Previamente.

-No, déjame hablar a mí-lo interrumpió- La verdad es que es mi culpa. No quise que pensaras que en cualquier momento te podría echar a la calle. No es así. Jamás te haría eso. Y quisiera pedirte disculpas por ser tan severo. Debes decirme cuando estés en problemas, estamos viviendo juntos y creo que debe haber un mínimo de comunicación ¿vale?-

-B…bien- le sorprendía el cambio de actitud que tenía el pelinegro. Pero le agradaba. Quizás desde ahora las cosas iban a cambiar para mejor. Podrían incluso entablar una charla entre ellos y conocerse mejor ¿no?-

Estuvo hospitalizado por 7 días, hasta que pudo irse de alta. Aunque debía ir cada cierto tiempo a hacerse controles y seguir tomando medicamentos preventivos. Lo vino a buscar Sasuke en un auto, los dos regresaron en silencio hacia el departamento.

Las cosas en casa cambiaron drásticamente. Sasuke ya no andaba paseándose por los pasillos semidesnudo, olvidándose totalmente de la existencia del rubio. Ahora lo saludaba, le preguntaba si le gustaban ciertas comidas (aunque seguía sin comprar alimentos envasados) y le intentaba meter conversa, aunque sin ahondar mucho. Solo un "Hola, como estas" "Bien, nos vemos"

Un día, a la hora de cenar. Se encontraban los dos sentados en la mesa, comiendo en silencio.

-Naruto ¿Cómo te va en el colegio?-

-¿he?-el rubio paró de comer y miró al pelinegro. Le había sorprendido esa pregunta tan repentina.

-Si quieres no respondas-

-NO, si quiero-ttebayo-grito. Casi perdía la única oportunidad que Sasuke le estaba dando para conocerse mejor- Pues la verdad es que me está costado un poco matemáticas-

-¿Qué te están pasando?-

-Hummm...derivadas o algo así-Sasuke suspiró. El rubio ni sabía que materia le estaban pasado en clases.

-Trae tu cuaderno-le ordenó. Obediente, el ojiazul fue a buscar el dichoso cuaderno. Le mostró la materia en cuestión. Sasuke analizó un momento la información que tenía delante de él. Asintió y le se lo pasó al rubio- bien, yo te puedo enseñar-

-¿He, de verdad?-

-¿Crees que no puedo?-

-Bueno…no era eso-se puso nervioso-la verdad es que no se en que trabaja, Sasuke-san- Es verdad. Ninguno de los dos se había dado ninguna información personal.

-Yo estoy a cargo de la empresa de mi familia. Uchiha Corps. Si bien no estoy en contacto con este tipo de matemáticas, si estudie comercio exterior en la universidad. Me iba muy bien en cálculo y materias relacionadas-

-Vaya, usted es un genio- le brillaban los ojos. El azabache pensó que se veía tierno.

-Si tú lo dices-trato de quitarle importancia al asunto- Ahora tendré más tiempo, porque delegaré algunas tareas. Contrate a una persona que me va a ayudar con el trabajo-

-Bien-sonrió el rubio.

-Podemos estudiar en las tardes-

-Muchas gracias- Los dos volvieron a estar en silencio. Había sido todo un avance. Naruto pudo conocer una pequeña parte del Uchiha.

Los días pasaron entre estudio, trabajo y clases particulares de matemáticas. Cada día se conocían un poco más, hablaban pequeños detalles de sus vidas entre descanso y descanso. Naruto había desarrollado una fascinación con todo lo relacionado al azabache. No podía negar que desde que lo vio por primera vez se había sentido atraído hacia ese hombre altivo, elegante y guapo. Aunque fuera muchos años mayor.

En esa semana había descubierto que los padres del pelinegro habían muerto tiempo atrás , por lo que Sasuke e Itachi estaban haciéndose cargo de la empresa familiar. Aunque el hermano mayor había dimitido de sus deberes en la corporación. Ahora se dedicaba a la fotografía. Trabajaba en el mismo estudio que su primo, quien era escultor.

También había sabido que los dos hermanos se llevaban de maravilla, era increíble el lazo que mantenían. Jamás había conocido unos hermanos así, eso era fabuloso. Los envidia un poco, puesto que él es hijo único.

