Sasuke
Cuando lo tuvo en frente sintió como si su sangre se helara y dejara de correr por sus venas. Su corazón latía como loco ¿De verdad después de 5 años lo tenía al frente suyo? Parecía un sueño o más bien una pesadilla.
Pero ese cabello dorado sin forma, despeinado y libre. Esos ojos zafiro con destellos de alegría, aunque ahora eran un pozo profundo de agua oscuro, muertos y sin vida. Esa piel canela con olor joven y vigoroso. Esas marcas en las mejillas, como si fuera un gato o un zorrito, eran inconfundibles. Era él.
-Naruto- por fin su boca había podido pronunciar alguna palabra. Sentía su lengua pastosa y seca.
El chico lo miro de arriba abajo, lo observó un tiempo hasta pronunciar palabra.
-¿Te conozco?- fue como si lo hubieran apuñalado en el corazón. ¿No lo recordaba? ¿Tanto había cambiado, que no lo reconocía? ¿No significó nada la relación que tuvieron? La cabeza le empezó a dar vueltas y doler. Había sido un golpe muy bajo por parte del rubio.
-So…soy Sasuke- dijo más bien en un susurro. Sentía como toda la fuerza lo abandonaba. No estaba preparado para afrontar esta situación, pero su cuerpo se movió solo al verlo entre medio de la multitud, por el mercado.
-Ah-fue la única respuesta del rubio. Actuaba con dolorosa indiferencia.
-…- no pudo decir nada más. Se dio media vuelta y salió corriendo del lugar, huyendo de toda esa horrorosa situación. No pensaba que Naruto lo iba a recibir con los brazos abiertos, pero tampoco se plantó la posibilidad que lo odiara o mucho peor, que hubiera olvidado el hermoso tiempo que habían compartido juntos.
¿Pero que esperaba? Él había sido un cobarde, no defendió su amor ni impidió que Naruto se mudará a Inglaterra. Pero el chico debía ponerse en su lugar, él era una persona mayor que le estaba provocando daño a un menor de edad. No podía defender lo indefendible.
Llegó hasta su casa, cerró la puerta y se encerró en su pieza. Lloraba por ese maldito encuentro. Maldijo a su cuerpo que lo había traicionado, pero sobre todo maldijo a su estúpido corazón que seguía amándolo.
Itachi
El sentimiento de culpa que sentía su corazón crecía con el pasar de los años. Se sentía horrible por lo que le había hecho a su hermano. Si bien la edad era un factor, Naruto no era un niño que no estuviera en su sano juicio ni nada por el estilo. Simplemente se habían enamorado y con su pareja había destruido esa relación.
En vez de separarlos, debían haber esperado que Naruto fuera legal. Sólo faltaban meses ¿Tan terrible era? Pero su novio había metido presión, se había vuelto loco por toda la situación y en parte lo entendía. Era su primo, su responsabilidad. Cualquier cosa que le ocurriese al rubio menor, era culpa de Deidara.
Pero eso no le quitaba la culpa que le carcomía las entrañas, pensar en el que hubiera pasado si hubiera ovado diferente. Hizo lo que hizo y ya estaba. Eso provocaba estragos en su vida, se estaban alejando poco a poco, como pareja. Y él sabía que era culpa enteramente de él,
Por todos estos sentimientos que tenía guardado, tendía a quedarse callado, a alejarse y no hablar con su rubio. Por supuesto esto frustraba a Deidara y terminaban peleando más de lo normal. Sabía que se notaba que estaba intentando poner una pared entre él y el rubio mayor y se sentía mal. Pero es que se sentía como la mierda y mal hermano, quería estar solo con su depresión.
-No es tu culpa- le decía su hermano, pero para el era difícil creerlo sobre todo al mirar al rostro del Uchiha menor y ver esos ojos vacío, esa piel casi traslucida carente de brillo. Su hermano es una sombra de lo que alguna vez fue cuando estaba con el Uzumaki.
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Un día cuando él y Deidara se encontraban en la casa arreglando unas cosas pendientes, tocaron el timbre. Les pareció extraño, pero de igual manera fueron a abrir. Pero cuál fue su sorpresa de encontrar a Naruto en el portal.
-Primo- dijo Deidara. Este emocionado, iba a abrazar al ojiazul pero lo rechazo cortésmente.
-Toma- le pasó un sobre. Al abrirlo vieron que contenía una absurda cantidad de dinero.
-¿Y esto?- pregunto Deidara.
