande que la galaxia haya conocido.El hombre dijo en tono frío que caló en los huesos de la adolescente.

La chica de cabellos cortos se soltó de la promesa para abrazarse de su cuello, se aferró a él desesperadamente, no dejaría que él se uniera al lado oscuro ambos estaban destinados a ser guardianes Jedi peleando por la justicia por toda la Galaxia. Sus miradas se cruzaron para Raine siete años no era mucha diferencia un día ellos serán iguales y podrá por fin confesar sus sentimientos cada verano volvería a visitarlo, de eso no tenía duda.

"

Un ruido proveniente de unos platos golpeando el piso despiertan a la detective quien de un alto de su cama, asustada lleva las manos a sus ojos descubriendo que nuevamente lagrimas escapaban de ellos, odia esos sueños, detesta las imágenes de su pasado, la culpa nuevamente la carcome desde el interior, no fue capaz de cumplir su promesa.

Ben.—Suspiró melancólicamente mientras mira su mano pero unos golpes en la puerta nuevamente la sacan de su trance.

—Rey todavía hay agua caliente por si quieres darte un baño. —La voz de Rose atraviesa la madera de la puerta.—Date prisa, que ha llegado tu chofer.

La castaña saltó fuera de la cama para tomar el celular dejado sobre la cama, era tarde, camino hacia su closet donde sacó unos pantalones negros, una camisa blanca y un blazer del mismo tono, salió al pasillo mientras se topaba con algunas cosas regadas por el piso, ninguna de las tres chicas era muy ordenada.

—Dame cinco minutos.— Comentó asomándose a ver a su compañero quien ya usaba un delantal de cocina.—Luces muy cute.

Las otras dos chicas soltaron un mar de chiflidos ante los infantiles coqueteos, la sonrojada detective ingresó al baño, Jannahh estaba sentada sobre un banco mirando como Poe cocinaba el desayuno ninguna de las tres chicas viviendo en esa casa era buena con las labores domésticas, eran un caos. Rose se ponía unos aretes debido a que tenía un importante caso que presentar en la corte.

—¿Qué tal luzco? —Cuestionó al detective y forense quienes le dieron su aprobación con el pulgar hacia arriba. —Amo tu comida.

Rose Tico era una de las fiscales de estado más reconocidas del país, era sumamente dulce por las buenas pero también una fiera cuando se trataba de condenar a los chicos malos. Llevaba un par de años viviendo con sus roomies, al inicio era callada pero la confianza avivó su alegre personalidad.


Notas de la autora: Muchas gracias a las personas que leen la historia, cualquier comentario o crítica constructiva siempre es bien recibida. Muchas gracias y espero les guste el cap.