N/A: Hola a todos, espero que les haya gustado el capítulo anterior. Saludos para RavenMore, jamás pensé que ahora serías tú quien leyera una de mis historias ~w~. En fin, empecemos con el harem.

Capítulo 2

Amanecía en Beacon, todos se preparaban para ir a clases, todos ya estaban listos para partir hacia clases. Todos se encontraban ya en dirección a clases, todos menos cierto rubio que se quedó dormido. Todo su equipo ya estaba despierto y listo para ir a clases, pero Jaune ni siquiera habría los ojos.

-¿Cómo lo despertamos?

-Rompamos sus piernas y despertará por el dolor.

-Creo que estás exagerando, Nora. Debería haber una forma más sencilla, ¿alguna idea, Pyrrah?

-No se me ocurre nada, en todo el tiempo que estuvimos entrenando nunca lo había visto dormir tanto.

Sin previo aviso, entró todo el equipo RWBY al cuarto de sus compañeros y se sorprendieron al ver a Jaune aún dormido.

-¿Quién lo mató? –dijo Weiss.

-¿Tal vez alguna droga? – preguntó Blake.

-Creo que tal vez tuvo una noche agitada, ¿no es así, Pyrrah? – molestó Yang.

-¿A qué te refieres con una noche agitada, Yang? ¿Estuvieron entrenando hasta tan tarde?

-Lo siento, hermanita. Luego te explicaré.

-Ya intentamos llamarlo y hasta le gritamos, pero no se despierta. – aclaró Ren.

-¡Yo digo que le rompamos las piernas!

-¡Nada de eso, Nora! ¡Ya lo hablamos!

-Pyrrah, aburrida. Bueno, Ren y yo nos adelantamos, ustedes decidan cómo despertarlo.

-Pero yo – Nora lo cogió del brazo y lo arrastró fuera del cuarto dejando al resto de las chicas aun preguntándose cómo podrían despertar a Jaune.

Ya faltaban solo veinte minutos hasta que comience la primera clase. Tendrían que actuar rápido. Y lo peor de todo era que no encontraban la manera de poder despertar a Jaune sin romperle algún hueso.

-Ya lo sé. En los cuentos que Yang me contaba cuando era pequeña, siempre decía que solo el beso de un príncipe o de un héroe puede romper el hechizo de un sueño. ¿Qué tal si lo beso para ver si despierta?

-¡Espera, Ruby! ¿Por qué tienes que ser tú? En todo caso sería yo; después de todo, la compañía de mi padre me hace, técnicamente, una princesa. En otras palabras, soy la indicada para despertarlo con un beso.

-Eso tampoco te hace la indicada, Weiss. Pienso que debería ser yo, al fin y al cabo, ambos somos rubios. Se nos vería muy bien juntos.

-Sin ofender, Yang, pero no dicen que las rubias son algo tontas. En el mejor de los casos debería ser yo la que lo despierte. Créanme, cuando estaba en White Fang me enseñaron cómo despertar a los miembros dormilones. Solo necesito un poco de privacidad… y que se pongan tampones en los oídos y – Yang golpeó en la cabeza a Blake - ¡¿Cuál es tu problema?!

-¡Me llamaste tonta, minina!

-Al menos no soy una tonta que solo alardea por tener los pechos grandes.

-¡Atrévete a decir eso otra vez y - !

-¡Ya basta! – gritó Pyrrah ya cansada de todo el escándalo – Soy la compañera de Jaune y creo que si alguien tiene que despertarlo, esa debo ser yo. Ni siquiera sé que están haciendo ustedes aquí.

Todas asintieron, no querían admitirlo, pero Pyrrah tenía toda la razón. Esta vez tendrían que aceptar la derrota. Vive para luchar otro día. Todas se fueron del cuarto dejando solos a Pyrrah y a Jaune. Este aun no despertaba y ya solo faltaba 15 minutos para que comiencen las clases.

"Tal vez Ruby tenga razón… Si lo beso tal vez despierte, pero… ¿estaría bien? Bueno, esa vez que nos besamos fue por cosa del momento, pero esto… ¡ah, rayos! ¡¿qué se supone que deba hacer?!"

