N/A: Saludos mis estimados lectores. Gracias por los reviews a todos y a todas. Significan mucho para mí y la verdad me alegra que les haya gustado la historia. Solo por decir, ¿alguien ha jugado FF7? Estoy empezando a jugarlo en un emulador y la verdad quiero que me digan si de verdad vale la pena jugarlo. Bueno, sigamos con Jaune.

Capítulo 3

-Entonces, ¿todo ese alboroto porque las cuatro quieren estar en el plan de ataque? No veo porque tanta pelea.

-Ren tiene razón, deberían hacer algo al respecto, chicas. No pueden todas estar en el ataque, ¿qué sucede si algún Grimm se escapa y ataca a los otros equipos o entra a la ciudad? Deberían tener en cuenta en eso.

-Rayos, Jauney, tienes razón. Deberíamos tener más cuidado. Después de todo eres un gran estratega, no me sorprendería que nos dieras algún método para hacer esto más sencillo. – dijo sarcásticamente Yang.

-En realidad… ya tenía algo en mente para ustedes. – dijo Jaune rascándose la nuca.

-¡¿En serio?! – gritaron todas sorprendidas.

-¿Qué esperaban? Después de todo es nuestro capitán.

-Entonces… ¿qué pensaste para nosotras, Jaune? – preguntó Ruby.

-Tomando en cuenta todas sus habilidades y sus formas de luchas, se pueden hacer dos tipos distintos de formaciones. En ambas cada una participa tanto en el ataque como en la defensa, así que no se tienen que quejar por estar en el ataque o en la defensa.

-Al parecer Jauney pensó en todo, bien hecho.

-El chico tiene sus habilidades, es todo un misterio. – comentó Blake.

-Bueno, gracias chicas. En fin, como decía, los planes son los siguientes. Teniendo en cuenta la habilidad de acumular energía cada vez que recibe un golpe, sería algo indispensable que Yang estuviera en el plan de ataque, lo mismo se puede decir de Blake, con los Dust necesarios, podría volverse una verdadera arma para retener a los Grimms en la primera línea de ataque. Mientras tanto, la velocidad de Ruby puede servir para aniquilar a cualquier Grimm que se les escape a Yang o Blake. Weiss, debido a que su fuerte es el uso de Dust, es esencial que esté a la defensiva.

-Entonces, sí o sí, estaré en la defensa, ¿no?

-La verdad es que… no quisiera que te pasara nada malo mientras estás alla afuera… - dijo Jaune mientras se sonrojaba un poco.

-¿Q-qué e-e-estás diciendo? Yo puedo arreglármelas sola.

-¿Y qué hay del otro plan, Jaune?

-Ah, sí. Gracias por recordármelo, Ruby. El otro plan es que Ruby y Yang estén en el ataque mientras que Blake y Weiss estén en la defensa, estoy seguro que cualquiera de los planes debería funcionar sin ningún problema.

-Claro, si lo piensas bien, cualquiera de los planes funciona correctamente. Tengo que admitir que tenías ese talento escondido, Jaune Arc.

-Vamos, Blake, no hay que ser tan formal.

-Jauney tiene razón, de no haber sido por él seguiríamos peleando por esta estúpida tarea.

-No es nada, en serio. Bueno, creo que Ren y yo ya nos vamos, cuídense chichas y… no hagan tanto ruido, por favor.

-Adiós, Jaune. – todas dijeron al unísono y Zwei ladró.

Ambos salieron del cuarto y suspiraron hondamente antes de entrar a su cuarto. Cuando entraron, encontraron una nota. "Salimos a comprar harina para hacer panqueques, volveremos tan pronto podamos. Pyrrah y Nora."

-Bueno, supongo que solo seremos tú y yo, Ren.

-Así lo creo.

Ambos se sentaron en sus respectivas camas y simplemente se pusieron a hacer nada. Ren limpiaba y calibraba sus pistolas mientras que Jaune replegaba y expandía su escudo como jugando con este.

-Oye, Jaune, ¿te has dado cuenta que últimamente las chicas andan tras de ti?

-¿Eh, a qué te refieres?

-Toma por ejemplo el caso del equipo RWBY, nadie se dio cuenta que yo estaba allí. Solo se preocuparon por tu presencia, ¿no crees que es algo extraño? Incluso esa chica de hielo tartamudeo cuando le dijiste que te preocupabas por ella.