-Es todo el dinero que has invertido en mi, te lo devuelvo para no deberte nada- su tono era de furia contenida y muy despectivo. Se notaba que estaba enojado con su primo y con Itachi.
-Pero no es necesario, sabes que lo hago porque te quiero- se podía leer doblemente esa frase.
-Ja-se río falsamente- si, claro quererme-
-¿Podemos hablar?- primera vez había hablado el pelinegro mayor.
-No tengo nada que discutir con ustedes, yo me iré ahora y jamás nos veremos- con esto dio media vuelta y camino hacia la calle. Itachi desesperado fue al encuentro del rubio. Al alcanzarlo lo tomo de la muñeca y le dijo un par de palabras.
-Naruto, sé que estás enojado pero escúchame- el otro se zafó del agarre del mayor y se quedo esperando las palabras del Uchiha- nos arrepentimos, estuvo mal lo que hicimos. Perdónanos, pero no sabíamos cómo manejar esa situación-
-Ya no tiene caso decir esas palabras- desvió la mirada.
-Lo se, pero entiende que todo lo hicimos desde el punto de vista de alguien que te quiere y que quiere a Sasuke- pudo notar que se tenso al escuchar el nombre de su hermano menor. "se deben haber encontrado" pensó.
-…- no hubo respuesta. Pronto sus ojos zafiro se llenaron de lágrimas y no pudo evitar que estás rodarán por sus mejillas. Itachi procedió a abrazarlo y consolarlo, sabía todo lo que había soportado aquel niño, toda la traición y rabia que debió haber sentido. Lo condujo a un parque cercano, le compro una botella de café y se sentaron en un banco.
-Dime cómo has estado Naruto- El chico se encogió de hombros
-Ha sido duro, estar lejos de todo lo que conoces- esas palabras le dolieron a Itachi en el corazón.
-Te pagaré terapia, necesitas sacar todo y empezar desde cero-
-Gracias- le dedicó una sonrisa sincera. La primera que daba desde que llegó a Japón.
-Nosotros fuimos y arreglamos varias cosas que estaban mal- tanteo el terreno, intentando no nombrar a su hermano.
-Yo igual tengo bastante mierda acumulada- Itachi no contesto, incitando que siguiera contando- lastime a un amigo. Nos acostamos y yo llore, fue lo peor- Itachi le puso una mano en el hombro, brindando apoyo para que contará las cosas- pero eso no fue lo peor que sucedió, yo…..- le daba vergüenza contar esta parte de su vida- empecé a tomar un mal camino-
-Cuando yo era adolescente me pelee con mis padres, jamás nos reconciliamos del todo y ellos al tiempo después murieron en un accidente- el rubio se sorprendió por el repentino relato del Uchiha- me sentía tan culpable que empecé a beber, salir a bares y liarme con gente. Me acostaba con todo el mundo, gratis- había empezado ese relato para brindarle valor al rubio para que continuará con su historia, diciendo "hey, todos somos humanos y necesitamos una salida, algo que nos haga sentir bien. Para algunos es la droga, el trago o el sexo"
-Yo si cobraba-
-Esta bien, yo fui un poco más idiota- sonrieron tristemente.
-Pero quiero salir de eso, quiero sentirme bien. Estoy cansado de sentirme triste, con rabia o mal-
-Yo te ayudaré, no te preocupes- sabía que podía confiar en Itachi. Siempre lo vio como un hermano confiable- oye Naruto, respecto a mi hermano….-
-Lo vi- hubo un pequeño silencio- pero no pude hablarle, respondí evasivamente y a la defensiva. Estoy aún enojado con el, aunque entiendo del porqué de sus acciones, no quita lo cobarde que fue-
-El se siente culpable, yo fui a las sesiones con él y fue horrible-
- No sé qué hacer con ese tema. Lo mejor sería que no nos encontráramos- pero Itachi pensaba diferente. El era de la idea de que debían estar juntos, que el amor seguía ahí. Sólo debían hablar y perdonarse. Y eso era el paso más difícil. Itachi aceptó la decisión del chico y no quiso insistir más en el tema.
-¿Dónde te estas quedando?-
-En un pequeño departamento a unas cuadras de aquí- Itachi se ofreció ir a dejarlo y este acepto.
