Al fin puedo traer el segundo capítulo, tarde demasiado porque se me rompió la computadora en donde tenía todo el trabajo y tuve que esperar a que me la arreglaran. También me di cuenta que en el capítulo anterior no mencione que las ciudades también están en español y en este lugar puse adapta tres veces cosa que ya corregí, pero sigue siendo un pecado el repetir palabras. Todo mal conmigo.

Los derechos de ambas franquicias pertenecen a sus respectivos dueños.

¡PIKACHU!- Grito desesperado el joven oriundo de Pueblo Paleta mientras veía como su mejor amigo entraba al ultraumbral.

El entrenador estaba en shock, no solo porque había perdido a su mejor amigo, sino también que ya no podía ganarle a la bestia, siendo que los Pokémon que cargaba actualmente no estaban en condiciones para una pelea de esa magnitud.

Buzzwole estaba festejando su victoria haciendo poses con sus fornidos músculos que no noto un rayo blanco gigante que impacto de lleno en el, al estar distraído, el golpe lo arrastro a tal punto de mandarlo al portal.

El misterioso ser justo antes pasar el portal, dejo de empujar y se impulsó hacia atrás, empezando a dar vuelvas hacia atrás en el aire. Era una curiosa forma de usar Giga Impacto.

-¡Gliscor!- Exclamo aliviado Satoshi al recodar que al haber sido uno de los seis Pokémon con los que le toco entrenar hoy, se había quedado durmiendo en el laboratorio para descansar en vez de irse con los demás.

El Pokémon era una mescla de un murciélago y escorpión, teniendo alas y ojeras del primero y la cola junto con las pinzas del segundo, su tono de piel era gris oscuro, ojos amarillos, alas negras y sus orejas y los brazos eran rojos.

Esbozo una gran sonrisa en el rostro cuando vio a su entrenador, pero cambio cuando se dio cuenta de la preocupación que el llevaba, sumado a que no veía a su compañero por ningún lado.

-Gliscor, Pikachu fue lanzado al portal por Buzzwole- Escucho a su entrenador y su mirada cambio a una expresión seria, deduciendo que Buzzwole era el gran ser rojo que impacto con su movimiento –¡Tenemos que traerlo de vuelta!- Finalizo el joven preocupado.

Su compañero asintió con su sonrisa característica, dejándose caer en picada y poniéndose en posición para que su entrenador se subiera a su espalda en el proceso y entrando ambos al portal que aún se mantenía adentro.

Dentro del ultraumbrales pudieron ver como un pasillo e infinidad de portales a otros mundos, siendo que no lo recordaba de esa forma, pero no había tiempo que perder, había que encontrar a Pikachu.

Gliscor junto a su entrenador en su espalda empezaron a volar frente al pasillo que no parecía tener fin en búsqueda del pequeño ratón amarillo, estaban gritando su nombre, cada uno en su propio idioma, con la esperanza de que lo encontraran.

Satoshi empezaba a creer que nunca encontraría a su amigo, viendo hacia todos los ángulos para poder hallarlo, al no haber rastro le pidió a Gliscor que aumentara su velocidad, cosa que lamentaría.

Al estar tan preocupado, olvido fijar el portal que lo llevaría a casa para cuando encontraran al pequeño, al percatarse fijo la vista hacia atrás y sin dudar, había perdido el ultraumbral que lo llevaría a su hogar.

Satoshi estaba a punto de quebrarse, había perdido a su amigo y por tratar de salvarlo, a su hogar, bajo la mirada, su gorra ocultaba su rostro hasta que su compañero hablo.

Levanto la vista y diviso a su amigo ser arrastrado por el pasillo, que parecía un torrente, la fuerza con la que el Ultraente lo había lanzado era tal que lo seguía impulsando hacia adelante.

-¡Gliscor, alcanza a Pikachu!– Exclamo con alegría al ver que no todo estaba perdido.

El mencionado uso sus entrenadas alas para ir esquivando cada portal que había en su camino, Satoshi solo podía ver como Pikachu intentaba esquivar como Gliscor pero con mucho esfuerzo.

-¡Resiste Pikachu, solo un poco más! – Exclamo el joven de cabello negro.