-No lo sé, Ren. Supongo que simplemente ya no me consideran el chico débil de la academia como lo hacían hace un par de meses.

-Supongo que tienes razón. ¿Y cómo vas con Pyrrah?

Jaune se atoró con su propia saliva que empezó a toser fuertemente. Ren lo ayudó inmediatamente y empezó a golpear su espalda. Justo en esos momentos, Nora y Pyrrah llegaban con la harina para hacer los panqueques y vieron a Ren tratando de ayudar a Jaune. Lo bueno fue que Jaune pudo recuperarse de ese ataque.

-¿Qué te pasó, Jaune? – preguntó Pyrrah preocupada.

-Nada, solo me atoré con mi saliva. No es nada de qué preocuparse.

-Dios, Jaune, no vuelvas a asustarme así.

-Pst pst (creo que deberíamos dejarlos solos, Nora).

-Pst pst pst (¿estás seguro, Ren? Yo acabo de llegar y quiero descansar un poco).

-Pst (no te preocupes, déjamelo a mí). Bueno chicos, creo que olvidé algo en mi armario. ¿Me acompañas, Nora?

-¡Claro!

Otra vez, Jaune y Pyrrah eran dejados a solas. Como siempre, el incómodo silencio invadió el cuarto del equipo JNPR.

-Y… ¿ayudaste a Ruby y a las demás?

-Sí, bueno… no fue la gran cosa…

-Deben de haberse sentido privilegiadas de tener a un gran estratega como tú dándoles consejos.

-No es para tanto, después de todo solo les dije lo obvio. Solo que a veces no puedes ver algo que está frente a tus narices.

Jaune había hablado sin pensarlo, una vez terminó su oración se dio cuenta que estaba de sí mismo y sobre su relación con Pyrrah. Sabía lo que tenía que hacer, pero aun así no era lo suficientemente valiente para confesarle sus sentimientos.

-Jaune, quisiera saber si… aún… sientes algo por… Weiss…

-¿Weiss? ¿Por qué lo dices?

-Ya sabes… antes de irnos de vacaciones me dijiste que te harías más fuerte para protegerla… no es que me acuerde exactamente de lo que dijiste en ese momento o algo por el estilo…

-La verdad es que… hay alguien a quien no me puedo quitar de la cabeza…

-Debe de ser una buena chica… me gustaría conocerla algún día…

Jaune se acerca a ella para posar sus manos sobre sus hombros y así poder mirarla directamente a los ojos. Las mejillas de ambos empezaba a tornarse de un ligero color rojizo, la respiración de Jaune se hacía un poco pesada y Pyrrah podía darse cuenta de eso. Jaune reunió todo el coraje que pudo en esos momentos y abrió su boca.

-¡Pyrrah, yo-¡

-¡YA LLEGAMOS! – gritó Nora al entrar abruptamente al cuarto dejando a los dos completamente paralizados por la gran sorpresa que Nora les dio – Lo siento, chicos, no sabía que estaban… sigan en lo suyo…

Tanto Pyrrah como Jaune aún seguían en shock, Nora algunas veces podía ser algo inesperada, pero eso fue el colmo. Pyrrah pudo reaccionar antes que Jaune y posó su mano sobre la de él, esto hizo que Jaune saliera del trance y sonriera nerviosamente.

-Jaune, la verdad es que yo – Zwei entró corriendo a su cuarto y se abalanzó sobre Jaune haciendo que cayera y con él Pyrrah encima de él. De nuevo se encontraban en una posición un tanto prometedora.

-¡Zwei, no! ¡Zwei malo! ¿Estás bien, Ja…? ¡Jaune! – Pyrrah recién se había percatado que el rostro de Jaune estaba atrapado entre sus pechos. Justo en ese momento, todo el equipo RWBY entró al cuarto buscando a Zwei.

-Lo siento, chicos, Zwei se escapó y… ¡¿Qué crees que le estás haciendo a Jaune, Pyrrah?! – gritó Ruby.

-Yo no hice na-nada… Zwei entró y –

-¡No culpes al cachorro! Él es una cosita adorable y no puede hacer que dos personas terminen así. – comentó Weiss.

-Pero si él vino y –

-No hay excusas esta vez Pyrrah Nikos, acéptalo… simplemente tenías ganas de – Yang golpeó a Blake en la cabeza porque no quería que su hermanita se pervirtiera – mejor no digo nada.

