Sekaiichi Hatsukoi © Shingiku Nakamura.
OoO
Takano Masamune sostenía con sus manos un pilar de hojas que tenía que revisar; siempre su trabajo parecía una pesadilla ya que su equipo de trabajo fácilmente entraba en crisis, la desesperación de la fecha de entrega que ya se acercaba y el estrés al máximo era algo que no podía faltar en su día a día.
Suspiró con pesadez mientras corregía los documentos.
─ ¡Lo digo enserio! Si tan solo se mostrara tan amigable como en la foto que sale con delantal, ¡todas las chicas caerían por usted!
─Deja de decir estupideces Henmi.
¿Yokozawa?
Volteó sorprendido, las voces provenían desde el ascensor. ¿Acaso venía a pelear con él por el número de impresiones del manga proximo a publicar? ¡Ni hablar! Ya estaba decidido en la cantidad y ni su mejor amigo lo haría cambiar de parecer.
Se preparó colocando las manos en la mesas listo a atacar cuando Yokozawa se dirigiera hacia él. Pero eso no pasó el hombre de ventas siguió caminando tranquilamente al lado de Henmi en una conversación amena. Los observó por un momento desconcertado, su mejor amigo era una persona malhumorada y le sorprendía verlo replicar pero sin ser tan hostil.
¿Cuándo él se había convertido en alguien tan confiable para los demás?
─ Hey, Yokozawa ─ al verlo pasar por su zona de trabajo no pudo evitar salir de la oficina para hablarle.
─Oh, eres tú Masamune.
─ ¿Quién más podría ser? ─el comentario le había dado gracia, no lo imaginaba hablar amigablemente con otra persona que no fuera henmi o el, Yokozawa era muy temido en Emerald.
En el momento en que Yokozawa suspiró preparándose para responder, la persona a su lado se le adelantó:
─ ¡Podría ser Kirishima-san! ¿Sabía usted que ambos son inseparables? ─el chico parecía ser un subordinado de Yokozawa, uno muy alegre y leal, miró como un ojo le temblaba al oso de Marukawa. Oh vaya pobre chico.Tenía sus agallas y ganas de morir también.
─ ¡Cierra la boca Henmi!
─No se enoje Yokozawa-san solo es la verdad, todavía estoy un poco resentido porque siempre se lo roba, pero no me puedo enojar porque Kirishima-san es tan genial…─ Henmi sonrió dándole un leve codazo a Yokozawa cuando vio que las cejas de este se arquearon molesto─ aunque no se ponga celoso yo lo admiro más a usted.
Yokozawa abrió la boca dando por seguro que estallaría gracias a toda la palabrería dicha por Henmi, pero cuando vio a Takano y su mira tan directa sobre él trató de olvidar la discusión.
─Tú… sólo cállate…
─Awh, esta celoso ya.
─ ¡¿QUIEN DIJO QUE ESTOY CELOSO?! ─la mano del hombre de ventas se levantó directamente hacia la cabeza de Henmi en un golpe seguro y sin embargo se detuvo haciendo que esta simplemente bajara un poco sin hacerle mayor daño.
Que demonios. Mientras Takano escuchaba la risa de Henmi y la mano de Yokozawa apretaba la cabeza de este, pensó que nunca había visto tan rojo y relajado a Yokozawa. Era una faceta totalmente desconocida para él. ¿Cuánto más había cambiado su amigo en todo este tiempo?
En un esfuerzo por cambiar el tema Yokozawa se dirigió hacia su amigo dejando a Henmi en paz, el editor se sobresaltó al estar ocupado con su mente.
─ ¿Estás comiendo bien?
La pregunta era tan casual como siempre, Yokozawa siempre se había preocupado por su bienestar fue realmente un ingenuo al no saber por qué lo hacía… de hecho, ya había pasado un año desde la confesión.
Y pocas veces después de ese día habían vuelto hablar.
─Ah, si gracias, salgo a comer casi todas las noches...─consideró que comentarle con quien era cruel seguramente ya no le afectaba en lo más mínimo su relación con Onodera, pero no quería revivir una herida del pasado.
Por el otro lado las expresiones de Takano eran muy claras para Yokozawa, pero él tampoco quería mencionar a esa persona sin embargo terminó sintiéndose tranquilo al saber que Takano estaba bien.
─Eso es bueno…─las palabras se fueron como un suspiro, si su mejor amigo estaba feliz, de alguna manera él también.
Henmi quien se había alejado un poco para que ambos amigos tuvieran privacidad, notó como su jefe se acomodaba la corbata rápidamente; este le echó una ojeada a su reloj, miró a su subordinado y moviendo un poco la cabeza le indicó que se adelantara. Henmi asintió entendiendo su comunicación visual y se acercó para arrebatarle los documentos que eran primordiales para la junta a la que iban.
Yokozawa pensó que ya era tiempo de irse también cuando vio a Henmi desaparecer por la esquina del área de los editores─Masamune nos vemos.
Viendo como su amigo caminaba lejos recordó que tenía mucho tiempo de no verlo.
─ Yokozawa ¿No quieres ir a beber? ¿A qué horas pasó por el área de ventas?
─ ¡Ah…! ─Yokozawa desvió un poco la mirada.
─ ¿Qué pasa con esa expresión? Vamos a beber algo ─No esperaba que se negara quizá sí fue muy precipitado de su parte no avísale antes pero no creía que lo rechazara.
─No lo creo Masamune, estoy muy ocupado hoy─ Yokozawa suspiró, realmente no quería negarse, pero no mentía lo tenía difícil últimamente y había algo que tenía que hacer hoy sin importar qué. Estaba hasta el limite.
─Ah, sí supongo que debí haberte dicho antes.