Sasuke había recolectado poca información respecto al rubio. La verdad no era de indagar en las vidas ajenas, no era para nada sociable ni mucho menos hablador. Por lo que las posibilidades de entablar una conversación casual con el ojiazul, eran mínimas. Lo que habían estado conversando, mayoritariamente era el rubio haciéndole preguntas minuciosas respecto a su vida. Pero hay algo que si le causaba mucha curiosidad y un día en la tarde, mientras tomaban un descanso después de una ardua sesión de estudio, le preguntó.

-Naruto ¿Qué pasó con tus padres?- El chico lo miró un segundo, pasmado. Después agachó la mirada, se notaba que esta estaba ¿triste? Quizás no debió preguntar- lo siento yo…-

-Murieron-dijo al fin el Uzumaki- Fue hace algunos meses. Tuvieron un accidente de coche… Después del funeral, no tenía como mantener esa casa, por lo que se vendió y me fui con mi primo-

-Lo siento-

-Está bien-intentó hacer un amago de sonrisa, pero no lo consiguió. Hablar de ello, todavía le provocaba una inmensa tristeza. Sasuke se sentía culpable por lo que se levantó, fue a la cocina y extrajo algo de un cajón. Lo llevó devuelta hacia donde estaba el rubio.

-Toma-

-¿Qué?-vio el envase. Era un ramen instantáneo. Sus ojos brillaron de felicidad al ver el alimento-RAMEN, no puedo creerlo. Hace tanto tiempo que no lo como. Gracias-su sonrisa fue amplia. Es como si todos sus problemas se esfumaran. El Uchiha sonrió con él.

Naruto era una persona risueña y alegre. Siempre tenía una palabra alentadora o un chiste que contar. Su sonrisa era contagiosa y todo a su alrededor se iluminaba. Sasuke se había dado cuenta, que desde la llegada de ese remolino rubio a su vida, había empezado a sonreír un poco más. La gente en su trabajo lo miraba con menos miedo. Quizás, le faltaba alguien que lo recibiera después del trabajo o simplemente una presencia más en su mesa.

-Calentaré agua-El azabache desapareció por la cocina. Ya con el Ramen listo en sus manos, Naruto empezó a comer con ímpetu. Lo añoraba tanto. Su comida favorita- vaya, de verdad te gusta-

-Sí, es mi comida favorita ¿Usted tienes alguna?- Sasuke pensó por un momento. La verdad jamás se había preguntado cuál era su comida favorita. No era muy bueno para comer o empalagarse de deliciosos platos. El solo lo hacía por necesidad.

-Tomates-dijo de pronto. Las mejillas del mayor estaban un poco sonrojadas por admitir ese pequeño gusto. Naruto lo vio y sintió un vuelco en el corazón. ¿Qué había sido eso? Le pareció tan ¿lindo?

-Eso no es una comida-ttebayo-

-Va, tú no sabes nada. Eres un CRIO-¡auch!, esa palabra había dolido. Así que solo era eso para él. Naruto sacudió su cabeza ¿Pero que estaba pensando?

-Discúlpeme, anciano-dijo para molestarlo. ¿Así que anciano? Ja, ya vería.

-Bien, no más ramen para ti. Te vuelves muy insolente-

-¿Heeeee?- NOOO-grito desesperado el rubio. Esto le causó gracia al Uchiha. Empezó a reír. Primero despacio y después más fuerte. Esto le sorprendió al ojiazul. Su risa era melodiosa y hermosa. Su corazón empezó a latir con fuerza.

"Tiempo después"

Se encontraban en el colegio. Específicamente en la hora de almuerzo. Naruto y Shikamaru discutían sobre algún tema. Una briza agradable corría entre los dos. Estaban en la azotea del edificio.

-¿Y sabes qué más? a Sasuke-san le gusta el morado oscuro y el azul. El azul es un lindo color ¿Pero el morado? Horrible, prefiero el naranja. Definitivamente los colores alegres son para mí-

-aja- el pelinegro miraba las nubes. Le gustaba observar esas motas de algodón flotantes.

-¿Y sabes? Le gusta la música clásica ¿A quién le gusta la música clásica? A Nadie. Yo prefiero la electrónica o el hip-hop. Dios de verdad es un maldito anciano-

-si-

-¿Y sabes qué más? Sasuke…-

-NARUTO-gritó desesperado Shikamaru.

-¿Si?-

-Llevas una hora hablando de Sasuke. Que Sasuke es esto, que le gusta esto y que escucha aquello. ¿Te gusta ese hombre?-

-Yo-pronto su cara se transformó en un tomate, por lo roja que se había puesto ¿Le gustaba Sasuke? ¿LE GUSTABA SASUKE? No podía creerlo.