-Un momento… - interrumpió Yang – no escucho que Jaune se queje ni nada.

Pyrrah se levantó para poder ver a Jaune y lo único que vio es que estaba desmayado y tenía un poco de sangre en la nariz. Tal parece que no recibió suficiente oxígeno al estar atrapado ahí y el nosebleed ya era más que obvio.

-¡Jaune! ¡Jaune! ¡Despierta, Jaune! – gritaba Pyrrah mientras sacudía a Jaune para que se despertara, pero él estado en un estado de felicidad e inconciencia.

-Bien hecho, Pyrrah. ¡Lo noqueaste!

-¡Sabes muy bien que no fue mi intención, Yang! ¡Todo es culpa de ese cachorro! – dijo mientras señalaba a Zwei que solo movía su cabeza a un lado tratando de entender qué tanto era lo que estaban gritando.

-Sabes que no puedes culpar al cachorro, Pyrrah – dijo Weiss mientras cargaba a Zwei en sus brazos – él solamente se escapó de nuestra habitación y no puede usarlo de excusa para hacer lo que quieres con Jaune mientras estén los dos solos.

-Saben que, me rindo, imagínense lo que usedes quieran, solo Jaune y yo sabemos lo que realmente pasó. Si quieren cuando despierte pueden preguntárselo ustedes mismas.

-Suena bien para mí, hablaremos con él mañana. Nos vamos, chicas, es una orden de su líder.

Al mismo tiempo que ellas salían, Ren y Nora entraron y vieron a Jaune tendido en el suelo inconsciente.

-Por favor, dime que no se tomó otra vez las pastillas para dormir – dijo Ren mientras colocaba la yema de sus dedos sobre sus ojos como quien quiere pensar bien las cosas.

-¿Le rompemos las piernas?

-¡NO! – gritaron los otros dos miembros del equipo.

-Entonces, dejémoslo así hasta que despierte. Yo iré a hacer mis panqueques, ¿alguien va a querer un poco? – Ren y Pyrrah levantaron la mano - ¡Salen panqueques para tres!

Una vez Nora empezó a preparar los panqueques, Ren y Pyrrah ya habían puesto a su líder recostado en su cama y esperaban a que despertara. Ren seguía calibrando sus armas y trataba de ver si podía poner otras cosas en su manga para poder hacer trucos de magia. Pyrrah simplemente veía como Jaune dormía tranquilamente. Ya se estaba haciendo un poco tarde, el reloj ya indicaba que dentro de poco serían las nueve de la noche.

-Es gracioso, nuestro líder se ha pasado casi todo el día durmiendo.

-*risas* Tienes razón, Ren. Resultó que Jaune era un dormilón. Por cierto, ¿de qué estaban hablando cuando Nora y yo llegamos?

-Ah, eso… cosas de hombres.

-Vamos, Ren, dime. No se lo diré a Jaune, sabes que se guardar muy bien un secreto. Dime, ¿sí?

-Agh, está bien. Pero tú no lo oíste de mí – Pyrrah asintió con la cabeza – estábamos conversando sobre cómo ahora las chicas persiguen a Jaune, luego le pregunté por ti y empezó a toser como si se hubiera atorado con algo, fue en esos momentos cuando ustedes llegaron.

-Ese Jaune, qué tierno de su parte que piense en mí.

-¿Y qué hay de ti, Pyrrah? ¿Vas a decirle a Jaune sobre lo que sientes por él? Deberías darte prisa, tienes a todo un equipo que te está haciendo la competencia.

-No solo ellas, Coco y Velvet también. *suspiro*

-¡¿Ellas también?!... Se nota que Jaune es un verdadero Casanova, *riisas*, debería aprender algo de él. *risas*

-¿Y tú qué me dices de Nora? ¿Cómo terminaron estando juntos?

-Uhm… de hecho… no estamos juntos juntos en ese sentido… - dijo Nora qué se asomaba desde la cocina.

-¿Los panqueques? – preguntó Ren.

-¡Ya casi!

-Bueno, solo digo que deberías hacer algo, Pyrrah. ¿Quién sabe qué otras competencias puedas tener?

-Odio cuando tienes razón Ren – dijo mientras se dejaba caer en su cama suspirando profundamente.

-¡Ya están! – salía Nora de la cocina con tres platos de panqueques para cada uno.

