N/A: Hola a todos, ¿disfrutando el fin de semana? Por fin termine de traducir un libro que me tuvo bastante ocupado durante el mes pasado y hasta el día de hoy. Saludos a LadWatcher y puas987, tendré sus comentarios en cuenta. Sin más preámbulo, les dejo con el capítulo de hoy. Trataré de subir la temperatura un poco. XD

Capítulo 11

Luego de una gran pelea entre Blake y Velvet por ver quien se quedaría con Jaune resultando en Miia (N/A: Así se llamará la hermana de Jaune) jalando a Jaune de su capucha para llevarlo hasta un sitio segura de aquellas faunus que intentaban convertir a su hermanito en su juguete sexual personal. Una vez ya no se podían escuchar los gritos de las faunus, Miia se detuvo llamándole la atención a Jaune.

-¡Un año! No te veo un año y estás en la cama con una faunus.

-Pero dijiste que te encantaban sus orejas, aparte es tu culpa que ella se haya puesto-

-No puedo creer que mi querido hermanito se haya convertido en un adolescente hormonal que se lanza a cualquier chica con la que tiene una oportunidad.

-¡Ella me raptó!

-Excusas son excusas, Jauney.

Ambos siguieron caminando por la academia con Jaune dos o tres pasos delante de Miia para evitar que se encontraran con otra chica. En el peor de los casos, no quisiera que se encontrará con Winter, ya que para ella, él era el novio de Weiss y si lo veía con otra chica sería realmente desafortunado para él.

-¡Jaune! ¿Dónde estabas? Desde hace rato te estoy buscando.

Jaune volteó la cabeza lentamente como si fuera a ver el rostro de Medusa a punto de convertirlo en piedra. Igual de duro que la piedra es el hielo, y en este caso era la una de las hermanas Schnee quien caminaba indignada hacia Jaune.

-¿Y tú eres? – preguntó Miia tratando de descubrir quién era esta nueva chica que aparecía.

-Weiss Schnee, futura cazadora, la novia de Jaune. Espero llevarnos bien, Onee-sama.

-Ah, ya veo – Miia volteó su mirada hacia Jaune como si fuera a matarlo mientras mantenía una sonrisa en su rostro (N/A: A lo tipo Yuno de Mirai Nikki) - ¿No que no tenías ninguna enamorada? Yo quería que fuera la espartana. ¿Acaso no te gustaban los pechos grandes? – dirigió su mirada hacia Weiss mientras dejaba de samaquear a su hermanito – No te ofendas, Rice.

-Weiss. Se llama Weiss y ella es mi hermanita.

Todos voltearon para ver al nuevo personaje que entraba en escena, se trataba de la hermana mayor de las Schnee, Winter. Caminaba con las manos atrás y cruzando las piernas, emanando un aire de burguesía.

-¿Y quién eres tú quien llama de esa manera insultante a mi hermana menor?

-Oh, discúlpeme, su alteza. ¿Debería escribirle una carta? O tal vez debería decirle que me importa poco quien eres.

-Weiss, ¿quién es esta persona que hace que mi paciencia llegue a su límite?

-Ella es Miia, hermana, Miia Arc. La hermana mayor de los Arc.

Eso último obtuvo la atención de Winter, haciendo que las dos se examinaran cuidadosamente de pies a cabeza. Jaune para ese entonces solo esperaba que la tierra se lo trague, sabía lo exigente que era su hermana con las chicas. Recordó aquella vez que intentó traer una chica a casa cuando no había nadie y su hermana automáticamente apareció de la nada para sacar a patadas a la chica.

-¿Entonces tú eres mi cuñada? – ambas se preguntaron mientras se señalaban indicando casi desprecio por la otra.

-Así no llegaremos a nada, ¿te parece si lo discutimos con una taza de té? Utilizar la fuerza para resolver este tipo de problemas no es de damas.

Miia no sacó la arma de su mochila que traía con ella y asintió con la cabeza siguiendo a Winter – Nos vamos, Jauney – dijo mientras que de nuevo lo jalaba de la capucha arrastrándolo por toda la academia hasta que llegaron a un jardín con una cúpula donde se sentaron a tomar el té.

-Normalmente no pregunto esto, pero… ¿cómo es que no sabes que nuestros hermanos son novios?

-Él siempre me habla de Pyrrah, creo que antes hablaba de Rice, pero ya no lo hace como lo hacía antes.

-Mi nombre es Weiss, Onee-sama – dijo Weiss que se encontraba sentada en regazo de Jaune mientras que él simplemente veía hacia otra parte con las mejillas sonrojadas.

-Como sea, mi hermanita me comentó que ella y Jaune ya tuvieron relaciones, así que pienso que lo más adecuado es conversar sobre el apellido.

-¿Apellido? ¿Tienes algo en nuestra contra?

-Tranquila, Arc. Solo decía que si Jaune se casase con Weiss, sería mejor que él deje el apellido de Arc y lleve el de los Schnee ya que sería mucho mejor para él.

Ese último comentario hizo que la sangre de Miia le hirviera la sangre y la agarrara del cuello de su blusa a Winter acercándola a su rostro.

-Déjame dejarte algo bien en claro, princesa. Nosotros los Arc somos una familia muy orgullosa y si crees que mi hermanita debe dejar su apellido por el de unas personas tan frías como el hielo como ustedes, entonces prefiero que muera antes de casarse con Rice.

Winter empezó a reírse lo cual hizo que todos se preocuparan, quizás tanto presión y estrés generados por Ironwood hizo que se le cruzarán los cables.