Caminando, no se dieron cuenta que una figura los miraba de reojo. Era Sasuke quien observaba perplejo la escena ¿Qué hacía su hermano, con su ex novio, juntos? Y eso que había demostrado tanto desinterés al momento que se encontraron. ¿Por qué ahora estaba con Itachi? ¿Habían mantenido contacto durante los años, que el rubio estuvo en Inglaterra? ¿Se veían frecuentemente, ahora que él estaba en Japón? Muchas dudas atormentaban a su corazón, le dolió un poco aquella interacción, pero no quería sacar conclusiones apresuradas. El confiaba en su hermano y quería creer que no era nada "se encontraron por casualidad y ya"
Sasuke
Pero las interacciones no cesaron. Frecuénteme se encontraba a su hermano y a Naruto conviendo. Se les veía caminando y conversando amenamente por las calles de Konoha. Por alguna extraña y bizarra razón esto molestaba mucho a Sasuke
¿Por qué no podía ser el quien estuviera hablando y caminando con el rubio? ¿Por qué había optado por salir con su hermano? ¿Estarán saliendo? esas palabras hicieron que detuviera la tarea que estaba haciendo, una ira sorda lo invadió. Podía sentir un pesar en el estómago. No podía ser… el Uchiha mayor estaba con Deidara. Pronto sintió su sangre menos caliente y se calmó.
-Nos dimos un tiempo-esa fue la respuesta del rubio mayor al preguntarle por su hermano.
-¿Un tiempo?-
-Sí, necesitaba pensar bien las cosas y yo también. Ha sido un poco deprimente estar juntos humm-
-¿Y dónde está ahora?-
-Creo que en un departamento en el centro, no lo sé Sasuke-esa conversación se notaba que molestaba a Deidara, pero no podía dejar pasar la oportunidad de que le dijera el paradero de su hermano.
-¿No te dijo nada?-
-¿Por qué no le preguntas tú mismo? Es tu hermano, maldita sea-le cerró la puerta en la cara del Uchiha. Suspiro, ya sabía que el rubio mayor era bastante hermético respecto a lo que le pasaba y sus sentimientos. No le iba a contar nada a lo que respecta de su relación con su hermano. Tendría que averiguarlo el mismo ¿Pero cómo lo haría sin parecer sospechoso? Sintió que lo mejor que podía hacer era enfrenta la situación y hablar con ellos para aclarar todo.
Naruto
Empezó a ir a terapia. Itachi lo acompañaba en todo el proceso. No fue fácil, se abrieron heridas viejas que todavía no habían sanado por completo, pero que había optado por olvidar e intentar pasar página. Aunque todo eso sirve para entrar en un proceso de sanación y perdón.
Sabía que no estaba listo para volver a ver a Sasuke. Eso significaba que debía enfrentar toda la situación y todavía no tenía las fuerzas para ello, pero el destino era cruel con él y lo mandaba a los leones sin protección.
Un día, en las tantas salidas con Itachi, se encontraron con Sasuke. Este parecía bastante molesto y muy serio.
-Itachi, Naruto-saludo parcamente.
-Hermano ¿Cómo estás?- Sasuke les envió una mirada despectiva.
-Me encuentro bien, pero veo que no tanto como tú-
-Vamos, pero que dices-intentó aligerar el tenso ambiente que se había formado entre los tres.
-Naruto-este tragó duro. No quería enfrentarlo, no podía hacerlo. Pero tarde o temprano debían hablar.
-Sasuke- se armó de valor para poder pronunciar ese nombre otra vez.
-Debemos hablar-
-Lo sé- Itachi veía como por primera vez en años estos dos interactuaban y no parecía ir tan mal (había esperado golpes e insultos de ambas partes)- pero aun no puedo, debes darme tiempo-
-Entiendo-miró a su hermano-también tenemos que hablar-
-Sasuke, no es lo que piensas-conocía demasiado bien a su hermano para saber qué es lo que tenía en mente.
-Eso ya lo veremos-tomó del brazo a su hermano, se despidió del rubio y se dirigió a tener una charla con su hermano. El Uchiha mayor le aclaró la situación y el panorama al que se enfrentaba. Debía ser paciente con el rubio si quería volver a entablar una relación, de cualquier tipo.
-Está dolido-
-Lo sé, fui un idiota. Por ello debo pedirle perdón y exponerle mi punto de vista-
-No creas que te va a perdonar fácilmente-
-Lo tengo claro. Ni yo me perdonaría- Al verlo otra vez, su marchito corazón empezó a latir con fuerza. Sintió esa sensación de calidez en su pecho, como antes- quiero estar con el hermano, creo que lo sigo amando-
-Debes ser perseverante-
-Lo haré-cuando un Uchiha quería algo, lo obtenía.