Todos empezaron a comer tranquilamente sus panqueques y así pasó el tiempo. La noche cayó y ya todos se disponían para ir a dormir. Todos se fueron a dormir, ya eran casi las once de la noche. Pyrrah vio por última vez a Jaune antes de echarse a dormir. Todos durmieron con tranquilidad. Ya era medianoche. Jaune empezaba a reaccionar luego de haberse desmayado por falta de oxígeno. Despierta y ve que todo el cuarto está a oscuras y todos los demás están descansando. Jaune se acerca a la cama de Pyrrah y le susurra al oído.

-Perdón por todos los problemas de hoy… descansa…

Pyrrah no reaccionó, solo Jaune sonrió al verla descansar profundamente. Quiso volver a dormir, pero no pudo. Técnicamente hablando todo el día se la había pasado durmiendo. Tenía ganas de derrochar energía así que fue a la azotea de la academia para poder despejar su mente, quería volver a ver ese cielo estrellado y sentir la brisa de la noche.

Subió las escaleras hacia la azotea, las estrellas podían ser vistas con claridad esa noche, la luna que estaba a la mitad daba un toque de película, mientras que la brisa de la noche era refrescante. Cuando giró su mirada para buscar un lugar en donde poder recostarse para poder apreciar mejor las estrellas, se dio cuenta que no estaba solo esa noche. Una figura se podía ver a lo lejos, sentada al borde de la azotea viendo las estrellas. Al principio no sabía quién era, pero unas particulares orejas la delataron. Jaune se acercó a la figura.

-Me sorprende verte acá arriba, Velvet.

-¡Ja-ja-jaune! ¿Qué e-e-e-estás haciendo a-a-a-acá?

-Eh, no podía dormir. ¿Qué hay de ti?

-Coco está entrenando con Fox, Yatsuhashi-san está estudiando para un examen y me pidió que hiciera silencio. Preferí salir del cuarto para no molestarlo, después de todo siempre me está cuidando.

-Mm, debes de ser muy importante para él para que siempre esté pendiente de ti.

-No, no es eso. Todos me ven como una pequeña y es por eso que todos me cuidan, sobretodo Coco.

-Yo no diría que te ven como una pequeña. Es como… te ven tan adorable que es casi imposible pensar que puedes tener misiones que los de primer año no pueden.

-No me veo lo suficientemente capaz, ¿verdad? Coco siempre me dice que debería tener más fe en mí misma y ser más valiente.

-Coco tiene razón. Yo antes pensaba igual que tú. Desde pequeño siempre quise ser un héroe, pero no era lo suficientemente fuerte para serlo. Pero… gracias al apoyo de todos soy la persona que soy ahora – Jaune se detiene para mirarla a los ojos fijamente – Estoy seguto que serás una estupenda Cazadora.

-Gra-gracias, Jaune.

-No hay de qué.

-¿Pu-puedo hacerte una pregunta?

-Ahm, claro.

-¿Siempre eres tan amable con las chicas?

-Crecí con siete hermanas, aprendí muchas cosas de ellas. Ahora que lo pienso, solía conversar así con una de mis hermanas. Siempre nos sentábamos en la azotea para poder ver las estrellas y conversar sobre nuestros problemas.

-Debes de extrañarlas.

-Un poco… ¿qué hay de ti?

-La verdad es que no tengo muchos amigos. Al ser un Faunus, la sociedad tiende a rechazarte. Pero de alguna manera, me las arreglé para estar con mi equipo que me aceptan tal como soy.

-Uno nunca está solo en esta vida. Y… para mí, no existe la diferencia entre humanos y Faunus. Es decir, era una de las Faunus más lindas que conozco.

-¿E-e-en serio piensas eso de mí?

-Claro, es decir, ¿a qué chico no le atraería una chica como tú?

Velvet se sonrojó un poco ante el cumplido de Jaune.

-Por cierto, Velvet, ¿puedo… tocarlas?

-¡AH! ¡¿Qué di-di-di-di-dices, Jaune?!

-Quiero tocarlas… se ven tan suaves…

Velvet no se había dado cuenta, pero algunos botones de su blusa estaban sin abrochar y daba vista a su bracier. Cuando se dio cuenta de eso intentó cubrirse con sus manos.