-Has ganado mi atención, Miia Arc. Jamás pensé en alguien lo suficientemente valiente para poder decirme eso. Tienes mi respeto, creo que Weiss Arc no suena mal después de todo.

-Sigo prefiriendo a la espartana. Aparte, es imposible que Jaune haya podido tener relaciones con Rice.

-¿Insinúas que Weiss me mintió?

-Es sencillo, la mente de Jauney es la de un pervertido. Sin mencionar que Jaune prefiere los pechos grandes. Así que ese cuento que ellos dos son novios de seguro lo inventó Rice. ¿No es así, princesita?

Weiss rio nerviosamente mientras huía despavoridamente de su hermana y de la furia que había ocasionado en ella.

-Gracias por eso, Miia.

-No te preocupes, hermanito. Después de todo… sé que te encantan los pechos grandes.

Maldita sea, tenía que tener una hermana así. Casi pensé que diría algo inspirador.

Siguieron avanzando hasta llegar al dormitorio de Jaune, Miia ya se sentía cansada de tantos encuentros y necesitaba recuperar energías. Cuando estaban cerca de sus cuartos, Miia y Jaune pudieron divisar a Pyrrah y Yang conversando afuera de sus cuartos. Miia fue corriendo hacia donde se encontraba Pyrrah para abrazarla casi asfixiándola en el proceso para luego dirigir su mirada hacia donde estaba Yang, escaneándola de pies a cabeza. Lo que llamó la atención de Miia fueron los enormes pechos que Yang se manejaba, aunque no eran tan hermosos como los de Pyrrah, era un difícil decisión escoger solo un par.

-¡Jaune, ven acá! – cuando Jaune se acercó hacia donde estaban las otras dos chicas, Miia tomó sus manos y las colocó en los pechos de Yang y Pyrrah - ¿Cuál crees que son las mejores?

La mente de Jaune ya había volado para ese entonces, si bien es cierto que lo que hizo con Velvet y con Neo hace poco era mucho en ese entonces, ahora era demasiado bueno para ser real. Sus manos no solamente estaban tocando los pechos de Pyrrah, sino que también los de Yang, algo que una que otra vez había cruzado por su mente. Sin pensarlo, empezó a apretar ambos pechos, ganándose un gemido de parte de las dos chicas, haciendo que Jaune sacase sus manos de ese lugar tan maravilloso.

-¿Y bien?

-¡¿Cómo se supone que lo sepa yo?!

-Rayos, Jauney. Te acabo de dar la mejor oportunidad de tu vida y la acabas de desperdiciar. Bueno, estoy cansada así que dormiré un poco. Préstame tu cama, Jauney.

-¿Y dónde se supone que duermo yo?

-Puedes dormir con Pyrrah, estoy seguro que no le molestaría, ¿verdad?

Pyrrah estaba más que sonriendo por la propuesta de Miia. Solo pudo sonreír con un leve tono rojizo en sus mejillas.

Jaune sabía que Miia dormía grandes cantidades de horas hasta que despertara, así que era algo más que obvia que no despertara hasta el día siguiente. El resto del día pasó sin ningún inconveniente, excepto que el resto de las chicas se quedaron con las ganas de conocer a Miia.

Cuando la noche cayó, el problema surgió para Jaune ya que tendría que compartir otra vez la cama con Pyrrah. Ambos se echaron de nuevo espalda contra espalda, pero esta vez había algo diferente, el perfume de Pyrrah podía sentirse en su cama y Jaune no podía olvidar esa sensación de los pechos de Pyrrah que experimentó hace poco.

Jaune cambió su posición en la cama de tal forma que estuviera mirando la espalda de Pyrrah, se acercó lentamente a su cuerpo y se apegó al cuerpo de ella, respirando el dulce aroma que emanaba de todo su cuerpo, especialmente su cuello. Como si fuera guiado por los instintos, Jaune empezó a besar el cuello de Pyrrah para luego empezar a lamerlo y morderlo levemente. Pyrrah, media dormida, estaba gimiendo levemente debido al placer que estaba recibiendo de parte de su compañero. Cuando Jaune se aburrió de solo besar su cuello, buscó con sus manos los pechos de Pyrrah. Una vez los encontró, empezó a masajearlos levemente. Ganándose otro gemido de Pyrrah que, para la sorpresa de Jaune, cogió las manos de Jaune impidiendo que hicieran algo más. Jaune se petrificó en el instante que sintió las manos de su compañero deteniéndolo.

-¿Qué crees que estás haciendo, Jaune?

-Bueno, verás… yo-

Pyrrah no dejó que Jaune terminara y lo cortó con un beso, que poco a poco se fue calentando cada vez más hasta que la situación había vuelto donde se había dejado. Jaune estaba besando el cuello de Pyrrah mientras que masajeaba levemente sus pechos y Pyrrah cogía a Jaune de sus cabellos tratando de controlar su voz para no despertar a los demás. Luego de un par de minutos, ambos se miraron a los ojos.

-¿Estás seguro, Jaune? Es mi primera vez y…

Varios pensamientos empezaban a cruzar por la mente de Jaune. No sabía qué hacer en ese tipo de momentos ya que nunca se le había presentado esa oportunidad. Pero, tener a la chica de sus sueños ofreciéndole todo de ella era algo que jamás se lo había esperado. Así que tragó saliva y dijo su respuesta.

N/A: Lo siento por cortarla acá, pero aquí es donde entran ustedes. ¿Creen que Jaune y Pyrrah deberían tener un poco de acción lemonesca o creen que es muy pronto? Pueden dejar sus respuestas vía PM, review o contestando la encuesta. Hasta luego.

Próximo capítulo: 30/04

Pista: Sus votos son primero.