Cada vez se acercaba más, estaba más o menos a treinta metros de su amigo hasta que no pudo más y término cayendo al portal que tenía enfrente cosa que Satoshi no dudo en decirle a Gliscor que atravesará el Ultraumbral.

Se abrió un hoyo en posición horizontal a una gran altura en lo que parecía ser una ubicación desconocida, un bosque muy grande del cual salieron tres criaturas, una de ellas, humana.

Al seguir volando a gran velocidad para alcanzar su objetivo, jamás hubieran previsto que delante suyo aparecerían arboles los cuales golpearon de lleno al no haber reaccionado a tiempo para frenar, golpeándose entre ramas hasta finalmente caer al suelo.

Recién empezaba a anochecer y se podía ver que de la fuerte caída todos habían quedado inconscientes con heridas leves que sangraban un poco.

Sinnoh, Ruta 214.

Shinji estaba en problemas tratando de mantener a raya el misterioso ser con su compañero Drapion al cual ya no le quedaban muchas energías, apenas si había aguantado 3 golpes de la bestia.

-Sea lo que sea es muy fuerte, voy a capturarlo– Acto seguido agarro de su mochila un Poké Ball vacía y la lanzo hacia el Ultraente que lo golpeo y reboto devuelta a sus manos -¿Qué paso?, no lo entiendo- Cada vez se encontraba más confundido.

Al principio no pensó que fuera un Pokémon pero su teoría fue anulada al verlo realizar movimientos propios de uno, pero ahora no lo podía capturar y estaba seguro que era salvaje, entonces ¿qué era?

Teniendo tantas preguntas en su mente, no se percató a tiempo del ataque de fuego en forma de kanji que estaba a punto de recibir su Pokémon y que no alcanzo a ordenarle que lo esquivara, dando así con su derrota.

-Llamarada…- Susurro el entrenador un poco molesto –Regresa- Dijo, luego levanto la mano con la Poké Ball en ella y regreso en un haz de luz azul a su Pokémon debilitado.

Le agradeció a su amigo por el trabajo que hizo, en todo este tiempo había madurado bastante aunque seguía siendo un poco frio, algunas cosas no cambian.

Tomo otra esfera de su cinturón y saco a su siguiente compañero al campo de batalla, el cual era una especie de babosa, tiene tres ojos, su parte superior era verde con dos líneas amarillas, una en cada costado y otras dos que recorren todo su cuerpo, incluido sus ojos principales y su parte inferior era color azul claro.

-Gastrodon, tengo cuidado con esa cosa, es muy fuerte- Volteo a ver a su entrenador y asistió con la cabeza, preparado para el combate –Adelante, usa Hidropulso- Acto seguido, su Pokémon creo desde su boca una esfera de agua que le arrojo al enemigo, retomando el combate.

El Ultraente respondió con una Bola Sombra la cual iba ganando cada vez más terreno, hasta que la babosa perdió el choque y recibió el poderoso ataque.

Shinji era inteligente, si no iba a poder hacerle daño a la criatura, entonces pelearía defensivamente.

Su adversario retomo la ofensiva con el mismo ataque, era justo lo que estaba planeando, sonrió y dijo –Contraescudo de Agua Lodosa- Gastrodon comprendió la jugada de su entrenador. Empezó a girar su cuello, formándose un remolino de agua que iba anulando sus ataques, el plan había sido un éxito.

-Siempre funciona- Susurro con una sonrisa –Solo esperaremos que genere una apertura y luego atacaremos- Pensó decidido.

El Ultraente frustrado continúo la ofensiva con todos los movimientos que podía, incluso usando el mismo movimiento consecutivo, pero no podía traspasar el manto de agua que protegía a Gastrodon.

Al borde de la locura, el ser con cabeza grande empezó a girar como loco y atacar todo alrededor, golpeando árboles y pasando peligrosamente cerca por el entrenador. Era hora del contraataque.

-Ahora Gastrodon, utiliza Agua Lodosa- Dejando de girar su cuello, debajo de él empezó a surgir un torrente de agua sucia color marrón claro que lanzo sin piedad que impacto a su rival al estar distraído.

-Eso seguro le hizo daño- Notó al verlo tambaleándolo hasta que finalmente cayo rendido al suelo dado por terminado el combate.

