Hola espero que estén muy bien. Bueno varias personas me han dicho lo rápido que iba respecto a la relación de los dos. No puedo alargar más las cosas, me cuesta darme vueltas e intentar tener suspenso en la historia jajajaja. Soy una persona con muy poca paciencia así que perdónenme por favor.
Muchas gracias a la gente que me ha escrito y me ha dado apoyo. Me hicieron notar un error de continuidad y trama que ya arregle y espero que ahora este mucho mejor. Aquí está el esperado Lemon, supongo jajaja (me llegó un review así)
Los leo a todos, aunque no los responda por problemas en página (en amor yaoi) La canción que puse se llama Cómplice eterno de GLUP por si la quieren escuchar. Jamás había hecho algo así así que espero que les guste
Había ganado el equipo de Naruto. Todos aplaudían y celebraban la victoria. Sasuke había quedado petrificado en su asiento. Jamás había disfrutado aquel deporte, pero ver al rubio tan emocionado y darlo todo de sí en la cancha, había cambiado su opinión respecto a ello. Se veía tan genial, tan masculino y por supuesto sexy.
Naruto se dirigió hacia donde se encontraba el pelinegro.
-¿Nos vamos?-Sasuke asintió. No dijeron nada en todo el camino a casa. Al llegar al departamento el rubio dejó su bolso deportivo en su pieza y procedió a sacarse el uniforme y bañarse. Ya aseado y limpio se dirigió al comedor, donde se encontraba el Uchiha.
-¿Qué te pareció el partido?-
-Estuvo bien-
-¿Bien? Fue increíble-ttebayo ¿Me viste? Fui la estrella del equipo-sonrió travieso.
-Naruto-le contagió un poco de esa risa.
-¿Y cómo me veía con el uniforme?- sabía que la pregunta tenía doble sentido, por eso la hizo. Quería ver si había logrado surtir algún efecto en el pelinegro.
-Bien-fue su escueta respuesta. Las facciones del Uchiha no habían cambiado nada. Ni un asomo de carmín en sus mejillas, ni un atisbo de nerviosismo, nada. Eso frustro al rubio de sobremanera. Ya no sabía que más hacer para que el pelinegro lo tomara en serio.
-Sasuke- se acercó al cuerpo del mayor. Tomó la silla y la arrastro para que este quedara en frente a su cuerpo. Tomo las manos de este en sus propias manos y se sentó en el regazo del Uchiha mayor- quiero que me tomes en serio. Yo de verdad te quiero-
-Naruto, por favor-
-Sasuke ¿Qué te preocupa?-
-Sabes muy bien que nos llevamos por 10 años. Es mucha la diferencia-
-A mí no me importa-
-¿Pero qué pensaría la gente si se enterase?- Le afligía pensar en el "que dirán" Todo el mundo los iba a juzgar y condenar.
-Que se jodan las personas-´
-No lo entiendes, yo iría preso si alguien se le ocurriría abrir la boca a las autoridades… Es como si yo te hubiera obligado a estar en una relación con alguien mucho mayor que tú. Según la sociedad, yo soy el cuerdo y la persona madura y responsable-
-Sasuke, sabes que no es así. Yo quiero estar contigo, yo elegí esto y en más yo te obligué-ttebayo-eso logró sacar una sonrisa en el mayor-mira te propongo algo. Dejémoslo como un secreto, hasta que yo cumpla la mayoría de edad. De ahí en adelante, nadie nos puede juzgar por nada de lo que hacemos. Puesto que ya seré un adulto-
-Naruto-
-Sasuke- se acercó al rostro del mayor-quiero estar contigo- cada vez sus bocas estaban más cerca. Se podían sentir las respiraciones del otro. Sasuke podía sentir el aroma dulce que desprendía el cuerpo del menor. Naruto percibía la fragancia de lavanda del cuerpo del Uchiha.
-Yo también- La tentación fue demasiada, la serenidad abandonó al pelinegro. Sus bocas se encontraron en un beso.
Te propongo
que hagamos un trato
un pacto que selle
nuestro secreto
Ya no pensaba con claridad. Sabía que todo esto estaba mal, sabía las posibles consecuencias de lo que estaban haciendo. Pero ya no podía resistirse. Ese niño, que había llegado de improvisto a su vida, le había cambiado de una manera que nadie más había podido. Nadie había calado tan hondo en su alma, ni en su corazón. Naruto le propuso que todo fuera un secreto, que nadie nunca se enterase de esa relación. El pelinegro aceptó, sellando todo el pacto con la unión de sus labios.