-Miren, Velvet, al parecer alguien tiene problemas para despertarse. Buenas, Nikos, ¿alguien se divirtió anoche?

-No deberías hablar así, Coco. Tal vez tuvo una mala noche y por eso no pudo dormir nada.

-Coco, Velvet, buenas. ¿Por casualidad saben cómo despertar a alguien?

-¿Intentaste gritarle, mojarlo con algo de agua, evitar que respire?

-¿intentaste despertarlo besándolo como lo hace un héroe con su princesa?

-Estás bromenado, ¿verdad, Velvet? Esas cosas nunca funcionan, solo son cuentos de hadas. – dijo Coco algo indignada por la poca madurez de su compañera – Si no me crees, te lo demostraré de una vez por todas.

Sin aviso alguno, Coco se abalanzó sobre el durmiente Jaune y lo besó en frente de Velvet y Pyrrah, la cual no pudo evitar sentir celos ya que esa era su idea. Cuando acabó el beso Jaune aún no despertaba, lo cual probó prácticamente que eso de despertar a alguien besándolo no sirve.

-¡Coco!

-Te lo dije, Velvet. Cosas como esas no sirven, solo son cuentos de hadas. Bueno, se nos hace tarde, nos vamos. Haznos saber si Arc llega a despertar, deberías mojarlo con un poco de agua, solo es un consejo.

-Espera, Coco, yo también quería – Coco sacó a Velvet de la habitación a la fuerza mientras cada una se dirigían a sus clases.

Pyrrah se tomó su tiempo para pensar cuidadosamente la situación. Ya había intentado gritarle e incluso lo tiró de la cama sin éxito alguno. Así que fue rápidamente al baño de su cuarto y sacó un vaso con agua el cual dejó caer su contenido sobre la cabeza de Jaune. Fracaso. Hora de pasar al plan B.

"Tal vez si hago presión sobre su cuerpo y le cubro la boca y la nariz se despierte más rápido."

Y así fue, Pyrrah se colocó encima de Jaune, haciendo presión sobre todo su cuerpo. Una vez se posicionó adecuadamente cubrió su nariz y su boca impidiendo el paso del aire. Al principio no surgió ningún efecto, pero a los pocos segundos sintió como el cuerpo de Jaune buscaba desesperadamente aire y espero hasta que abriera los ojos. Una vez abiertos quitó su mano lo más rápido que pudo para evitar que se asfixiara. Pero lamentablemente se levantó de golpe por la falta de aire que le tiró un cabezazo a Pyrrah por accidente quedándose de nuevo dormido, pero esta vez Pyrrah lo acompañaba en sueños ya que el cabeza la había dejado inconsciente también.

Así pasaron las horas y las clases ya habían terminado para todos. Ren y Nora se encontraban camino hacia su dormitorio, Nora estaba comiendo un par de galletas que Ruby le invitó mientras que Ren tomaba un poco de café. Cuando entraron al cuarto se dieron cuenta que Pyrrah estaba echada encima de Jaune y los dos estaban durmiendo.

-¡R-Ren! ¡¿Q-Q-Qué pasó con ellos?! ¡¿D-D-Dónde está s-s-su decencia?!

-Estoy seguro que solo se quedó dormido luego de varios intentos fallidos de despertarlo. Solamente dejemos que sigan durmiendo.

-P-P-Pero…

-Nos vamos, Nora.

-Está bien…

Y así partieron sus compañeros de equipo para poder dejar que durmieran plácidamente. Pasaron un par de minutos para que Jaune se despertara, al abrir los ojos, lo primero que vio fue a Pyrrah durmiendo encima de él. Acto seguido, se levantó bruscamente por la sorpresa haciendo que Pyrrah se cayera de la cama junto con él.

-¡Jaune, despertaste!

-E-e-espera, Pyrrah. ¿Qué hacías encima de mí?

-Ah… no te despertabas así que hice presión en tu cuerpo para dificultar tu respiración y así despertarte, pero reaccionaste mal y me diste un cabezazo y…

-¿Y…?

-¡Las clases!

Ambos miraron el reloj de pared al mismo tiempo solo para darse cuenta que ya habían acabado las clases hace más de treinta minutos. Ambos dejaron salir un pequeño suspiro, el primer día de clases y ambos habían faltado.