Perdido en sus pensamientos meditaba sobre la reciente batalla, detalles como su poder bruto pero fragilidad es algo que tendría en consideración para futuro porque algo le decía que esto recién empezaba.

-Si no puedo capturarlo- Pensaba en una solución, hasta que recordó el portal –Será mejor regresarlo, si no perdiera la calma tan fácilmente- Miro los arboles a su alrededor -Hubiera sido mucho más complejo, esta cosa es peligrosa– Terminando su reflexión.

Regreso a Gastrodon felicitando su desempeño en batalla y libero a su Pokémon más fuerte, era más alto que el joven, tiene un cuerpo robusto color amarillo con franjas negras, ojos color rojo y dos colas cables.

Electivire salió y observo el desastre a su alrededor junto con la extraña criatura que estaba inconsciente en el suelo, signos de una batalla que ya había terminado.

-Te explico después, tenemos que regresar a esta cosa de donde volvió- Apunto hacia el ultraumbral que estaba frente de ellos –No sé qué sea, pero tampoco puede ser capturable y es peligroso, agárralo y lánzalo hacia el portal- Ordeno a su Pokémon.

La criatura tipo eléctrico asintió con la cabeza y tomo al Ultraente en sus brazos, dando varios giros para tomar el impulso suficiente para después soltarlo y mandarlo exitosamente a la brecha.

-Buen trabajo - Regreso a su Pokémon -Tengo que informarle al Profesor sobre esto- Retomo su camino hacia su casa para obtener respuestas.

Kalos, Ciudad Luminalia.

Retomando un combate en medio de la gran ciudad, un joven y su Pokémon tenían dificultades al pelear contra una criatura de la que tenían nula información, solo conjeturas en base a sus movimientos realizados.

La enorme bestia retomo las hostilidades girando a una enorme velocidad, pero sus adversarios no se quedarían de brazos cruzados.

-¡Escóndete en tu caparazón para resistir el ataque!- Ordeno el investigador preocupado, al ver que su amigo estaba en las ultimas, llegando a duras penas a protegerse y recibiendo el impacto de tal manera que lo mando a volar a un edificio cercano.

-¡Blastoise!- Sus extremidades salieron al exterior y en su cara estaban los ojos en espiral característicos.

-Gracias por tu esfuerzo, regresa- Susurro mientras lo regresaba en un destello azul a su Poké Ball, rápidamente sacando otra de su bolsillo, no podía bajar la guardia contra ese monstruo.

-¡Sal Umbreon!- Exclamo sacando a un Pokémon similar a un gato con pelaje de color negro, exceptuando circunferencias de un color amarillo, hocico pequeño y ojos rojos.

Solo tenía que resistir un poco más hasta que llegaran los refuerzos, pero afortunadamente aun le quedaban buenos Pokémon con lo que tal vez sería capaz de ganar, solo era cuestión de tiempo para ambos casos.

Umbreon no se sintió intimidado por el gigantesco ser, porque sin importan nada, pelearía y le seria fiel a su entrenador hasta el final.

-¡Bola Sombra!- Ordeno rápidamente el ataque que iba dirigido a su cabeza, dejando que lo golpeara solo probar la fuerza de su rival.

Se levantó una pequeña cortina de humo, y al disiparse él estaba parado sin ningún signo de haberlo herido y sin previo aviso, se volvió completamente se acero y pego un tremendo salto.

-Eso parece… Cuerpo Pesado…- El investigador susurro atónito, con ese tamaño su Pokémon no sobreviviría a ese ataque.

-¡ESQUIVALO!- Grito con miedo, sabía que no lograría evadir el ataque, pero la desesperación le llevo a cometer un gran error.

Justo en el momento que el Ultraente caía como meteorito, grandes columnas de fuego y electricidad salieron detrás del joven y su siniestro compañero interrumpiendo el fatal ataque.

Los refuerzos habían llegado justo a tiempo.

Volteándose, vio a cuatro mujeres completamente iguales, cualquiera que las viera diría que eran una copia de sí misma, pero eran personas diferentes.

Llevan una gorra azul claro con adornos dorados y solapa negra, su pelo color azul verdoso, recogido en forma de coleta por un coletero amarillo, lleva una camisa de manga corta blanca y por encima un chaleco del mismo color que la gorra junto a una corbata. Viste una minifalda negra, medias y botines de color negro.