Un beso profundo. Por fin probó esa boca que le traía loco...Naruto besaba torpemente, era tierno pero muy encantador. Demostró ser un buen besador en potencia. Maldijo al tal Gaara por haberle rebatado el primer beso a su rubio, debería haber sido el quien se adueñara de esa boca. Por lo que ese beso sería tan perfecto que no quedaría rastro de ese pelirojo. Succionó, mordió y lamio esos labios carnosos.
Naruto estaba encantado, jamás había sentido tanto placer al dar un simple beso. (No es que hubiera dado tantos) Por lo que intentó seguir los movimientos de la mejor manera posible. Pronto también mordía, succionaba y lamía los labios ajenos.
Se encontraban en la entrada del departamento, se besaban a mitad del comedor. Pronto Sasuke guió el pequeño cuerpo hacia la habitación de él. Por un momento hubieron dudas en la cabeza rubia. Sus ojos zafiros mostraron los verdaderos sentimientos que albergaba: duda, miedo y excitación.
-No te obligaré a nada-le acarició con parsimonia la mejilla. Delineo cada marquita que tenía sobre ella. Parecía un pequeño zorro.
-Quiero hacerlo-a pesar del miedo y pavor que sentía, quería seguir adelante. Porque si era con Sasuke, él sabía que todo saldría bien. Jamás le haría ningún daño
Se siguieron besando, pero esta vez más dulce. El pelinegro había entendido que debía tratarlo con gentileza por la poca experiencia que tenía en el tema. Era un chico virgen, que debía cuidar, mimar y hacerle experimentar el placer del sexo.
Tú te callas
y yo me callo también
y que nadie se entere.
Llevo una mano del rubio a que explorase el cuerpo ajeno. Empezó tocando los pectorales del mayor por sobre la camisa. Los pequeños botones que se asomaban por la tela. Lo guió por la línea de la cintura, por los abdominales y por los muslos. Posó la mano del chico en su trasero, indicándole que tenía total confianza y libertar de explorar lo que quisiera de su cuerpo.
Eso hizo entrar en confianza al ojiazul. Este poco a poco le desabrochó la camisa que portaba Sasuke, dejando ese pálido pecho a la vista. Tenía una figura marcada, fibrosa pero no musculosa. Era delgado pero se notaba que en sus brazos había fuerza. Fue tocando con sutileza, viendo como este se tensaba en su tacto, logrando sacar pequeños suspiros al rozar los pezones.
Sasuke hizo lo mismo. Le sacó la playera que portaba el rubio y fue tocándolo. Esto avergonzó al menor, ya que cada caricia se sentía demasiado bien. Pronto la mano fue remplazada por la boca del Uchiha. Beso el cuello, procurando no dejar ninguna marca. Naruto empezó a suspirar quedito. Se sentía tan placentero sentir la lengua del mayor en su cuello. Pronto este empezó a bajar, besando esos botones rosa que sobresalían del pecho. Esto hizo que Naruto gimiera, se tapó la boca de la vergüenza. Jamás había soltado un sonido similar en su vida.
-Tranquilo, está bien-le calmó el mayor. Le sacó la mano de su boca-quiero escucharte- Escuchar como salían esos gemidos de la boca del menor, había sido música para sus oídos y habría logrado excitarlo aún más.
Que lo nuestro es un hecho
Seguía besándolo, repartiéndose entre los dos pezones. Bajo por el abdomen, delineando cada músculo. Al besar la cintura, los gemidos se intensificaron. Ese era un punto débil del rubio. Eso lo anotaría para sus próximos encuentros.
Porque si, habrían más y esperaba que por siempre. Él quería seguir al lado del ojiazul. Quería que fuera su pareja, Aunque fuera un niño. Naruto lo entendía como nadie, podían conversar hasta altas horas de la noche. No le importaba su pasado, no lo juzgaba. ¿Quién hubiera pensado que un infante sería tan maduro emocionalmente?
Podía recordar sus parejas pasadas. Todos lo amaron por ser guapo, por tener una gran compañía, poder y riquezas. Nadie por cómo era. A Naruto no le importaba si vendía maní en la esquina. Él lo quería tal cual era.
Pronto el pantalón empezaba a molestarle en su tarea de besar todo el cuerpo canela. Le sacó la prenda y dejó al menor solo en bóxer. Coló un beso por encima de la ropa interior. Eso avergonzó aún más al rubio, intentó taparse a toda costa la entrepierna.