-Con eso tengo mi respuesta-se acomodó para dormir.

-Dios mío-

-Cálmate ¿sí?-

-Es que él jamás me tomará en cuenta-

-¿Por qué lo dices?-

-No lo sé ¿Le gustaran las mujeres? ¿O los hombres? ¿Le importará la edad que tenga? ¿Me encontrará lindo?-

-Eso tienes que averiguarlo si quieres avanzar en tu relación con él-

-¿Podré?-

-Claro, no pierdes nada con intentarlo ¿no?-

-Sí, tienes razón-ttebayo- se había decidido a conquistar a Sasuke. Naruto era una persona que jamás se rendía ante nada, por lo que esto no sería una excepción.

De camino de vuelta a casa empezó a pensar que es lo que realmente pensaba y sentía hacia el pelinegro. Le atraía, de eso no había duda. Le encantaba hablar con el de lo que fuera. Es una persona tan culta, tan inteligente. Le podía enseñar cualquier materia y no solo ello, si no también consejos y lecciones de vida.

¿Le gustaba? eso no podía aseverarlo al 100%, ya que jamás había sentido eso por nadie, pero de lo que si podía estar seguro era de que pensaba en el, quería pasar todo el tiempo posible con el Uchiha, se sonrojaba cuando pasaba a su lado o sus manos se encontraban por casualidad en la mesa. También su corazón se agitaba al sentir su presencia. Y cuando no estaba junto a el, pensaba todo el tiempo en su rostro, ojos, pelo y cuerpo. ¿Eso es que te gusta alguien no?

Debía hacerse notar e intentar aproximarse a el en un tono "romántico" o simplemente que se fijara en su persona. Por lo que maquinó su "perfecto plan" de seducción al Uchiha menor.

1. Plan para que Sasuke se fijara en él.

Se encontraba en la casa, ya era de noche. Naruto estaba tomando un baño. "Por error" había dejado su ropa en la pieza, por lo que solo saldría en toalla. Le demostraría el buen cuerpo que se gastaba por estar en el equipo de fútbol. Su condición física era buena, tenía los músculos bien marcados.

Salió y se dirigió hacia su pieza Qué bueno que tenía que pasar por el living, donde estaba el Uchicha sentado, tomándose un café. El rubio pasó, campante. El Azabache lo miró, no se inmutó.

-Naruto-

-¿Si?-le dijo esperanzado-

-Si mojas el piso te mato-

-Bien-se decepcionó. No hubo ninguna reacción por parte del pelinegro. Ni notó que solo llevaba una toalla amarrada en la cintura y el torso descubierto.

2. plan para que Sasuke se fijara en el segunda parte.

Se había levantado más temprano de lo habitual con el solo propósito de hacerle el desayuno a su pelinegro favorito. Se puso un mandil, sacó unos huevos del refrigerador. Los rompió y los preparó en un sartén. Puso los panes en la tostadora a la temperatura perfecta. Encendió el hervidor, para servir el delicioso café matutino (Con nada de azúcar. Sobrio como el mismo azabache) Se esmeró el preparan tocino. (El mejor que había hecho, cabía recalcar), preparó la mesa y esperó que el pelinegro saliera de su pieza, ya vestido.

Este salió apurado, con maletín en mano. Miró al rubio y la mesa. Tomó el café, lo puso en su vaso portátil y se dirigió a la puerta. Le dijo "llegaré tarde" No tomó en cuenta el desayuno ni el esfuerzo del rubio en prepararlo.

-0000000-

-Soy horrible- Su plan había fracasado. Ni si quiera le importaba su existencia, pasaba de el.

-No es eso, idiota. Tú y tu cuerpo están bien-

-¿Entonces por qué no me miró?-

-No lo sé-

-Entonces cocino horrible-

-Hey, he probado tus Bentō. No están mal-dijo Shikamaru.

-¿Entonces?- El pelinegro de coleta pensó un momento.

-Quizás es la inexperiencia-

-¿Inexperiencia?-

-Sí. Piensa que él te lleva varios años de ventaja. Debe verte como un púbero que con suerte ha dado un beso. De seguro que quiere a una pareja que ya tenga experiencia. Debes mostrarle que la tienes. Debes besarlo y demostrarle que puedes besar bien, que sabes cómo mover tu lengua-

-Es que no la tengo-ttebayo-

-¿Qué?-

-Pues…no he besado a nadie-

-¿Enserio?-

-Si-

-¿Y esa peli azul que te dio esa carta de amor?-

-¿Hinata? Ah pues, la rechacé. La verdad es que ella no me gustaba-

-Pero salieron en una cita-

-Si-

-¿Y no la besaste?-

-No, ya te dije. No me gustaba-

-Ay, Naruto-

-¿Qué? ¿Tú has besado?-

-Pues claro, no soy un NIÑO-se burló su amigo.