Dos de ellas eran acompañadas por un perro gigante de pelaje color naranja con rayas negras y una cola anaranjada, cercano al color blanco mientras que las restantes venían con un pequeño león azul claro con pelaje amarillo en la parte superior de su cabeza en forma de punta, un poco en sus patas delanteras y cintura.

Shigeru suspiro aliviado, ahora si podía lidiar con la amenaza que tenía frente suyo.

-Creo que llegamos a tiempo- Una de ellas hablo mientras se acercaba al joven -¿Qué estás haciendo aquí? Es muy peligroso- Lo reprendió.

-Vine para que esa cosa pudiera concentrarse en mí y dejara a las personas y Pokémon inocentes en paz- Respondió seriamente.

-Hablaremos luego, ahora hay que contener… a eso- Ya las cuatro estaba en posición junto a sus Pokémon, listas para el combate -Ya que estas aquí, puedes ayudarnos- El pelinegro sonrió.

El Ultraente formado por bloques se recompuso, nada contento por el ataque, decidiendo realizar un contraataque girando a gran velocidad.

-¡Lanzallamas!- Saltando al combate los feroces Arcanine, de su boca emergió una potente ola de calor.

-¡Rayo!- Los Manectric no se quedaban atrás, lanzando potentes descargas eléctricas desde su espalda.

Ese movimiento repelía todo frustrando a las oficiales, pero por lo menos de a cuatro, lograban contenerlo y justo esa palabra le dio la idea que necesitaba para ganar.

-¡Umbreon! Inmovilízalo con Psíquico- El investigador tal vez le pedía demasiado a su Pokémon, pero él lo miro y le sonrió.

Haciendo un tremendo esfuerzo logro atrapar en un aura morada al gigantesco Ultraente, deteniendo su Giro Bola.

Aprovechando el momento de debilidad, los compañeros de las oficiales golpearon eficazmente sus ataques, haciendo levantar una gran cortina de humo por la explosión.

¿Qué hacemos con él?- Pregunto una de las mujeres a sus compañeras, todas las demás meditando una posible solución.

-Yo creo que tendríamos que enviarlo por donde vino- Con la mirada hacia arriba hablo el joven con bata blanca donde el extraño portal.

Las mujeres levantaron la mirada, no lo habían notado al estar apuradas al llegar lo más rápido posible a la zona de peligro hasta que una de ellas hablo.

-Si queremos hacer eso, necesitaremos que tu Umbreon lo levante una vez más- Todos lo miraron dar un pequeño gruñido en su idioma como respuesta afirmativa.

Ya empezaba a levantarse difícilmente pero con la suficiente fuerza como para realizar Roca Afilada para defenderse, generándose desde el suelo por todos lados.

Todos les dijeron que esquivaran las columnas azules, quedan uno de cada especie por los costados, y Umbreon enfrente de la construcción viviente.

-¡Usa Psíquico una vez más!- Con la poca resistencia que le quedaba, no pudo resistir el ataque quedando a su merced.

Las mujeres esperaron a que lo levantara a determinada altura para poder empujarlo de manera exitosa por donde surgió.

-¡Hiperrayo!- Dijeron al unísono, cosa que sus Pokémon realizaron el ataque que salió desde sus bocas, impactando en la indefensa criatura que era arrastrada.

Justo antes de desaparecer, pego un grito escalofriante que dio por terminado el combate.

La pesadilla había terminado.

Las otras tres oficiales se encargaron de llamar a enfermeros y verificar si no había nadie debajo de los escombros o gente que simplemente necesite ayuda, una acercándose al adolescente.

-Gracias por su ayuda, creo que no la hubiéramos contado- Agradeció los refuerzos mientras su cansado amigo con las pocas fuerzas que tenia se subió a su hombro y era acariciado en la cabeza por este.

-Es nuestro trabajo, no hay nada que agradecer- Tomo una pausa –No te había visto nunca por aquí ¿Eres nuevo?

-Si acabo de llegar a Kalos y me dirigía al laboratorio del Profesor Platane.

-Acompáñame y te llevare, tal vez incluso obtengamos respuestas de todo esto.