-Tranquilo, quiero hacerlo-le dijo el mayor, con una voz seductora y muy amena. Poco a poco sacó las manos de su intimidad. No podía evitar reaccionar así, su cuerpo se movía solo para protegerse. Estaba haciendo algo que jamás había experimentado. Debían tenerle paciencia ¿Sasuke la tendría?
-Sasuke- este levantó un poco la cabeza para tener contacto visual con el mayor.
-¿Si?-paró lo que estaba haciendo para mirar a Naruto.
-Yo soy virgen-
-Lo sé-
-No tengo experiencia-
-Lo sé-
-Debes tenerme paciencia-
-Lo sé-le dedicó una sonrisa-claro que la tendré, dobe. Quiero estar contigo- Eso alegró al rubio. Volvió a recostarse y dejar que el mayor hiciera lo que quisiera.
Pero a oscuras solitos los dos
nos amemos una y otra vez
nos quedemos al amanecer
Sasuke decidió apagar la luz de su pieza. No quería que se avergonzara aún más. Sabía que la primera vez era una experiencia un tanto "traumática" uno queda tan expuesto a la otra persona. Él quería que el rubio se sintiera cómodo. La oscuridad proporcionaba un poco de seguridad y confort.
Pronto el bóxer se deslizó entre las piernas del rubio, dejando su miembro expuesto ante el pelinegro. Lo tomó entre sus manos, empezando un vaivén. El miembro reaccionó poniéndose cada vez más duro.
Naruto empezó a gemir cada vez más audible. Se sentía tan bien que alguien más te masturbase. No era lo mismo que hacerlo uno.
Pronto el mayor fue subiendo de intensidad. Eso también aumento el volumen de los gemidos. Se sentía tan bien que ya no le importaba si le escuchasen o no.
Sin previo aviso se metió el miembro del rubio en la boca. Fue tan de improvisto que el ojiazul soltó un ruidoso gemido.
-Ahhh. Sasuke- Escuchar su nombre en la boca del otro lo hizo encenderse a grados insospechados. Le empezaba a molestar el pantalón que traía. Naruto empezó a mover sus caderas en la cavidad bucal del pelinegro. Pronto iba a llegar el momento del clímax- Sas…..sasuke, no sigas-rogaba el pobre, pero esto solo hizo que acelerara el ritmo. Pronto se había corrido en la boca del mayor.
Leves espasmos sufría el cuerpo del menor. Sasuke se tragó la semilla del rubio.
-No lo hagas-dijo muerto de vergüenza.
-Tranquilo, está bien- Naruto levantó su cabeza hacia el mayor. Ahora le tocaba a el atender al pelinegro. Pero nada sabía de nada, así que le tocaba improvisar. Lo besó y se recostó encima del pelinegro. Y tal como había hecho el Uchicha, este empezó a besarle el cuello, pectorales, abdomen y el hueso de la cadera. Ahí el mayor soltó un leve suspiro. Era un punto débil.
Había podido ganar un poco de confianza por los suspiros soltados por el pelinegro, por lo que le propinó leves mordiscos en esa zona. Eso hizo que el cuerpo del mayor se estremeciera.
Te propongo
que lo hagamos así
para que no nos culpen
Esto hizo que Naruto se soltase y empezara a guiarse por su instinto. Con sus dientes fue bajando la ropa interior del pelinegro. Esto hizo que el miembro del Uchiha se endureciera aún más. Naruto lo observó. Y con un poco de duda lamió la punta del glande. Esto hizo que Sasuke diera un brinco, pero le indicó con un leve gesto afirmativo que siguiera adelante con la felación.
Propinó unas lamidas hasta que finalmente se lo metió de lleno en su boca. Este niño podría no tener experiencia, pero si era un alumno muy aplicado. Había aprendido de lo que había realizado el Uchiha minutos antes. Moviendo y succionando. Sasuke soltó un gemido. Eso hizo que Naruto aumentara el ritmo, ayudándose también de la mano.
Pronto el Uchiha lo paró. Este quedó sorprendido y un poco asustado por el gesto. ¿Le había hecho daño? ¿Lo estaba haciendo mal?
-No quiero correrme aun-le dijo el mayor. Esto hizo que las mejillas canela tomaran un color carmín.
De volvernos locos
El mayor sacó un pote de su cajón. Embetunó sus dedos. Era lubricante, necesario para facilitar la tarea que vendría. Se acomodó y abrió sus piernas con mucho pudor, pero intentando ponerse en la mejor posición para lo que vendría.