-¿A quién?-

-Pues eso no te incumbe-

-¿A Temari, verdad? La practicante que está con nosotros en clases-

-Tú…-

-No soy idiota ¿sabes? Se cómo se miran. Me sorprende. Ella ya está en la universidad- Shikamaru se encogió de hombros. La verdad es que ella lo había acorralado y lo había besado. Él no había hecho ningún esfuerzo en seducirla.

-Volviendo al tema. Debes aprender a besar- Naruto quedó pensativo ¿Sería una buena idea? ¿Y a quién besaría? Pronto sonó el timbre, tuvieron que volver a clases.

Ya al terminar Naruto se dirigió al club de fútbol. Allí practico a más no poder, intentando olvidarse de cierto pelinegro. Pronto la práctica terminó. Se dirigieron a los camerinos. Se duchó y se cambió de ropa. Era momento de volver.

A lo lejos, alguien lo veía. Estaba preocupado por el rubio, ya que jugó pésimo en el entrenamiento de hoy. No parecía el mismo. Se encontraba distraído, con la mirada perdida y un poco triste. Se acercó para preguntarle que le pasaba.

-Naruto-

-Oh Gaara ¿Cómo estás?- Sabaku no Gaara. Era un chico de su escuela, del mismo año pero de diferente curso. Naruto y Shikamaru estaban en el curso A y Gaara en el B. Se conocieron en el club de fútbol.

Era un chico bajo, pelirojo, muy callado pero muy amable. Con Naruto había hecho buenas migas desde el primer momento que se conocieron en el club. Hasta llegó a considerarlo como un amigo cercano.

-Bien, pero ¿Cómo te encuentras tú? ¿Pasó algo?-se dirigieron a la salida de la escuela. Por suerte sus casas quedaban en la misma dirección, por lo que pudieron irse conversando en el camino.

-¿Tan obvio es?-

-Sí, estas muy distraído-El rubio suspiró.

-Me gusta alguien, pero yo no le gusto a él-El pelirojo solo escuchaba- y Shikamaru cree que es por mi falta de experiencia-

-¿Experiencia?-

-Si, como besar y eso-se sonrojó un poco al mencionarlo- de seguro que él ha estado con muchas personas y pues bueno, yo con nadie-

-¿Y qué harás?-

-No lo sé ¿Encontrar a alguien que me pueda ayudar?-

-Pues yo te puedo ayudar-

-¿En serio?-le sorprendió que el pelirojo estuviera dispuesto a ayudarlo en esos temas.

-Claro, somos amigos- su cara estaba compitiendo con su pelo, por lo sonrojado que estaba.

-Bien-no era tan mala idea. Con Gaara se conocían hace un tiempo.

Pensó durante un momento. Hoy sería el día idóneo para practicar junto con el pelirojo. Justo hoy Sasuke llegaría más tarde al departamento, tendrían la tarde para ellos solos- puede ser hoy-sugirió el rubio- Sasuke-san va a llegar más tarde, así que podemos practicar tranquilos-estaba avergonzado por las palabras recientemente dichas.

-Bueno- Entonces los dos sonrojados y avergonzados, se dirigieron al departamento del Uchiha. Pasaron directamente a la habitación del rubio. Se sentaron en la cama y no se movieron. Estaban muy nerviosos para actuar.

"Vamos Naruto, debes hacerlo, por ti y por Sasuke" Con esa idea en mente miró al pelirojo. Este asintió. Por lo que procedió a acercarse poco a poco al rostro ajeno. Sus labios se tocaron. Fue un solo un toque, pronto hubo más movimiento.

Estaban tan inmerso en lo que hacían que no escucharon la puerta de entrada abrirse, ni los pasos que se dirigían a la habitación del rubio. Solo se separaron al escuchar la puerta de la habitación del rubio abrirse. Era Sasuke, los había visto.

-Tienes que avisarme cuando traigas amigos-fue lo único que dijo. Naruto quería morirse allí mismo. Sasuke lo había visto besarse con alguien más. Ahora iba a pensar que estaba saliendo con otro. Que lío.