N/A: En serio lo siento mucho por no poder actualizar en la fecha acordad. El trabajo y la universidad me tenían más atrapado que en un calabozo de Zelda. Bueno, también fue porque tuve que rescribir este capítulo como tres veces ya que me di cuenta que no estaba llegando a ninguna parte.
Para puas987: Sí, en estos capítulos ellas van a aparecer. Pero primero comenzaré con Winter. Así que hoy veremos a las dos hermanas pelearse por Jaune.
Capítulo 8
Amanecía de nuevo en Beacon, todos levantándose de sus camas, yendo a bañarse y cambiarse para un sábado. Todos estaban realmente felices ya que sería un día en el cual podrían relajarse e ir a pasear después de una larga semana de clases.
Jaune abría los ojos para poder ver a su alrededor y que ya casi todos estaban listos para salir. Saludó a todos y fue a darse una ducha rápida para poder salir con sus compañeros. Al cabo de 10 minutos ya todos estaban listos y estaban en camino a la cafetería donde RWBY se encontraba comiendo y charlando, algunas personas comiendo tranquilamente como Blake, otras que solo estaban concentradas en su comida como Ruby, otras que no podían comer una banana sin ponerse rojas o pensar en otras cosas como Yang, y otras que no paraban de ver su dispositivo como Weiss.
Todos se saludaron, pero Weiss no dejaba de ver su dispositivo. Parecía que por cada minuto que pasaba se le veía más inquieta de lo normal. Todos estaban preocupadas, no parecía ella misma.
-¿Weiss? ¿Todo bien? – preguntó Jaune un poco preocupado.
-Ah, no es nada. Hoy día voy a recibir una visita. Así que más les vale que se comporten.
-¿Tu madre? ¿Tu padre? – preguntó Ruby con comida en la boca.
-Justo a eso me refería y… no. Winter viene.
-¡¿Winter?! – todos se exaltaron.
-Es mi hermana mayor. Hace tiempo que no la veo y quiero que su visita aquí sea placentera para ella.
Justo al mismo tiempo que Weiss terminó de hablar su dispositivo empezó a vibrar. Weiss vio quien era la persona que la estaba llamando y una sonrisa se dibujó en su rostro. Fue corriendo hacia la puerta de la cafetería y contestó la llamada. El resto simplemente siguió comiendo mientras que Nora y Ruby tenían una competencia para ver quien comía más rápido y Ren hacia todo lo posible para evitar que Nora se atragantase con toda la comida que estaba consumiendo. Al cabo de unos cuantos minutos, Weiss volvió hacia donde estaban todos con la mirada a gachas y su rostro ligeramente sonrojado.
-Ah… Jaune… ¿puedo hablar contigo… a solas?
Todos se quedaron viendo a Jaune, sobretodo Pyrrah que no podía sentirse celosa. Simplemente cogió la mano de Jaune y la apretó fuertemente. Ella sabía lo que Jaune una vez sintió por la peliblanca. Luego sintió como Jaune posó su mano sobre la de ella y le dio una sonrisa. Ella le devolvió la sonrisa y soltó su mano. Jaune asintió a la pregunta de Weiss y salieron fuera de la cafetería y caminaron por los jardines de Beacon.
-¿Tú… crees que soy bonita?
-Claro, cuando recién te vi pareciera que había visto un ángel.
-Sobre mi cicatriz… ¿crees que me hace ver fea?
-No lo sé, esa cicatriz te hace ver sexy.
Weiss se sonrojó y apartó la mirada de Jaune un momento hace sentir que el color rojo de sus mejillas disminuyera.
-¿Puedo pedirte un gran favor?
-Claro, ¿de qué se trata?
-Verás, le dije a Winter que era una de las mejores de mi clase, lo cual es cierto, y también le dijo que tenía un novio que era uno de los mejores estudiantes a ser Cazador y… sé que en ese momento solo quería demostrarle a Winter que podía conseguirme un novio, pero… resulta que fue una mentira, así que… ¿puedes fingir ser mi novio?
-Ah… en serio no lo sé… mi situación con las chicas ha… ¿cambiado? No sé si debería, Weiss.
-Por favor, solo será hasta que Winter se vaya.
-¡AAHH! Está bien… pero me debes una.
Weiss sonrió y abrazó a Jaune por el cuello mientras que la alegría de su rostro no se iba. En cambio, Jaune no sabía si lo que había hecho era lo correcto o simplemente era para poder satisfacer un gusto de hace tiempo. Cuando terminaron de abrazarse ambos vieron como una nave arribaba a Beacon, Weiss sabía exactamente de quien se trataba así que cogió la mano de Jaune y ambos se dirigieron hacia el hangar donde estaba la nave de su querida hermana.
-Weiss, es un gusto volver a verte. – dijo mientras bajaba su nave.
-Es un honor volver a verte, hermana. – dijo Weiss mientras que hacía una reverencia hacia su hermana.
-¿Y tú eres?
-Arc. Jaune Arc. El novio de su hermana, mi lady – dijo mientras se acercaba hacia Winter y agarraba su mano para darle un ligero beso.
-Al menos sabes algunos modales. Arc, ¿verdad? Entonces no deberías tener un problema con ¡esto! – Winter inmediatamente sacó una de sus espadas para acertarle un golpe a Jaune, pero este simplemente movió el brazo de Winter haciendo el golpe de la espada cayera al suelo cerca de su pierna.
-Le recomendaría que no luche conmigo, no quisiera luchar contra una dama.
-Es una lástima que yo sí quiera luchar contra ti – dijo Winter mientras se lanzaba contra Jaune con una de sus espadas en mano.