Felicitando su desempeño y regresando a su siniestro compañero a su Poké Ball, se subió en la moto de la oficial que le ofreció un aventón y se despidió de las demás que esperaban ayuda para resolver el conflicto.

Se ponían en marcha para obtener respuestas.

Bosque Everfree

Recién empezaba a levantarse el sol, el sonido tranquilo del agua de rio y la naturaleza se preparaba para un nuevo día.

Los primeros rayos del amanecer se filtraron por los arboles despertando a un entrenador junto a sus dos compañeros.

-¿Chicos… donde están?- Dijo sobándose la cabeza y mirando donde se hallaban siendo un frondoso bosque, hasta que recordó lo sucedido y busco con la mirada a sus compañeros desesperadamente hasta que los vio cerca de él, ambos despertándose adoloridos.

-¡Pikachu y Gliscor! –Sintió como si todos sus problemas se desvanecieron al verlos junto a él y se acercó a ellos.

Los nombrados voltearon y saltaron a su entrenador, abrazándolo, felices de que estuviera bien. No se separaron después de todo.

-¿Están todos bien?- Hablo feliz correspondiendo con dificultad debido a los golpes de la fuerte caída ante muestra de cariño de sus compañeros.

Pikachu y Gliscor estaban en las mismas condiciones o incluso peor, aun así asistieron a la pregunta, porque ellos eran muy resistentes

-¿Dónde estamos?- Los tres viendo hacia todas direcciones confundidos del territorio en el que se hallaban, era obviamente un bosque, pero no lo reconocían.

-El ultraumbral nos llevó a otro lugar, aunque no lo recordaba de esa manera- Meditó.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de sus estómagos rugiendo, recordando que el incidente pasó en el atardecer y aquí ya había amanecido.

No solo estaban perdidos, incluso hambrientos por ende, la situación no auguraba nada bueno.

-Gliscor ¿puedes volar?- El asintió, si bien no estaba en buenas condiciones, el dormir los había ayudado a recuperar fuerzas.

–Entonces elévate y busca algo que sea comestible o un pueblo cercano, Pikachu y yo buscaremos comida- Tomo al mencionado en sus brazos y empezó a caminar en busca de alimento.

Debido al buen olfato del ratoncito y las habilidades del escorpión volador, pudieron comer algunos frutos que no parecían venenosos, en estos momentos deseaba la habilidad de identificar las bayas como Iris para comer con más tranquilidad.

Cuando lograron reunir la suficiente comida como para seis, el entrenador saco a los demás, explicándoles la situación mientras comían.

Aprovecharon a descansar para poder recuperarse y curar las heridas, por suerte tenía unas vendas en la mochila con las que cubrió las más visibles en él, mientras que en las de sus amigos solo eran pequeños raspones considerando los ataques que recibían en las batallas, una caída no algo tan grave.

Luego de almorzar con lo poco que consiguieron retomaron el viaje caminando, solo siguiendo su instinto hasta que alguno de ellos encontrara algún punto de referencia siendo Charizard y Gliscor los que investigaban sobrevolando la zona junto a Sceptile e Infernape que se adelantaban trepando lo arboles para tener una mejor visión.

Cuando todo parecía perdido, el escorpión lo llamo alegre sobre una loma un poco alta que no tardo en subir a lomos de su tipo Fuego/Volador.

Estando en la cima teniendo una vista más general de donde estaban ubicados, a lo lejos vieron una gran ciudad, dándoles un objetivo claro.

Con suerte, una persona normal tardaría tres días en llegar, pero él tenía amigos que le facilitaban mucho más la tarea, asique avanzarían lo que pudieran para culminar el viaje al día siguiente.

Mientras tanto iban disfrutando del hermoso paisaje que les ofrecía la naturaleza e incluso criaturas que él nunca había visto, pero al revisarlas con la RotomDex no había datos.

La mayoría eran agradables, acercándose a ellos y otros eran muy tímidos y solo observaban desde la seguridad de la lejanía.

Faltando la mitad del trayecto iba cayendo el sol, indicando momento para parar y encontrar algo con que cenar, no teniendo mucha suerte solo obteniendo pequeñas bayas y alguna que otra manzana, pero para sobrevivir bastaba.