-Entonces… ¿quieres desayunar? Digo, ¿almorzar?

-Por favor.

Pyrrah le dio un poco de espacio a Jaune para que se cambiara y así poder salir a comer. Cuando llegaron a la cafetería vieron que todos ya estaban comiendo y como siempre había dos asientos vacíos para ellos. Sonrieron y fueron a sentarse con el resto de sus amigos.

-Hola a todos. Lamento no poder haber ido hoy a clases.

-Dormías como un bebé – comentó Ren – me alegra tenerte de vuelta entre los vivos.

-Cierto, intentamos de todo para despertarte – dijo Nora.

-¡Hey, mi equipo también ayudó! Es mi deber como líder de un equipo velar por todos, incluso los que no son de mi equipo.

-Por cierto, Jaune. ¿Estás resfriado o algo? ¿No pudiste dormir? – preguntó Weiss un poco preocupada.

-Entonces… fue una noche alocada – dijo Yang mientras lo codeaba a Jaune y le guiñaba un ojo – para la próxima es mi turno hehe.

-A decir verdad… lo que sucedió fue que… - todo el mundo se acercó para poder escuchar la razón de ese hechizo de sueño que cayó sobre Jaune – ayer estaba tan emocionado por la vuelta a clases que no podía dormir; así que, tomé una pastilla para dormir, pero como no sentí el efecto decidí tomarme otras cuatro más… creo que me sobrepasé un poco – terminó de contar mientras se rascaba la nuca.

Todos se dieron un facepalm tan fuerte que sin duda alguna les dejaría alguna marca en la frente un tiempo. Luego de eso, todos empezaron a reír, después de todo aún seguía siendo el mismo tonto de siempre. Comieron, rieron y conversaron un rato más antes de volver a sus cuartos a hacer las tareas que les habían dejado. Nora y Ren les dieron a Pyrrah y Jaune una copia de la tarea de hoy. La tarea consistía en idear un plan de ataque y un plan de defensa contra una oleada de Grimms. La tarea debía ser hecha en parejas, en otras palabras, debería haber dos personas encargadas del plan de defensa y otras dos personas encargadas del plan de ataque. Los encargados del plan de defensa eran Ren y Nora, así que les dejaron el ataque a Pyrrah y a Jaune.

-¿Seguro de poder idear una estrategia, capitán?

-No te preocupes, Ren. Pyrrah y yo hemos entrenado lo suficiente para poder lidear con un par de oleadas, siempre y cuando los tengamos a ustedes cubriéndonos las espaldas estaremos bien.

-No es justo, Ren. Yo quería estar atacando a esos Grimms. ¿Por qué tenemos que dejarles la diversión solo a ellos?

-Vamos, Nora. Tenemos que dejar que nuestro capitán demuestre lo mucho que ha mejorado. Después de todo, la próxima semana iremos a las afueras de la ciudad para poner en práctica estos planes.

-Gracias, Ren.

Ambos siguieron trabajando ideando los planes y comparándolos para evitar cualquier fallo. Esto solo les tomó un par de horas. Ya tenían los planes listos, era perfecto. No había ninguna falla. Una vez guardaron sus planes en sus dispositivos, escucharon un gran estruendo y gritos viniendo del cuarto del frente, era el equipo RWBY.

-Vamos a ver qué locuras hacen, Ren. Esto deberá ser divertido.

-Tú mandas, capitán.

Ambos salieron del cuarto y tocaron la puerta del frente, como nadie contestaba y aún se seguían escuchando los gritos, abrieron la puerta y las encontraron a las cuatro peleando con sus armas, pero se detuvieron al mismo tiempo que vieron a Jaune y a Ren parados en la puerta, solo Zwei se había acercado para olfatearlos a ambos.

-Hola, pequeñín.

-¡Jaune! – las cuatro gritaron cuando lo vieron.

-También estoy aquí, ¿saben?

Bueno, eso es todo por ahora. A mí me pareció un poco corto, pero lo hago porque el siguiente capítulo será un poco largo. Saludos y hasta la próxima, bye bi.