-No-no-no puedes… No puedes simplemente decirle eso a una chica, Jaune, debes de pensar en sus sentimientos… No es algo que le debas decir a una chica normal… aparte-

-Vamos, solo estamos los dos, prometo no decirle a nadie.

-Pe-pe-pe-pero… aún no estoy preparada emocionalmente…

-Prometo no ser tan brusco.

-Solo… sé gentil, ¿está bien?

Jaune se acercó poco a poco más a Velvet, lo cual hizo que su respiración se haga más pesada. Velvet podía sentir como la temperatura de su cuerpo aumenta. Estaba demasiado nerviosa y no sabía qué pensar. Hasta que sintió un par de manos que acariciaban sus orejas de conejo.

-¿Eh?

-Wow, realmente son más suaves de lo que pensé. Tengo que admitir que la primera vez que te vi, pensé que hacías algún tipo de cosplay – dijo Jaune mientras acariciaba tiernamente sus orejas.

-Eres un tonto.

-¿Ahora qué hice?

-¡¿QUÉ LE HACES A VELVET?! – dijeron dos veces al unísono.

Jaune volteó para ver a Coco y a Fox que se encontraban en la puerta de la azotea viendo la situación y malinterpretándola. Coco fue corriendo para abrazar a Velvet mientras que Fox se ponía en modo de defensa para evitar cualquier contacto con Jaune y Velvet.

-¿Jaune te hizo algo malo? ¿Te pidió que hicieras cosas extrañas?

-No, Coco, solo me las tocó.

-¡MALDITO ARC! – gritaron Coco y Fox mientras le pegaban a Jaune indiscriminadamente. Mientras que Velvet se quedó parada y a los segundos pudo reaccionar.

-¡Me refiero a mis orejas! ¡Él solo quería tocar mis orejas! – Coco y Fox se detuvieron.

-¿Es eso cierto, Arc? – preguntó Fox mientras lo levantaba del cuello bruscamente.

-Lo juro, nunca le haría daño.

-Ya déjalo, Fox. El chico no hizo nada malo, dice la verdad.

-Te salvaste de esta, Arc. Si te encuentro otra vez en esa situación – sacó sus hojas de espada – te las verás conmigo.

-Casi nunca concuerdo con los métodos de Fox, pero… sé que eres un hombre y todo eso, pero esa no es razón alguna para aprovecharse de Velvet, Arc.

-¡Él no me hizo nada malo!

Coco y Fox suspiraron y sonrieron a su querida amiga. Luego los tres se dirigieron hacia las escaleras para ir a su cuarto mientras que Jaune era dejado solo.

-Esperen, me olvidé de algo.

Velvet regresó corriendo donde se encontraba Jaune.

-Bu-buenas noches, Jaune. Que descanses.

-Tú también.

Coco se empiñ+o y besó a Jaune en la mejilla, acto que hizo que Jaune se sonrojara tanto como Velvet, la cual volvió corriendo donde se encontraban sus compañeros. Coco que intentaba frenar a Fox.

-¡Déjame ir, Coco! ¡Lo haré parecer un accidente, lo juro!

-Nada de eso. Nos vamos todos a dormir.

Y así se fueron los integrantes del equipo CFVY, dejando a Jaune solo en la azotea. Solo se quedó un momento más ahí para poder contemplar las estrellas y luego de eso, volvió a su habitación. Al llegar a la puerta de su habitación, se percató de dos cosas. La puerta de su cuarto estaba con llave y él había olvidado su llave. Al parecer le quedaba solo dos opciones, intentar entrar a su cuarto por la ventana o quedarse dormido afuera. Eso fue lo que pensó hasta que notó una tenue luz que salía por debajo de la puerta del frente. Jaune suavemente golpeó la puerta para ver si alguien salía. A los pocos segundos la puerta se abrió dejando ver a Blake con un libro en la mano.

-Ja-Jaune, ¿no es un poco tarde para visitarnos?

-Sobre eso… ¿puedo dormir contigo?

-¡¿EH?!

N/A: Bueno, hasta aquí nomás. Sé que ya se imaginan de qué tratará el próximo capítulo, así que no me preocupo por tenerlos intrigados. Como siempre, un review de ustedes por más corto que sea significa mucho para mí. Cualquier comentario, queja, crítica, ayuda (abstenerse los insultos por favor) es bienvenido. Sobre FF7, creo que voy bien, acabo de rescatar a Aeris, ¿alguna ayuda? Hasta la próxima, bye bi.