Pidiéndole que creara una pequeña fogata, hicieron un refugio improvisado, yéndose a dormir temprano para estar con las energías al máximo y aprovechar lo máximo que pueda del día.

Al principio no podía dormir por lo intrigado del lugar, las nuevas especies de las cuales no había dato alguno, y la preocupación de sus amigos al saber que había desaparecido sin previo aviso no lo dejaban dormir, hasta que finalmente el sueño le ganó.

Levantándose con un nada agradable lanzallamas al no querer despertar por las buenas, ni pudieron desayunar porque era prioridad ir a la ciudad y buscar respuestas sobre las criaturas nuevas, regresando a todos menos a Charizard transportarse y Pikachu, este último por obvias razones.

Montándose en él, voló todo el bosque, llegando a ver más cosas desconocidas como una cabaña al lado de un muelle y un pequeño rio que no habían notado, parando para poder tomar un poco de agua.

Decidió ver si había alguien en la construcción, pero al golpear no lo atendió nadie por lo pego media vuelta y se fue retomando el camino a la ciudad.

Ya siendo la tarde estando en la entrada le pidió a su compañero que aterrizara así continuaría a pie, bajándose y agradeciendo su trabajo.

Se sacudió el polvo de la ropa, se acomodó la gorra y Pikachu se subió a su hombro izquierdo como siempre, era momento de descubrir dónde estaban.

Avanzo por las calles, viendo diferentes locales y edificios, como cualquier ciudad común y corriente pero notando la ausencia de las criaturas tan normales en su día a día.

Por alguna extraña razón, varias personas no tenían un color de piel normal, ejemplos como gris, rojo o blanco demasiado pálido le daban una extraña sensación, además de porque lo veían raro, tal vez por su apariencia, por llevar un Pokémon en su hombro e incluso ambas.

Paseando también pudo notar la moneda con la cual comerciaban, que era distinta a la cual el traía y eso generaría muchos problemas.

Empezaban a presentir que ya no estaba en el mundo que ellos conocían.

Se sentaron en un pequeño banquito de un parque para asimilar las cosas y un pequeño perrito se acercó amigablemente a hacerles compañía, el ratoncito lo saludo y el joven lo acaricio, siendo este muy dócil.

Era la oportunidad para probarlo, saco de su mochila una Poké Ball y lo toco con ella, solo se abrió sin absorberlo dentro de ella, era la prueba definitiva, no estaban en casa.

El pequeño animalito confundido, solo se fue adentrándose al parque dejando a ambos en shock y mirándose preocupados.

Pikachu viéndolo tan decaído, puso una cara decidida y le brindó su apoyo en su idioma. No se rendirían, si llegaron aquí, tendría que haber una forma de volver.

Correspondiendo la sonrisa se levantó con un nuevo objetivo en mente.

De pronto, los oídos de Pikachu se pusieron alerta, mirando fijamente a una dirección hasta que salió corriendo rápidamente con Ataque Rápido.

-¡Espera Pikachu!- Empezó a seguirlo como podía, algo malo estaba pasando.

Se dirigía a gran velocidad donde había escuchado la explosión, esquivando a las personas en el proceso, era lejos, pero sus sentidos le advirtieron a tiempo.

Al arribar, rápidamente vio todo en cámara lenta por la velocidad que iba, un gran agujero en una pared, chicas, un chico en medio y un robot que se le abalanzaba a este último sin piedad.

Llegando a tiempo, embistió desde el costado derecho al robot que planeaba aplastar al adolescente poniéndose delante de este y de paso, dejando a todos los presentes sorprendidos por la intervención.

-¿Qué eres?- Pregunto el adolescente de cabello azul impactado por ver un ratón amarillo bastante más grande de lo que debería ser.

-Pika-chu.

Hasta acá el segundo capítulo (Pikachu siempre cerrando caps xD) en donde creo que ya se pueden dar una idea de cronológicamente donde está ubicado todo esto.

Estos días hubieron muchas cosas interesantes, Satoshi capturo un Dragonite, Pikachu volvió a ser gordito como antes y la duda de quién va a capturar al Gengar acosador persiste, nada mal.

Me disculpo una vez más por tardar tanto, y tengo pensado hacer mínimo un capitulo por mes, aunque me gustaría que fueran dos.

Nos vemos en el siguiente capítulo.