El mayor se posicionó arriba del cuerpo del menor. Lo siguió besando y masturbando. Pronto un dedo rebelde tocaba la entrada del rubio. La rodeaba, la masajeaba y entraba en ella despacio. Naruto sintió dolor, un dolor agudo y no pudo acallar un quejido.
-Cuando quieras paro-le dio seguridad el Uchiha.
-Sigue-quería experimentar la unión de cuerpo y alma con el pelinegro. El dedo empezó a moverse en su interior, en círculos y entrando y saliendo. Pronto se le unió otro más. Cuando encontró que estaba lo bastante dilatado, se puso en posición para penetrarlo. Fue al principio muy lento, porque dolía horrores. Naruto resistió como espartano aquella intromisión. Ya al estar todo adentro se detuvo y beso al menor. Repartía besos y caricias por toda la piel expuesta.
Ya se había acostumbrado, por lo que dio vista buena para que empezara a moverse. Sasuke lo hizo de a poco, entrando y saliendo, despacio.
Después lo sacaba todo y entraba cada vez más y más profundo, a medida que el interior cedía. Pronto encontró el punto exacto donde explotaba de placer. Un gemido soltó Naruto. Eso le dio la confianza para moverse cada vez más rápido, aumentando el ritmo de las embestidas.
Porque nadie se atreve a entender
semejante cariño entre nosotros
y si supieran
Era increíble cómo dos seres se podían unir de esa forma. El amor que sentían en esos momentos era inmenso. Sus corazones se unieron como uno solo.
Al tener ese chico debajo suyo, era todo un deleite. Jamás había experimentado este tipo de sensación. Debía admitir que jamás se había enamorado ni había sentido algo tan intenso por alguien. Pero con Naruto era diferente. Podía decir que lo amaba, aunque no llevaban nada saliendo. La gente podría decir que todo había pasado muy rápido, pero no podía negar sus propios sentimientos. . Era su laotong "alma gemela" Tener a la persona que amas a toda tu disposición y que este te aceptara. Es algo que no se puede describir con palabras.
Se abrazaron y besaron, cada caricia demostraba lo mucho que se querían. Para el pelinegro era su luz. Para el rubio era la seguridad y cariño que no estaba buscando pero que encontró de casualidad en ese hombre.
Las cosas que tú
me regalas en tu florecer
ese aroma de hacerte mío
y te propongo
Lo puso encima de el para que el rubio pudiera ir a la velocidad y ritmo que quisiera. Con la ayuda de las manos del mayor este empezó a cabalgarlo y sentir tanto placer que sentía que desfallecería. El final estaba cerca. El Uchiha también presentía que estaba llegando al clímax. Estar dentro de el era una delicia, tan apretado, tan cálido y receptivo.
Que lo pienses dos veces
que te tomes tu tiempo
que lo hagamos lento
como Dios hizo al cielo
Los dos se vinieron. Fue una sensación mágica tener un orgasmo al mismo tiempo. Se limpiaron y quedaron acostados los dos en la cama. Sasuke tapó a ambos con la colcha. Se quedaron abrazados. Naruto hundió su rostro en el pecho del mayor y aspiró su aroma. Algo que le volvía loco era el olor del mayor. Una mezcla de colonia, jabón de lavanda y de limpieza,
Para que sea perfecto
y si me pides
que yo te haga mio
me pides que sea
Ninguno hablaba nada. Querían que la sensación de estar flotando en el cielo fuera eterna. Pero debían volver a la realizad y afrontar los actos que realizaron. Acababan de hacer el amor. Sasuke se sentía extremadamente culpable, le había robado la inocencia a ese niño.
-Sasuke, tranquilo-sabía que se había puesto inquieto. Detrás de toda esa fachada de "aquí no pasa nada" se encontraba un hombre asustado por los actos cometidos- yo quería hacerlo, quería hacer el amor contigo-lo besó intentado disipar la culpa.
-Tu primo me va a matar-
-Nadie va a saberlo ahora, después le contaremos-
-Mi hermano me va a matar-
-Nadie entiende el amor que hay entre nosotros. No pueden juzgarnos sin conocerla relación que tenemos. Yo te quiero y eso nadie lo va a cambiar ni aunque me lleven al otro lado del mundo-
-Naruto, yo también te quiero-se abrazaron incluso más fuerte.
Tu cómplice eterno
tu verdugo de niño
tu platónico amor
me pides que sea
culpable de amarte.