Jaune desenvainó a Crocea Mors junto con el escudo y paró el golpe de la espada con él, mientras que con Crocea Mors le quitaba la espada a Winter, la empujó con el escudo haciendo que se caiga y posicionó su espada cerca de su garganta.
-Le advertí que no lo hiciera, lo siento si fui muy rudo con usted.
-Nada mal para un novato – dijo Winter mientras que Weiss la ayudaba a levantarse y Jaune envainaba a Crocea Mors.
-Entonces, ¿les parece si continuamos esta conversación en un lugar más tranquilo?
Winter los llevó a un restaurante de lujo donde los tres se sentaron a comer. Weiss y Jaune permanecieron en silencio hasta que Winter dijera algo.
-¿Cómo se conocieron?
-Primer día de clases, me salvó de caer en varias ocasiones – dijo Weiss.
-¿Quién dio el primer paso?
-Yo, ya que mi novio era demasiado tímido para decir que había sido cautivado con mi belleza – dijo Weiss mientras que hacía su cabello a un lado para darle más elegancia.
-¿Ya tuvieron sexo?
Jaune que estaba tomando un poco de té se atoró y tosió fuertemente. Jamás esperaba venir esa pregunta de parte de la hermana mayor. Había esperado cualquier otra pregunta, pero menos esa.
-¡Hermana! ¡¿Qué crees que estás preguntando?!
-Solo quiero saber si mi hermanita sigue siendo virgen o no. Entonces, ¿ya lo hicieron? – dijo mirando a Jaune esta vez.
Jaune no podía contestar esa pregunta, Weiss le había explicado algunas cosas para que su relación parezca real ante su hermana, pero jamás había pensado esa pregunta. No sabía qué decir así que solo se quedó callado.
-¡Sí! ¡Ya lo hicimos! Es más, lo hicimos poco antes de que llegarás, hermana.
-¿Oh? ¿Es eso cierto, Arc?
Él solo asintió con la cabeza.
-Bueno, me alegra saber que al menos ya encontraste a una pareja, pero ¿quién es el dominante?
Jaune de nuevo tosió, esta vez más fuerte.
¡¿Qué rayos le pasa a su hermana?!
-Ese… ese sería yo – dijo Weiss sonrojada.
-Entonces el joven Arc le gusta ser dominado. Sabes, no por algo me llaman Ice Queen. Estoy seguro que si Weiss me lo permite podría demostrarte el buen rato que podemos pasar juntos.
-¡Él es mío, hermana!
-Está bien, solo estaba bromeando, pero si necesitas liberar algo de tensión – Winter le dio un papel con algo escrito a Jaune – solo llámame. Adiós, Weiss, Arc. Fue un gusto ver que están bien.
-¿Ya te tienes que ir?
-No te preocupes, estaré más cerca de lo que crees. Estaré ayudando a Goodwitch con algunas cosas así que nos veremos más tiempo en Beacon.
Winter pagó la cuenta y se retiró dejando a la "pareja" a solas. Jaune no pudo evitarlo y suspiró fuertemente.
-¿Qué le pasa a tu hermana? ¿Siempre fue así de pervertida?
-Es… una larga historia.
Ambos pidieron una taza de café y salieron del lugar para volver a Beacon. Ya estaban en las puertas de sus dormitorios y cada uno iba a entrar a su cuarto, pero Weiss impidió que Jaune abra la puerta. Lo cogió por sus mejillas y le dio un beso. Jaune se quedó frío ya que eso no era parte del trato. El beso duró unos cuantos segundos, pero luego de eso sus rostros se volvieron tan rojos como el cabello de Pyrrah.
-Gracias, Jaune.
-De nada.
Ambos se despidieron y volvieron a su cuarto, cuando Jaune entró escuchó que alguien se estaba bañando así que echó en su cama y miró hacia el techo. Al poco tiempo la ducha dejó de sonar y una Pyrrah cubierta solamente con una toalla salió del baño.
-¡Jaune!
-¡Lo siento! – dijo Jaune mientras giraba su cuerpo para evitar ver a Pyrrah.
-¿Dónde estabas?
-Haciéndole compañía a Weiss mientras que le visitaba su hermana.
-¿Todo bien?
-Su hermana no es como pensaba, me recuerda un poco a una de mis hermanas. ¿Terminaste de cambiarte?
-Sí, ya puedes voltear.
Cuando Jaune volteó vio a Pyrrah parada en frente de su cama solo en ropa interior un poco sonrojada. Tenía puesto un conjunto negro de lazos. Pyrrh subió a la cama de Jaune y se colocó encima de él para besarlo. El beso siguió y poco a poco fue tornándose más y más candente. Las manos de Jaune estaban recorriendo la espalda de Pyrrah y ella jugaba con sus cabellos mientras que el beso seguía avanzando. Se separaban cierto tiempo para poder recuperar el aliento y seguir justo donde lo dejaron.
-¿Jaune? ¿Estás ahí?
Jaune y Pyrrah se separaron lo más rápido posible y Pyrrah se metió al baño con su ropa mientras que Jaune se acomodaba el cabello y dejaba pasar a Blake a su cuarto.
-¿Qué pasó, Blake?
-Necesito que me acompañes a comprar un par de libros, ¿puedes?
-Claro, dame unos diez minutos y vamos.
N/A: Hasta aquí nomás. En el próximo episodio tenemos a una invitada especial. Otra cosa, no lo sé ustedes, pero creo que esto puede volverse un lemmon. Todo depende de ustedes. Hasta la próxima vez.
Próximo capítulo: 23 – 03
Pista: "¿El gato te comió la lengua?"