─Lo siento, cuando me desocupe te aviso─ esta vez sonriendo se despidió del editor en jefe de Esmerald.
Cuando me desocupe te aviso, eh.
Pensó las palabras de Yokozawa al regresar a su escritorio, ¿Cuántas veces él también le había respondido así? Una respuesta tan natural pero que nunca había salido de su boca, quiso no darle mayor importancia siguiendo con su trabajo, pero le inquietaba de alguna manera, se sentía como una brecha como si no pudiera hacer nada para cortarla.
Era su mejor amigo y no deseaba alejarlo más de lo que había pasado meses atrás. Lo iría a buscar al terminar el trabajo definitivamente no podía dejar las cosas así.
Soltó el humo que había apresado en su boca. Existía un lugar donde sus pensamientos viajaban sin fin, en donde podía desahogar todas sus penas, conocida como la sala de fumadores que tenía Marukawa Shoten.
Se acomodó en la pared como siempre lo hacía, era algo parecido como su lugar preferido para pensar y esta vez se había tomado unos minutos para descansar; pero esos pensamientos volvían.
Las palabras de Yokozawa seguían presentes en su memoria y realmente había sido un buen tiempo desde que volvía hablar con Yokozawa, quizá de las pocas veces que lo había invitado a salir, y es que tenía algo diferente desde esa corbata que portaba con ridículos diseños hasta la manera de interactuar con las demás personas.
Es... ¿amigable? La curiosidad lo albergaba cada vez más.
Muchas veces le habían dicho que era una persona calmada e incluso indiferente hacia los demás, pero debido a sus otras cualidades de liderazgo causó un éxito total en el departamento de editores y con una edad joven logró hacerse jefe de muchas personas. En aquel tiempo eso había sido algo sorprendente.
Él no sabía exactamente si estaban en lo correcto siempre se sintió realmente cómodo con su vida, incluso más ahora con Onodera a su lado quien, aunque no daba su brazo a torcer, Takano sabía que el sentimiento era correspondido. En todo este tiempo donde su total preocupación se había enfocado en obtener de nuevo a su primer amor, se había olvidado de algo importante, y eso importante poco a poco de él igual.
Al principio cuando él pidió espacio luego de la confesión que le había dado pensó que era lo indicado, le restó importancia y pocas veces habían vuelto hablar si no era sobre el ámbito del trabajo y sobre las impresiones que se ponían vender del manga que se encargaba.
¿Por qué se sentía así?
Realmente él tuvo parte de la culpa por no comprender los sentimientos de él de una manera correcta, dejó que Yokozawa lidiara con eso solo.
¿Podré convencerlo de salir a beber? Se había preparado para no obtener ninguna excusa por parte de alguien de su departamento, su trabajo ya estaba listo solo faltaba encontrar a Yokozawa y obligarlo sin mediar palabras a su salida nocturna.
Sabía que estaba insistiendo demasiado pero ya no recordaba cuando se habían detenido un momento hablar sobre cosas tan cotidianas, era como si cada quien seguía su camino.
Takano en algún momento se había quedado viendo fijamente a alguien que iba pasando por la calle.
─ ¿Qué demonios estoy haciendo?─se dijo frustrado con más suspiros atorados en su garganta.
Esa persona no estaba muy lejos le preocupaba que notara su mirada, por eso en el momento que levantó la mirada se paralizó aun cuando sabía que no lo estaba mirando porque pudo ver como este dirigía la mirada al edificio. Takano estaba apunto de quitar la mirada de la ventana no quería que creyera que era un acosador o algo parecido, sin embargo otra persona apareció de repente impidiendo un poco su visión y no era nada más que el mismísimo Yokozawa.
Abrumado parpadeó un poco ¿Se conocen? Un momento ¿No tenía trabajo que hacer? Ese idiota… La curiosidad lo mató un poco y siguió expectativo con lo que iba pasar.
El cigarro cada vez se iba consumiendo más, pero eso no le importó.
Yokozawa caminó sin darse cuenta que el otro hombre iba directo hacia él por eso este se sobresaltó cuando el hombre en cuestión lo había agarrado de las muñecas quitándole las bolsas que traía en las manos.
No pudo ver la reacción de su mejor amigo, pero si la del hombre que sonrió tocándole el cabello a Yokozawa. Estaba tan entretenido observando que se asustó un poco cuando vio a ese hombre mirarlo tan profundamente.
¿Qué tan buena visión tenía ese tipo? ¿Además quién era ese? Hizo una rápida memoria en su cabeza y logró localizar su cara entre las personas que había visto en las juntas que había ido.
Aun cuando no logró dar con su nombre, pero si lo reconocía ya habían pasado varios segundos, y ambos no se quitaban la mirada.
Sorprendentemente ese hombre desvió la mirada sonriendo en el trayecto y por alguna razón sabía que no era una sonrisa meramente amistosa. Podía ver algo de arrogancia en él.
Takano volteó el rostro también pensativo.
"¡Podría ser Kirishima-san! ¿Sabía usted que ambos son inseparables" Recordó las palabras de Henmi dejándolo descolocado.
Kirishima-san… eh. Así que es él.
Cuando volvió a dirigir su mirada en esa dirección donde estaba Kirishima y Yokozawa ambos ya se habían ido. ¿A caso esas excusas de trabajo eran porque iba a salir con el editor en jefe de Japun?
Por un momento se sintió de verdad molesto, era como una traición.
Con tantas cosas en la mente apagó su ahora consumido cigarro, y se dirigió a su oficina no sin antes pensar que Yokozawa le debía bastantes explicaciones y las obtendría.
A/N: Si lees por segunda vez notaste que actualmente estoy editando el fic, estaré trabajando en ello y por fin actualizar. Dejen sus opiniones.
Saludos!
Inochan-Uchiha.
