Capítulo 8: ¿Dinero?

- ¿Qué tan seguro es tenerla cerca? ¿Sabes que está buscando a Hara-san no? -

-Por eso mismo nos conviene tenerla aquí, cuando se encuentre con ella en el campus o aquí sabrá que las cosas son más grandes y no tendrá nada más que ayudarnos- Hanabusa no era una persona que hace las cosas sin tener algo en las mangas.

-Está bien se harán las cosas a tu manera, pero recuerda que Hara-san quiere a Kenmochi como algo más y Ichinose es como su mascota, no dejara que nada pase a partir de esto- porque tiene que ser tan complicado el trabajo, creo que iré a dormir- Estaré en mi habitación por si algo acurre, buenas noches-

-Descansa Tokaku-san- por fin podría cumplir su sueño de tener todo bajo control y tener su recompensa, la que tanto anhela desde que la vio.


La noche era fría al sur de Myojo, donde se encuentran unos conjuntos de edificios que por el día eran oficinas, pero por la noche en sus sótanos se llevaban a cabo actividades ilícitas compitiendo contra Hanabusa e Inukai. Competir en el negocio de las drogas y trágico de ciertas armas de bajo calibre para las pandillas de menor renombre.

En un rincón se encuentra una chica que tendrá más de medio año ahí trabajando para obtener información y saber quién está detrás de este lado del negocio pero en ese tiempo no pudo saber nada más que su apodo "Lady blue" quien carajos se pone un apodo tan patético y desinteresado en un negocio, lo único bueno es saber que es igual a su lado era una mujer manejando el negocio, por fin se cuenta cuenta de que las mujeres pueden tener un mayor poder e influencia.

- "Creo que es suficiente por hoy iré a casa a dormir tenemos clases mañana" -

-Oye, a dónde vas? La noche es joven deberíamos ir por unos tragos, yo invito Takechi-

-Espero que en serio pagues, no como las veces anteriores que me dejabas a la suerte con la deuda maldita Hiromi- esa chica con la que estaba hablando era de su misma estatura y complexión, con una piel muy clara y ojos oscuros, cabello rojo corto como delincuente.

-Hoy no pasara eso, además después de los tragos podemos ir a mi departamento a divertirnos- cerrando pícaramente un ojo camina hacia la salida.

- "porque es tan sexy, aparte de ser tan buena en la cama" - Takechi aprovechaba cada oportunidad que tenía con chicas lindas, aparte de su trabajo era riesgoso y podría morir en cualquier momento, aunque no podría importar menos por eso siempre cruzaba por su cabeza la frase "somos jóvenes, podemos gozar más".


-Vamos tú puedes ... más rápido ... con más fuerza ...- los jadeos no dejaban que se escuchara una voz de fondo, por lo que se cambiaron golpes en la pared.

-Haz menos ruido con tu estúpido ejercicio nocturno Shinya- se escuchó una enojada Nio atreves de las paredes.

-Creo que tiene razón lo dejare por hoy solo necesito agua de la nevera- tomo su playera y se la puso, ya que solo tenía unos shorts muy cortos y un sostén deportivo negro. Llegando a la cocina vio una silueta sentada junto a la ventana, no tardo en darse cuenta de la era Haru - "que hace aquí tan tarde por la noche" - tomo valor y se acercó a ella con demasiado cuidado para no asustarla, cuando estuvo justo atrás de ella escucho pequeños sollozos que hicieron jadear un poco y hacer que la chica más pequeña se volteara.

-Shinya ... ¿san? - dijo secándose las lágrimas con las mangas de su suéter y agachando la cabeza.

-¿No era mi intención aparecer de esta forma, te sucede algo? ¿Tal vez puedo escuchar un rato? - cómo alguien tan lleno de vida por el día puede estar tan triste por las noches, más aún quien se atreve a lastimar a una chica tan pequeña y frágil ...

-No hace falta solo estaba pensando en algunas cosas ... Creo que iré a mi cuarto- se podría en silencio pero antes de que pueda dar algún paso, la chica más alta el abrazo- Shinya-san que haces ... '- cuando termino de pronunciar eso sus lágrimas volvieron a rodar por sus mejillas y le correspondió el abrazo.

No sabían cuánto tiempo había pasado, pero seguían abrazadas solo que ahora la chica mas alta estaba recargada de una pared sentada con Haru en su regazo como una pequeña niña, eso era todo lo que podía darle a Shinya, ya que las palabras de consuelo que tenia en su mete no salían de su boca, ahora todo estaba en silencio ya no se escuchaban los sollozos y ambas mantenían el abrazo, podían percibir un poco de paz, calma y calor.

-Gracias por estar conmigo-

-No hay nada que agradecer no he hecho nada en realidad- al ver que ya has tenido mejor suavizado el abrazo acción que hizo que la pequeña la abrazara con más fuerza que antes.

-Creo que tendré que llevarte conmigo a dormir, parece que no quieres dejarme- dije en tono de burla, pero al no tener respuesta de Haru caí en cuenta de que era la mejor opción. -Arriba- dije cuando pude acomodarme y levantarnos con la pequeña en mis brazos como si fuera una princesa.

Subir con una chica en brazos por las escaleras no fue un desafío como desafíos, cuando entraron en sus luces estaban apagadas, lo que hizo que no se sintiera incomodo para ninguna de las dos, procedió a recostarla en el rincón de la cama y ella se sentó en el borde de la cama.

-Puedes dormir aquí, estaré en ese sillón cuidándote- en efecto había un sillón al otro lado de la habitación.

-No ... podemos dormir aquí las dos, por favor- mentiría si dijera que no quería dormir con esa chica linda, así que con cuidado se recosté a un lado, esperando el sueño los llevara lejos de ahí.


-Vamos levántense, todas tenemos clases por la mañana, quien no se levante no va a desayunar y tendrá que lavar los trastos de la cena- Suzu sabia que palabras tenia que usar para las chicas de la casa se movió y asistió a clase, después de descubrir que Tokaku, Otoya y Nio no asistieron con frecuencia a estas.

Todo el alboroto que se generaba era refrescante, una casa llena de vida no se comparaba con nada más. La mayoría se encuentra en la sala o cocina desayunado, pero faltaban dos personas.

-Shiena-chan donde esta Haru ?, pensé que bajaría contigo-

-No estaba en el cuarto creo que salió muy temprano-

-Imposible las puertas tienen alarma y nadie la quitado-

-CREO QUE YA LAS ENCONTRE- Grito Haruki desde la planta de arriba a lo que algunas subieron topándose con algo inesperado, dos chicas dormidas abrazadas.